Conéctate a nuestras redes

Discos

Beck – Modern Guilt

Publicado

en

Beck está de vuelta con ‘Modern Guilt’ (8 de julio de 2008), un álbum sorprendente, de esos que marcan la diferencia con innovación y aplomo en su carrera, tal cual lo hizo ‘Mutations’ (1998) en cierta medida, y más concretamente aquella conmovedora hazaña introspectiva titulada ‘Sea Change’ (2002). De vez en cuando es bueno explorar, y Beck lo sabe mejor que nadie, esbozando un álbum que se nutre de influencias añejas, rayando los límites del crepúsculo sesentero, y desfilando por la pasarela electrónica de forma elegante y perspicaz, gracias a la coproducción del denotado músico y productor Danger Mouse (Gorillaz, Gnarls Barkley).

Lo nuevo de Beck es extraño y a su vez misterioso, lo que gusta bastante. La esencia de su música no se logra apreciar en una primera escucha, y sin embargo basta con repasar el disco unas cuantas veces para regocijarse develando poco a poco las múltiples y luminosas capas sonoras que aderezan este más-que-interesante compilado: redondeadas -pero con sólidas y pegajosas bases rítmicas-, expedicionarias, y aunque quizás la mayoría de ellas peque un poco de inocencia, en general representan una fiel prueba de que estamos frente a un artista que no se deja seducir con cualquier apuesta para mantenerse en pié, y acepta los retos de una evolución casi imposible, pero refrescante.

El disco comienza con la tremenda “Orphans”, una canción irresistible, rica en instrumentación y eclécticos arreglos muy al estilo “Beck”. En este tema podemos oír la voz de Cat Power (Chan” Marshall), susurrando las radiantes líneas pop del coro, lo que otorga más ingredientes al pastel para que al final su sabor sea tan confuso e incomparable que terminemos extrañamente fascinados. Le sigue “Gamma Ray”, segundo single del disco. Repite la misma fórmula y supera el tema predecesor, invocando ritmos que nos recuerdan al pop sesentero más bailable de la década. Aquí Beck se pone  a recapacitar sobre el calentamiento global, en un discurso que jamás sonará trillado en semejante acompañamiento musical.

Lo mejor del disco es la increíble “Chemtrails”, mega-tonada que está muy por encima de las otras nueve canciones, lo que juega un poco en contra a este ‘Modern Guilt’. El músico aplica una voz desoladora y reflexiva, que se contrasta con la rabia que expulsan los tambores en la gloriosa entrada del coro, y con la plegaria en su narrativa por la imagen agresiva de toda esa gente muerta frente a él. Una composición increíble que contiene aires épicos y simula a la perfección el sonido de “The Four Horseman”, un clásico de Aphrodite´s Child que, según dicen, Beck se inspiró estrictamente en él para dar forma a este, su primer single.

El segmento electrónico del disco comienza a elevar la voz en “Modern Guilt” (la canción), un viaje en el tiempo estático que se nutre de una buena mezcla armoniosa: pop añejo y plataformas métricas contrarias a las melodías. El concepto del álbum es cada vez más claro, y la culpabilidad tecnológica comienza a hacer ruido no sólo en sus letras. Posteriormente los sintetizadores se instalan con las maletas hechas, y es en “Youthless” donde retorna un Beck más terrorífico, y muy en la onda Aphex Twin, agudizando su discurso y culpando a la modernidad de hoy por la juventud adúltera del mañana. O algo así.

Beck canta con matices y tonos sutilmente diferentes en cada tema, y así manifiesta una estructura un poco más versátil de lo que de por sí ya se pude apreciar en cualquiera de sus discos. Un buen ejemplo es “Walls” que arremete contra las guerras de Bush, y deja espacio para que Chan Marshall nuevamente refuerce los coros, surtiendo el festival eléctrico con violines y distorsiones varias para rematar. Una base muy compleja abre “Replica”, y si no fuera por el excelente efecto atmosférico que ofrece un casi improvisado juego de voces, no terminaría de convencer una canción que podría haber escrito Thom Yorke como solista.

El blues híbrido, viscoso y muy ácido de “Soul of a Man” es como el polvo y los escombros del fin del mundo creado por el hombre, y el protagonismo de la guitarra es sublime y a su vez lúgubre, pero sin perder el ritmo: ¿Qué hace Beck para incursionar en los pasajes más recónditos de las melodías infinitas y nunca perder el ritmo? Mientras se pierde el tiempo en responder una improbable contestación, el sonido contagioso de “Profanity Prayers” se asoma, los hilos se tensan en una cadencia rígida, pero suculenta e imposible de no saborear, y  un inesperado puente que libera un par de notas acústicas al slide, sólo engrandece la capacidad compositiva de uno de los mejores solistas que ha parido la década pasada. Beck, el magnífico, cierra el álbum con “Volcano”, donde se siente más taciturno, trata de imitarse a sí mismo en “Chemtrails”, y roba algunos tonos que logra reciclar en una apuesta mucho más abstraída y melancólica, como si fuera un b-side del ‘Sea Change’ remezclado en los studios de Danger Mouse.

Es cierto que Beck hizo más ruido con ‘The Informaton’ (2006) que con esta original propuesta, pero es innegable que el poder imaginativo se haya más presente en estas diez honestas y simples (aunque no lo parezcan) canciones, las cuales se inundan de acomodos disonantes y divertidos, bañados en tendencias de antaño y tecnología de punta. Un muy buen disco que se disfrutará cada vez más a medida que se vaya escuchando, ya que al igual que ‘Pet Sounds’ de los Beach Boys, ‘Modern Guilt’ esconde una amalgama rica en variedades sonoras en espera de ser descubiertas.

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Felipe Ramírez Amigo

    17-Ago-2008 en 8:02 pm

    [HN] Beck – Modern Guilt http://tinyurl.com/6zo78n

Responder

Discos

Code Orange – “Underneath”

Publicado

en

Underneath

El término mainstream es un foco de observación por el apartado de artistas que pueden ser considerados –independiente de controversias– dentro de ese marco, gracias a la atención recibida y/o por galardones o menciones a nivel mundial dentro de alguna categoría en particular. Teniendo un acercamiento con lo mencionado, el caso de Code Orange va más allá de la accesibilidad: este proyecto se erige por el atrevimiento de reforzar la identidad hardcore punk del grupo con una experimentación llevada a puntos turbulentos, creando trabajos abrasivos, cimentando una carrera visionaria, una que tiene a la evolución musical como estandarte.

Desde su modificación de nombre y salida de “I Am King” (2014), la visceral propuesta de los oriundos de Pennsylvania ha sido tajante durante el desarrollo de una constante reinvención de su sonido, rodeado por un ambiente de crudeza y herramientas que ensamblan electrónicamente con certeza, tomando influencias del metal industrial para que cada pieza signifique un engranaje letal y sugerente. Producto de esto, “Forever” (2017) era la carta de apertura para una masificación sonora y que las alarmas se encendieran ante un trabajo mucho más impredecible, y con una proyección que se refleja en “Underneath”, una aplastante experiencia no exenta de matices alternativos y sombríos.

La abrumadora atmósfera de “(deeperthanbefore)” es un puente ideal a “Swallowing The Rabbit Whole”, machacante expresión que se equilibra entre pasajes desorientadores y retorna a su núcleo de brutalidad asociada al hardcore. En el apartado vocal, Jami Morgan se muestra confrontacional, siendo apoyado por la guitarrista Reba Meyers, quien también aporta a las variaciones en el ritmo y consigue que canciones como “Who I Am” o “Autumn And Carbine” sean muy radicales, fluyendo con el clima sorpresivo.

El vaivén de intensidad es una constante. Los paralelos de incendiarios cortes como “In Fear” y “You And You Alone”, versus “Sulfur Surrounding” y “The Easy Way” (una dupla más alternativa en sus progresiones) resultan sin caer en lo forzado. Atravesando por “Erasure Scan”, la que destacada por su cercanía al metalcore y pone en evidencia los arreglos Eric Balderose, quien toma las funciones de programación y mezcla, produce un inquietante ambiente e hilo conductor que envuelve constantemente los cambios inesperados.

En el último tramo, cada elemento mostrado se va ensamblando en un armado completo como muestra de la experiencia global. Una canción como “Back Inside The Glass”, en su gutural y densa interpretación, potenciada por letales breakdowns de las cuerdas de Meyers, Joe Goldman y Dominic Landolina, puede ser llevada a un espacio más siniestro y alternativo con “A Sliver”, y así, de forma orgánica, conectar con el homónimo cierre.

Es complejo vaticinar el impacto que tendrá este ciclo debido a la mixtura de su contenido. “Underneath” contiene una fórmula eficaz, que la banda utiliza para que su identidad se mantenga desafiante ante cualquier vaticinio de estancamiento o intento por obtener accesibilidad. Con Code Orange no hay garantías, excepto la de un inminente remezón sonoro, como el de este disco.


Artista: Code Orange

Disco: Underneath

Duración: 47:33

Año: 2020

Sello: Roadrunner Records


Seguir Leyendo

Podcast HN Cine

Publicidad

Podcast HN Música

Facebook

Discos

Underneath Underneath
DiscosHace 2 días

Code Orange – “Underneath”

El término mainstream es un foco de observación por el apartado de artistas que pueden ser considerados –independiente de controversias–...

Aló! Aló!
DiscosHace 4 días

Pedropiedra – “Aló!”

Hay artistas que no tienen miedo cuando se trata de hacer música que no responde a las expectativas ni al...

Ordinary Man Ordinary Man
DiscosHace 6 días

Ozzy Osbourne – “Ordinary Man”

Una de las fórmulas históricamente exitosas en el mundo del rock es intentar romper algún paradigma. Golpear desde la apuesta...

F8 F8
DiscosHace 1 semana

Five Finger Death Punch – “F8”

Es curioso lo que ocurre con Five Finger Death Punch: en Estados Unidos y en Europa son, acaso, la banda...

Miss Anthropocene Miss Anthropocene
DiscosHace 2 semanas

Grimes – “Miss Anthropocene”

No hay dudas de que Grimes se compromete totalmente con los conceptos que su mente imagina. Con sorpresa recibieron muchos...

Cuauhtémoc Cuauhtémoc
DiscosHace 2 semanas

Niños Del Cerro – “Cuauhtémoc”

Latinoamérica es un continente de elementos comunes. No sólo compartimos un idioma o un espacio geográfico, sino que nuestras historias...

Splid Splid
DiscosHace 2 semanas

Kvelertak – “Splid”

Se dice que para los gustos no hay nada escrito. Llevado al aspecto musical, recorrer un camino de experimentación a...

color theory color theory
DiscosHace 3 semanas

Soccer Mommy – “color theory”

Dos años después del álbum que la puso al frente de la nueva generación de cantautoras del indie, “Clean” (2018),...

The Fallen Crimson The Fallen Crimson
DiscosHace 3 semanas

Envy – “The Fallen Crimson”

¿Puede una banda tener un espacio trascendental, aun cuando se mantiene en el underground? ¿Incluso cuando la ausencia se explaya?...

Perdida Perdida
DiscosHace 4 semanas

Stone Temple Pilots – “Perdida”

Han transcurrido tres décadas desde que Stone Temple Pilots fuera parte de los grandes del grunge, tiempo esplendoroso que, años...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: