Contáctanos

Discos

Papa Roach – The Connection

Publicado

en

“The Connection” es el séptimo álbum de estudio de los californianos de Papa Roach, sucesor del no tan exitoso “Metamorphosis” (2009) y de “Time For Annihilation” (2010), el primer trabajo que incorpora temas en vivo. Esta placa fue grabada en los estudios The Red House en Sacramento, California, y su producción estuvo a cargo de los experimentados John Feldmann (Panic At The Disco!, The Used y Escape The Fate) y James Michael (Sixx:A.M. y Halestorm), quien también fue responsable del trabajo de 2009.

El disco será editado bajo el alero de la casa discográfica “Eleven Seven Music” y estará compuesto por 13 canciones que, según declaraciones del propio Jacoby Shaddix, tienen el sello de los sonidos más primitivos de Papa Roach. También saldrá al mercado una edición de lujo que contendrá dos tracks adicionales: “What’s Left Of Me” y “9th Life”. La banda estará mostrando su nuevo material en la gira europea que realizarán durante noviembre y diciembre, y que marcará el regreso a los escenarios de Shaddix, quien tuvo que ser operado de urgencia el pasado mes de agosto, debido a un nódulo que se formó en una de sus cuerdas vocales.

“Engage” constituye la introducción del álbum, un breve corte que despliega algunos matices de sonido industrial. Llega el turno de toda la energía y potencia de “Still Swingin”, el primer sencillo que se desprende de la placa, una canción que de inmediato muestra sus credenciales de la mano de una atractiva melodía, un pegajoso estribillo y la intensidad de la batería que no para de golpear. Con “When Did The Angels Go” las revoluciones se mantienen en lo más alto, apareciendo los sonidos más comerciales y melódicos con la impronta de la guitarra de Jerry Horton. “Silences Is The Enemy” comienza con una delicada secuencia de teclado y sintetizador para explotar en una pieza dinámica y energética, que no escatima en derrochar fuerza, convirtiéndose en un excelente prospecto para single. Mucho más contenida que su predecesora, “Before I Die” privilegia un estilo mucho más suave, con interesantes incrementos esporádicos de intensidad, pero manteniendo siempre una línea conservadora. “Wish You Never Met Me” fundamenta su estructura en el sintetizador y en la base rítmica de la batería, una canción interesante, con un sonido 100% nu metal.  La primera mitad del disco la cierra “Give Me Back My Life”, un tema que muestra similitudes con Linkin Park y que destaca por su potencia y velocidad.

“Breathe You In” mantiene la tendencia a las melodías intensas, con mucha presencia de percusión, cuerdas y sonidos sintetizados. Es precisamente en este punto donde queda en evidencia la principal falencia de Papa Roach: la incapacidad de innovar en su propuesta, lo que se refleja en canciones demasiado monótonas y predecibles. “Leader Of The Broken Hearts” llama de inmediato la atención, ofreciendo una faceta mucho más cargada a la electrónica, tomándose un descanso de los sonidos intensos, casi coqueteando con la pista de baile. Todo vuelve a la normalidad con “Not That Beautiful”, que centra todos sus esfuerzos en una melodía plana, que termina por aburrir y que no aporta en demasía al desarrollo del álbum. Si existe algo a rescatar en “Walking Dead” son las enérgicas secuencias de batería de Tony Palermo, porque el resto de la canción vuelve a pecar en la falta de creatividad, no existiendo una búsqueda en la mixtura de los sonidos. “Won´t Let Up” tiene una propuesta más cercana al metal alternativo, pareciéndose mucho al estilo de P.O.D. El final del recorrido lo trae “As Far I Remember”, quizás el único corte que podría caer en la categoría de balada rock, mostrando algunos tintes melancólicos y delegando bastante del protagonismo en el uso del sintetizador.

En “The Connection” Papa Roach se mantiene fiel a su estilo, no asumiendo demasiados riesgos en lo que respecta a la experimentación con nuevos sonidos y habitando un terreno que, con casi dos décadas de trayectoria, les resulta más que cómodo. Si bien es cierto existen algunos cortes bastante interesantes, como “Still Swingin”, “Leader Of The Broken Hearts” y “Silences Is The Enemy”, el álbum como un todo termina por tornarse monótono, cayendo en un círculo vicioso de melodías recurrentes, en donde se echa de menos una propuesta más arriesgada. Es probable que este disco sea del gusto de los fanáticos más incondicionales de la banda, pero para el resto de los mortales pasará sin pena ni gloria.

https://play.spotify.com/album/1rHU2Tufch52Hn7R0TzVli

Publicidad
2 Comentarios

2 Comments

  1. JaimikO_o

    01-Oct-2012 en 9:52 pm

    y pasará sin pena ni gloria este disco, recuerdo haberle dado como caja al Infest

    • sergio soto

      07-Nov-2012 en 10:30 am

      Papa roach es otra banda hace rato paso a ser un rock glam moderno y se quedaron felices en la escena de california. nada que ver con el gusto de cabros shicos de hace 10 años. a mi me gusto solo que es otra banda!

Responder

Discos

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

Publicado

en

Undertow

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa especie de caja torácica roja –que en primera instancia tendría a una mujer obesa y desnuda dentro de ella, pero fue censurada– delante de un fondo negro, no puede más que desconcertar. Si a eso se le suma el intrigante título, “Undertow” (“Resaca” en inglés), esto sólo pude verse potenciado. La estética visual de todo esto simplemente respondía a la proyección del vivo reflejo de la música de Tool. Agonía y desconcierto, no existe otra forma de describirles.

Sin duda alguna, aquello que encierra esta criptica iconografía y perfora nuestro cerebro desde los oídos es difícil de clasificar para la época, o incluso hoy por hoy. A mediados de los 90, todo lo que sonara más o menos distorsionado solía ser etiquetado de grunge o, en el mejor de los casos, como rock alternativo. Pero acá había una diferencia: el uso que se dio a la oscuridad. No hablamos del manto de sombras melancólicas que rodeaba al común de la música de la denominada Generación X, sino que de una penumbra mucho más densa que se manifestaba mediante una catarsis brutal. Pese a su crudeza y visceralidad, también encontramos niveles de introspección y sutileza muy alejados de los márgenes de la escena de la costa oeste estadounidense.

Es habitual que los álbumes debut de una banda expongan una continuidad estética en referencia a los demos, cosa que acá no ocurre. “Undertow”, para ser el primer larga duración, es sumamente complejo, pues marca un temprano punto de inflexión en el trabajo de los oriundos de Los Angeles, cosa que en otras agrupaciones ocurre entrada la discografía. Hay acá una sonoridad mucho más oscura, la que comienza a reemplazar progresivamente el rock más frontal y acelerado presente en el EP “Opiate” (1992). Los temas de tres minutos en donde se lograba apreciar la influencia hardcore que posee la banda, comenzaron a alargarse hasta los seis o más debido a un aumento de versatilidad en las estructuras de cada canción, en donde los pasajes instrumentales empezaron a tomar cada vez mayor relevancia. Comenzaban así a ganarse paulatinamente la etiqueta de “progresivos” y vaya que lo merecían.

Aunque pudiese ser paradójico, la guitarra de Adam Jones no se caracteriza por exponer las destrezas sobrehumanas con las que se está habituado en la mayoría de las bandas denominadas como metal progresivo, aun así, demuestra una técnica inconfundible, en donde el juego entre tonalidades densas y frecuencias que bordean la estridencia entregan diferentes matices a las composiciones. “Bottom”, tema en donde colabora el eterno Henry Rollins, es quizás el más claro reflejo de esto. Por su parte, el trabajo en el bajo de Paul D’Amour suena de forma penetrante y aguerrida, batallando el protagonismo rítmico y melódico en cada compás. La potencia y misticismo de “Flood” se debe en gran medida a la labor de este instrumento. Mismo misticismo que –con vidente de por medio– rodea la salida del bajista tras una gira por Europa promocionando el disco. En el futuro no lejano, sería el británico Justin Chancellor quien se haría cargo de las frecuencias bajas hasta la actualidad.

