Conéctate a nuestras redes

Discos

Black Sabbath – 13

Publicado

en

Dieciocho años tuvieron que pasar para que Black Sabbath pusiera una nueva estrella en su oscuro firmamento. Si pasamos por alto el lanzamiento de “The Devil You Know” (2009), el histórico registro que sirvió como epitafio para el inmortal legado de Ronnie James Dio, bajo el nombre de Heaven And Hell, está es la placa que revive al Black Sabbath más clásico, compuesto por Tony Iommi, Ozzy Osbourne y Geezer Butler, agregando al conjunto a Brad Wilk, quien tuvo que ocupar el puesto de Bill BLACK SABBATH 01Ward, quien se negó a formar parte de la reunión debido a problemas en las negociaciones, que terminaron por dejar al Black Sabbath versión 2013 sin su baterista original.

En fin, si bien la bajada de Ward es un factor mata pasiones para los que queríamos escuchar al Sabbath que dio a luz discos como “Paranoid” (1970) y “Sabbath Bloody Sabbath” (1973), el regreso de los ingleses ha sido uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años, más aún cuando el anuncio de un nuevo disco puso a todos alerta y a la espera de escuchar qué es lo nuevo que podrían entregar los veteranos músicos. “13” por fin hizo su debut y el resultado es tan efectivo como reconocible, como si hubiésemos regresado en el tiempo para reencontrarnos con los padres del heavy metal.

Tan sólo basta con escuchar “End Of The Beginning”, para darse cuenta que los británicos tienen muy en claro qué es lo que se esperaba de ellos y lo que los fanáticos querían escuchar. No hay necesidad de evolucionar en su propuesta, ni de experimentos para refrescar la fórmula, este es un retorno a las raíces con todo, y la sensación de ser parte de un viaje al pasado, a la mejor época del género. En ese sentido, “God Is Dead?”, el sencillo que sirvió de adelanto para el álbum, suena al mejor Black Sabbath, instalándose con credenciales de sobra como un nuevo clásico del cuarteto. La lentitud y la oscuridad marcan los primeros minutos de “13”, hasta que llega el momento de acelerar un poco las cosas con “Loner”.

El desempeño del grupo está impecable. Osbourne nunca ha sido un vocalista dueño de un gran registro, por lo que, a diferencia de algunos de sus coetáneos, el cantante de 65 años sigue desempañando su labor con consistencia y en una forma admirable. Qué decir de Iommi, verdadera eminencia de la guitarra, piedra angular de Black Sabbath durante décadas y sobreviviente de un linfoma que no pudo detener al guitarrista que en este registro brilla con especial elegancia y emoción, como si hubiese revivido después del duro tratamiento de quimioterapia. Butler da el cuerpo al sonido del grupo, con el protagonismo justo y necesario en los momentos en que el bajo debe poner su estampa en los pesados pasajes del disco. Wilk, baterista de Rage Against The Machine, cumple con BLACK SABBATH 02creces su tarea de llevar el ritmo, haciendo uso de distintos tipos de percusiones, como las que acompañan la guitarra acústica en la atmosférica “Zeitgeist”.

Los riffs demoledores vuelven con “Age Of Reason” y “Live Forever”, y es imposible no recordar los mejores pasajes de “War Pigs” y “Iron Man”. La magia sigue intocable. La larga duración de las composiciones no juega en contra del retorno de Sabbath, los tipos son unos maestros en esta materia y temas como “Damaged Soul” se pasan volando, entre el virtuosismo de Iommi y el swing que imprime la banda completa en este track blusero. El final con “Dear Father”, no se sale de la tónica impuesta por la agrupación, la misma que los llevó a convertirse en los papás del heavy metal y que era necesaria rescatar en estos tiempos, donde la inmediatez y superficialidad nos han hecho olvidar lo bueno que es escuchar y redescubrir lo clásico.

Black Sabbath supo hacerla sin entregar más de lo que se les pedía y esperaba. Regresamos al santuario oscuro con un disco que, perfectamente, pudo haber formado parte de esa tetralogía setentera que sentó las bases de un estilo que influenció a miles de músicos por décadas. Sólo el tiempo y las escuchas darán razón a estas palabras. Dios podrá estar muerto, pero el demonio sigue más vivo que nunca, siendo “13” el testimonio desgarrador de un sonido que ha renacido para recordarnos que la mala hierba nunca muere.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

DIIV – “Deceiver”

Publicado

en

Deceiver

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada a los estereotipos de los iconos del rock noventero, con una estética grunge que, para felicidad de Smith, les valieron numerosas comparaciones con su ahora ex modelo a seguir, Kurt Cobain. Sin embargo, la música de la banda nunca sonó similar a Nirvana o a sus coetáneos. En “Oshin” (2012) la melódica voz de Smith era acompañada de dulces instrumentaciones, asegurándoles un espacio como rostros del dream pop y el shoegaze. Este sonido se profundizo en “Is The Is Are” (2016), sin embargo, su contenido se aleja de la luminosidad de su predecesor y ofrece relatos más personales. Es en “Deceiver” donde el grupo toma las guitarras y abandona las dulces melodías para su trabajo más oscuro e introspectivo, escribiendo sus propias narrativas.

