Conéctate a nuestras redes
Thor Ragnarok Thor Ragnarok

Cine

Thor: Ragnarok

Publicado

en

En plena fase 3 del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), con 16 cintas a su haber y pronto a cumplir 10 años desde el estreno de “Iron Man” (2008), hallar métodos para innovar frente a una estructura preestablecida por los Estudios Marvel y el distintivo sello Disney es y seguirá siendo uno de los mayores desafíos en el ambicioso panorama que se avecina. Gracias a la elección de Taika Waititi como director, una estruendosa, enérgica y eficaz cinta de acción hilarante –subgénero clave y, a estas alturas, insigne del MCU– es lo que veremos en esta nueva entrega. Pero allí donde se puede creer ilusamente en conceptos repetidos y lugares comunes, la fuerza épica de un semidiós se encuentra con un estilo más liviano y un vuelco en su naturaleza que, pese a que deja de lado elementos dramáticos profundos, encuentra su subterfugio indestructible en un jolgorio lo bastante robusto para dejar en lo alto la saga de Thor, de cara a su aparición en “Avengers: Infnity War” (2018).

La profecía del Ragnarok está a punto de cumplirse y el apocalipsis se aproxima a Asgard. Liberada de su prisión, cuando la diosa de la muerte Hela (Cate Blanchett) destruye el martillo de Thor (Chris Hemsworth), él y su hermano Loki (Tom Hiddleston) llegarán por error a un extraño planeta, en el que la única forma de sobrevivir y escapar para intentar salvar el reino es enfrentando a Hulk (Mark Ruffalo).

Desde que “Thor” (2011) apareció por primera vez en pantalla grande, la mitología del dios nórdico, adaptada desde el cómic para introducir un nuevo personaje en el tablero en que se convertiría posteriormente “The Avengers” (2012), cubrió tenuemente la personalidad y el estilo que tendría este ser. Con algunos espacios para el humor, la apuesta extendía un héroe, si bien más solemne que serio, cuya principal fortaleza era el camino para llevar con dignidad el trono de uno de los Nueve Reinos. Con más mesura que libertades, se siguió explorando su esencia en “Thor: The Dark World” (2013), cuyos tintes eran más oscuros que su predecesora. Pese a los augurios, también se mantuvo de capa caída en “Avengers: Age Of Ultron” (2015).

Sin lugar a duda, ha sido uno de los personajes más difíciles de definir en el mapa, incluso siendo imagen clásica de Los Vengadores. Es por esto que en esta entrega la jocosidad otorgada a su personaje y la relación de confianza con su universo y los espectadores le permitieron a Taika Waititi –responsable de las magníficas “What We Do In The Shadows” (2014) y “Hunt For The Wilderpeople” (2016)– darle al semidiós un perfil relajado, cómodo, bromista y totalmente empoderado de su imagen.

En resumen, un gran acierto. Velocidad y colorinche por doquier, con un efecto neo-ochentero y toques electro, esta es la cinta más entretenida del Dios del Trueno, que con el sello Waititi otorga carcajadas reales con chistes inteligentemente simples, efectivos y muy rápidos. Grandes referencias y cameos, más un humor diferente –que, por cierto, no es el mismo de “Guardians Of The Galaxy” (2014) ni de “Deadpool” (2016), pero si tuviésemos que compararla se acercaría más a la primera– son la tónica que presentan desde el primer minuto una nueva faceta del protagonista.

Ahora, criticar una cinta por ser “demasiado graciosa” es un argumento que manifiesta rabia frente a un hecho que se viene dando hace años más que un real razonamiento. Desde hace un tiempo, el recelo frente a un MCU que decidió irse por un camino más ligero, pero no por ello menos potente, es algo que ha marcado especialmente a la fanaticada acérrima. Sin embargo, desde que Tony Stark asomó en pantalla, este ha sido el manifiesto desde el cual todas las demás cintas bajo el estudio se han cubierto. Y a estas alturas deberíamos estar acostumbrados al “look Marvel”, que de alguna manera siempre entrega películas que funcionan ampliamente mientras se van conectando, algo que de lo que no muchos universos se pueden jactar.

Y no por ser divertida, es menos dramática. Desde los antagonismos, el villano en esta oportunidad encarnado por Cate Blanchett es indiscutiblemente macizo y digno, e intenso el drama que acompaña este mundo. Aunque con menos profundidad trascendente, su marcha ágil no da tiempo para parpadear ni un instante, dando goce de inicio a fin. Lo anterior también gracias a que las bases ya están establecidas hace tiempo y conocemos la dinámica creada entre la mayoría de los personajes. El punto bajo puede ser el tratamiento de algunos de los personajes secundarios que ya vimos en otras entregas, el cual causa mucho ruido. La desaparición de ciertos nombres y rostros conocidos por pocos destruyen varios metros del camino recorrido, dejando la necesidad de una explicación –u homenaje– más extenso. Al menos se introducen nuevos jugadores, como el Gran Maestro cuya excentricidad es llevada con gloria por Jeff Goldblum, la contraparte femenina personificada por Tessa Thompson, o el tierno individuo representado por el mismo director.

Como Thor nunca ha sido el himno esencial de la casa fílmica de Marvel –sino que sólo su imagen–, la autonomía permite licencias que en esta oportunidad cumplen con creces. ‘Epicidad’ suprema y acción a todo color lograda además por esta personalidad neo-ochentera y rasgos vintage en su visualidad y en su música, nos sumergen en esta nueva faceta del Hijo de Odín. Mark Mothersbaugh, líder de Devo y quien musicalizó este filme, entrega melodías contagiosas de electro, cuyo uso de sintetizadores dan un vuelco en una mezcla extraña y entretenida; una amalgama electropop de apariencia retrofuturista. E “Immigrant Song” de Led Zeppellin –ad hoc a la temática– pone la guinda a la torta, posicionando este estilo que derrocha genialidad, tremendamente hilarante y alucinante en su acción, otorgando un rato fabuloso a la espera de lo que se aproxima en el futuro cercano. Porque el futuro, se viene a todo color.


Título Original: Thor: Ragnarok

Director: Taika Waititi

Duración: 130 minutos

Año: 2016

Reparto: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Anthony Hopkins, Mark Ruffalo, Tessa Thompson, Benedict Cumberbatch, Idris Elba, Jeff Goldblum, Jaimie Alexander, Sam Neill, Ray Stevenson, Tadanobu Asano


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Minari

Publicado

en

Minari

“Minari” exhibe, a través de un relato sencillo, la historia de una familia coreana que llega a fines de los años ochenta a Arkansas, Estados Unidos, buscando la oportunidad de progresar a través del cultivo de vegetales coreanos, con el fin de venderlos a la creciente comunidad de dicho país. Desde que llegan al terreno donde se ubica la nueva casa familiar, el padre se ve obligado a contagiar de su propio optimismo al resto de la familia, en especial a su esposa, quien no puede evitar mencionar detalles que en un principio parecen anunciar la ruptura de la visión idílica del nuevo hogar.

Dentro de lo que parece ser una caravana sostenida sobre pilares y ruedas, se construye con resignación el nuevo hogar. Los niños parecen aceptarlo y adaptarse, pero la madre parece extrañar la ciudad desde un principio. La abuela llega de Corea con el propósito de acompañar a sus nietos, pero principalmente a su hija, a quien le cuesta lidiar con la soledad que provoca el aislado lugar.

En este punto la historia se convierte más que el sueño de una familia, en la concreción de los planes que el padre quiere cumplir para probarse a sí mismo de que es capaz de reescribir su historia, y eso resulta bastante original en la trama, ya que da espacio para que los demás personajes puedan abordar sus propias inquietudes en paralelo a algo común como el éxito de un proyecto que tiene el potencial de mejorar las condiciones de vida que afecta a la familia. También se percibe la necesidad de la madre no sólo de sacar adelante a sus hijos, sino que también de integrarse a una comunidad o, a lo menos, recuperar partes de su vida pasada, y con una poco convencional abuela ayudando a su nieto en la lucha silenciosa por superar sus propios límites.

El eje del conflicto de “Minari” se centra en la relación del matrimonio, que comienza a dar las primeras señales de un problema más profundo a través de los diálogos que se refieren a decisiones del pasado, cuyas consecuencias parecen situarse con más fuerza en el presente. Esto es justamente lo que coloca una mayor presión en el resultado de la cosecha, convirtiéndose en un acontecimiento decisivo, ya no sólo para mejorar las condiciones económicas de la familia, sino que también para evitar el desencanto definitivo de su mujer. Si bien, la premisa es bastante sencilla, la clave parece ser la naturalidad con la que transcurre la historia, y en este sentido no es necesario saturar al espectador de explicaciones o diálogos para imaginarse el camino por el que transitó la familia para llegar hasta ahí y lo que verdaderamente está en juego.

La película tiene varios elementos dramáticos, pero van develándose progresivamente, evitando la sensación de agobio que podría provocar este tipo de enfoque. En este sentido, aparte del conflicto principal constantemente presente, los acontecimientos cotidianos logran elaborar una construcción sólida de las características de los personajes y consiguen que el espectador empatice y, por momentos, se divierta con lo que sucede. El problema se presenta al mostrar las emociones de los personajes, ya que no se alcanza a profundizar en ellas, tornándose superficial a ratos en este aspecto. Esto lleva a que se vea un poco caricaturizada la figura de la abuela y que los sentimientos entre el matrimonio sólo se manifiesten en las partes en que discuten, mostrándose en las demás escenas su relación como en una especie de piloto automático. El intento de integración a la comunidad se anuncia como algo relevante, que termina por no tener ningún impacto, quedando como un antecedente más que hubiera sido interesante conocer.

En otras destacadas películas coreanas, el elemento metafórico también ha rodeado la trama, tal como se observa por medio de la piedra en “Parasite” (2019) y el palo de golf en Bin-Jip” (2004). En el caso de “Minari”, Lee Isaac Chung incorpora un vegetal que, según entienden los mismos protagonistas, renace aún más fuerte después de morir, lo que deja entrever una luz de esperanza, pese al último acontecimiento que golpea a la familia. La planta también crece y se afirma en un lugar improbable, reflejo de la fortaleza de la acción de emigrar a una cultura absolutamente diferente, que en esta historia se transmite por el esfuerzo culminante para lograr el anhelado sueño americano que parece acercarse y alejarse en distintas ocasiones.

En definitiva, el mérito de “Minari” no se encuentra en la temática de fondo porque no es novedosa; se han hecho numerosas películas sobre inmigración que incluso muestran un camino mucho más sufrido. Lo que sí es posible destacar es la forma en que se exhibe la historia, dando un espacio a todos los personajes y mezclado una situación que puede parecer desesperanzadora con situaciones cómicas, dando un respiro a la trama, y la aparición de la abuela es clave para este fin, convirtiéndose poco a poco en un personaje que posiblemente será capaz de quedar en la mente de los espectadores. Estos elementos compensan el hecho de que las emociones no alcancen a tocar del todo a los personajes y pone el foco en el curso de la historia, que se acelera de forma muy efectiva en el desenlace, terminando en un excelente final.


Título Original: Minari

Director: Lee Isaac Chung

Duración: 115 minutos

Año: 2020

Reparto: Steven Yeun, Han Ye-ri, Youn Yuh-jung, Alan S. Kim, Noel Cho, Will Patton, Scott Haze, Eric Starkey, Esther Moon, Tina Parker, Darryl Cox

 


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 1 semana

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 2 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 3 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 4 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 1 mes

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 1 mes

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

For Those That Wish To Exist For Those That Wish To Exist
DiscosHace 1 mes

Architects – “For Those That Wish To Exist”

“Tengo mucho que perder, pero no te mentiré”, es el inicio de la estrofa final del noveno disco de Architects,...

FLOWERS for VASES / descansos FLOWERS for VASES / descansos
DiscosHace 1 mes

Hayley Williams – “FLOWERS for VASES / descansos”

Todos guardamos o conservamos cosas que nos recuerdan a alguna situación o período particular de nuestras vidas. Puede ser algo...

Publicidad
Publicidad

Más vistas