Conéctate a nuestras redes

Cine

Pixeles

Publicado

en

De tanto en tanto, el acto de acudir a la más insólita idea para montar pirotecnia audiovisual, sale bien. En otras ocasiones, el despropósito cae en manos equivocadas y lo que emerge es la encarnación misma del fiasco. Rasgamiento de vestiduras aparte, con la industria lanzada a ir por el raspado de olla, sólo queda persignarse y rogar para que se produzcan más ejemplos como el primero, y el encargo lo reciba gente con una pizca de agudeza, chispa o, por último, onda y actitud.

PIXELS 01En el caso de “Pixeles”, el que queda como responsable de la tarea es Chris Columbus, tipo discreto, conocido por dirigir sus energías a hacer productos todo espectador; algunas veces con respeto por su inteligencia como en “The Goonies” (1985) –en la que fue guionista-, aunque la mayor parte del tiempo pensando que no merecen más que luces y evasión, como demuestran productos sin rostro en los que estuvo detrás, como “Percy Jackson & The Olympians: The Lightning Thief” (2010). Pero en su primera película en cinco años, no llega en solitario, lo escolta uno de los nombres más ingratos del circo hollywoodense: el nunca bien ponderado Adam Sandler. Fruto de una de las reuniones más insólitas vistas en producciones de grandes estudios, por acciones de unos y otros, lo que sale dista de ser deleitable o ligeramente entretenido.

Lo de siempre: lleva los hilos de la trama un tipo que vive su falta de suerte con júbilo (Sandler), Sam Brenner, un perdedor que va por la vida vociferando que salió a trabajar sin haberse lavado los dientes. El factor sorpresa: tiene un pasado glorioso como jugador de videojuegos de Arcade, como Pacman y Donkey Kong, y su mejor amigo es el Presidente de EE.UU. (Kevin James). Resultado: ante una invasión alienígena, protagonizada por los mismos personajes de estos videojuegos, pero en PIXELS 02versión enorme y destructiva, Brenner es llamado de urgencia a la Casa Blanca. Como estas extraplanetarias fuerzas parecen invencibles para el ejército, la tarea de salvar al mundo recaerá en un equipo improbable, conformado por el mismo Brenner, un nerd que literalmente sale de la nada (Josh Gad), una militar de alto rango que asume un rol clave en la emergencia (Michelle Monaghan) y, para completar el cuadro, Eddie Plant (Peter Dinklage), némesis de niño de Brenner.

Como un infaltable e indeseado protagonista de la cartelera, Adam Sandler invade cada año las salas, decidido a arrastrarnos hasta la pereza con sus penosos filmes. Mismas historias, mismos personajes, mismos dotes cómicos. Desde siempre, desplegando una capacidad extraordinaria para encaminar todo hacia la tontera sublime. Hay que olvidar que existe un director y guionistas, tal como otros distinguidos personajes como Michael Bay o el Eddie Murphy más reciente, una película liderada por Sandler siempre tiende a otorgar una dosis similar. La excepción sólo se produce cuando detrás  hay un director, no un mercenario ubicado ahí por simpático o condescendiente. O, lo que es lo mismo, cuando su productora, Happy Madison, no figura como respaldo de la cinta. En efecto, las películas del actor con Paul Thomas Anderson, Thomas McCarthy y Jason Reitman, son con distancia lo menos Sandler de su filmografía, más allá de los grados de éxito de cada caso.

PIXELS 04“Pixeles” no ofrece esperanzas al respecto: no tiene un director de respeto detrás y no posee más pretensión que ser otra cinta de Sandler. La nota atípica la ponen los contornos de catástrofe de la trama –siempre tenues, nunca lejos del popcorn–  y que nuevamente debe compartir algo de protagonismo con el resto de los personajes, tal como se vio el año pasado en “Blended”. Sin embargo, debajo de eso descansa la misma clase de moral que ha desplegado el actor en toda su filmografía. La misma desgracia, la misma ausencia de chispa. Ahí está Adam Sandler con su polera de polo, caminar desgarbado, voz gangosa y patético comportar ante las féminas, arrastrando todo a sus somníferas tierras.

La idea de la invasión alienígena es llevada hasta límites ridículos, pero de ahí no proviene el inconveniente principal de la película. Que no haya extravío en el análisis: importaría un bledo que el detonante de la trama fuera un disparate como ese si el armazón fuera consistente. La misma salida de libreto, de hecho, podría haber dado origen a una cinta delirante, mordaz o, como mínimo, entretenida. Hay que imaginar, por ejemplo, esa idea inicial en manos de Phil Lord y Chris Miller. Otro gallo cantaría.

PIXELS 03En toda la cinta, son apenas ráfagas los instantes que hacen sentir que la película fluye, o funcione mínimamente. Clave de eso es un guión flojísimo, que desaprovecha un elemento imbatible como la nostalgia ochentera y un reparto más que competente, donde el único que sale ganando es Kevin James, con su papel más tolerable en años. Michelle Monaghan está enormemente desaprovechada y Peter Dinklage, aunque tenga unos cuantos momentos divertidos, de alguna manera también es presa de lo mismo. Al incipiente Josh Gad no le hacen favor con el típico insoportable personaje nerd. Y la acción propuesta no hace mejorar nada: es deleznable, resultado natural de un guión que se resquebraja por todos lados.

A partir de ese desolador panorama, la idea que asalta es sólo una. Si resultara creíble Adam Sandler como único salvador del mundo, la trama habría sido otra. “Un hombre salvando al mundo del ataque de un Pacman gigante”, podría haber sido el tagline de esa película. De haberse concretado ese posible escenario, no estaríamos lamentando el debut de una cinta como esta, hermana de todos los desastres de Sandler en sus más de veinte años de carrera. Si alguien aguardaba que de esta sociedad rarísima entre Columbus y Sandler saliera algo en clave “Ghostbusters” (1984), el porrazo será duro.  Por más que haya uno que otro intento aceptable por empujar hacia arriba, la cinta termina devorada por la sonora estupidez de la fórmula Sandler, que, a pesar de venir adornada y recibir algunos regalos que no merece –Dinklage es un prodigio actoral-, sigue tan escuálida como siempre.

Por Gonzalo Valdivia

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

Responder

Comentarios

La Mirada Incendiada

Publicado

en

La Mirada Incendiada

Tiempos de dictadura, un hijo de exiliados políticos que vuelve a Chile por cuenta propia y un crimen de crueldad inconmensurable por parte de las fuerzas de orden. El tercer largometraje de ficción de la directora Tatiana Gaviola, “La Mirada Incendiada”, inicia con las palabras “Inspirada en un hecho real”, tomando como punto de partida el conocido Caso Quemados, atentado en el que Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas de Negri fueron víctimas de un ataque incendiario por parte de militares a plena luz del día en la vía pública.

Protagonizado por Juan Carlos Maldonado en el papel de Rodrigo, el filme prometía sin duda ser un aporte para la memoria de nuestro país, dada la historia en cuestión y su contexto, sin embargo, esta promesa metamorfoseó hasta convertirse no sólo en polémica, debido a la nula influencia que tuvo la familia de Rojas de Negri en materias de decisión cinematográfica, sino que también es una cinta que no cumple del todo con los objetivos que parece perseguir.

El inicio de la película muestra a Rodrigo volviendo a Chile con una cámara bajo el brazo y el propósito de desempeñarse cómo fotógrafo profesional. Tras andar un rato medio perdido, y luego de ser ayudado por una amiga vecina de su tía, logra llegar a la casa de esta y sus dos primas menores, quienes cariñosamente lo acogen a lo largo de la trama. Tras esto, se forjan lazos emotivos que dan cuenta de la personalidad dulce y templada del protagonista. De esta forma, se retrata claramente cómo Rodrigo influyó en la vida del resto de los personajes mediante escenas variadas, que muestran momentos íntimos en los que estos interactúan, desde conversaciones nocturnas y abrazos diurnos, hasta experiencias traumáticas que refuerzan vínculos.

A lo mencionado anteriormente, se suma la manera en que los personajes se comunican entre sí. Si bien, el guión resulta claro y conciso, los intercambios de palabras se articulan principalmente a través de diálogos medianamente breves y en ocasiones incluso un poco rígidos, cayendo en la sobre explicación del contexto dictatorial en el que ocurren los eventos una y otra vez, resultando en parte obvios. Además, el guión demuestra la clara intención de introducir gran variedad –y cantidad– de expresiones y/o dichos chilenos, dando así a entender una identidad lingüística acertada, que da cuenta de aspectos de nuestra cultura, pudiendo haber sido presentado de manera igualmente oportuna, pero a través de matices más sutiles.

Por otro lado, Rodrigo es retratado a través de conversaciones y acciones como un joven que no se encuentra realmente al tanto ni de la situación a nivel país, ni de las restricciones que esto implica, modificando el relato y añadiendo romanticismo mediante la presencia de un protagonista en parte inocente, que sueña con denunciar las injusticias del golpe sin pensar en repercusiones. En este sentido, resalta también el carácter poético que busca reflejar la voz en off de narradora de la historia –perteneciente al personaje de Carmen Gloria Quintana–, sugiriendo la existencia de una profunda relación previa al hecho incendiario entre Carmen Gloria y Rojas de Negri, interpelando acciones y decisiones tomadas por el protagonista. Esto agrega de manera similar un toque de romanticismo que resulta algo forzado y, sobre todo, algo lejano a la realidad de los hechos.

En cuanto a la atmósfera, la película logra reflejar el miedo colectivo y la tensión de la época, además de espacios y elementos característicos que resultan clave para retratar el período, tales como cacerolazos, protestas y allanamientos. Las escenas no son demasiado largas, por lo que hacen que la cinta sea dinámica y en su mayoría liviana, teniendo en consideración la carga del tema que trata. Sin embargo, esto mismo es lo que también genera que en algunas ocasiones se pierda un poco la continuidad entre una escena y la siguiente.

Por último, cabe destacar que, si bien las heridas dejadas por el flagelo dictatorial a lo largo y ancho de este territorio siguen estando cargadas de un rojo fresco y humeante, vale la pena que historias como estas vean a la luz en el formato cinematográfico, alimentando la memoria de nuestro país mediante expresiones artísticas cargadas de historia. Por desgracia, “La Mirada Incendiada” no cumple del todo con este objetivo, quedando al debe principalmente en temas de fidelidad con la memoria histórica nacional y la empatía hacia víctimas del caso, ya que, a pesar de que se deja en claro que el filme tan sólo se inspira en los hechos reales, este sin duda abre paso a preguntas que vale la pena hacerse. ¿Hasta qué punto es viable mezclar realidad y ficción? ¿De qué manera abordar temáticas delicadas de la manera más empática posible? Lamentablemente, en ese sentido “La Mirada Incendiada” desarrolla su narrativa omitiendo aquel elemento tan importante.


Título Original: La Mirada Incendiada

Director: Tatiana Gaviola

Duración: 102 minutos

Año: 2021

Reparto: Juan Carlos Maldonado, Catalina Saavedra, Gonzalo Robles, María Izquierdo, Cristina Aburto, Constanza Sepúlveda, Belén Herrera, Pascal Balart, Estrella Ortiz


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Dream Weapon Dream Weapon
DiscosHace 20 horas

Genghis Tron – “Dream Weapon”

Pasar de un sonido arrollador e irrefrenable hacia una propuesta etérea y mucho más sobria, es un movimiento que causa...

Is 4 Lovers Is 4 Lovers
DiscosHace 20 horas

Death From Above 1979 – “Is 4 Lovers”

Conceptualmente hablando, ir a contrapelo de la estructura guitarra-bajo-batería en el rock es audaz por lo bajo, porque los resultados...

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 2 semanas

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 4 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 4 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 1 mes

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 1 mes

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

Publicidad
Publicidad

Más vistas