Conéctate a nuestras redes

Discos

Minor Victories – “Minor Victories”

Publicado

en

¿Qué resultaría del diálogo entre el shoegaze con tintes de dream-pop, el post-rock y el indie? Pues, el esperado debut de Minor Victories por fin está aquí para responder a esta interrogante. Una unión inesperada que pareció caída del cielo: algo así fue el recibimiento de la noticia que anunciaba la “superbanda” que reuniría a Rachel Goswell –voz de Slowdive–, Stuart Braithwaite y Justin Lockey –guitarras en Mogwai y Editors, respectivamente– y el hermano de este último, James Lockey, quienes se encargaron en conjunto del bajo y la batería, además de producir los videos promocionales de la banda al alero de Hand Held Cine Club.

MINOR VICTORIES 01El resultado: una maravilla de principio a fin. La conjugación de todas las influencias mencionadas está lograda con tal pulcritud, que nadie sospecharía que cada quien grabó su parte a modo de colaboración a larga distancia, para mezclarlo todo más tarde. Y es que en Minor Victories pareciera no existir las luchas de egos ni personalidades opacadas: cada miembro realiza su aporte en el momento justo y en la dosis adecuada, como si se tratara de un grupo de amigos largamente acostumbrados a la presencia y al sonido del resto de sus compañeros. Y justamente es la variación en el protagonismo de cada estilo aquello que funciona como motor de dinamismo dentro del disco, armando de  singularidad a cada pista siempre dentro de una atmósfera etérea pero intensa, que se mantiene constante a lo largo de sus 50 minutos de duración.

Las primeras tres pistas del disco, si bien son una introducción oscura que contrasta con el aura más cálida que prevalecerá a continuación, igualmente cumplen con presentar el sonido de este proyecto; la magnética dulzura de la voz de Goswell se ve contrapesada con guitarras más agresivas que se acercan reiteradamente a los pasajes más ambientales del noise, manteniendo un equilibrio constante entre lo onírico y lo terrenal. El drama se desvanece al llegar a “Scattered Ashes (Song For Richard)”, una melodía pop con tintes épicos que pone a prueba los límites más altos del registro de la vocalista, quien logra dar la talla sin nunca llegar a sonar estruendosa. Por su parte, “Folk Arp”, quizás la canción más íntima y dulce en este disco, logra resaltar por su carácter progresivo: un comienzo de sutil intensidad va tomando peso de a poco y en gran parte gracias a la guitarra de Braithwaite, quien hace gala del sonido que arrastra desde Mogwai. Los violines y la irresistible suavidad de la voz de Goswell producen el equilibrio perfecto para conmover hasta la última fibra de sus oyentes.

MINOR VICTORIES 02Resalta la cotidiana intimidad plasmada en “For You Always”, declaración de dos amigos que han debido aprender a desear y dejar ir, acaso la historia personal de la amistad entre Goswell y el invitado Mark Kozelek, más conocido por su actual proyecto bajo el nombre de Sun Kil Moon. Es en este punto del disco donde la versatilidad del estilo vocal de la británica logra su mayor punto de inflexión: desde la prosa musicalizada hasta la saturación de reverberancia que difumina las palabras al punto de lo inentendible, tan característico del shoegaze y que acá se plasma inmediatamente a continuación en “Out To Sea”, instrumentalmente la pieza más cercana al post-rock dentro de este larga duración. Ya en la previa a los minutos finales, los teclados y metalófonos en función del tic-tac de un reloj marcan “The Thief”, otra que ha figurado dentro de las favoritas de los fans. Su mística melodía termina jugando con los quiebres, un primero calmo y ambiental, previa para el segundo quiebre y final, donde estallan las guitarras distorsionadas propias de la catarsis noise que a continuación terminan por sellar el final del trabajo, marcado por las estruendosas guitarras de “Higher Hopes”.

Costaba imaginarse lo que sería el sonido de Minor Victories, pero una vez revisado tiene todo el sentido del mundo. Y es que si hay algo que tienen en común las bandas de origen de cada integrante son las emociones que han explorado cada una desde el lenguaje propio del estilo en que han sido encasilladas, elementos que logran convivir en armonía y potenciarse en un sonido que, si bien hace ciertos guiños a la nostalgia, se presenta como algo nuevo y original que sólo podría haber surgido del correcto trabajo en equipo que hace caso de la singularidad de cada una de sus mentes creativas.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Descendents – “9th & Walnut”

Publicado

en

9th & Walnut

La trayectoria de Descendents habita en una doble marginación: por un lado, están dedicados al hardcore y al punk, un par de estilos que en su momento fueron contraculturas incomprendidas, aunque hoy gocen de prestigio histórico y, por otro lado, dentro de su mismo círculo siempre fueron un bicho raro, nunca se vistieron como punks (muchas veces una condición discutiblemente excluyente en esta y otras corrientes del rock más radical), ni quisieron jugar con esas mismas reglas estilísticas, trasuntando el pop de guitarras de The Beach Boys con los bajos vibrantes del post punk. Así y todo, se apuntaron con el seminal “Milo Goes To College” en 1982 para luego comenzar con una espiral de cambios de formaciones, hiatos definidos e indefinidos, y mayormente el ir y venir de Milo Aukerman, su vocalista y origen de la icónica marca registrada de la banda. Casi cuarenta años después llegan con su octavo disco, “9th & Walnut”.

Citar a “Milo Goes To College” viene muy al caso para hablar de “9th & Walnut” porque fueron canciones creadas en esa locación del sur de California y, en ese entonces, específicamente entre 1978 y 1980, cuando en su formación contaban a Bill Stevenson en la batería, Frank Navetta en la guitarra, Tony Lombardo en el bajo y el recién llegado Auckerman. Lo que hoy se presenta como un nuevo álbum de estudio en este milenio pudo perfectamente haber sido la continuación de aquel debut, pero la vocación de biólogo molecular de Auckerman pudo más y lo alejó del cuarteto como varias veces más durante la historia de la banda. En 2002, antes de la lamentable muerte de Navetta en 2008, se reunieron a plasmar todas estas tomas que quedaron en el aire y el resultado, junto con regrabaciones hechas en plena pandemia durante 2020 de su primer single “It’s A Hectic World / Ride The Wild”, es este puñado de canciones frenéticas.

Resulta anecdótico que Epitaph haya sido la casa discográfica de este álbum y de su anterior trabajo, “Hypercaffium Spazzinate”, porque es una relación de ida y vuelta: sin Descendents, gran parte del catálogo de Epitaph y del punk pop en general no existiría, o habría tomado un rumbo desconocido; Green Day, The Offspring, Rise Against y otros hoy andan por una carretera de alta velocidad que pavimentaron los californianos. Al mismo tiempo, Descendents se sirve de la actualmente amplia red de difusión del sello para entregar a todo el que lo quiera oír un larga duración potente, aunque bastante más contenido y menos espacioso en términos de sonido que su predecesor, desde el inicio con “Sailor’s Choice” hasta el final con “Glad All Over”, cover de The Dave Clark Five, otro guiño al pop de guitarras de los sesenta. Canciones como “Tired Of Being Tired”, “I’m Shaky” o “Mohicans” parecen justamente estar ahí a manera de puerta giratoria entre el mersey beat y el hardcore.

Por supuesto, hay latigazos punk como títulos rozando lo cliché, tales como “You Make Me Sick” o “Yore Disgusting”, o canciones para mosh pits cuarentones como “Like The Way I Know”, e incluso le dan espacio a píldoras disonantes como “Grudge”, donde el bajo de Lombardo no sólo se encarga de dar el puntapié como a muchas de las canciones de “9th & Walnut”, sino también redirigir el punto focal de la canción y dejar que la guitarra de Navetta se sumerja en el caos, y que la batería de Stevenson se mantenga como un motor inacabable, mientras que la voz de Auckerman se luzca como una de las más constantes y reconocibles del panorama punk, una versión ochentera de Pete Shelley de Buzzcoks, pero mucho más enrabiada y tosca cantando al desamor juvenil y a sentirse un desencajado social.

Este álbum probablemente no está pensado para ser el mejor de la banda, pero no defrauda. Sabido es que hay artistas, y muchas veces variantes del rock completas, que son una suerte de copiar/pegar de ellos mismos o de otros compañeros de rubro y que, a la larga, en su conjunto formar un bloque macizo y difícil de picar, y el punk no es la excepción. La gracia de “9th & Walnut” radica en recordarnos, aquí y ahora con ideas de aquel entonces y con la destreza de los años, por qué gozan de la reputación de ser una de las grandes bandas en la historia de este estilo, elaborando un ejercicio de nostalgia que no suena a punk trastabillante ni a una muralla mecanizada carente de mayores objetivos que pegar un guitarrazo en la cara, sino que a algo en medio, algo propio y reconocible, y pocos pueden decir eso.


9th & WalnutArtista: Descendents

Disco: 9th  & Walnut

Duración: 25:14

Año: 2021

Sello: Epitaph


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

9th & Walnut 9th & Walnut
DiscosHace 2 días

Descendents – “9th & Walnut”

La trayectoria de Descendents habita en una doble marginación: por un lado, están dedicados al hardcore y al punk, un...

Hideaway Hideaway
DiscosHace 1 semana

Wavves – “Hideaway”

Wavves, el desordenado proyecto de Nathan Williams, ha pasado por un montón de sobresaltos, donde a veces la dosis de...

Utopian Ashes Utopian Ashes
DiscosHace 2 semanas

Bobby Gillespie And Jehnny Beth – “Utopian Ashes”

En medio de un momento de sobrevivencia, encierro y pesar, se creería que la mirada política sería sobre cómo el...

Call Me If You Get Lost Call Me If You Get Lost
DiscosHace 2 semanas

Tyler, The Creator – “Call Me If You Get Lost”

Intentar predecir cuál será el próximo paso de Tyler, The Creator es un ejercicio en vano. Transitando por la ferocidad...

Home Video Home Video
DiscosHace 3 semanas

Lucy Dacus – “Home Video”

Alguna vez Christina Rosenvinge cantó sobre “La Distancia Adecuada” y cómo “la lección que ya aprendí / siempre es olvidada”,...

Peace Or Love Peace Or Love
DiscosHace 3 semanas

Kings Of Convenience – “Peace Or Love”

Doce años tuvieron que pasar para que Eirik Glambek Bøe y Erlend Øye finalmente sintieran que había llegado el momento...

Aggression Continuum Aggression Continuum
DiscosHace 1 mes

Fear Factory – “Aggression Continuum”

No pudo existir mejor nombre para el noveno álbum de estudio de Fear Factory. El término “Aggression Continuum” resume muy...

Blue Weekend Blue Weekend
DiscosHace 1 mes

Wolf Alice – “Blue Weekend”

Con dos lanzamientos anteriores, Wolf Alice despliega hasta ahora su mejor trabajo. La banda inglesa se lanza con melodías explosivas...

No Gods No Masters No Gods No Masters
DiscosHace 1 mes

Garbage – “No Gods No Masters”

Los despertares múltiples del mundo han entregado inspiración para aguantar muchas cosas, desde una pandemia mal manejada por gobernantes en...

Path Of Wellness Path Of Wellness
DiscosHace 1 mes

Sleater-Kinney – “Path Of Wellness”

Los últimos seis años en la historia de Sleater-Kinney han sido cualquier cosa menos tranquilos, incluso viniendo de una de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas