Conéctate a nuestras redes

Cine

Pueblo Chico, Pistola Grande

Publicado

en

Hacer humor es difícil, y eso es algo en lo que la gran mayoría podemos coincidir. Montar una comedia en el cine es una empresa que resulta cada vez más compleja, si se considera que son muchos los nichos explorados para trazar una historia de estas características. Aceptando aquel antecedente, la sentencia es clara: o se trata de innovar, o sencillamente se muere en el intento. Seth MacFarlane pareciera estar en una ventajosa posición respecto a lo anterior; el creador de “Padre De Familia” (1999) lleva casi dos décadas utilizando con éxito los recursos del humor sarcástico, absurdo y frontal como referencia. En su primer largometraje como director, delineó en “Ted” (2012) lo que se proyectaba como un comienzo decente detrás de las cámaras en la pantalla grande, sin embargo, “A A MILLION WAYS TO DIE IN THE WEST 01Million Ways To Die In The West”, lo más probable es que represente un traspié peligroso para los inicios en dirección fuera de su blindada carrera en televisión.

Albert Stark (Seth Macfarlane) es un criador de ovejas que, a raíz de un fallido duelo, es abandonado por su novia Louise (Amanda Seyfried). Cansado de su vida en el Lejano Oeste, decide emprender nuevos rumbos. En eso, aparece la figura de Ann (Charlize Theron), una atractiva e inteligente mujer, con la que Stark entabla una amistad que se hace más fuerte cuando asisten a la feria anual del pueblo, donde siempre hay una muerte. A través de ella, Albert ve la oportunidad perfecta para sacudirse de sus malas experiencias pasadas, sin embargo, Ann también se encuentra arrancando de sus propios problemas.

Si nos situamos en el extremo del prejuicio, la sola traducción del nombre de la película para Latinoamérica nos puede hacer pensar que el asunto no va por buen camino. La excusa del título en inglés (“Un millón de maneras de morir en el Oeste”) se mueve dentro del filme como una especie de macguffin que no tiene prácticamente ninguna razón de ser; se ubica como un elemento fútil que poco se relaciona con el argumento de la historia.

Es evidente que el humor que nos presenta MacFarlane está dibujado en base a la cultura popular gringa, por lo tanto, muchas de las escenas que se proyectan con mayor gracia en sus trabajos se A MILLION WAYS TO DIE IN THE WEST 02terminan diluyendo en un diálogo menor, o derechamente en una situación que no consigue darse a entender. Para nuestro pesar, esto es algo que también se hace presente en “Pueblo Chico, Pistola Grande”. Por otra parte, son varios los pasajes donde las líneas de los personajes son excesivamente largas, lo que acaba por arrojar un guión ineficiente y aburrido.

Las actuaciones de Charlize Theron y Sarah Silverman otorgan algunos créditos a la película. La primera, cada vez que decide participar en una comedia –desde su aparición en esa brillante serie que es “Arrested Development” (2003)- lo hace aportando dinamismo y encanto, y la segunda, con su sola presencia a estas alturas de su carrera, nos hace imaginar que podremos ver una historia que va a cruzar la línea de lo políticamente correcto. Aun así, el otro gran abanico de conocidos actores presentes en el elenco no es aprovechado para dar el empujón necesario al relato. Ni siquiera los sorpresivos cameos de algunas reconocidas estrellas son efectivos para dar fuerza al filme.

El montaje es otro de los puntos débiles en la película. Sus 116 minutos de duración están absolutamente injustificados, cuando la extensión pudiese haber sido reducida a una hora y media A MILLION WAYS TO DIE IN THE WEST 03desvaneciéndose en el mismo resultado. Si bien los últimos 20 minutos logran entretener mucho más, de muy poco sirve para aplacar la tendencia hacia la monotonía de la hora anterior. Escenas repetitivas y muchas veces predecibles, terminan siendo gags que no convencen, pero que en el macro acaban por ser lo más gracioso en este título. Precisamente es lo anterior lo que confirma que la fórmula de MacFarlane esta vez no funcionó, y seguramente no tendrá la posibilidad de hacerlo.

Generalmente el éxito –no la taquilla- de una comedia está determinado por lo que quiere ver el espectador; si la intención es ir al cine a divertirse un rato, sin esperar encontrarse con algo nuevo, se pueden asumir los riesgos con “Pueblo Chico, Pistola Grande”, de lo contrario es mejor seguir riendo frente al televisor con aquella lumbrera que es Peter Griffin.

Por Pablo Moya

Publicidad
2 Comentarios

2 Comments

  1. Claudio Contreras

    08-Jun-2014 en 6:58 pm

    Totalmente en desacuerdo. La película logra entretener y hacer reír. Eso de ir analizando por completo la película como si fuera un documental es digno de un amargado. La película tiene una buena trama, con giros inesperados (La escena en donde sale [Spoiler] o la de los [Spoiler]). Se logra el objetivo de toda comedia: Hacer pasar un buen tiempo.

    Además. hay varias partes en donde te da un ataque de risa, y no lo digo solamente por mi persona, sino que por todos los que estaban en el cine al momento de verla.

    MacFarlane juega con un humor sarcástico y físico por lo que esta película no iba a ser diferente.

