Conéctate a nuestras redes
The Slow Rush The Slow Rush

Discos

Tame Impala – “The Slow Rush”

Publicado

en

El tiempo ha sido siempre un enigma en sí mismo para el ser humano. A veces, pareciera que pasa de forma inclemente, sin perdonar nada; otras, su galopar se apacigua y se asemeja a una extensa tortura empeñada en morir lo más lento posible. Y si no fuese suficiente, hay ocasiones en la que exige vivir el hoy, sin preocupaciones ni expectativas, sin previsiones ni compromisos. Dicha paradoja es la piedra angular sobre la cual Tame Impala, agrupación liderada por el australiano Kevin Parker, sienta las bases de su último LP. Luego de casi cinco años de pausa, “The Slow Rush” se posa triunfante como un compilado de las reflexiones más bailables y frescas que se han visto en los últimos tiempos.

Apenas el disco comienza, los etéreos beats iniciales de “One More Year” –que recuerdan la línea melódica de “Currents” (2015)– lideran un exquisito ritmo basado en sintetizadores y teclas, consolidándola como una fantasía synth-pop estilo Pet Shop Boys. Sus arreglos y tenues melodías hacen que su letra, inspirada en los peligros de vivir el día a día y cómo ello puede derivar en un estancamiento en términos de progreso en un proyecto de vida, se difumine en un esquema texturizado y lleno de matices. Bajo la misma tónica electrónica, “Instant Destiny” aparece como una declaración sobre el matrimonio y sus cimientos, decorando una exquisita progresión instrumental que habla de la fantasía del futuro fundada en la relación del músico con su esposa Sophie.

Baterías más prístinas y estruendosas, con un bajo más pronunciado y reducida en poco más de treinta segundos, “Borderline” se asoma masterizada especialmente para la ocasión, cristalizándose como un punto alto del álbum y mejorando la experiencia sonora del tema en comparación a su lanzamiento en 2019. En palabras de Parker, el single ahora suena como él lo escuchaba cuando lo presentó al mundo, con una línea de bajo que todos pueden notar y percusiones que resuenan pulcras, pero sólidas. En cuanto cesa el saturado sintetizador, “Posthumous Forgiveness” se eleva delicada y melancólica, poniendo una distintiva nota de tristeza. El que fuera el tercer single del disco habla sin tapujos de la difícil y distante relación con su fallecido padre, reflejando una dura lucha interna llena de interrogantes y situaciones imaginarias (y sus posibles desenlaces y respuestas) si pudieran verse nuevamente.

Escapando un tanto de la temática temporal, la movida “Breathe Deeper” constituye un manual de manejo de estrés a través de la respiración alegre y cadenciosa, pavimentando el camino para la experimental y rica “Tomorrow’s Dust”. Esta última mezcla cuerdas, ligeras percusiones, celestes synths y una fina instrumentación urdida para crear un ambiente de meditación en torno al peso del pasado en las acciones presentes y futuras, volviendo así a enrielarse en su análisis del oxímoron del tiempo. Para quitarse de encima el polvo de lo pretérito, la balada psicodélico-electrónica “On Track” recuerda la importancia del optimismo en los procesos personales y el aferrarse a los deseos y motivos para no perder el foco en lo que se puede alcanzar y hacer.

A continuación, contradictoriamente se hace presente una inyección de apego a la nostalgia y en que todo tiempo pasado fue mejor. “Lost In Yesterday”, cuarto y último single de este disco, barre pegajosamente con toda intención de borrar cualquier añoranza a lo que ya no fue o no está, con un deleitable espectáculo de bajos y sintetizadores. El mismo esquema rítmico, pero más cargado a lo electrónico, se perpetúa en “Is It True”, la que puede considerarse como un notable homenaje a Daft Punk en términos melódicos. Hacia el final, las bombásticas y optimistas melodías de “It Might Be Time” y “Glimmer” preparan el crepúsculo del LP con motivantes mensajes que empujan hacia la superación de la negatividad, desembocando en el tema más experimental del disco. Reflexivo, juicioso y profundo, llega un ecléctico “One More Hour”, jugando con el paso del tiempo, con el dejo del pasado, la incertidumbre y velocidad del futuro, y la importancia de mantener lo importante cerca.