Resulta irónico que sea “Deceiver” el disco que por primera vez se asemeja a las influencias grunge que la banda ha presentado de forma estilística. Poco antes de su lanzamiento, Zachary Cole aseguró ya no ver a Cobain como un modelo a seguir y decidió separar al hombre de su trabajo. El primer sencillo, “Skin Game”, continúa con el tema de las adicciones de su predecesor, pero con fuertes guitarras que contrarrestan la dulce voz de Smith. A diferencia del disco anterior, el sencillo no lidia con la recuperación, sino que con la aceptación de una enfermedad y el cómo vivir con ella. La canción es un perfecto adelanto del disco, manteniendo un sonido dream pop, pero abandonando los meros guiños al rock; esta vez las guitarras son protagonistas.

El primer corte del disco, “Horsehead”, es una antítesis a las introducciones de las placas anteriores de DIIV, con una oscura instrumentación a cargo de poderosas guitarras que adelantan la gama sonora del disco. La voz de Smith no pierde su dulzura, pero su tuno sugiere una honestidad y fragilidad más presente que en trabajos anteriores. Canciones como “Like Before You Were Born” y “Between Tides” muestran que la banda no ha desestimado sus composiciones características, sólo ha expandido su gama sonora para maximizar toda la experiencia. “Blankenship”, por ejemplo, es un clásico de DIIV desde su inicio, con una suave melodía que fluye a través del liderazgo vocal de Smith, pero este espacio común es rápidamente corrompido por la inclusión de guitarras que recuerdan la intencionalidad del disco y expresan la diversidad de la banda.

Si bien su duración es menor que la de su antecesor, “Deceiver” suena mucho más grande. Las vocales y líricas son mucho más claras y la instrumentación nos acerca a un maximalismo no visto antes en su discografía. Y es que en este esfuerzo no hay espacios para sutilezas; después del lanzamiento de “Is The Is Are” el cantante se refirió a sus composiciones como unas “mentiras”, lamentando la forma en que representó las adicciones, enfocándose sólo en la recuperación y no en la vida con estas. Por esto, todos los elementos del disco se maximizan, como una contraparte más oscura y profunda que la anterior. “Taker” se presenta como una pieza central, tomando las responsabilidades de las mentiras cometidas y aceptando las consecuencias de un viaje lejos de terminar. Las guitarras son mucho más pesadas en este punto, adelantando la forma en que esta oscuridad se profundizará en la segunda mitad.

Es la segunda parte del disco la que presenta su mayor vulnerabilidad y sinceridad, donde el problema ha sido aceptado y comienza la búsqueda por la redención. “For The Guilty” presenta los efectos que las adicciones han causado en su círculo y en sí mismo, con un instrumental que prueba que el álbum triunfa en sus momentos sonoros más oscuros, sin opacar el desempeño vocal, sino que resaltándolo. “The Spark”, tal como lo índica su título, presenta un inusual momento de luz en el disco, con una brillante melodía que acompaña la catarsis de su narración. Sin embargo, culmina con “Acheron”, quizás uno de los momentos más oscuros de “Deceiver”, con sombrías guitarras y líricas: “Odio al Dios en el que no creo. El paraíso es sólo una parte del infierno”. La pieza es lo más cercano a rock noventero que alude su imagen, y sus siete minutos de duración dejan en un punto alto el cierre del disco.

La escena de rock en la que DIIV ha participado durante esta década ha sido asociada a las adicciones por casi tanto tiempo como existe. Asimismo, la figura de Zachary Cole Smith, quien había gozado de las comparaciones con quien veía como un modelo a seguir, pero su distanciamiento de estas figuras no viene desde un lugar juzgador, sino de reconocerse y querer narrar su propia historia. El protagonismo de las guitarras no es coincidencia, es parte del viaje a emprender y un reconocimiento a las influencias que esas bandas que lo formaron estilísticamente tuvieron a la hora de hablar sin tapujos de las adicciones. “Deceiver” puede no ser el sonido más característico de DIIV, pero es el más sincero y pertinente para reflejar el presente de la banda.


Artista: DIIV

Disco: Deceiver

Duración: 42:28

Año: 2019

Sello: Captured Tracks


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 6 días

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 6 días

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 2 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 2 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 2 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 2 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 3 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 3 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 3 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 3 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas