Conéctate a nuestras redes

Discos

Sinéad O’Connor – I’m Not Bossy, I’m The Boss

Publicado

en

Controversial, como siempre, Sinéad O’Connor lanza su décimo álbum de estudio haciendo referencia en su portada a la mediática discusión sostenida con Miley Cyrus el año pasado, en la que juzgaba innecesaria la sexualización excesiva de la ex chica Disney –a lo que esta respondía haciendo alusión a su trastorno bipolar-. El  disco, producido por su ex esposo, John Reynolds, que inicialmente iba a llamarse “The Vishnu Room”, cambió su nombre a “I’m Not Bossy, I’m The Boss” con el objetivo de apoyar la campaña de Ban Bossy lanzada a principios de año, la que busca incentivar a las niñas para que no desistan de ser ambiciosas ni tengan miedo de ser líderes, pues este no es un tema que concierne sólo a los varones.

SINNÉAD O'CONNOR 01Y he aquí la contradicción, ya que el contenido del disco dista mucho de esa independencia de la que hace gala con su nombre, pues en él encontramos letras que en su mayoría hacen referencia al amor sumiso, casi masoquista, desde una perspectiva femenina. Así se inicia, al menos, con “How About I Be Me” –haciendo referencia al disco anterior “How Abou I Be Me (And You Be You?) de 2012-, en el que O’Connor canta “Quiero ser una mujer completa de verdad. Una mujer como yo necesita un hombre para ser más fuerte que ella misma”. Se trata de una dulce melodía que habla sobre la idealización del amor, aunque sin hacer una crítica de ello. “Dense Water Deeper Down” continúa con la ejecución de melodías armónicas que resultan agradables de escuchar, y así mismo sigue con el romanticismo inicial, que habla sobre el amor de una mujer que se duerme pensando en su amante. Hasta este punto, sospechamos que se trata de un disco profundamente romántico, que musicalmente funciona bien, pero cuyas letras hacen un poco de ruido en cuanto a la autonomía femenina, pues se estima que para que esta exista debe haber una figura masculina de por medio.

Sin embargo, atravesando esta primera parte, es posible encontrarse con canciones muy variadas, que se mueven en distintos estilos, explorando el blues, el rock, y el funk. “Your Green Jacket” es uno de los temas destacables, que crea una atractiva atmósfera de entrada tanto con la guitarra como con la voz de O’Connor, que funciona como un instrumento más. Posee grandes momentos y frases llenas de nostalgia que quedan muy bien en relación al tinte melancólico de la canción: “Y aun cuando sé que no soy la indicada para ti, ¿es correcto decir que de verdad te adoro? Y que daría cualquier cosa por ser quien te besa”.

“The Voice Of My Doctor”, por su parte, incorpora ritmos blueseros que la convierten en una canción entretenida. Se aprecia el talento de O’Connor en los fraseos llegando a notas más complicadas y que le otorgan intensidad al tema. La letra es, en este caso, un punto a favor, ya que permite acceder al lado más personal de las composiciones, algo que claramente se agradece, pues queda a la vista la motivación puesta en el proyecto, así como la importancia de este para su creadora. Ejemplo de esto es “The Vishnu Room”, en donde la irlandesa confiesa que le canta a Vishnu “sólo para decir gracias”.

SINNÉAD O'CONNOR 02Luego nos encontramos con variaciones que pasan del blues bien rockero y sensual de temas como “How Nice A Woman Can Be” (bonnus track) a otros de corte más funk, como es el caso de “James Brown”. En otros es posible hallar fragmentos de rock casi progresivo, como en “Harbour”, cuyos riffs hacia el final del tema se convierten en un poderoso lenguaje que, lamentablemente, acaba muy pronto. La balada también se hace presente en canciones como “8 Good Reasons”, en donde se puede apreciar la honestidad de O’Connor expresándose desde lo más profundo, llegando a conmover con la pasión de alguien que confiesa “sabes que no me gusta mucho la vida. No me importa admitir que no es correcto. Sabes que me encanta hacer música, pero mi cabeza ha sido destruida por el negocio”. Un detalle que perjudica al disco es el uso excesivo de fades-out al terminar las canciones, y el hecho de que estas son demasiado cortas (todas duran aproximadamente tres minutos). En muchas ocasiones quedamos con ganas de seguir escuchando (como en “Harbour” o “James Brown”), y en otras hacen falta terminaciones más sintéticas, que le den cohesión a los tracks.

A pesar de las limitaciones que ofrecen algunas letras, y que a algunas pueden parecer banales, se trata de un disco desenvuelto que muestra mucho de O’Connor como artista, lo que resulta admirable. Sólo queda pensar que Sinéad es mucho más de lo que ella piensa que es, o al menos de lo que proyecta en la dependencia de sus composiciones, y quedamos a la espera de que su próximo disco tome esto en cuenta.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Lagwagon – “Railer”

Publicado

en

Railer

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de tensa incertidumbre que va desde el “genial por un disco nuevo” al “ojalá no decepcionen”. Es que a estas alturas resulta casi inevitable esperar los discos de esta camada con una cuota no menor de inquietud, ya que la cantidad de bandas que han vuelto con trabajos abiertamente desechables es cada día más grande. Ya sea por falta de fuerza, completa pérdida de identidad musical (intentando abrazar un sonido más “moderno”) o por insistir hasta el hastío en cantar acerca de temas que no hacen el más mínimo sentido para un tipo de cincuenta años, el número de desaciertos en estos retornos ha terminado siendo pan de cada día. Por suerte, y para alivio de todos los que disfrutamos del punk rock, Lagwagon una vez más nos deleita con un LP que no tiene nada que envidiarle al resto de su contundente catálogo.

Basta escuchar el primer minuto para ver que el quinteto no ha perdido el toque en lo más mínimo. Preciso y afilado trabajo en las guitarras, batería acelerada y vocales sentidos, hacen de “Stealing Light” el corte preciso para abrir esta nueva aventura. “Surviving California” agrega peso a la apuesta, rememorando el estilo de “Duh” (1992) o “Trashed” (1994), mientras que “Jini” va más allá del sonido de la agrupación y se encarga de resucitar buena parte de las claves estilísticas que hicieron del punk rock el movimiento imparable que fue en los noventa. Sencillo, fácil de seguir y directo, un pequeño homenaje a un sonido que todavía tiene algunas cosas que decir. “Parable” se anota la primera pausa en el larga duración e inmediatamente después, como quién no quiere arriesgarse a perder ni un gramo de intensidad, “Dangerous Animal” se cuelga de la esquina más hardcore del conjunto para llevar la energía nuevamente al tope.

Cerrando la primera mitad, “Bubble” se anota uno de los mejores momentos del disco, no tanto por méritos musicales, sino más bien por la manera en que el corte se las arregla para resumir en tres minutos el concepto que define al larga duración. En lo sonoro, sin tratarse de una canción apabullante, “Bubble” cumple con creces en un estilo similar a “Jini” (coreable y efectivo), sin embargo, es en lo lírico donde el track se hace imprescindible, jugando a disecar y a reírse del concepto de la “burbuja” en que son encasilladas las bandas (en este caso la burbuja del skate punk), definiendo quiénes son y lo que se espera que hagan. La canción habla de ellos y de cómo, después de casi treinta años de carrera, siguen estando acá, incluso cuando para muchos se trate de una caricatura, punto al que de alguna forma hace alusión la portada del disco.

La segunda mitad del álbum sigue sin aflojar. “The Suffering” inicia calmada con intro de piano para luego explotar alcanzando proporciones épicas. “Dark Matter” y “Fan Fiction” mantienen el ánimo arriba, con la primera de ellas cargada de contundente fast punk, mientras que la segunda trabaja una línea similar a “Dangerous Animal”. La pausa en esta cara la pone “Pray For Them”, y para cerrar –en lo que se refiere a temas originales– “Auf Wiederhesen” firma dos minutos treinta del más increíble y melódico skate punk, donde además destaca nuevamente el asombroso trabajo en las guitarras de Rest y Flippin. Y si de punk rock se trata, no podía estar ausente el infaltable cover. En esta ocasión los californianos (que algo saben de estos menesteres) optaron por hacer de “Faithfully”, original de Journey, uno de los nuevos estandartes del género. Cada quién verá qué versión le parece más atractiva, sin embargo, hay que reconocer que la banda logra hacer suyo el corte y esa es justamente una de las cosas que hace la diferencia entre quienes saben hacer una versión y quienes no.

Casi treinta años de carrera, noveno álbum y una integridad musical que ya se quisieran muchas de las bandas del estilo. Lagwagon la tiene muy clara, y en “Railer” lo vuelve a hacer bien, sin pretensiones, de manera sencilla y efectiva. Esto se trata de punk rock honesto, sin jugar a la nostalgia, sino que celebrando cada uno de los atributos musicales que la banda ha sabido explotar desde siempre, no perdiendo el tiempo tratando de atrapar corrientes de moda. Sin embargo, al final del día, lo que realmente hace de este trabajo un capítulo imperdible en la discografía del quinteto, es lo increíble que trabaja Lagwagon como conjunto. Es muy difícil destacar un aporte por sobre el resto, ya que todos hacen su trabajo de forma impecable. No se trata de los sentidos vocales de Cape, el punzante trabajo de Flippin o Rest en las guitarras, o la contundencia de Raposo o Raun en la base rítmica, es claramente el todo. En esta ecuación no hay incertezas, Lagwagon sigue siendo una apuesta segura.


Artista: Lagwagon

Disco: Railer

Duración: 35:50

Año: 2019

Sello: Fat Wreck Chords


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Railer Railer
DiscosHace 3 días

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 3 días

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 3 días

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 3 días

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

A Dawn To Fear A Dawn To Fear
DiscosHace 1 semana

Cult Of Luna – “A Dawn To Fear”

Lo inequívoco, por más que pareciera mantenerse estático, puede ser radicalmente arrancado por un vendaval de circunstancias, y en lo...

Memory Memory
DiscosHace 1 semana

Vivian Girls – “Memory”

No todos los retornos son buenos y no todas las segundas partes son de lo peor, o al menos así...

Birth Of Violence Birth Of Violence
DiscosHace 1 semana

Chelsea Wolfe – “Birth Of Violence”

Diez años cargan con una simbología que acerca más a lo divino que a lo terrenal. No sólo hay un...

Beneath The Eyrie Beneath The Eyrie
DiscosHace 1 semana

Pixies – “Beneath The Eyrie”

Luego de dos apuestas mal logradas, Pixies vuelve al estudio y lanza su mejor disco desde su retorno en 2004....

Chastity Belt Chastity Belt
DiscosHace 2 semanas

Chastity Belt – “Chastity Belt”

Saudade es un vocablo portugués cuyo significado se acerca a la definición de melancolía; un estado afectivo estimulado por la...

Shaped By Fire Shaped By Fire
DiscosHace 2 semanas

As I Lay Dying – “Shaped By Fire”

Durante la primera década del siglo XXI, hubo un estallido de agrupaciones que tomaron variaciones más melódicas para combinar el...

Publicidad
Publicidad

Más vistas