“The Slow Rush” es un disco que se aleja de la distorsión de cuerdas y danza con los pedales con que Tame Impala salió al mundo en “InnerSpeaker” (2010) y con el posterior “Lonerism” (2012), pero que es la prueba fehaciente de que todo giro y curva que son capaces de tomar no hace más que reinventar la psicodelia moderna y revalidar su vigencia con el público. Además, tiene la particularidad de acercar al oyente a la madurez que Kevin Parker alcanzó como escritor con el paso de los años, esos que le permitieron abrir su corazón, desnudar su alma y hacerle frente al contradictorio, pero siempre presente tránsito del tiempo.


Artista: Tame Impala

Disco: The Slow Rush

Duración: 57:27

Año: 2020

Sello: Modular Recordings / Interscope / Island Records Australia


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Five Finger Death Punch – “F8”

Publicado

en

F8

Es curioso lo que ocurre con Five Finger Death Punch: en Estados Unidos y en Europa son, acaso, la banda “nueva” de moda, llevando a sus shows en promedio quince mil personas, teniendo de teloneros verdaderas leyendas como Megadeth, o agrupaciones con un público consolidado como Papa Roach y llegando a una audiencia de todas las edades, incluso niños. No obstante, acá en Chile han tenido un impacto más bien menor. Si bien es cierto son conocidos, no causan la misma efervescencia que en latitudes septentrionales. Esto llama la atención, considerando que la fórmula de la banda liderada por su guitarrista Zoltan Bathory es hacer una música que lleva el metal hacia su extremo más accesible, consolidando su relación beneficiosa con el mainstream y que en estas tierras, como es lógico, siempre ha redituado bien.

Por lo anterior, lo que ocurra con su octavo opus “F8” será determinante para la banda en su carrera por alcanzar el reconocimiento mundial, pues, sin temor a equívocos, es su trabajo más comercial. El quinteto deja poco espacio para la improvisación y cada nota y acorde están pensados para una posible rotación en listas de reproducción online, radios y videos en redes sociales. Esto de ninguna manera se debe leer en tono peyorativo, toda vez que no implica necesariamente que su manufactura sea de mala calidad. Muy por el contrario, el álbum tiene el foco claro y no contiene pretensiones de originalidad exacerbada (algo muy típico en la actualidad), lo que ayuda a que sea coherente y profesional.

Como es obvio, “F8” se encuentra lleno de temas gancheros, comprensibles, con estructura y coros fáciles de recordar. “Inside Out”, “Living The Dream” y “Mother May I (Tic Toc)” son los mejores exponentes de aquello, construidos bajo una misma receta que descansa sobre el excelente registro que alcanza Ivan Moody, unos beats de batería sencillos y guitarras un tanto ahogadas, pero perfectas para que el vocalista brille sobre ellas. Si bien esto aplica a la mayoría de las canciones, es particularmente evidente en las tres reseñadas.

“F8” no es un disco de grandes virtudes ni tampoco de sonadas fallas. Sin embargo, como un punto al debe está la existencia de temas que suenan un tanto artificiales, debido principalmente a un choque entre la mezcla –funcional a la radio– con la agresividad de la composición misma. “Bottom Of The Top” es un ejemplo de aquello: una batería poco orgánica, pero que es forzada a un mayor protagonismo, termina por ahogar al resto de elementos. Por otro lado, esta clase de composición recuerda un tanto al “Vol. 3: (The Subliminal Verses)” (2004) de Slipknot, con Moody gesticulando de forma similar a Corey Taylor, algo innecesario y que se repite en “This Is War” y con menor intensidad en “Scar Tissue”, sin duda los tres cortes más desencajados del álbum, pero no por ello descartables.

La producción del disco puede ser controversial y bastante opinable desde el punto de vista que se mire. Si establecemos que 5FDP es una banda de metal pesado, se puede criticar las guitarras sin cuerpo, las grandes cantidades de arreglos y una base bajo / batería repetitiva de baja densidad. Sin embargo, al asumir que se trata de un disco eminentemente comercial, no hay nada de malo en aquello. Es más, una canción como “A Little Bit Off”, que roza el pop, suena fresca y directa. Lo mismo ocurre con “To Be Alone” y con “Leave It All Behind”, que rescatan lo mejor de las producciones de las bandas MTV de comienzos del milenio, con sonidos accesibles. En ese sentido, es muy destacable que este disco sea en todos sus elementos abiertamente un ejercicio honesto por querer ampliar la base de fans del quinteto, al expandir los límites más allá del público rockero/metalero. Esto es preferible a obras pretenciosas de singularidad, que pasan a ser extravagantes e intrascendentes.

Finalmente, y como consecuencia de esta intención deliberada de la banda, no es casualidad que los dos mejores cortes del disco sean las baladas “Darkness Settles In” y “Brighter Side Of Grey”, las que, si bien no están a la altura de los clásicos, exponen nuevamente el mejor lado de Moody, ya despercudido de los demonios originados por su adicción al alcohol, evocando melodías que acompañan al oyente de manera repetitiva más allá de su escucha. Y así, Five Finger Death Punch demuestra que la honestidad en la música es lo mejor que puede ocurrir. “F8” es un disco directo, realizado para las masas y sin ninguna ponzoña de querer cambiar las reglas del juego. Ellos no suponen la salvación ni la última gran novedad, pero este álbum se puede disfrutar sin complejos. Quizás eso, paradójicamente, los aleje del fan local.


Artista: Five Finger Death Punch

Disco: F8

Duración: 45:06

Año: 2020

Sello: Better Noise


Seguir Leyendo

Podcast HN Cine

Publicidad

Podcast HN Música

Facebook

Discos

F8 F8
DiscosHace 5 días

Five Finger Death Punch – “F8”

Es curioso lo que ocurre con Five Finger Death Punch: en Estados Unidos y en Europa son, acaso, la banda...

Miss Anthropocene Miss Anthropocene
DiscosHace 6 días

Grimes – “Miss Anthropocene”

No hay dudas de que Grimes se compromete totalmente con los conceptos que su mente imagina. Con sorpresa recibieron muchos...

Cuauhtémoc Cuauhtémoc
DiscosHace 7 días

Niños Del Cerro – “Cuauhtémoc”

Latinoamérica es un continente de elementos comunes. No sólo compartimos un idioma o un espacio geográfico, sino que nuestras historias...

Splid Splid
DiscosHace 2 semanas

Kvelertak – “Splid”

Se dice que para los gustos no hay nada escrito. Llevado al aspecto musical, recorrer un camino de experimentación a...

color theory color theory
DiscosHace 2 semanas

Soccer Mommy – “color theory”

Dos años después del álbum que la puso al frente de la nueva generación de cantautoras del indie, “Clean” (2018),...

The Fallen Crimson The Fallen Crimson
DiscosHace 2 semanas

Envy – “The Fallen Crimson”

¿Puede una banda tener un espacio trascendental, aun cuando se mantiene en el underground? ¿Incluso cuando la ausencia se explaya?...

Perdida Perdida
DiscosHace 3 semanas

Stone Temple Pilots – “Perdida”

Han transcurrido tres décadas desde que Stone Temple Pilots fuera parte de los grandes del grunge, tiempo esplendoroso que, años...

The Slow Rush The Slow Rush
DiscosHace 3 semanas

Tame Impala – “The Slow Rush”

El tiempo ha sido siempre un enigma en sí mismo para el ser humano. A veces, pareciera que pasa de...

Mind Hive Mind Hive
DiscosHace 4 semanas

Wire – “Mind Hive”

Se suele decir que una banda es “de culto” cuando se habla de una agrupación que, ya habiendo cesado sus...

Quadra Quadra
DiscosHace 4 semanas

Sepultura – “Quadra”

Con más de tres décadas de historia y establecidos como referentes a nivel mundial, Sepultura continúa siendo una máquina imparable...

Publicidad
Publicidad

Más vistas