Conéctate a nuestras redes

Cine

Siempre Alice

Publicado

en

Un personaje y su conflicto. Con ambos elementos definidos ya se tiene el bosquejo de una historia, independiente de la manera en que esta nos es presentada, el contexto en el que está inserta y los recursos sostenedores alrededor. Si el conflicto de este individuo gira en torno a algo que naturalmente despierta empatía, como lo es una enfermedad, de seguro se tendrá una no despreciable porción del terreno ganado, es cosa de revisar el extenso listado de reconocidos héroes que han luchado por doblarle la mano a un cruento diagnóstico, que lucen en la historia del cine. Y si se le agrega a Julianne Moore a la propuesta, todo el resto del trabajo consiste en apoyarse en recursos que estén a la altura.

STILL ALICE 01Alice (Julianne Moore) es una respetada profesora de Lingüística, quien está felizmente casada y es madre de tres hijos en edad adulta. Cuando, tras cumplir los cincuenta años, comienza a sufrir esporádicos olvidos, Alice asiste el médico y se entera que sufre de un temprano tipo de Alzheimer. El devastador diagnóstico amenaza con arrebatarle todo lo que construyó y pondrá a prueba la fortaleza de su familia.

Moore ha impuesto una tremenda vara por sí misma, compitiendo contra sus propias capacidades película tras película. No necesita ser comparada con nadie, porque es ella su única contendora. Siempre es un gusto verla: una mujer poseedora no sólo de un tremendo encanto en pantalla, sino también de una solidez actoral y una seria búsqueda por ponerse en los zapatos de personas que distan radicalmente una de otra, lo que la encumbra como una de las mejores de su generación. Acá sigue confirmando la regla, adueñándose de todas las escenas y, con eso, de la cinta completa. Rigurosamente transmite la desorientación tanto emocional como física de una profesional que, hasta hace poco brillante y hoy sin defensas, es despojada de cada uno de sus conocimientos.

Clave es la utilización tanto del fuera de campo como del desenfoque, otorgándoles una vuelta simbólica. Detalle no menor, considerando que muchas veces se desaprovecha el potencial connotativo del lenguaje audiovisual, dando la errada impresión de que el cine implica tan sólo colocar una cámara y dejar que las acciones ocurran frente a ella. Inmersa en un mundo que literalmente se desvanece, estas herramientas representan la desalentadora realidad de Alice de STILL ALICE 02forma delicada y bien planificada. Se aísla visualmente al personaje, apresándolo en esta burbuja donde ella, progresivamente, se vuelve ajena al contexto. El popular reparto secundario, por otro lado, la acompaña bien (a excepción de Kristen Stewart), sin embargo, en la globalidad, resultan más bien circunstanciales. El universo de Alice es por sí solo tan absorbente para el espectador, que todo el resto pasa por la orilla sin dejar huella.

Ya que el Alzheimer es una enfermedad que no sólo destroza al paciente, sino también a su entorno, la decisión sobre el punto de vista a adoptar es sustancial para lo que se pretende contar. Se puede tomar la perspectiva del marido anciano, que es testigo del deterioro mental de su querida esposa, cada vez alejándolo más de ella, como en la hermosa “Away From Her” (2006), y también es válido centrarse en el drama del personaje principal, lo que ocurre en esta ocasión. Nos encerramos en la víctima central, y junto a ella experimentamos estos cambios descolocantes. Se logra, por ende, contagiar la sensación de inestabilidad e incertidumbre que persigue a Alice como una sombra amenazante en un pasadizo solitario. Igual que ella, estamos constantemente alertas ante la eventual laguna mental que arruinará su calma.

STILL ALICE 03En esa misma línea, a la historia se le podría criticar que gira en extremo en torno a Alice, tornando la participación del resto de los personajes demasiado liviana, pero se le debe respetar que fue una decisión entre muchas otras posibilidades y, dentro de esa propuesta, se mantiene coherente y sale airosa. Por lo mismo da la sensación, tal vez, de que se obstina en empatizar con la protagonista hasta el punto de ser sensiblero, pero no cae en majaderías. Aquello que no funciona, o que por lo menos se vuelve lo suficiente decorativo como reparar en ello, son los flashbacks, que vendrían a representar los chispazos que súbitamente Alice experimenta de su infancia. Si bien apelan a la nostalgia, saben predecibles, obvios y reciclados, además de no aportar a la narrativa.

Repartida en poco más de una hora y media de metraje, “Siempre Alice” es de esos trabajos concisos, maduros y bien dirigidos, que se despliegan ante nuestros ojos sin mayores inconvenientes. Y si bien está lejos de estar salvado por la infalible solvencia de Moore, sí descansa en ella, pero se le perdona. Si acaso es su mejor interpretación a la fecha, da bastante para la discusión, sin embargo, la película es Julianne Moore por donde se le mire, y su reconocimiento en los últimos premios Oscar está más que merecido.

Por María José Álvarez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Artículos Cine

Star Wars y el auge de los efectos visuales

Publicado

en

Star Wars

Desde prácticamente siempre, ha existido un odio irracional hacia las precuelas de Star Wars, aquella trilogía de películas que estrenada entre 1999 y 2005 que prometía conectar todos los hilos en torno a la historia que George Lucas iniciara en 1977. Amparado bajo una segunda explosión de popularidad de la saga, el director comenzó a principios de la década del 90 lo que sería la concepción de una idea que ya tenía cuando trabajaba “El Imperio Contraataca”, y que, según sus propias declaraciones en múltiples ocasiones, no le era posible filmar debido a las limitancias tecnológicas propias de la época. Así, el desarrollo del CGI hizo que Lucas pudiera adentrarse en la realización de una nueva trilogía, donde, más allá de su cuestionado argumento e innecesaria creación de fallas argumentales para la saga original, terminó por transformarse en una revolución gracias al elemento que fue más destacado por la crítica: los efectos especiales.

Fue en 1997 cuando comenzó el rodaje de “La Amenaza Fantasma” (1999) y, aunque se mantuvieron algunos elementos como la marioneta de Yoda y una utilización de escenarios reales con un cuidado diseño de producción, la transición se fue desarrollando de manera natural a lo que terminaría siendo “El Ataque de los Clones” (2002) y “La Venganza de los Sith” (2005), donde el uso de fondo verde fue más prominente que en ocasiones anteriores. Como dato curioso, y para reforzar la idea de que la animación digital fue el elemento principal de estas cintas, es sabido que no se construyó ni una sola armadura de trooper durante las tres películas, con dichos modelos siendo todos creados por computadora. A pesar de que el uso de CGI ya se había presenciado en otras películas previas –probablemente “Jurassic Park” (1993) siendo el caso más reconocido–, su utilización dentro de la producción de Star Wars significó todo un precedente, gracias a un innovador software donde se crearían los efectos visuales, al punto de que en la primera cinta existe una sola secuencia que no contiene efectos digitales.

A veinte años de su estreno, los efectos visuales en el cine son cosa de cada día, con prácticamente la totalidad de las cintas más taquilleras utilizándolo en su mayoría, lo que en un espectro más crítico ha terminado por omitir en el espectador el deseo de intentar diferenciar qué es real y qué no al momento de mirar una película. Asimismo, los directores actualmente pueden gozar de la misma libertad que Lucas describió a la hora de realizar las precuelas, pudiendo crear un guion a su antojo sin preocuparse de restricciones en torno a la producción, el desarrollo de personajes y, sobre todo, la creación de mundos y criaturas tan fantásticas como se ha caracterizado la saga desde sus orígenes. Todo lo anterior permitió también una reducción en los tiempos de rodaje, comenzándose a producir blockbusters en masa gracias a la implementación de la fotografía digital, y el uso de cámaras digitales que permiten grabar sin la necesidad de revelar el celuloide, pudiendo así montar y modificar escenas de una manera mucho más rápida.

Ya con la trilogía original Lucas había innovado en una serie de técnicas cinematográficas que eran prácticamente desconocidas para la época, pero todo ese trabajo fue opacado en cierta forma gracias al abrumador éxito que la saga tuvo más allá de la pantalla, transformándose en un icono de la cultura pop gracias a la explosiva venta de juguetes y una creciente popularidad que nunca decayó en el período de 1977 a 1983. Y es así como las tecnologías fueron evolucionando en pos de una saga que desde sus orígenes buscó una forma de deslumbrar y crear experiencias nunca vistas, algo que sin duda se logró con todos los contratiempos que pueda significar. Pasar de un aproximado de 365 tomas con efectos visuales en la primera cinta de 1977 a las más de 2200 que tiene la última de la era Lucas en 2005, habla de una necesidad de incorporar la tecnología con el fin de contar historias, derribando límites y permitiendo que la creatividad e imaginación de los realizadores pueda verse reflejada en la gran pantalla.

Hoy en día, con una nueva trilogía que llegará a su fin este 19 de diciembre, se puede ver como las técnicas de las otras seis entregas se van complementando para darle un romanticismo a la producción, omitiendo de plano un uso totalmente digital para seguir incluyendo animatronics, marionetas, maquillaje y otras técnicas de producción. Sin embargo, es imposible no reconocer el trabajo e influencia de George Lucas en el desarrollo del cine de fantasía como lo conocemos hoy en día y, más allá de cualquier falencia narrativa que haya cometido en sus cuestionadas precuelas, el cine y la tecnología comenzaron una relación que ha beneficiado tanto lucrativa como creativamente a la industria.

  • Star Wars: El Ascenso de Skywalker” se estrena el próximo 19 de diciembre. Preventa AQUÍ.

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 2 semanas

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 2 semanas

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 3 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 3 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 3 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 3 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 4 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 4 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 4 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 4 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas