Conéctate a nuestras redes

Discos

The Bouncing Souls – Comet

Publicado

en

“The Gold Record” (2006) fue un disco de una calidad tan impresionante, que terminó otorgando una suerte de segundo aire a una banda que por esos días se acercaba a los veinte años de existencia. Lo anterior no significa que The Bouncing Souls haya pasado alguna vez por una fase de letargo ni nada por el estilo. Al contrario, este conjunto de New Jersey siempre se ha caracterizado por entregar obras que poseen una intensidad casi rejuvenecedora, que ya quisieran muchas bandas novatas. La discusión pasa por otro lado, y es que “The Gold Record” ayudó a consolidar una impronta que se define más por la sensibilidad y la dulzura, que por la potencia o la velocidad. Se instituía así, una identidad que dejaba de lado los clichés y estereotipos del punk rock para dar paso a una banda mucho más madura y centrada. Seis años después nos llega “Comet”, un disco que mantiene dicha identidad, pero que posee ciertas reminiscencias de épocas pasadas, mucho más juveniles en su tratamiento.

“Baptized” es el tema encargado de dar inicio a la placa, con el que se cumple una de aquellas máximas que se repiten en innumerables obras punk rock: iniciar el disco lanzando toda la carne a la parrilla. Si bien no es uno de los puntos altos de la placa, el corte ayuda a demostrar que esta banda puede poner el pie sobre el acelerador sin perder noción del fin último de la obra.

“Fast Times” es quizás el tema que mejor ayuda a definir a “Comet”. Con una línea de bajo sumamente juguetona y un coro delicadamente entusiasta, logra reflejar de buena manera aquella dicotomía que nos habla de las oportunidades y amenazas que conllevan los tiempos modernos. No es una canción demasiado profunda ni nada por el estilo, pero en su simpleza radica su genialidad.

“Coin Toss Girl” es quizás lo más cercano a una balada en este disco. Y si de dicotomías estamos hablando, las letras de esta canción nos entregan una de aquellas. “I think I’d like to marry her, I think I’d like to bury her”. “Comet”, canción que da nombre al disco, continua con esta yuxtaposición de sensaciones y motivos. La historia de un Apocalipsis inminente recibe el trato típico de The Bouncing Souls, transformando así lo que debiera ser una obra lúgubre, en un verdadero himno a la vida.

“We Love Fun” hace cien por ciento honor a su nombre. Con un sonido, ritmo y coros similares a aquellos entregados por Green Day o The Living End, esta canción destaca por ser la más directa en su ejecución, toda vez que su letra se condice completamente con los arreglos interpretados por la banda. “Put on your party pants, the time has come for us to make a stand”. ¿Qué más se puede pedir? Sumado a una buena dosis de “na-na-nas” y esta canción se vuelve perfecta para cantarla junto a los amigos acompañando de unas cuantas cervezas.

“Ship In A Bottle” finaliza la obra, evocando imágenes y situaciones que no hacen más que celebrar aquellas viejas amistades, que con el paso de los años suelen quedar en el olvido. Y esto es quizás una de las tantas muestras de que esta banda es capaz de entregar obras sumamente introspectivas, pero que en su tratamiento no dejan de perder esa sensibilidad pop (utilizando la palabra en el mejor sentido posible), que muchas veces se extravía en el proceso creativo.

Un disco casi adolescente en su esencia, pero que no abandona el proceso de maduración por el que atraviesa la banda. Alegre, y a ratos complejo, pero con una jovialidad capaz de iluminar cualquier día de invierno.

https://play.spotify.com/album/41Q2t5H9NdnuDY2a2Laf3E

Discos

Weyes Blood – “And In The Darkness, Hearts Aglow”

Publicado

en

Tres años pasaron desde que Natalie Mering estrenara el cuarto trabajo de estudio de su proyecto Weyes Blood, llevándose el reconocimiento general y un sinfín de aplausos con una obra tan completa como “Titanic Rising” (2019). Aunque la artista se acostumbraba a las buenas críticas, las expectativas serían aún mayor al momento de enfrentarse a un próximo larga duración, misión que tiene pendiente con la llegada de “And In The Darkness, Hearts Aglow”, un trabajo donde la premisa de oscuridad absorbe gran parte de la trama, pero que la interpretación desde el corazón la transforma en una obra con una belleza e intensidad por partes iguales, haciéndole justicia a su título, más allá de las palabras. Todo esto se debe a la manera en que el disco se desarrolla, así como las capas que resisten el análisis o de cualquier prejuicio a la profundidad y efectividad de dichas composiciones.

Desde las distintas aristas que podamos darle a este disco, el principal factor que resalta es la capacidad de Natalie Mering a la hora no sólo de componer canciones, sino que también de la impronta que aplica en la producción, con una serie de colaboradores cooperando en aquella misión. Y es que desde la apertura con “It’s Not Just Me, It’s Everybody” demuestra cómo las cosas siguen su curso desde donde quedaron la última vez y, así, poder identificar de entrada los elementos que hacen de esta obra una sucesora de “Titanic Rising”, ya que es la propia intérprete quien describe este LP como el segundo en una trilogía que comenzó con su lanzamiento anterior. Si bien, prácticamente todas las canciones tienen la intervención de un arreglista externo, todo esto debido al trabajo que los músicos Ben Babbitt y Drew Erickson aplican en gran parte de los tracks, el componente personal se siente no sólo desde la interpretación, sino también desde donde Mering estructura su obra.

De esa forma de estructurar es cómo podemos ver el funcionamiento secuencial de inmensas composiciones, como “Children Of The Empire” o “Grapevine”, en las que Weyes Blood se luce en una interpretación muy rica en detalles, donde su voz logra tomar primer plano incluso con una sección instrumental tan cuidadosa y robusta como la que implementan en la guitarra y batería los hermanos Brian y Michael D’Addario, ampliamente reconocidos como el dúo The Lemon Twigs. Entre el sinfín de influencias y comparaciones que recibe la artista, los nombres de Brian Wilson y Karen Carpenter siempre estarán presentes en la manera compositiva e interpretativa, respectivamente, pero lo cierto es que Natalie ha sabido nutrirse de esos elementos para entregar un enfoque fresco y de manera más directa, evitando plagios o reminiscencias tan explicitas en su música. Un ejemplo de ello es la melancólica “God Turn Me Into A Flower”, donde la hipnótica presencia vocal de Mering se toma cada espacio con una delicadeza e intensidad que ha transformado en sello propio.

“Hearts Aglow”, por otra parte, encierra un poco los tópicos y componentes sonoros de esta quinta obra de estudio de Weyes Blood, aplicando correctamente términos líricos y musicales de la melancolía y contemplación personal, pero a la vez dejando entrever esas fisuras que permiten entrar a un plano más luminoso y optimista. Los arreglos siguen tan impecables como en cualquiera de las canciones de este disco, pero su desarrollo inminente hacia el interludio “And In The Darkness” le dan una cara única, con el carácter más ligado al pop barroco, poniendo énfasis en la experimentación, sobre todo considerando la presencia de una canción como “Twin Flame” que, contraria a la mayoría, carece de arreglistas externos y se centra en las propias ideas de la intérprete. Luego del tormentoso paso de “In Holy Flux”, el disco cierra con “The Worst Is Done” y “A Given Thing”, sumando 10 minutos donde tenemos desde el lado más juguetón hasta el más apasionado, aristas opuestas en el amplio rango interpretativo de Mering.

Siempre es complejo analizar una obra cuando se pueden tomar tantas referencias a la hora de desmantelar su estructura, pero lo cierto es que es en ese ejercicio donde verdaderamente podemos notar cuánto hay de inspiración y de reinterpretación, o si, en el peor de los casos, existe algún atisbo de plagio. Los artistas más nuevos enfrentan el gran problema de un panorama musical a veces desgastado, donde todo fue inventado y nadie puede ser el primero a la hora de querer aplicar sus ideas o entregar una versión más fresca de algo que ya esté arraigado en el oído colectivo. Lo de Weyes Blood no es por ninguna parte algo novedoso o diferente a muchos discos que podamos oír previamente, pero su principal gracia se encuentra en cómo esos elementos se presentan e interpretan, y ahí es donde la artista se desmarca de sus pares y logra salir adelante como una compositora que tiene mucho que ofrecer con su arte. Cinco discos y sólo aciertos es algo que pocos pueden contar, sobre todo a una edad tan temprana, donde el legado musical no puede hacer otra cosa que reforzarse de aquí en adelante.


Artista: Weyes Blood

Disco: And In The Darkness, Hearts Aglow

Duración: 46:22

Año: 2022

Sello: Sub Pop


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

DiscosHace 2 meses

Weyes Blood – “And In The Darkness, Hearts Aglow”

Tres años pasaron desde que Natalie Mering estrenara el cuarto trabajo de estudio de su proyecto Weyes Blood, llevándose el...

Stumpwork Stumpwork
DiscosHace 2 meses

Dry Cleaning – “Stumpwork”

A la primera escucha, pareciera bastante tímido lo que propone Dry Cleaning en su segundo álbum. Tan sólo un año...

Free LSD Free LSD
DiscosHace 2 meses

OFF! – “Free LSD”

Luego de ocho años de pausa discográfica, OFF! vuelve a las pistas con un álbum que, de primera impresión, traza...

Ritmos En Cruz Ritmos En Cruz
DiscosHace 2 meses

La Ciencia Simple – “Ritmos En Cruz”

Desde “Hacia El Mar” (2014), La Ciencia Simple ha propuesto una reconfiguración de su sonido, pasando por el post rock...

Cool It Down Cool It Down
DiscosHace 2 meses

Yeah Yeah Yeahs – “Cool It Down”

A casi 20 años de la explosión del post-punk, o garage revival (que cada uno le ponga la etiqueta que...

II II
DiscosHace 3 meses

Dead Cross – “II”

Con tantos proyectos que posee Mike Patton, no es difícil perder la pista de cada cosa que hace el frontman...

The Car The Car
DiscosHace 3 meses

Arctic Monkeys – “The Car”

El lanzamiento de su séptimo disco no era un paso más en la carrera de Arctic Monkeys. Tras un “Tranquility...

The End So Far The End So Far
DiscosHace 3 meses

Slipknot – “The End, So Far”

Fuerte y claro fue el mensaje que Slipknot entregó con “We Are Not Your Kind” (2019), una obra que vio...

As The Moon Rests As The Moon Rests
DiscosHace 3 meses

A.A. Williams – “As The Moon Rests”

Bastó solo el lanzamiento de “Forever Blue” (2020) para que la música de A.A. Williams comenzara a ser destacada por...

Luz Figura y Sombra Luz Figura y Sombra
DiscosHace 3 meses

Cómo Asesinar A Felipes – “Luz, Figura y Sombra”

Cómo Asesinar A Felipes nos tiene mal acostumbrados a sembrar expectativas en la espera de cada uno de sus lanzamientos,...

Publicidad
Publicidad

Más vistas