Conéctate a nuestras redes

Discos

Cloud Nothings – “Life Without Sound”

Publicado

en

Históricamente, el rock ha estado asociado a la juventud y todo lo que esta conlleva. La especie de bipolaridad que se relaciona a esta etapa de la vida ha sido material de inspiración para un sinfín de bandas, en donde Cloud Nothings no es la excepción. Con ocho años de trayectoria, y tras la buena recepción de “Here And Nowhere Else” (2014), los nacidos en Cleveland, Ohio, regresan con un nuevo disco (el cuarto en su carrera) cargado de lo que mejor saben hacer: un rock alternativo nostálgico, pero a la vez enérgico, que emana espíritu adolescente en cada ráfaga de estridentes y desenfrenados acordes.

El piano introductor nos engaña, pues lo que perfectamente pudiese ser una balada, da un abrupto giro para entregarnos “Up To The Surface”, un tema rock digno de su época, con un tempo medio que se las ingenia para desbordar energía en su totalidad, pero particularmente en su interludio. Por su parte, “Things Are Right With You” nos remonta a principios de siglo con su sonoridad juvenil. Coros que van tomando fuerza sobre un melódico acompañamiento son la clave del éxito de este, que es uno de los mejores momentos del disco, y que además en su letra nos presenta claves para entender la idea general que esconde “Life Without Sound”. De la mano de lo anterior, “Internal World” sigue el buen ejemplo que le entrega su antecesora, con guitarras que van y vienen en intensidad, sumando el positivo trabajo del baterista Jayson Gerycz, quien se luce a lo largo de toda la entrega con los redobles.

“Darkened Rings” es una clara alusión sónica a las influencias punk y noise rock de la banda. Un tempo mucho más acelerado junto a guitarras estridentes son evidencia de esto, además la voz de Dylan Baldi se tiñe de un alarido adolescente que clama con furia por su merecido espacio. En apariencia el más calmo, el sucesor “Enter Entirely” explota virtuosamente en los coros. Acá se pueden apreciar los buenos aportes del nuevo guitarrista, Chris Brown –en remplazo de Joe Boyer–, con breves pero concisos solos en el interludio y el final. Otro momento clave del disco llega con “Modern Act”, tema enérgico con una estética alegre, que al encubrir una frágil sensibilidad adolescente nos recuerda lo mejor del punk gótico de la Gran Bretaña de los años ochenta, pero en clave contemporánea.

Con “Sight Unseen” nos quedamos en la isla, esta vez dando un magno recorrido por el post punk de la misma época, teñido de con un ritmo más acelerado y guitarras dinámicas, en donde el bajo de TJ Duke cumple responsablemente el trabajo melódico. Subiendo en intensidad llega “Strange Year”, el tema más pesado y agresivo del larga duración, que retoma los guiños al noise pero en su faceta más dura, lo que también nos hace pensar en el sonido grunge del Seattle de principios de los noventa. El cierre perfecto para un manifiesto a la ira juvenil del siglo XXI nos lo entrega “Realize My Fate”, canción minimalista que crece constantemente en la intensidad de los decibeles de los cuatro instrumentos, y cuya letra refleja un discurso de turbación e impotencia frente a un futuro siempre difuso.

Nueve temas son suficientes para demostrar la madurez de Cloud Nothings, sin dejar de lado la esencia de sus inicios. Así, indirectamente nos encontramos con una especie de tributo al rock alternativo, logrando una comunión perfecta entre diferentes facetas del género en los últimos treinta años. Esa amalgama de sonidos juveniles y agresivos resulta una apasionante muestra de lo que en una de las letras se señala: la necesidad de ir más allá, de que las cosas no pueden ser vividas sin sonido. Sobre esta sentencia se posiciona “Life Without Sound”, entregando sonoridad a los momentos de una etapa de la vida tan ambivalente como lo puede ser la adolescencia, a aquellos que muchas veces pueden parecer mudos, pero poseen todo un arcoíris de gritos camuflados tras el silencio.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Marika Hackman – “Any Human Friend”

Publicado

en

Any Human Friend

Es muy común escuchar que, para que el ser humano sea realmente feliz, debe estar en paz consigo mismo; conocerse, quererse, transparentar lo que se es frente al espejo. La auto aceptación implica abrazar lo propio con autenticidad y ser honesto consigo mismo y con los demás, invitando a decir lo que se piensa sin tapujos y a no dejarse llevar por códigos sociales restrictivos ni preocuparse por el qué dirán. Esto es exactamente lo que hace Marika Hackman, cantante y multiinstrumentista británica, en su tercer larga duración “Any Human Friend”, una entrega marcada tanto por el cambio de sonido, como por el toque gráfico y sincero en la lírica respecto a su intimidad y mundo interior.

El inicio está marcado por “Wanderlust”, un tema acústico que engaña a quien lo oye por vez primera, pues lleva a pensar que Hackman vuelve a sus raíces con una línea más unplugged. Es menester recordar que la hija de Sub Pop Records emprendió vuelo bajo el alero de sonidos de cuerda inundados de melancolía, tanto en su debut “We Slept At Last” (2015) como en su primer EP, “That Iron Taste” (2013), por ello, el opening de esta saturada pieza puede entenderse como un regreso a dicha corriente sonora. Pero no. Es solamente una exquisita trampa, pues el sintetizador comienza a agarrar fuerza para dar paso a “The One”, el popero, memorable y bailable segundo sencillo de este compilado. Consolidándose como un punto fuerte de este álbum, su ritmo encabezado por guitarras y su lírica relacionada al creciente e insoportable ego de una estrella de rock arruinada por sus populares pero desdichadas composiciones, hacen de este un tema digno de cantar a todo pulmón (y a coro).

A lo largo del disco, la artista juega con canciones que se contraponen, pero que se funden de forma perfecta. Una fórmula que se hace evidente en los más de 41 minutos es pasar de creaciones más pausadas, reposadas y sentimentales, a otras colmadas de energía, agilidad, vigor y honestidad. Cambios radicales, pero intrigantes y encantadores, son pilar fundamental y principal razón de que el tercer LP de Hackman sea tan cautivante. Es cosa de entregarse sin problemas a la explícita y seductora “All Night”, transitar posteriormente por una ágil y seca melodía en “Blow”, para luego ceder al frenesí y desborde del crudo primer single “I’m Not Where You Are”, y finalmente perderse en la apacible “Send My Love”.

A medida que el LP avanza, se aprecia lo favorable que fue para la británica seguir por la senda que comenzó a trazar con “Boyfriend” hace un par de años, donde se propuso no limitarse ni censurarse en la composición. En una industria dominada por el hombre, con letras de amor, lujuria o desenfreno emanadas y creadas desde un lugar y punto de vista masculino, Marika rompe barreras y abulta el archivo de líricas LGBTQ añadiendo el punto de vista de una mujer queer en el plano emocional y sexual. Sin dejar espacio para la imaginación, la cantante explicita y hace una oda al autoplacer femenino en “Hand Solo”, detallando maniobras, efectos y pensamientos que danzan en torno al mismo y, a su vez, sacándole la lengua a todos ellos que creen que es un tabú del cual no debería hablarse.

La sinceridad nunca se había escuchado tan fuerte y tan despojada de vergüenzas, y en su tercer álbum, Marika Hackman da cátedra de una reveladora metamorfosis. Empoderada de un sonido fuerte, pero frágil a la vez, la artista se desenvuelve más segura que nunca, a pesar de que lo mezcla con la épica tarea de desnudarse física y emocionalmente ante el universo. Más humana que nunca, la artista prueba que el exponer aspectos que el mundo heteronormativo y patriarcal considera a menudo como debilidades, tales como el no querer una relación normal, el autosatisfacerse sexualmente o el reconocer y hablar de la fragilidad mental, solamente la hacen más fuerte, pues tiene el arma más potente de todas: el autoconocimiento.


Artista: Marika Hackman

Disco: Any Human Friend

Duración: 41:01

Año: 2019

Sello: Sub Pop Records


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Any Human Friend Any Human Friend
DiscosHace 6 días

Marika Hackman – “Any Human Friend”

Es muy común escuchar que, para que el ser humano sea realmente feliz, debe estar en paz consigo mismo; conocerse,...

Order In Decline Order In Decline
DiscosHace 6 días

Sum 41 – “Order In Decline”

En tres años y dos discos, Sum 41 demostró que las segundas oportunidades pueden hacer una gran diferencia. Fue en...

Terraformer Terraformer
DiscosHace 2 semanas

Thank You Scientist – “Terraformer”

Thank You Scientist es de aquellas propuestas que, desde la primera escucha, resultan un descubrimiento fresco y satisfactorio; un proyecto...

Bon Iver Bon Iver
DiscosHace 2 semanas

Bon Iver – “i,i”

La música que Justin Vernon ha creado como Bon Iver siempre ha sido asociada a las estaciones del año, desde...

First Taste First Taste
DiscosHace 2 semanas

Ty Segall – “First Taste”

Ty Segall es sin lugar a duda una de las mentes más inquietas de esta década. Comenzando el segundo semestre...

CALIGULA CALIGULA
DiscosHace 3 semanas

Lingua Ignota – “CALIGULA”

No es fácil confrontar una obra cuando esta contiene un carácter tan personal y exigente, lo que compromete aún más...

Blood Year Blood Year
DiscosHace 3 semanas

Russian Circles – “Blood Year”

Pioneros de un post rock grave y con esencia metal, herederos de las más oscuras influencias del sludge, e inclasificables...

Fear Inoculum Fear Inoculum
DiscosHace 3 semanas

Tool – “Fear Inoculum”

Hasta hace unas semanas, la idea de escuchar material nuevo de Tool parecía totalmente inviable; algo más cercano al rumor...

Fever Dream Fever Dream
DiscosHace 4 semanas

Of Monsters And Men – “Fever Dream”

Una de las historias de éxito más curiosa de la década es la de Of Monsters And Men. Si bien,...

Guy Walks Into A Bar Guy Walks Into A Bar
DiscosHace 4 semanas

Mini Mansions – “Guy Walks Into A Bar…”

Mini Mansions, la banda formada por Michael Shuman, bajista de Queens Of The Stone Age, Zach Dawes, bajista de The...

Publicidad
Publicidad

Más vistas