Si bien, en los instrumentos de cuerdas no podemos apreciar una técnica elevada como lo demandaría el género progresivo, aquello sí se puede hallar en la percusión. Probablemente, la rítmica que impone Danny Carey es el componente más experimental de la propuesta de Tool en sus inicios. Aunque aún no incorporan estructuras demasiado complejas como en posteriores discos, es notoria la variabilidad de los tiempos y la sagacidad con la que se pasea por la batería. Prueba de ello son temas como “Intolerance” o “Swamp Song”. Punto aparte también es el poderoso registro vocal del hoy endiosado Maynard James Keenan, clave para dar forma al tema homónimo del disco, en donde es capaz de saltar de fraseos melodiosos a desgarradores gritos, pasando por diabólicos arrullos con una facilidad inexplicable. Además, durante la promoción del álbum ya comenzaba a dar cuenta de esta particular visión del espectáculo, dado su singular desplante escénico.

Pese a que Tool suele ser clasificado como metal progresivo, en “Undertow” lo vanguardista está en mantener elementos minimalistas al alero de una gran sensibilidad instrumental. Es cosa de escuchar temas que quizás pasan más desapercibidos, como “Crawl Away” o “Swamp Song”, para dar cuenta de aquello, y ni hablar de temas como “4°” y “Flood”, que empezaban a dar pequeños, pero ahora evidentes indicios del camino que la banda tomaría en sus posteriores discos. Quien haya escuchado los casi 16 minutos de “Disgustipated” y diga que no es vanguardista, debe comenzar a cuestionar sus concepciones del mundo.

En cuanto a sencillos, el primer LP de la banda nos entrega “Sober” y “Prision Sex”, los cuales fueron acompañados de perturbadores videoclips promocionales, dirigidos por el mismo Adam Jones. El primer tema, en un ejercicio sublime de minimalismo al ser guiado por una secuencia repetitiva de tan sólo dos acordes, nos habla de la adicción del alcohol –incorporando la concepción cristiana del pecado–. Mientras tanto, el segundo relata la brutalidad de la violación infantil. Este último, dado lo tétrico de las imágenes y la crudeza de su letra, fue duramente censurado por las cadenas televisivas de música, pero como ha ocurrido a lo largo de la historia, el morbo ante lo prohibido sólo ayuda a atraer nuevos adictos e incrementar el peso de los cultos.

Así es como “Undertow”, con todos sus componentes, establece los cimientos de la catedral que posteriormente construiría Tool, dando pie para un largo legado que sigue influenciando a un sinfín de bandas de diversos estilos. Si bien, suele ser denostado por ser el disco menos experimental de la banda y, por ende, el con menos teorías conspirativas alrededor de él, su sonido más duro ha ayudado a consolidar a un grupo no menor de fanáticos de esta obra, quienes incluso profesan que este es el mejor de todos los lanzamientos del grupo. Pero ¿puede segmentarse la discografía de Tool y no comprenderla como un todo? ¿Hay realmente un mejor Tool? Preguntas tan complejas como sus respuestas y el objeto al que apuntan.

De todas formas, sí se puede asegurar algo: ser fan de Tool es probablemente uno de los actos de masoquismo más grandes dentro de la ya auto flagelante vida de los melómanos –podría incluirse dentro de esta patología el ser fan de Radiohead; si se es de ambos, el diagnostico debe ser crítico–. Y es que sentir atracción por aquello que no logramos comprender, por aquello que nos desestabiliza mentalmente por no poder apropiárnoslo, debe ser uno de los males más viejos de la historia de la humanidad. Aquel primer trago de la banda, sin duda, ha generado una resaca que sigue palpitando en nuestras cabezas. Lo único que se espera es mantenerla hasta que Maynard y compañía nos entreguen una nueva dosis de su tan ansiado licor.


Artista: ToolUndertow

Disco: Undertow

Duración: 69:13

Año: 1993

Sello: Zoo Entertainment


Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 3 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 4 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: