Conéctate a nuestras redes

Discos

Adelaida – “Paraíso”

Publicado

en

Hace dos años, Adelaida nos sorprendía gratamente con “Madre Culebra”, álbum de un ánimo sombrío, cargado de reminiscencias noventeras, que se alzaría sin problemas como uno de los lanzamientos destacados de aquella temporada. Hoy Jurel Sónico (guitarra y voz), Lele (batería) y Naty Lane (bajo y voz) se aventuran con un álbum que, respetando su identidad, apuesta por hacer sonar fresco y atractivo un universo sonoro largamente conocido. Sin duda, las raíces del conjunto siguen ancladas en el shoegaze, noise rock e incluso el grunge, sin embargo, con este nuevo capítulo los porteños apuestan a consolidarse como un conjunto preparado para dibujar su propia escuela más que como un proyecto destinado a tributar escenas de otros.

“Paraíso” efectivamente entrega desde el inicio una atmósfera menos oscura que “Madre Culebra”, mezclando ánimos e intensidades para lograr desdibujar los límites que supuestamente definen la oferta sonora del trío. El inicio del álbum, sin embargo, apunta derechamente a sacudir espíritus. “Columpio”, con guitarra y percusión en rol protagónico, alterna espacios de calma y descontrol de forma prolija y atractiva, en lo que será una de las tónicas del álbum. El rasgueado comienzo de “Aurora” rápidamente da paso a pesadas distorsiones que recuerdan a Frank Black y sus muchachos, sumando fantásticos arreglos vocales que terminan por configurar un corte tremendamente seductor y efectivo. “Los Dientes”, por su parte, es urgente y directa, y apela a la musa más punk del conjunto, recordando a bandas como Los Ex e incluso a Pánico en sus primeros años. Luego de algunos minutos de descontrol el track baja las revoluciones, cerrando cautivador y reverberante. Muy bien logrado.

En esta misma línea encontramos a “Cienfuegos” y “Creofalso”. La primera de ellas –de alguna forma inspirada por los incendios que han castigado a la ciudad de Valparaíso– se llena de rabia y guitarras, es desesperada y visceral, destacando por un Jurel Sónico acertadísimo en los vocales y el enérgico trabajo de Holzapfel en la batería. “Creofalso” por su lado, con sus casi dos minutos, se instala potente y avallasadora, apuntando con el dedo hacia todos esos lugares donde desafortunadamente la falsedad y la hipocresía se han instalado como un mal endémico. Sin embargo, una de las virtudes que el grupo ha logrado pulir con éxito, es su capacidad de mezclar atmósferas. En esta línea, “1999” funciona como excelente ejemplo: inicia tranquila y amable, acompañada de un atractivo coro, para luego dar paso a guitarras de un aire stoner, cerrando contundente y efectiva.

Es justamente en la vereda en que las distorsiones dejan de ser el argumento protagónico donde Adelaida prueba su valía. “Astronube” llena de luz y primavera las páginas de este paraíso; breve, pero dulce y contagiosa. En la misma línea, “Eco” se anota uno de los momentos altos de la entrega, llena de cambios de ritmos, alternativa, compleja y atractiva. Sin duda un acierto. Mención aparte merece “La Muerte”, tema compuesto y cantado por Naty Lane, que abre una puerta totalmente diferente al resto de la propuesta, dejando la sensación de que la banda aún tiene varias cartas por jugar. Finalmente, “Despedida En La Nieve” se encarga de cerrar el viaje de forma excepcional, tanto la participación de Isla Friendship en la guitarra como los vocales femeninos con Koe y Lourdes Liss como invitadas, terminan construyendo un track lleno de matices con un cierre vocal que roza lo épico.

Correctos y con ideas claras, el trío logra despachar un álbum que los hace sonar contundentes y con propiedad a lo largo de los casi cincuenta minutos que dura este viaje. Es evidente que el conjunto ha crecido en este período, llegando a ofrecer una propuesta que, a pesar de saludar sin miramientos a una escena conocida, logra sonar atractiva gracias al lúcido juego de atmósferas y capas sonoras que ofrece la banda. Temas como “Aurora”, “Los Dientes”, “Eco” y “Despedida En La Nieve” deberían estar destinados a ocupar un lugar en el imaginario local y, si somos justos, lo cierto es que deberían mirar de frente sin inconvenientes a cualquiera de las ofertas que nos invaden desde el exterior, ganándose por derecho propio un lugar más allá de los límites de nuestras fronteras. Desarrollar un sonido propio y reconocible no es cosa fácil, y Adelaida lo ha logrado sin problemas.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

The Fall Of Troy – “Mukiltearth”

Publicado

en

Mukiltearth

En la música, literalmente todo puede ser una influencia, ya sea para el concepto de un álbum o para una renovación en la dirección del sonido a materializar. Dentro de la evolución, el pasado también puede aportar algo en pos del aprendizaje y, en una especie de tributo a sus raíces, The Fall Of Troy, banda insigne en el desarrollo del math rock y el post hardcore desde inicios de la década anterior, lanza “Mukiltearth”, su sexto material larga duración, donde el espíritu de lo que dio forma inicialmente a la agrupación se encuentra presente en toda su extensión.

Un año antes del debut homónimo del trío de Mukilteo, “The Fall Of Troy” (2003), el proyecto liderado por el guitarrista fundador y vocalista Thomas Erak, The Thirty Years’ War, lanzaba “Martyrs Among The Casualties”, su único y último EP. Este trabajo funcionó como los cimientos del sonido de The Fall Of Troy y muchas otras bandas que se influenciaron por la mezcla de la catarsis del screamo y los arreglos orientados al jazz del math rock, y en “Mukiltearth” no sólo el nombre de la ciudad de origen de la banda se ve destacado como base de nacimiento del grupo, sino también que seis canciones del listado son regrabaciones de este EP de antaño.

Es así como esta colección de canciones tiene una evidente vibra de los años previos a The Fall Of Troy, con matices reconocibles dentro de las variantes ejecutadas por bandas como Dance Gavin Dance o Chiodos, y más de la oleada que explotó el post hardcore con quiebres más técnicos en su mezcla. Considerando el tiempo y la actual alineación conformada por Erak, el bajista y también vocalista Tim Ward, junto al baterista Andrew Forsman, las voces definitivamente se alejan de las versiones más viscerales de canciones como “A Tribute To Orville Wilcox” y “Chain Wallet, Nike Shoes”, y aún más evidente en una versión un tanto más accesible de “The Tears Of Green-Eyed Angels”, que sin la incendiaria interpretación original queda en un despliegue vertiginoso, y certero, por lo demás.

“Mirrors Are More Fun Than Television” cambia la tendencia al mostrar mucho más ímpetu en su ejecución, y aún con la bajada de intensidad hacia la mitad del track la emotividad concentrada resulta explosiva, al darse el quiebre después de un armado por capas en su rítmica. Para finalizar la revitalización del homenaje a sus raíces, The Fall Of Troy se mantiene firme durante “The Day The Strength Of Men Failed” y “Knife Fight At The Mormon Church”. Con notorios cambios en la claridad del sonido, la conducción de estos cortes desborda nostalgia y son excelentes ejemplos de patrones polirrítmicos en la batería y ejecución frenética en las cuerdas, propias del screamo de finales de la década del noventa.

Sin entregas originales desde “OK” (2016), “Counting Sheep” inicia el recorrido de la actualidad compositiva de The Fall Of Troy. Una inclemente carta que destaca de manera saludable la pericia de la agrupación, que también alterna –como parte de un sello indudable– vertiginosas estructuras y salvajes gritos, con gancheros versos junto a voces limpias, que ven en “Round House” un espacio ideal para brillar.

Cerrar “Mukiltearth” con la movida declaración llamada “We Are The Future” es muy acertada, tomando en cuenta que The Fall Of Troy es una banda influyente, pese al prolongado tiempo desde su anterior álbum. Habiendo tenido un tiempo en pausa a final de 2010, la identidad de la agrupación de Mukilteo se ha mantenido coherente durante su discografía. The Fall Of Troy concibe su último trabajo de estudio como un ejercicio de revisión a sus raíces, lamentablemente sin concretar algo más novedoso, pero dentro de los sonidos que dan la bienvenida a la experimentación y a desafiar límites. En el futuro todo puede suceder.


Artista: The Fall Of Troy

Disco: Mukiltearth

Duración: 39:22

Año: 2020

Sello: Independiente


Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Mukiltearth Mukiltearth
DiscosHace 2 días

The Fall Of Troy – “Mukiltearth”

En la música, literalmente todo puede ser una influencia, ya sea para el concepto de un álbum o para una...

Ohms Ohms
DiscosHace 6 días

Deftones – “Ohms”

Se vale decir que lo de Deftones a estas alturas es una carrera sin altibajos. La extraña época del denominado...

Ultra Mono Ultra Mono
DiscosHace 6 días

IDLES – “Ultra Mono”

IDLES se demoró dos semanas en grabar su tercer álbum y más de cuatro meses en mezclarlo. En el tercer...

Down In The Weeds Where The World Once Was Down In The Weeds Where The World Once Was
DiscosHace 1 semana

Bright Eyes – “Down In The Weeds, Where The World Once Was”

Tras un receso de nueve años y con una serie de proyectos bajo el brazo, Conor Oberst ha reunido a...

Imploding The Mirage Imploding The Mirage
DiscosHace 1 semana

The Killers – “Imploding The Mirage”

En este año, tan complicado y sombrío, necesitamos ciertas cosas que nos suban el ánimo y nos hagan volver a...

Whole New Mess Whole New Mess
DiscosHace 2 semanas

Angel Olsen – “Whole New Mess”

Hace menos de un año, Angel Olsen lanzó un álbum digno de definir una carrera. “All Mirrors” (2019) se estableció...

Gentlemen Gentlemen
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Gentlemen” de The Afghan Whigs

R&B metido en el rock con aspiraciones mainstream, hombres reconociendo errores, creatividad mezclada con generosidad, una vocación digna del salmón para...

Limbo Limbo
DiscosHace 3 semanas

Gaerea – “Limbo”

La década de los noventa fue el período donde un movimiento musical e ideológico tuvo un apogeo histórico. Tomando influencias...

The Kingdom The Kingdom
DiscosHace 3 semanas

Bush – “The Kingdom”

Lejos del sonido que hizo masticable su propuesta en los 90, Bush se abre a una idea donde predomina una...

Where Only Gods May Tread Where Only Gods May Tread
DiscosHace 4 semanas

Ingested – “Where Only Gods May Tread”

“Sobre gustos no hay nada escrito”, una frase que funciona como recordatorio ante lo subjetivo de una opinión dentro de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas