Conéctate a nuestras redes

Discos

The Birds Of Satan – The Birds Of Satan

Publicado

en

Es evidente, Taylor Hawkins se sacó las ganas con este disco de The Birds Of Satan. De punta a punta el álbum suena a eso, a “esto es lo que muero por hacer hace tanto tiempo”. Una gran alegría para el psicólogo de Taylor y para él mismo, seguramente. Y posiblemente para quien lo escuche, porque “The Birds Of Satan” es un disco que despierta interés. Pero ¿lo mantiene? Depende del tipo de oyente.

No hay dudas de la capacidad de Taylor como músico. El tipo es un intachable performer que suma energía, imagen, groove y adrenalina en niveles industriales a la banda principal de Dave Grohl. Con ese talento los aciertos caen solos: el toque es excelente, de muy buen gusto. Sus compañeros de THE BIRDS OF SATAN 01odisea –el bajista Wiley Hodgden y el guitarrista Mick Murphy, ambos integrantes de Chevy Metal, aquel grupo de covers que se presentó en Lollapalooza Chile 2013- lo hacen muy bien; despliegan todo un catálogo de clichés rockeros, ¡pero de los que, para tocarlos, hay que saber! Es que las influencias de adolescente de Taylor salen a flote a cada acorde. Se puede apreciar en estas siete canciones el espíritu de Cheap Trick, Led Zeppelin, Pink Floyd, Queen y otros. Sí, los muchachos tienen buena escuela.

Entonces ¿por qué un servidor debiera dudar si el interés se puede mantener a través de todo el disco? Pues porque quizá la banda peca por el entusiasmo desmedido en incluir todo en este debut; aquello de “menos es más” no funcionó con ellos. Debido a esto, salta la duda de si el grueso de seguidores de Foo Fighters –que, no nos engañemos, serán los grandes consumidores de este trabajo- podrá atravesar con atención el álbum entero. No es por comparar un grupo con otro y, de hecho, es una señal saludable que los dos proyectos suenen diferentes.  Lo que sí tiene The Birds Of Satan es una valiosa posibilidad de sonar espontáneos. Está claro: no hay ataduras de ningún tipo acá, esto suena más a un pasatiempo –serio, pero pasatiempo al fin- mientras se cocina el resultado del esperado retorno de Foo Fighters al estudio.

Haciendo caso a esa falta de presiones de ningún tipo es que el disco fue grabado en vivo en el estudio de Dave Grohl –quien hace junto a Pat Smear algún cameo en el mismo, aunque no demasiado notorio-, con la famosa consola de Sound City, y sin overdubs agregados, esto suma frescura, aunque la producción no sea por demás impactante. En otro punto que se nota el desparpajo feliz de Hawkins y los suyos, es en la longitud del tema que abre la placa, “The Ballad Of The Birds Of Satan”: 9 minutos y 29 segundos donde pasan muchas cosas. Desde una intro de ruidos psicodélicos adornados por un fraseo jazzy de batería, a una estrofa que recuerda a Queens Of The Stone Age, a un solo de guitarra de casi dos minutos, un puente hacia Pink Floyd y una vuelta al ruedo donde aparecen todas las antiguas influencias antes marcadas.

THE BIRDS OF SATAN 02La balada A.O.R.“Too Far Gone To See” despierta sensaciones ambiguas. Por un lado su extrema y grandilocuente tendencia a la emoción, hace que esta misma peligre en varios pasajes del tema, y sus arreglos predecibles la hacen un poco sonrojante, a decir verdad, como que ese gap generacional al que en todo momento nos expone la banda, toma un tinte no del todo feliz. Pero en la otra mano, también hay que decir que ya no hay muchos grupos del circuito comercial que tomen el desafío de desarrollar canciones con esa determinación. En el resto de las canciones hay un poco de todo; sí, el disco es ante todo dinámico. Más alegrías (excelente “Wait Til Tomorrow”, muy efectivo el single “Thanks For The Line”) y alguna decepción (“Pieces Of The Puzzle”, con un jugado aroma reggae).

“The Birds Of Satan” es un disco de intenciones puras, genuinas; un divertimento que no pasará desapercibido incluso –nos aventuramos a vaticinar-, en alguna lista de lo mejor del año. Es que, como se mencionaba anteriormente, dependerá de quién lo escuche: algunos estarán tocando el cielo con las manos ante la resurrección del hard rock progresivo más clásico y otros no lograrán interpretar qué son esas “armonías con falsete que están por todos lados en este disco”, las cuales, por cierto, Taylor logra hacer sonar de forma sobresaliente.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Marika Hackman – “Any Human Friend”

Publicado

en

Any Human Friend

Es muy común escuchar que, para que el ser humano sea realmente feliz, debe estar en paz consigo mismo; conocerse, quererse, transparentar lo que se es frente al espejo. La auto aceptación implica abrazar lo propio con autenticidad y ser honesto consigo mismo y con los demás, invitando a decir lo que se piensa sin tapujos y a no dejarse llevar por códigos sociales restrictivos ni preocuparse por el qué dirán. Esto es exactamente lo que hace Marika Hackman, cantante y multiinstrumentista británica, en su tercer larga duración “Any Human Friend”, una entrega marcada tanto por el cambio de sonido, como por el toque gráfico y sincero en la lírica respecto a su intimidad y mundo interior.

El inicio está marcado por “Wanderlust”, un tema acústico que engaña a quien lo oye por vez primera, pues lleva a pensar que Hackman vuelve a sus raíces con una línea más unplugged. Es menester recordar que la hija de Sub Pop Records emprendió vuelo bajo el alero de sonidos de cuerda inundados de melancolía, tanto en su debut “We Slept At Last” (2015) como en su primer EP, “That Iron Taste” (2013), por ello, el opening de esta saturada pieza puede entenderse como un regreso a dicha corriente sonora. Pero no. Es solamente una exquisita trampa, pues el sintetizador comienza a agarrar fuerza para dar paso a “The One”, el popero, memorable y bailable segundo sencillo de este compilado. Consolidándose como un punto fuerte de este álbum, su ritmo encabezado por guitarras y su lírica relacionada al creciente e insoportable ego de una estrella de rock arruinada por sus populares pero desdichadas composiciones, hacen de este un tema digno de cantar a todo pulmón (y a coro).

A lo largo del disco, la artista juega con canciones que se contraponen, pero que se funden de forma perfecta. Una fórmula que se hace evidente en los más de 41 minutos es pasar de creaciones más pausadas, reposadas y sentimentales, a otras colmadas de energía, agilidad, vigor y honestidad. Cambios radicales, pero intrigantes y encantadores, son pilar fundamental y principal razón de que el tercer LP de Hackman sea tan cautivante. Es cosa de entregarse sin problemas a la explícita y seductora “All Night”, transitar posteriormente por una ágil y seca melodía en “Blow”, para luego ceder al frenesí y desborde del crudo primer single “I’m Not Where You Are”, y finalmente perderse en la apacible “Send My Love”.

A medida que el LP avanza, se aprecia lo favorable que fue para la británica seguir por la senda que comenzó a trazar con “Boyfriend” hace un par de años, donde se propuso no limitarse ni censurarse en la composición. En una industria dominada por el hombre, con letras de amor, lujuria o desenfreno emanadas y creadas desde un lugar y punto de vista masculino, Marika rompe barreras y abulta el archivo de líricas LGBTQ añadiendo el punto de vista de una mujer queer en el plano emocional y sexual. Sin dejar espacio para la imaginación, la cantante explicita y hace una oda al autoplacer femenino en “Hand Solo”, detallando maniobras, efectos y pensamientos que danzan en torno al mismo y, a su vez, sacándole la lengua a todos ellos que creen que es un tabú del cual no debería hablarse.

La sinceridad nunca se había escuchado tan fuerte y tan despojada de vergüenzas, y en su tercer álbum, Marika Hackman da cátedra de una reveladora metamorfosis. Empoderada de un sonido fuerte, pero frágil a la vez, la artista se desenvuelve más segura que nunca, a pesar de que lo mezcla con la épica tarea de desnudarse física y emocionalmente ante el universo. Más humana que nunca, la artista prueba que el exponer aspectos que el mundo heteronormativo y patriarcal considera a menudo como debilidades, tales como el no querer una relación normal, el autosatisfacerse sexualmente o el reconocer y hablar de la fragilidad mental, solamente la hacen más fuerte, pues tiene el arma más potente de todas: el autoconocimiento.


Artista: Marika Hackman

Disco: Any Human Friend

Duración: 41:01

Año: 2019

Sello: Sub Pop Records


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Any Human Friend Any Human Friend
DiscosHace 6 días

Marika Hackman – “Any Human Friend”

Es muy común escuchar que, para que el ser humano sea realmente feliz, debe estar en paz consigo mismo; conocerse,...

Order In Decline Order In Decline
DiscosHace 6 días

Sum 41 – “Order In Decline”

En tres años y dos discos, Sum 41 demostró que las segundas oportunidades pueden hacer una gran diferencia. Fue en...

Terraformer Terraformer
DiscosHace 2 semanas

Thank You Scientist – “Terraformer”

Thank You Scientist es de aquellas propuestas que, desde la primera escucha, resultan un descubrimiento fresco y satisfactorio; un proyecto...

Bon Iver Bon Iver
DiscosHace 2 semanas

Bon Iver – “i,i”

La música que Justin Vernon ha creado como Bon Iver siempre ha sido asociada a las estaciones del año, desde...

First Taste First Taste
DiscosHace 2 semanas

Ty Segall – “First Taste”

Ty Segall es sin lugar a duda una de las mentes más inquietas de esta década. Comenzando el segundo semestre...

CALIGULA CALIGULA
DiscosHace 3 semanas

Lingua Ignota – “CALIGULA”

No es fácil confrontar una obra cuando esta contiene un carácter tan personal y exigente, lo que compromete aún más...

Blood Year Blood Year
DiscosHace 3 semanas

Russian Circles – “Blood Year”

Pioneros de un post rock grave y con esencia metal, herederos de las más oscuras influencias del sludge, e inclasificables...

Fear Inoculum Fear Inoculum
DiscosHace 3 semanas

Tool – “Fear Inoculum”

Hasta hace unas semanas, la idea de escuchar material nuevo de Tool parecía totalmente inviable; algo más cercano al rumor...

Fever Dream Fever Dream
DiscosHace 4 semanas

Of Monsters And Men – “Fever Dream”

Una de las historias de éxito más curiosa de la década es la de Of Monsters And Men. Si bien,...

Guy Walks Into A Bar Guy Walks Into A Bar
DiscosHace 4 semanas

Mini Mansions – “Guy Walks Into A Bar…”

Mini Mansions, la banda formada por Michael Shuman, bajista de Queens Of The Stone Age, Zach Dawes, bajista de The...

Publicidad
Publicidad

Más vistas