Conéctate a nuestras redes

Cine

Neruda

Publicado

en

Que Manuel Basoalto haya demorado casi 3 años en estrenar su ópera prima, “Neruda”, sólo puede significar perfeccionismo y ambición en el buen sentido de ambos términos. Que todo quede bien hecho y acorde a la idea original es algo de lo que muy pocos pueden jactarse, más aún en la actual industria cinematográfica chilena. Lo negativo, sin embargo, aparece cuando esto no se refleja cabalmente en el resultado final y no queda claro lo que realmente se quiso transmitir con la obra. Algo parecido pasa con esta propuesta del director chileno, basada en su serie documental de televisión “Neruda: Diario De Un Fugitivo” (2004).

NERUDA 01En 1948, Pablo Neruda (José Secall) expone en el congreso “Yo Acuso”, un discurso donde demuestra su descontento por el gobierno del presidente Gabriel González Videla (Max Corvalán) y por la aprobación de la llamada “Ley Maldita”. Inmediatamente comienza una ardua búsqueda para detener al poeta nacional, dejada en manos del comisario Peluchoneaux (Erto Pantoja). Neruda es ayudado por amigos y conocidos para huir, quedándose en distintas locaciones a lo largo de Chile, donde realiza una mirada interna de sí mismo, mientras logra dar vida a su poemario “Canto General”.

José Secall interpreta a un Neruda imponente y elegante. El actor no tiene miedo de poner su cuota personal, y encauza un personaje construido a partir de extractos reales y de ideas propias. No todo el camino es conocido y eso es lo que se pretende mostrar: un relato más íntimo, un poeta algo más oculto, con barba y miedos que florecen crecientes en su huida. Ahora se hace llamar Antonio Ruiz Legarreta y transita perdido entre norte, sur y su deber con el pueblo chileno. Pero lo que falta aquí –y es la falla principal de la obra- es un esqueleto que a la vez mantenga y deje avanzar la historia, firme y definidamente. Llega un punto en que el que las situaciones se desdibujan y separan demasiado rápido, pasando de una temporalidad cuidada a un relato casi atemporal, que entremezcla flashbacks y raccontos explicativos de la personalidad del personaje, pero apartándonos del concepto unificador de la historia principal. Al final no se termina por despejar la intención que engloba todas las acciones, donde cada parte del relato resulta, a su vez, un relato en sí mismo que NERUDA 02gira análogamente en su conclusión. Otro punto débil es el tratamiento de los variados personajes con los que Neruda se encuentra. Parece que solamente se fijó la atención en el principal, pero se dejó como secundaria la preocupación por los personajes que rodean el relato, quienes no logran transferir una imagen creíble, quizás demasiado sobreactuada, y otros que intentan dar vida a intervenciones que nacieron muertas.

Es un alcance imposible congeniar una obra tan cercana a la poesía sin retazos de esta. Es así como se presentan imágenes poéticas, dramáticas e incomprensibles en el proceso intelectual, pero riquísimas en los recursos emocionales. La música traza gran parte de las prolongadas escenas, que al mismo tiempo pintan poemas entredichos y dan espacio para que el protagonista relate extractos de su obra. La banda sonora, compuesta por Juan Cristóbal Meza, es interpretada limpiamente por la Bratislava Symphony Orchestra, otorgando solemnidad y riqueza a las escenas, y por suerte, exaltan también aquellas innecesarias. Es una cinta bastante compuesta en los sentidos estéticos del arte, preocupada en imagen, color y sobre todo en los paisajes nacionales espesos, llenos de abundancia lírica plasmada y ocupada generosamente, pero contrastada con lo cojo de lo estrictamente técnico. Cortes repentinos, tomas de medio segundo que ensucian de cierta forma el panorama y una larga lista de escenas que alejan la atención de lo medular.

NERUDA 03Cabe destacar que el director no tiene relación familiar con el personaje –dada la confusión por su apellido-, pero aparece cercano al relato, principalmente por haber trabajado anteriormente con él. Intenta darle otra perspectiva, un poco más alejada de los estamentos de la cultura general, con fragmentos y pasajes omitidos, aunque no necesariamente relevantes.

“Neruda” es una cinta que se toma su tiempo con probidad, en la cual se da un tratamiento bastante cortés a los ejes políticos y donde no todo es necesariamente explícito. Con escenas tan efímeras como poderosas, tiene algo de biográfico, algo de ficcional y, sobre todo, algo de romántico, principalmente por recurrir a las locaciones reales donde estuvo escondido el galardonado poeta. Se juntan, así, la música y la poesía, la historia con el mito y lo conocido con lo desconocido, todo envuelto en un relato casi triunfal, pero demasiado caótico.

Por Daniela Pérez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Minari

Publicado

en

Minari

“Minari” exhibe, a través de un relato sencillo, la historia de una familia coreana que llega a fines de los años ochenta a Arkansas, Estados Unidos, buscando la oportunidad de progresar a través del cultivo de vegetales coreanos, con el fin de venderlos a la creciente comunidad de dicho país. Desde que llegan al terreno donde se ubica la nueva casa familiar, el padre se ve obligado a contagiar de su propio optimismo al resto de la familia, en especial a su esposa, quien no puede evitar mencionar detalles que en un principio parecen anunciar la ruptura de la visión idílica del nuevo hogar.

Dentro de lo que parece ser una caravana sostenida sobre pilares y ruedas, se construye con resignación el nuevo hogar. Los niños parecen aceptarlo y adaptarse, pero la madre parece extrañar la ciudad desde un principio. La abuela llega de Corea con el propósito de acompañar a sus nietos, pero principalmente a su hija, a quien le cuesta lidiar con la soledad que provoca el aislado lugar.

En este punto la historia se convierte más que el sueño de una familia, en la concreción de los planes que el padre quiere cumplir para probarse a sí mismo de que es capaz de reescribir su historia, y eso resulta bastante original en la trama, ya que da espacio para que los demás personajes puedan abordar sus propias inquietudes en paralelo a algo común como el éxito de un proyecto que tiene el potencial de mejorar las condiciones de vida que afecta a la familia. También se percibe la necesidad de la madre no sólo de sacar adelante a sus hijos, sino que también de integrarse a una comunidad o, a lo menos, recuperar partes de su vida pasada, y con una poco convencional abuela ayudando a su nieto en la lucha silenciosa por superar sus propios límites.

El eje del conflicto de “Minari” se centra en la relación del matrimonio, que comienza a dar las primeras señales de un problema más profundo a través de los diálogos que se refieren a decisiones del pasado, cuyas consecuencias parecen situarse con más fuerza en el presente. Esto es justamente lo que coloca una mayor presión en el resultado de la cosecha, convirtiéndose en un acontecimiento decisivo, ya no sólo para mejorar las condiciones económicas de la familia, sino que también para evitar el desencanto definitivo de su mujer. Si bien, la premisa es bastante sencilla, la clave parece ser la naturalidad con la que transcurre la historia, y en este sentido no es necesario saturar al espectador de explicaciones o diálogos para imaginarse el camino por el que transitó la familia para llegar hasta ahí y lo que verdaderamente está en juego.

La película tiene varios elementos dramáticos, pero van develándose progresivamente, evitando la sensación de agobio que podría provocar este tipo de enfoque. En este sentido, aparte del conflicto principal constantemente presente, los acontecimientos cotidianos logran elaborar una construcción sólida de las características de los personajes y consiguen que el espectador empatice y, por momentos, se divierta con lo que sucede. El problema se presenta al mostrar las emociones de los personajes, ya que no se alcanza a profundizar en ellas, tornándose superficial a ratos en este aspecto. Esto lleva a que se vea un poco caricaturizada la figura de la abuela y que los sentimientos entre el matrimonio sólo se manifiesten en las partes en que discuten, mostrándose en las demás escenas su relación como en una especie de piloto automático. El intento de integración a la comunidad se anuncia como algo relevante, que termina por no tener ningún impacto, quedando como un antecedente más que hubiera sido interesante conocer.

En otras destacadas películas coreanas, el elemento metafórico también ha rodeado la trama, tal como se observa por medio de la piedra en “Parasite” (2019) y el palo de golf en Bin-Jip” (2004). En el caso de “Minari”, Lee Isaac Chung incorpora un vegetal que, según entienden los mismos protagonistas, renace aún más fuerte después de morir, lo que deja entrever una luz de esperanza, pese al último acontecimiento que golpea a la familia. La planta también crece y se afirma en un lugar improbable, reflejo de la fortaleza de la acción de emigrar a una cultura absolutamente diferente, que en esta historia se transmite por el esfuerzo culminante para lograr el anhelado sueño americano que parece acercarse y alejarse en distintas ocasiones.

En definitiva, el mérito de “Minari” no se encuentra en la temática de fondo porque no es novedosa; se han hecho numerosas películas sobre inmigración que incluso muestran un camino mucho más sufrido. Lo que sí es posible destacar es la forma en que se exhibe la historia, dando un espacio a todos los personajes y mezclado una situación que puede parecer desesperanzadora con situaciones cómicas, dando un respiro a la trama, y la aparición de la abuela es clave para este fin, convirtiéndose poco a poco en un personaje que posiblemente será capaz de quedar en la mente de los espectadores. Estos elementos compensan el hecho de que las emociones no alcancen a tocar del todo a los personajes y pone el foco en el curso de la historia, que se acelera de forma muy efectiva en el desenlace, terminando en un excelente final.


Título Original: Minari

Director: Lee Isaac Chung

Duración: 115 minutos

Año: 2020

Reparto: Steven Yeun, Han Ye-ri, Youn Yuh-jung, Alan S. Kim, Noel Cho, Will Patton, Scott Haze, Eric Starkey, Esther Moon, Tina Parker, Darryl Cox

 


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 7 días

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 2 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 3 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 3 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 4 semanas

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 4 semanas

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

For Those That Wish To Exist For Those That Wish To Exist
DiscosHace 1 mes

Architects – “For Those That Wish To Exist”

“Tengo mucho que perder, pero no te mentiré”, es el inicio de la estrofa final del noveno disco de Architects,...

FLOWERS for VASES / descansos FLOWERS for VASES / descansos
DiscosHace 1 mes

Hayley Williams – “FLOWERS for VASES / descansos”

Todos guardamos o conservamos cosas que nos recuerdan a alguna situación o período particular de nuestras vidas. Puede ser algo...

Publicidad
Publicidad

Más vistas