  2. cbarja

    11-Jun-2014 en 8:41 am

    Es verdad estoy d acuerdo con claudio contreras, aúnq no sea la mejor peli de comedia actualmente sería estúpido decir q no es graciosa pprq la verdad todas las personas q concurrían tanto los q salían d ver la peli como las personas q estaban cuando yo estuve viendo la peli como también cuando salían esas mismas personas no paraban d reírse y comentar cada escena graciosa, al q no l parece graciosa está película es porq la verdad es un amargado. Banco demasiado al director no sólo por padre d familia sino porq hace muy bien su trabajo q es hacer reír a la gente. No pretendan más d una peli d comedia q no va a ir al Oscar solo hace reír y respeten la comedia q ya estoy cansado d la gente aburrida

Responder

Artículos Cine

Star Wars y el auge de los efectos visuales

Publicado

en

Star Wars

Desde prácticamente siempre, ha existido un odio irracional hacia las precuelas de Star Wars, aquella trilogía de películas que estrenada entre 1999 y 2005 que prometía conectar todos los hilos en torno a la historia que George Lucas iniciara en 1977. Amparado bajo una segunda explosión de popularidad de la saga, el director comenzó a principios de la década del 90 lo que sería la concepción de una idea que ya tenía cuando trabajaba “El Imperio Contraataca”, y que, según sus propias declaraciones en múltiples ocasiones, no le era posible filmar debido a las limitancias tecnológicas propias de la época. Así, el desarrollo del CGI hizo que Lucas pudiera adentrarse en la realización de una nueva trilogía, donde, más allá de su cuestionado argumento e innecesaria creación de fallas argumentales para la saga original, terminó por transformarse en una revolución gracias al elemento que fue más destacado por la crítica: los efectos especiales.

Fue en 1997 cuando comenzó el rodaje de “La Amenaza Fantasma” (1999) y, aunque se mantuvieron algunos elementos como la marioneta de Yoda y una utilización de escenarios reales con un cuidado diseño de producción, la transición se fue desarrollando de manera natural a lo que terminaría siendo “El Ataque de los Clones” (2002) y “La Venganza de los Sith” (2005), donde el uso de fondo verde fue más prominente que en ocasiones anteriores. Como dato curioso, y para reforzar la idea de que la animación digital fue el elemento principal de estas cintas, es sabido que no se construyó ni una sola armadura de trooper durante las tres películas, con dichos modelos siendo todos creados por computadora. A pesar de que el uso de CGI ya se había presenciado en otras películas previas –probablemente “Jurassic Park” (1993) siendo el caso más reconocido–, su utilización dentro de la producción de Star Wars significó todo un precedente, gracias a un innovador software donde se crearían los efectos visuales, al punto de que en la primera cinta existe una sola secuencia que no contiene efectos digitales.

A veinte años de su estreno, los efectos visuales en el cine son cosa de cada día, con prácticamente la totalidad de las cintas más taquilleras utilizándolo en su mayoría, lo que en un espectro más crítico ha terminado por omitir en el espectador el deseo de intentar diferenciar qué es real y qué no al momento de mirar una película. Asimismo, los directores actualmente pueden gozar de la misma libertad que Lucas describió a la hora de realizar las precuelas, pudiendo crear un guion a su antojo sin preocuparse de restricciones en torno a la producción, el desarrollo de personajes y, sobre todo, la creación de mundos y criaturas tan fantásticas como se ha caracterizado la saga desde sus orígenes. Todo lo anterior permitió también una reducción en los tiempos de rodaje, comenzándose a producir blockbusters en masa gracias a la implementación de la fotografía digital, y el uso de cámaras digitales que permiten grabar sin la necesidad de revelar el celuloide, pudiendo así montar y modificar escenas de una manera mucho más rápida.

Ya con la trilogía original Lucas había innovado en una serie de técnicas cinematográficas que eran prácticamente desconocidas para la época, pero todo ese trabajo fue opacado en cierta forma gracias al abrumador éxito que la saga tuvo más allá de la pantalla, transformándose en un icono de la cultura pop gracias a la explosiva venta de juguetes y una creciente popularidad que nunca decayó en el período de 1977 a 1983. Y es así como las tecnologías fueron evolucionando en pos de una saga que desde sus orígenes buscó una forma de deslumbrar y crear experiencias nunca vistas, algo que sin duda se logró con todos los contratiempos que pueda significar. Pasar de un aproximado de 365 tomas con efectos visuales en la primera cinta de 1977 a las más de 2200 que tiene la última de la era Lucas en 2005, habla de una necesidad de incorporar la tecnología con el fin de contar historias, derribando límites y permitiendo que la creatividad e imaginación de los realizadores pueda verse reflejada en la gran pantalla.

Hoy en día, con una nueva trilogía que llegará a su fin este 19 de diciembre, se puede ver como las técnicas de las otras seis entregas se van complementando para darle un romanticismo a la producción, omitiendo de plano un uso totalmente digital para seguir incluyendo animatronics, marionetas, maquillaje y otras técnicas de producción. Sin embargo, es imposible no reconocer el trabajo e influencia de George Lucas en el desarrollo del cine de fantasía como lo conocemos hoy en día y, más allá de cualquier falencia narrativa que haya cometido en sus cuestionadas precuelas, el cine y la tecnología comenzaron una relación que ha beneficiado tanto lucrativa como creativamente a la industria.

  • Star Wars: El Ascenso de Skywalker” se estrena el próximo 19 de diciembre. Preventa AQUÍ.

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 2 semanas

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 2 semanas

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 3 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 3 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 3 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 3 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 4 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 4 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 4 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 4 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: