Conéctate a nuestras redes

Discos

Emisario Greda – “Anhelario”

Publicado

en

Edificios como personas, personas como edificios. La portada del disco “Anhelario” de Emisario Greda transmite la sensación de un llano desértico, en el que caminan cinco siluetas marrones que encierran dentro de sí un aura azulina. De la mano del sello Quemasucabeza, la banda sacó a la luz un álbum de once canciones que esconden un conjunto de emociones nostálgicas, que se apoyan no sólo en la pulcritud musical, sino que también en un temperamento profundamente intimista, tanto en las letras como en los acentos musicales de una obra que está llena de claroscuros. Las composiciones sintetizan un grupo de vivencias subjetivas profundas, de experiencias incompletas que adquieren un sentido luego de darles un tiempo de espera, de superar procesos existenciales, de olvidarlos o de incorporarlos a la existencia; en definitiva, de ir construyéndose como persona.

“Todo Azul” fue el único single que lanzó la banda antes del lanzamiento del disco. En él, la música provoca una sensación plácida, donde los sintetizadores generan una atmósfera afable sobre la que fluye la batería que genera una sincronía bien planeada junto al bajo. En una línea similar, se encuentran canciones como “Día Bueno”, “Verte Feliz” y “Gotas De Cristal”, esta última probablemente la canción mejor lograda del álbum, con las armonías de voces precisas, la base de batería y bajo sólida, donde en torno a esta misma oscila con dulzura un arpegio de guitarra a lo largo de toda la canción. El uso de sintetizadores genera una atmósfera profunda y otoñal.

El álbum contiene un conjunto de impresiones inocentes y, probablemente, comunes a cualquier experiencia vital. Resultan recurrentes las temáticas como la ansiedad social con respecto al romance y a las relaciones interpersonales en general, retratado en canciones como “Adila” y “Quién Pierde”. En este contexto, un tópico habitual del disco es el dilema de los otros: vivir a partir de las expectativas del resto, que se retrata en canciones como “Superhéroe Infantil”, “Mármol” y en “Dejarte Ir”, donde la letra enuncia: “Si me llego a mostrar, podrían dañar mi ser, por eso no voy a hablar y diré ‘tienen razón’. Cada vez que diga ‘yo’ hablaré de alguien más, cuando me sienta solo reiré con más intención”. Así, cuando el vocalista, Javier Poduje, canta “debo dejarte ir”, se siente también como un “debo dejarme ir a mí mismo”.

En términos de estilo, el álbum resulta difícil de enmarcar en una categoría específica: resuenan influencias diversas que van desde el dream pop, el noise y el folk, hasta el progresivo de los 70. Es en canciones como “Zahir” en que se puede escuchar una síntesis armónica de estilos, donde una melodía en compás de 5/8 recuerda a bandas del progresivo argentino como Serú Girán. Por otra parte “Fruta Caroline” es una canción con un carácter rockero que se distingue radicalmente del resto, que, sin embargo, cumple con otorgar matices al conjunto del álbum.

“Anhelario” probablemente esté entre las mejores producciones del año a nivel nacional. Es un disco cálido, íntimo y se siente profundamente honesto. Emisario Greda logra encontrar una coherencia armónica entre la parte musical y el contenido lírico; estos retratan de manera cuidadosa y bien pensada los pensamientos y emociones que se buscan transmitir de manera vívida. La diversidad de géneros musicales que la influyen converge de manera orgánica, y permiten transmitir de manera acabada un sentimiento que acompaña al conjunto del álbum: una inquietud subjetiva de vivir con otros y, a veces, vivir por otros.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Florence + The Machine – “Dance Fever”

Publicado

en

Dance Fever

“Dance Fever”, el nuevo disco de Florence + The Machine, funciona al menos en dos niveles: por una parte, y como su nombre lo indica, es una declaración de amor al baile y a la música en general y, por otra, podemos considerarlo como una especie de diario o crónica de la pandemia, con el encierro como uno de sus motivos principales. Lo anterior lo vuelve en un disco intimista por momentos, mientras que en otros parece abrirse hacia el afuera, como si de un momento a otro la cuarentena hubiera acabado. Esto también genera varios contrastes entre las dos caras presentadas, condición dual que parece verse acrecentada por el hecho de que el disco cuente con dos productores, quienes se ven cada uno asociado a una de estas facetas del disco respectivamente.

En lo relacionado estrictamente al sonido, hay canciones donde las guitarras juegan un rol más protagónico que en sus discos anteriores, imponiéndose sobre los pianos que marcaban a sus predecesores. Hay momentos en los que la voz de Florence está apenas acompañada por instrumentación, como en algunos pasajes de “Free”, o más notablemente en “Back In Town”, donde de la voz adquiere un indisputado protagonismo, irguiéndose épica e íntima a la vez, casi como un discurso religioso o una confesión. Este dejo espiritual es algo que también atraviesa al álbum en su totalidad, como lo demuestran “Girls Against God”, “Dream Girl Evil” y “Prayer Factory”. La primera es una canción pandémica, donde, desde las cosas cotidianas, la voz se queja a Dios por la situación de encierro que la aleja de su vida creativa; “Dream Girl Evil”, por su parte,  se enlaza con “King” (que abre el disco) al tratar ambas de las ideas que la sociedad impone a las mujeres, “King” refiriéndose sobre todo a la maternidad versus la carrera artística (“No soy madre / No soy novia / Soy rey”), mientras la otra funciona irónicamente, y donde Florence asume las cargas negativas impuestas y las subvierte para hacerlas propias.

La que parece abrir una nueva sección del disco es “Cassandra”, con un acercamiento al mito griego relacionándolo con la pandemia del Covid-19. El track también recupera el tópico de la música como un espacio curador y necesario para la artista, motivo ya tratado en “King”, “Free” y “Choreomania”, aunque esta vez centrado específicamente en la conexión música-espectador. Si aquí vemos a una Florence alejada de su capacidad de relacionarse con el público por las condiciones del encierro, esto se profundiza en “Heaven Is Here”, una canción que no llega a los dos minutos de duración, pero que condensa buena parte de lo que “Dance Fever” tiene para ofrecer: preguntas sobre la espiritualidad y la religión, cuestionamiento de lo asociado a lo femenino y la relevación de la música como parte fundamental de la persona de Florence: “Y cada canción que escribí se convirtió en una cuerda de escape / Atada alrededor de mi cuello para llevarme al cielo”. “Daffodill” cierra esta tríada con una especie de renacimiento de la artista; también inspirada parcialmente en la mitología griega, esta parece ser el renacimiento de la compositora como una figura poderosa y sobrenatural, todo en relación con la música, haciéndose mítica a sí misma.

“My Love” es el corte más típicamente bailable, donde el sonido parece un poco fuera de lugar con el ánimo que venía arrastrando el disco, pero que, aun así, mantiene el tono en lo que a la letra respecta. De esta forma, la canción se levanta como el momento más cercano a un pop de radio y fiestas, pero con una Florence cantando acerca de la imposibilidad de encontrar un lugar donde depositar el amor que siente, asociado esto nuevamente a la condición del encierro obligatorio. “The Bomb” vuelve a la pausada intimidad de los primeros cortes para hablar de la incapacidad de encontrar lugares o personas adecuadas donde llevar estos sentimientos, en una confesión de los problemas de la artista para poder establecer relaciones reales y duraderas. En la misma tónica, llegamos al final del disco con “Morning Elvis”, que nos relata una pequeña anécdota de Florence no siendo capaz de ir a Graceland para ver la tumba de Elvis Presley debido a una terrible resaca. Aquí se hace un paralelismo entre la figura del “Rey del Rock” y la propia Florence, ambos retratados en su carácter de estrellas con problemas de adicción, una con mejor final que el otro, esto gracias a la relación con la música que una vez más se muestra como la salvadora a un nivel personal de la artista.

“Dance Fever” es un disco que funciona perfectamente en lo que se propone, en el que, sin embargo, hay un par de momentos que parecen no estar del todo bien incorporados a la totalidad del álbum. Más allá de esto, el quinto larga duración de Florence + The Machine es una gran demostración de su talento y versatilidad, lo que dejará contentos tanto a sus fans ya convencidos como a quiénes no estén tan familiarizados con la obra de la artista inglesa y sus músicos.


Dance FeverArtista: Florence + The Machine

Disco: Dance Fever

Duración: 47:12

Año: 2022

Sello: Polydor


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Dance Fever Dance Fever
DiscosHace 16 horas

Florence + The Machine – “Dance Fever”

“Dance Fever”, el nuevo disco de Florence + The Machine, funciona al menos en dos niveles: por una parte, y...

Immutable Immutable
DiscosHace 7 días

Meshuggah – “Immutable”

Seis años pasaron desde “The Violent Sleep Of Reason” (2016) para que Meshuggah volviera a publicar un nuevo disco, y...

WE WE
DiscosHace 1 semana

Arcade Fire – “WE”

Desde “The Suburbs” (2010), Arcade Fire no había sido capaz de despachar un disco de contenido más personal y emotivo...

Emotional Eternal Emotional Eternal
DiscosHace 2 semanas

Melody’s Echo Chamber – “Emotional Eternal”

La década de existencia que lleva Melody’s Echo Chamber, el proyecto de la cantante y compositora francesa Melody Prochet, ha...

Alpha Games Alpha Games
DiscosHace 2 semanas

Bloc Party – “Alpha Games”

Después seis años de silencio discográfico, luego del tan duramente criticado “Hymns” (2016), Bloc Party vuelve con “Alpha Games”, un...

SHUNKA RYOUGEN SHUNKA RYOUGEN
DiscosHace 3 semanas

Haru Nemuri – “SHUNKA RYOUGEN”

Ya sea en festivales o listados de medios especializados, el nombre de Haru Nemuri ha resonado fuerte desde su irrupción...

A Light For Attracting Attention A Light For Attracting Attention
DiscosHace 3 semanas

The Smile – “A Light For Attracting Attention”

Todas las inquietudes musicales de Thom Yorke y Jonny Greenwood, incentivadas por el cerebro de Nigel Godrich, se vuelven a...

Everything Was Beautiful Everything Was Beautiful
DiscosHace 4 semanas

Spiritualized – “Everything Was Beautiful”

Grabado casi en simultáneo con “And Nothing Hurt” (2018), pero trabajado durante toda la pandemia, con Jason Pierce a cargo...

Mr. Morale & The Big Steppers Mr. Morale & The Big Steppers
DiscosHace 4 semanas

Kendrick Lamar – “Mr. Morale & The Big Steppers”

Cinco años de espera tuvieron que pasar lentamente para que Kendrick Lamar entregara la obra que, de alguna u otra...

Dragon New Warm Mountain I Believe In You Dragon New Warm Mountain I Believe In You
DiscosHace 1 mes

Big Thief – “Dragon New Warm Mountain I Believe In You”

Con cuatro discos bajo el brazo y firmando un catálogo que en su estilo roza la perfección, es difícil no...

Publicidad
Publicidad

Más vistas