Broken Social Scene – “Hug Of Thunder”

miércoles, 13 de septiembre de 2017 | 1:05 am | No hay comentarios
Broken Social Scene – “Hug Of Thunder”

Artista:

Broken Social Scene

Álbum:

Hug Of Thunder

Año:

2017

Sello:

Arts & Crafts

A veces se nos olvida en qué grado una canción puede ser reflejo de un ánimo colectivo. Sí, en Año Nuevo existe una relación intrínseca con “Un Año Más”, o en el 18 de septiembre con algunas cuecas, pero hay que ir más allá, pensando en si la música en sí puede ser causa y efecto de una celebración, de un hito, de un momento irrepetible, porque ¿puede la música celebrarse a sí misma? ¿Es posible hacerlo sin caer en sensiblerías como “Gracias Por La Música” de Abba? A veces se puede, y se debe, porque en los meros choques de partículas musicales puede ocurrir una explosión, similar a la fisión nuclear, que logra generar ese goce.

Broken Social Scene es un colectivo más que una banda, con miembros que rotan, pero que en medio de un ambiente comunal que había hecho que el proyecto durara más de una década en actividad consistente, en 2010 se tomaron un receso que podría haber sido más largo de no ser por el estado del mundo hoy, razón que Kevin Drew y Brendan Canning, los polos coordinadores de BSS, tuvieron para querer generar música que contrarreste la negatividad de tanta porquería que opera como contexto de las vidas de miles de millones de personas en el planeta.

Tampoco es que “Hug Of Thunder”, el regreso de Broken Social Scene luego de casi siete años, sea el disco de protesta de la década, ni que sea una respuesta específica, sino que hay un ánimo de celebración que intenta cambiar el carril anímico en el que opera un gran espectro de las canciones en medio de políticos idiotas y la represión conveniente de los sentimientos ante la fuerza de la costumbre, más conservadora que nunca. En lo musical, todos los elementos clásicos de la banda, y que la han definido como uno de los pilares del sonido alternativo canadiense, están ahí en el disco: múltiples instrumentos generando instantes épicos, variadas voces tomando el protagonismo, un ritmo animado, guitarras, vientos, cuerdas, coros, y voces invitadas.

Emily Haines (Metric) es quien logra mezclar de mejor forma su voz, con una base tan cambiante y colorida como la propuesta en tracks como “Protest Song” y “Stay Happy”, aunque es también un buen retorno el de Leslie Feist en temas como el que le da nombre al disco, convirtiendo al larga duración en una fiesta entre amigos en la música, que buscan simplemente voltear el ánimo comunitario a nivel social con canciones que son hechas por un colectivo que intenta contagiar con el ánimo de un grupo determinado a los escuchas.

Aunque no es el mejor disco del conjunto, ni tampoco presenta clásicos del futuro cercano, el álbum tiene la consistencia necesaria para cumplir con varios objetivos que podrían haberse pasado a llevar sin la ejecución precisa: devuelve al ruedo a uno de los colectivos –y grupos de amistad– más interesantes del indie mundial, contagia un espíritu colorido y celebratorio, entrega conceptos abstractos que pueden acoplarse a realidades diferentes y a momentos individuales distintos, pero, más importante, es una colección de canciones cuya belleza es innegable, sintiéndose como un abrazo por parte de amigos que, aunque estén en silencio por años, son confiables. A veces en la música ese tipo de certezas son difíciles de tener, por lo que celebrarlas es justo, necesario y bueno.

Por Manuel Toledo-Campos

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