Conéctate a nuestras redes

Discos

Sigur Rós – Með suð í eyrum við spilum endalaust

Publicado

en

‘Með suð í eyrum við spilum endalaust’ (al español, algo así como: “Con un zumbido en nuestros oídos jugamos eternamente”), lo nuevo de Sigur Rós -lanzado el 24 de junio-, no ha tenido una repercusión tan notoria como ha ocurrido en sus anteriores discos, y su valoración, pese a ser ciertamente elevada en varios medios especializados, no refleja del todo la satisfacción que se supone debiera haber causado lo nuevo de una de las bandas más importantes y dignas de la música actual. Se ha hablado bastante de que es un buen disco, claro, pero más bien todo eso ha tenido un efecto poco duradero, cosa que pasa sólo en los discos que en definitiva no son del todo buenos, o no son enteramente perfectos, como se dice.

Ocurre esto con las bandas del género post rock: nacen tan maduras y ya tan evolucionadas de algún sonido convencional pero misterioso, que les cuesta satisfacer a un público que espera nuevas maniobras y notoria reinvención por sobre todas las cosas en un nuevo disco. Esto es complejo de analizar, porque no se sabe si el crear un disco similar al anterior es señal de desgaste imaginativo o no en el grupo. No obstante, ‘Með suð í eyrum við spilum endalaust’ contiene varios elementos que se destacan por sobre sus discos anteriores, especialmente de su predecesor, ‘Takk…’ (2005), y aunque no es el mejor LP de toda la discografía, sí es el más asequible a la popularidad, tanto por la composición general de sus temas, que es más colorida, luminosa, y menos espesa que en otras ocasiones, así como también la duración de sus canciones (sólo tres de ellas duran más de cinco minutos, pero ninguna está por encima de los diez). Bajo esta perspectiva, Sigur Rós consigue dar otra vuelta de tuerca en su carrera sin perder en el intento.

Es interesante lo que hace esta banda en la estructura de sus álbumes, ubicando las pistas más optimistas y alborozadas al comienzo para finalizar con melodías más mustias y oscuras. Esto se puede constatar mayormente en sus últimos placas, como ‘( )’ de 2002, o el antes mencionado ‘Takk…’, donde el júbilo va cediendo a la incertidumbre y desesperanza musicalizada, sin disgregarse de un sonido glorioso y muy propio de la banda, característico además de los pasajes más dulce de nuestras vidas.

Más o menos lo mismo ocurre con lo nuevo de los islandeses, pero en vez de ir de lo claro a lo oscuro van de la felicidad a la tristeza, que es algo parecido al concepto planteado anteriormente, y sin embargo marca la diferencia de forma notable. Existe cierto contraste entre los temas “Gobbledigook” -que abre el álbum-, y “All alright” (Sí, “All alright” ¡Y está cantada en inglés también!) -que lo cierra-, ya que en las cuatro o cinco primeras pistas se logra apreciar una tendencia exquisita de pop muy bien elaborado y perspicaz, donde se deja entrever una alegría orquestada diferente a lo que la banda nos tenía acostumbrados. Estructuras complejas y a su vez repleta de arreglos minimalistas, que se disuelven en dulces melodías de lo más entrañables que nos ha regalado el conjunto. Más adelante la atmósfera, sin tornarse densa y aun contando con ciertos rasgos refulgentes mostrados en un comienzo, se vuelve más introspectiva y melancólica, predominando el uso de las teclas y la temática taciturna que provoca más sensaciones de abatimiento que de nostalgia.

Comienza con “Gobbledigook”, canción que representa cabalmente el resto del primer tramo que divide el disco, y que además supone un cambio en la instrumentación común de la banda, donde las guitarras acústicas toman el protagonismo esencial de una canción que pone contento a cualquiera. En la misma línea pop continúan sonando “Inní mér syngur vitleysingur” y “Góðan daginn”; la primera mantiene un ritmo más radiante y acorde a las características mencionadas de esta primera parte, mientras que la segunda representa un poco el sonido más apaciguado que la banda ha desarrollado anteriormente. Sin embargo, en ambas se puede notar la dicha que desprenden unos sonidos hermosos de una elegante manufactura post rock. Un punto aparte es “Við spilum endalaust”, una tonada rítmica exquisita que sobresale de las demás, por poseer una melodía increíblemente sobrecogedora y armoniosa. De lo mejor del disco.

Continúa “Festival”, la canción más larga del disco, y a su vez la más significativa en cuanto a la representación del concepto que nos otorga la banda. “Festival” suena a gloria de comienzo a fin, un tema realmente precioso que cuenta con un in crescendo sobrecogedor, emulando antiguas armas de la banda y explosando de forma colosal una melodía inolvidable. Lo interesante de este tema es que contiene dos partes muy marcadas, una perteneciente al segundo tramo, que era el tramo más entristecido, y la otra al primero. Con este tema se da paso entonces al segundo trayecto del disco, que a pesar de contener preciosas y valorables canciones como la memorable “Með suð í eyrum”, la épica y muy distinguida “Ára bátur”, o la ya mencionada “All alright”, resulta menos sugestivo que los primeros minutos del disco.

Pero a grandes rasgos se trata de un punto a favor para los islandeses, estos seres pertenecientes a otro mundo, duendecillos mágicos que quién sabe cómo transforman la música como la conocíamos en la sustancia más dulce, espacial, eterna y sabrosa que jamás vamos a poder describir con palabras. Hay gente que definitivamente no puede oír a Sigur Rós. Así es, simplemente no pueden. El grado de sentimentalismo y afecto en sus canciones es tal que a las almas demasiado sensibles podría destruir en cosa de segundos. ‘Með suð í eyrum við spilum endalaust’ continúa forjando ese poderoso artefacto que nos retuerce el alma, pero esta vez esgrimiendo elementos más viables a la generalidad, lo cual se agradece… y bastante, principalmente porque han logrado equilibrar un leve pero importantísimo cambio en su música, sin perder su identidad en lo absoluto.

Publicidad
2 Comentarios

2 Comments

Responder

Discos

Converge & Chelsea Wolfe – “Bloodmoon: I”

Publicado

en

Bloodmoon: I

Hay veces en que las colaboraciones no terminan de cuajar, y otras en que suena a algo completamente diferente a lo que se podría esperar. También existen casos en que el trabajo final representa un exacto ensamble de elementos entre los involucrados, situación más que aplicable al intenso “Bloodmoon: I”, el debut del proyecto informalmente del mismo nombre, en donde tenemos a dos pesos pesados de la oscuridad: Converge y Chelsea Wolfe. Abordar este trabajo era cosa sencilla con sus antecedentes, ya que la banda se acompañó de la artista en 2016 para una presentación en el festival Roadburn, donde reinterpretaron su catálogo con el componente delicado y, a la vez, poderoso que entrega Wolfe. Al reinterpretar esas composiciones era seguro que algo más saldría, y desde 2019 se comenzó a gestar definitivamente esta colaboración que no escatima recursos en ningún segundo de su oscuro, asfixiante y demandante recorrido.

Desde el primer track, “Blood Moon”, podemos ver como la dinámica entre el frontman Jacob Bannon y Wolfe son el condimento principal de un disco que refleja muy bien la incorporación de los distintos involucrados en su desarrollo. Sumado a la agrupación y la cantante, también participan otros nombres, como Stephen Brodsky de Cave In y Ben Chisolm, quien colabora frecuentemente con la responsable de “Hiss Spun” (2017) en sus proyectos, los que aportan cada uno una visión diferente a la panorámica general que supone el LP.

Por parte de la agrupación, Bannon no sólo desarrolla muy bien la interpretación dramática que se requiere, sino que logra compaginarse con el guitarrista Kurt Ballou en la esencia lúgubre y densa que recorre un disco que, con un relato consistente, se sostiene en cuatro pilares fundamentales para su desarrollo. Esto, porque al mencionado track que inicia el álbum se suman otras canciones como “Viscera Of Man”, “Lord Of Liars” o “Crimson Stone”, cada una funcionando como un pilar que sostiene la obra como tal, concentrando a la misma vez todos los elementos que desfilan de manera esporádica entre cada corte. Independiente de la dualidad entre voces masculina y femenina que se da en la dinámica del disco, el componente que une todos los aportes es la intensidad propia de un disco de Converge, lo que desaparece en contadas ocasiones para dejar al misticismo de Wolfe como protagonista absoluto del relato.

En ese sentido, “Bloodmoon: I” refleja una fórmula que deja entrever que lo mejor está por venir; indudablemente la numeración en el título intuye que podría haber más en el horizonte, y la confianza que logran entre todos para desarrollar el LP es francamente mágica. Un disco de escucha lenta, con mucha atención, y que probablemente tomará más de un intento para cautivar a los más esquivos, tal como suele pasar con prácticamente todas las obras de los involucrados. Eso sí, las crudas emociones reflejadas en sus once composiciones demuestran la honesta intención de texturizar, rearticular y darle forma a un rock gótico que fusiona elementos del doom, folk, hardcore e incluso punk, dando como resultado un sonido sustancioso, con cuerpo y un carácter que va en directa relación con el trabajo lírico.

Puede que “Bloodmoon: I” sea el trabajo más liviano de Converge, pero indudablemente es el más consistente en cuanto a estructura y exploración de sonidos, mostrándonos otra faceta de una banda que ha sabido reinventarse para transitar por distintos géneros en sus años de carrera. Un disco así habría sido imposible sin el aporte fundamental de Chelsea Wolfe, ya que es gracias a su interpretación que se llega a esos paisajes cinemáticos y de tintes apocalípticos, los que finalmente son el perfume esencial de esta obra que, más allá de ser una colaboración sin norte seguro, logra desarrollarse de una manera íntegra y respetuosa como un trabajo colaborativo bajo una idea común, mirada desde diferentes puntos de vista.


Bloodmoon: IArtista: Converge & Chelsea Wolfe

Disco: Bloodmoon: I

Duración: 58:44

Año: 2021

Sello: Epitaph / Deathwish


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Bloodmoon: I Bloodmoon: I
DiscosHace 1 mes

Converge & Chelsea Wolfe – “Bloodmoon: I”

Hay veces en que las colaboraciones no terminan de cuajar, y otras en que suena a algo completamente diferente a...

Things Take Time, Take Time Things Take Time, Take Time
DiscosHace 1 mes

Courtney Barnett – “Things Take Time, Take Time”

Cuando Courtney Barnett irrumpió y su nombre ganó un espacio privilegiado en la exitosa y explosiva escena australiana, una de...

An Evening With Silk Sonic An Evening With Silk Sonic
DiscosHace 2 meses

Silk Sonic – “An Evening With Silk Sonic”

Los talentosos Anderson .Paak y Bruno Mars dejaron sensaciones más que positivas cuando dieron a conocer “Leave The Door Open”,...

The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows
DiscosHace 2 meses

Damon Albarn – “The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows”

Inagotable y cada vez más camaleónico. Algo tiene el imaginario que está construyendo Damon Albarn que, con cada día que...

Comfort To Me Comfort To Me
DiscosHace 2 meses

Amyl And The Sniffers – “Comfort To Me”

Una de las piedras angulares del punk, como filosofía, consiste en abrazar las imperfecciones, reconocerse como seres desprolijos y enaltecer...

CRAWLER CRAWLER
DiscosHace 2 meses

IDLES – “CRAWLER”

Para todos fue una sorpresa el día en que IDLES publicó la melancólica “The Beachland Ballroom”, donde, a un ritmo...

Sympathy For Life Sympathy For Life
DiscosHace 2 meses

Parquet Courts – “Sympathy For Life”

El indie rock de Parquet Courts es bastante sui generis dentro de los márgenes difusos que la crítica le ha...

Engine Of Hell Engine Of Hell
DiscosHace 2 meses

Emma Ruth Rundle – “Engine Of Hell”

Mientras Emma Ruth Rundle se dedicaba a preparar lo que sería su quinto disco, la pandemia y las cuarentenas golpearon...

Valentine Valentine
DiscosHace 2 meses

Snail Mail – “Valentine”

En situaciones de crisis, es complicado alinear las emociones con lo que se piensa o analiza, pero ese acontecer no...

Twin Plagues Twin Plagues
DiscosHace 2 meses

Wednesday – “Twin Plagues”

La actitud con la que Karly Hartzman trata la guitarra en los primeros minutos de “Twin Plagues”, canción que abre...

Publicidad
Publicidad

Más vistas