Conéctate a nuestras redes
Blood Year Blood Year

Discos

Russian Circles – “Blood Year”

Publicado

en

Pioneros de un post rock grave y con esencia metal, herederos de las más oscuras influencias del sludge, e inclasificables según sus propias palabras. Así se podría presentar a Russian Circles que, con 15 años de carrera, se ha hecho de la matriz sonora más interesante del último tiempo. El trío de Chicago, junto a sus seis álbumes de estudio, ha marcado pauta a punta de riffs agobiantes y un potente sonido en vivo como sello característico. Si en sus anteriores trabajos, como “Guidance” (2016) o “Geneva” (2009), dieron cabida a una serie de arreglos y loops que hacían pensar que era una banda de tres e incluso más guitarras, en “Blood Year”, su último lanzamiento, Mike Sullivan y compañía se pusieron a la orden de Kurt Ballou para dejar atrás el exceso de arreglos y la sobreproducción, y centrarse en un sonido más crudo, directo y reflejo de sus ásperos shows en vivo. Así, “Blood Year” se centra en el predominio de las baterías y los kilos de distorsión de la guitarra de Sullivan.

Cuando de sonido se trata, Russian Circles entrega breves interludios para la inmersión en sus canciones. “Blood Year” inicia con “Hunter Moon” como intro y “Arluck”, donde se despliega toda su potencia. De ahí en adelante el tridente de la sección más dura del álbum se completa con “Milano” y “Kohokia”, ambas de corte metal, duro y seco, pero melódicas. Un caos reflexivo y ordenado. En la mitad del disco, “Ghost On High” es el bálsamo requerido para centrar la segunda mitad de guitarras. Un suave arpegio que pretende ser un respiro para servir como introducción a “Sinaia”, la que rápidamente rompe con la calma.

A cargo de cerrar el disco, “Quartered” deja en evidencia la perfecta sincronía y cohesión de la banda. Punto aparte para las complejas baterías de Dave Turncrantz junto a los riffs de Sullivan, que parecieran sacados de la mejor escuela de Pantera o Sepultura. “Blood Year” se grabó a banda completa, y he ahí los resultados diseñados para brindar un espectáculo en directo intenso y avasallador.

¿Cómo sonaría el soundtrack del turbulento mundo actual? Seguramente como “Blood Year”, gracias a sus estridentes guitarras y su mensaje claro y potente. Porque ser una banda instrumental no significa que no se tenga nada que decir, y por eso la banda ha catalogado este álbum como su trabajo más pesado, agresivo y honesto. Los siete tracks de “Blood Year” son un retrato del mundo actual, su mensaje más brutal a las atrocidades del presidente de los Estados Unidos y a un mundo en problemas.

Pese a ser una banda que se mueve entre matices en sus canciones, en “Blood Year” se pueden apreciar arreglos sobrios y se desnuda su sonido primordial. Y es que, al no considerarse a sí mismos en afinidad y sintonía con nombres de peso como Explosions In The Sky, Caspian, Mogwai o Pelican, Russian Circles siempre sabrá cómo desmarcarse manteniendo una esencia bruta. “Blood Year” se acerca a ser uno de sus mejores trabajos en cuanto a producción y ejecución, pensado para un contexto en vivo y que es capaz de romper la relación artista-público, trasladando esa esencia a la primera –y varias– escuchas.


Artista: Russian Circles

Disco: Blood Year

Duración: 39:29

Año: 2019

Sello: Sargent House


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Publicado

en

Tonic Immobility

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos en un disco de Tomahawk. Y qué mejor que esta pandemia para que el supergrupo regrese con “Tonic Immobility”, un álbum que, mediante la característica urgencia y agresividad del cuarteto, logra ejecutar una fotografía del indescriptible, oscuro, incierto y agotador panorama actual. Lograr retratar una realidad como aquella se lee una tarea sencilla considerando el background de sus integrantes, y lo cierto es que efectivamente se traduce de esa manera, ya que el sucesor de “Oddfellows” (2013) no duda en poner todas sus cartas sobre la mesa para apostar en una fórmula ganadora, la que de manera segura va avanzando por estructuras diferentes en uno de los discos sonoramente más arriesgados y complejos que nos ha entregado Patton en su carrera.

Bastan solamente 12 canciones para que el regreso del conjunto cumpla las expectativas en términos de experimentación y un manejo implacable de las texturas, algo que Tomahawk domina sin mayores problemas a través de las guitarras, un sello esencial en toda la discografía del proyecto. “SHHH!” muestra de entrada ese sonido con sello propio, el que, mediante los catárticos y confrontadores fraseos de Patton, recupera esa agresividad que se desenvuelve lejos del azar o la casualidad, sino que se construye gracias a la quirúrgica precisión que ejerce cada instrumento dentro de la fórmula, algo que con “Valentine Shine” va avanzando sin contratiempos ni descanso alguno. Es tan solo el segundo track del álbum y ya podemos escuchar el característico bajo de Trevor Dunn llevándose sigilosamente la atención del track.

Esa diversidad que irradia la banda no pasa solamente por los estilos variados que se van cubriendo, donde las reminiscencias al hard rock o el post-hardcore están más que claras, sino que también sobre cómo se van edificando las estructuras sonoras de una manera cooperativa y con un patrón fijo, sin caer en el auto plagio o la monotonía. Así es como el disco avanza con urgencia por canciones como “Predators And Scavengers” o “Doomsday Fatigue”, donde nuevamente Dunn es el encargado de marcar el pulso junto a John Stanier en la batería, y una letra donde derechamente se menciona al COVID-19 y el sentimiento fatigante que inunda a prácticamente la mayoría de la población mundial: “Tengo un entrenador de partos con una sonrisa COVID / Trabajamos solos hoy / ¿Qué te está alcanzando, mamá? / ¿Un puño cerrado o mano abierta?”.

“Business Casual” es otro ejemplo de Tomahawk siendo Tomahawk, con letras que bordean entre la ironía y la poesía, con un constante ritmo de acecho y esa siempre presente tensión que anticipa la gran explosión, una que tarda en llegar, por cierto, ya que “Tattoo Zero” nos presenta a aquel Patton en su faceta crooner relatando una historia con intermedios de furia. Todo esto siempre acompañado de la filosa y punzante guitarra de Duane Denison, quien se luce en varios pasajes con una curva melódica que le da una cara completamente diferente al disco, e incluso sintiéndose como una versión de la banda con leves tintes prog, quizás sin esa majestuosidad o elegancia del estilo, pero sí con la misma precisión y carácter. “Fatback”, por su parte”, continúa esa marcha, una que en este punto ya encontró su norte, aunque no pareciera tener rumbo fijo y simplemente se encarga de mostrar su potencia a toda velocidad.

“Howlie”, el interludio de “Eureka” y “Slidewalker”, presentan la sección más “calma” de “Tonic Immobility”, en donde la marcha reduce un poco su velocidad, pero manteniendo la intensidad necesaria para sorprender con algunos cambios de ritmo y estructura, sin dudar en pasar de un estado a otro, siempre con el impecable trabajo de Denison en la guitarra llevándose el peso atmosférico de la canción, mientras que el resto de la banda acompaña a su ritmo el relato que pasa del esquema loud/quiet/loud a un terreno mucho más complejo. Tras el paso de “Recoil”, es “Dog Eat Dog” la encargada de poner punto final al quinto LP del conjunto, con una letra mucho menos profunda que el resto del disco, pero con una intensidad igual de compleja que lo que la banda mostró durante esta nueva aventura en el formato larga duración.

Indudablemente los clichés siempre estarán presentes, pero eso no necesariamente debe ser algo malo. Muy por el contrario, Tomahawk sabe cómo explorar el concepto de “supergrupo” con una ética de trabajo colaborativa, en donde cada integrante impone su sello para el beneficio del otro, con cada uno teniendo su momento a lo largo del disco para brillar y darle paso al resto para hacer lo suyo. Aunque se critique la sobre exposición de Mike Patton con tantos proyectos (además de este y el ya conocido LP de Mr. Bungle, hay un disco de Dead Cross listo para publicarse), cada una de sus aventuras tiene una naturaleza que la caracteriza más allá de su voz, siendo el único elemento que se repite entre una y otra. Pese a la demora ocurrida entre “Oddfellows” y “Tonic Immobility”, Tomahawk presenta una evolución natural en base a la experiencia, haciendo que su sonido pase de ser una novedad a una formula inconfundible.


Artista: Tomahawk

Disco: Tonic Immobility

Duración: 39:22

Año: 2021

Sello: Ipecac Recordings


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 2 semanas

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 4 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 4 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 1 mes

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 1 mes

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

For Those That Wish To Exist For Those That Wish To Exist
DiscosHace 1 mes

Architects – “For Those That Wish To Exist”

“Tengo mucho que perder, pero no te mentiré”, es el inicio de la estrofa final del noveno disco de Architects,...

FLOWERS for VASES / descansos FLOWERS for VASES / descansos
DiscosHace 2 meses

Hayley Williams – “FLOWERS for VASES / descansos”

Todos guardamos o conservamos cosas que nos recuerdan a alguna situación o período particular de nuestras vidas. Puede ser algo...

Publicidad
Publicidad

Más vistas