Conéctate a nuestras redes
Lamb Of God Lamb Of God

Discos

Lamb Of God – “Lamb Of God”

Publicado

en

Con un poco más de dos décadas de historia, incluyendo sus inicios bajo el nombre Burn The Priest, la carrera de Lamb Of God no se ha visto exenta de giros inesperados. El encarcelamiento de su vocalista Randy Blythe durante 2012 fue un golpe tremendo, provocando un receso indefinido, afectando la buena época que venía gozando la banda de los de Richmond, Virginia, hasta ese momento. Tras una resolución libre de cargos, retomaron las pistas ágilmente a través de “VII: Sturm Und Drang” (2015).

Tras la vorágine, otra pausa parecía remover el camino, y algunos integrantes evaluaron sus opciones artísticas durante esa época, como el guitarrista Mark Morton con su trabajo solista “Anesthetic” (2019), o la inclusión del baterista Chris Adler a las filas de Megadeth durante la grabación y ciclo promocional del exitoso “Dystopia” (2016). Pese al panorama, el cordero de dios sabe sobreponerse a cada golpe, siendo la salida definitiva del baterista el último a enfrentar y, sin decaer, Lamb Of God lanza su octavo trabajo discográfico, un registro homónimo que muestra su etapa actual enriquecida en vivencias y consciencia, consiguiendo una revalidación de su posición como una de las bandas consolidadas a nivel mundial dentro del metal.

Para esta tarea, el baterista Art Cruz se suma a la agrupación como miembro oficial, y por su experiencia en bandas como Winds Of Plague y Prong, el músico se acopla con pericia a la dinámica de los riffs de Morton y Willie Adler, manteniendo también una notable complicidad con el bajo de John Campbell, consiguiendo que la tripleta de tracks que abre el álbum sea tan vibrante como ganchera. “Memento Mori” y “Checkmate” son potentes muestras de groove sin rodeos para rematar con el pulso incansable de “Gears”, llevada a un potente quiebre, erigiendo aún más su mensaje que hace eco en la futilidad de llenar un vacío con materialismo.

Las variaciones que Lamb Of God ha ofrecido durante la consolidación de su sonido resultan ser leves, canciones como “New Colossal Hate” y “Resurrection Man” son sólidas muestras de la herencia del mítico “Ashes Of The Wake” (2004) y del aclamado “Sacrament” (2006). Y aunque los arreglos presentes durante “Reality Bath” y “Bloodshot Eyes” son atractivas señales de vitalidad y progresión, resulta innegable durante la escucha la esencia de las etapas de Lamb Of God a lo largo de su discografía, por lo tanto, la técnica está mucho más afilada y efectiva, permitiendo también que algunas canciones muten exitosamente. También crea espacios para invitados como Jamey Jasta de Hatebreed (“Poison Dream”) y Chuck Billy de Testament (“Routes”), quienes tienen la variación rítmica ideal en sus respectivos momentos, haciendo que el sonido de sus proyectos principales sea asimilado orgánicamente en la mezcla.

Los guturales y gritos de Randy Blythe siempre se han orientado al death metal y al hardcore como pilares, cargado de cuestionamiento en torno a lo político y desgarrador impacto social. Después de diversificar su registro con voces limpias y ambientes intrigantes en el cierre llamado “On The Hook”, Blythe aparece con una salvaje interpretación, seguido por la brutal estructura en instrumentos que no conserva quietud y derrocha un adrenalínico despliegue hasta su breakdown final. Finalmente, Lamb Of God es una banda consciente de su impacto: inclementes e incendiarios, poseedores de una vitrina donde una voz será escuchada y concibiendo un nuevo álbum donde años de experiencia son concentrados. Sin tomar mucho riesgo y potenciado por la consistencia, Lamb Of God ha vuelto en dominio de sus habilidades, con una química fortalecida y maestría.


Artista: Lamb Of God

Disco: Lamb Of God

Duración: 44:32

Año: 2020

Sello: Nuclear Blast / Epic Records


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Florence + The Machine – “Dance Fever”

Publicado

en

Dance Fever

“Dance Fever”, el nuevo disco de Florence + The Machine, funciona al menos en dos niveles: por una parte, y como su nombre lo indica, es una declaración de amor al baile y a la música en general y, por otra, podemos considerarlo como una especie de diario o crónica de la pandemia, con el encierro como uno de sus motivos principales. Lo anterior lo vuelve en un disco intimista por momentos, mientras que en otros parece abrirse hacia el afuera, como si de un momento a otro la cuarentena hubiera acabado. Esto también genera varios contrastes entre las dos caras presentadas, condición dual que parece verse acrecentada por el hecho de que el disco cuente con dos productores, quienes se ven cada uno asociado a una de estas facetas del disco respectivamente.

En lo relacionado estrictamente al sonido, hay canciones donde las guitarras juegan un rol más protagónico que en sus discos anteriores, imponiéndose sobre los pianos que marcaban a sus predecesores. Hay momentos en los que la voz de Florence está apenas acompañada por instrumentación, como en algunos pasajes de “Free”, o más notablemente en “Back In Town”, donde de la voz adquiere un indisputado protagonismo, irguiéndose épica e íntima a la vez, casi como un discurso religioso o una confesión. Este dejo espiritual es algo que también atraviesa al álbum en su totalidad, como lo demuestran “Girls Against God”, “Dream Girl Evil” y “Prayer Factory”. La primera es una canción pandémica, donde, desde las cosas cotidianas, la voz se queja a Dios por la situación de encierro que la aleja de su vida creativa; “Dream Girl Evil”, por su parte,  se enlaza con “King” (que abre el disco) al tratar ambas de las ideas que la sociedad impone a las mujeres, “King” refiriéndose sobre todo a la maternidad versus la carrera artística (“No soy madre / No soy novia / Soy rey”), mientras la otra funciona irónicamente, y donde Florence asume las cargas negativas impuestas y las subvierte para hacerlas propias.

La que parece abrir una nueva sección del disco es “Cassandra”, con un acercamiento al mito griego relacionándolo con la pandemia del Covid-19. El track también recupera el tópico de la música como un espacio curador y necesario para la artista, motivo ya tratado en “King”, “Free” y “Choreomania”, aunque esta vez centrado específicamente en la conexión música-espectador. Si aquí vemos a una Florence alejada de su capacidad de relacionarse con el público por las condiciones del encierro, esto se profundiza en “Heaven Is Here”, una canción que no llega a los dos minutos de duración, pero que condensa buena parte de lo que “Dance Fever” tiene para ofrecer: preguntas sobre la espiritualidad y la religión, cuestionamiento de lo asociado a lo femenino y la relevación de la música como parte fundamental de la persona de Florence: “Y cada canción que escribí se convirtió en una cuerda de escape / Atada alrededor de mi cuello para llevarme al cielo”. “Daffodill” cierra esta tríada con una especie de renacimiento de la artista; también inspirada parcialmente en la mitología griega, esta parece ser el renacimiento de la compositora como una figura poderosa y sobrenatural, todo en relación con la música, haciéndose mítica a sí misma.

“My Love” es el corte más típicamente bailable, donde el sonido parece un poco fuera de lugar con el ánimo que venía arrastrando el disco, pero que, aun así, mantiene el tono en lo que a la letra respecta. De esta forma, la canción se levanta como el momento más cercano a un pop de radio y fiestas, pero con una Florence cantando acerca de la imposibilidad de encontrar un lugar donde depositar el amor que siente, asociado esto nuevamente a la condición del encierro obligatorio. “The Bomb” vuelve a la pausada intimidad de los primeros cortes para hablar de la incapacidad de encontrar lugares o personas adecuadas donde llevar estos sentimientos, en una confesión de los problemas de la artista para poder establecer relaciones reales y duraderas. En la misma tónica, llegamos al final del disco con “Morning Elvis”, que nos relata una pequeña anécdota de Florence no siendo capaz de ir a Graceland para ver la tumba de Elvis Presley debido a una terrible resaca. Aquí se hace un paralelismo entre la figura del “Rey del Rock” y la propia Florence, ambos retratados en su carácter de estrellas con problemas de adicción, una con mejor final que el otro, esto gracias a la relación con la música que una vez más se muestra como la salvadora a un nivel personal de la artista.

“Dance Fever” es un disco que funciona perfectamente en lo que se propone, en el que, sin embargo, hay un par de momentos que parecen no estar del todo bien incorporados a la totalidad del álbum. Más allá de esto, el quinto larga duración de Florence + The Machine es una gran demostración de su talento y versatilidad, lo que dejará contentos tanto a sus fans ya convencidos como a quiénes no estén tan familiarizados con la obra de la artista inglesa y sus músicos.


Dance FeverArtista: Florence + The Machine

Disco: Dance Fever

Duración: 47:12

Año: 2022

Sello: Polydor


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Dance Fever Dance Fever
DiscosHace 13 horas

Florence + The Machine – “Dance Fever”

“Dance Fever”, el nuevo disco de Florence + The Machine, funciona al menos en dos niveles: por una parte, y...

Immutable Immutable
DiscosHace 7 días

Meshuggah – “Immutable”

Seis años pasaron desde “The Violent Sleep Of Reason” (2016) para que Meshuggah volviera a publicar un nuevo disco, y...

WE WE
DiscosHace 1 semana

Arcade Fire – “WE”

Desde “The Suburbs” (2010), Arcade Fire no había sido capaz de despachar un disco de contenido más personal y emotivo...

Emotional Eternal Emotional Eternal
DiscosHace 2 semanas

Melody’s Echo Chamber – “Emotional Eternal”

La década de existencia que lleva Melody’s Echo Chamber, el proyecto de la cantante y compositora francesa Melody Prochet, ha...

Alpha Games Alpha Games
DiscosHace 2 semanas

Bloc Party – “Alpha Games”

Después seis años de silencio discográfico, luego del tan duramente criticado “Hymns” (2016), Bloc Party vuelve con “Alpha Games”, un...

SHUNKA RYOUGEN SHUNKA RYOUGEN
DiscosHace 3 semanas

Haru Nemuri – “SHUNKA RYOUGEN”

Ya sea en festivales o listados de medios especializados, el nombre de Haru Nemuri ha resonado fuerte desde su irrupción...

A Light For Attracting Attention A Light For Attracting Attention
DiscosHace 3 semanas

The Smile – “A Light For Attracting Attention”

Todas las inquietudes musicales de Thom Yorke y Jonny Greenwood, incentivadas por el cerebro de Nigel Godrich, se vuelven a...

Everything Was Beautiful Everything Was Beautiful
DiscosHace 4 semanas

Spiritualized – “Everything Was Beautiful”

Grabado casi en simultáneo con “And Nothing Hurt” (2018), pero trabajado durante toda la pandemia, con Jason Pierce a cargo...

Mr. Morale & The Big Steppers Mr. Morale & The Big Steppers
DiscosHace 4 semanas

Kendrick Lamar – “Mr. Morale & The Big Steppers”

Cinco años de espera tuvieron que pasar lentamente para que Kendrick Lamar entregara la obra que, de alguna u otra...

Dragon New Warm Mountain I Believe In You Dragon New Warm Mountain I Believe In You
DiscosHace 1 mes

Big Thief – “Dragon New Warm Mountain I Believe In You”

Con cuatro discos bajo el brazo y firmando un catálogo que en su estilo roza la perfección, es difícil no...

Publicidad
Publicidad

Más vistas