Conéctate a nuestras redes

Cine

Muppets 2: Los Más Buscados

Publicado

en

En uno de esos pocos casos de regresos con cálida recepción, los Muppets volvieron a salas en 2011 con una cinta que los tenía una vez más en el centro de la trama. Razones de tal conquista hay varias, pero despuntan que el modo en que el guión metía a las famosas marionetas era inteligente y que el corazón de la historia lograba mantener el interés arriba, aunque lo más significativo es que daba en el clavo al retratarlos como una pandilla de comediantes caídos en desgracia, cuyo retorno no conseguía despertar expectación en nadie. Sin ser un gran suceso, le alcanzó para que el plan de una nueva película no se desvaneciera, claro que sin Jason Segel en el reparto ni en labores creativas.

MUPPETS MOST WANTED 04Los Muppets no saben qué hacer con su futuro luego de haberse reunido tras varios años distanciados. Pero hasta ellos llega el ofrecimiento de un manager de notables pergaminos, Dominic (Ricky Gervais): hacer una gira mundial que replete teatros y sea su despedida final. Si bien el tipo parece cumplir la promesa, utiliza el tour por ciudades de Europa para desplegar un plan criminal en conjunto con la rana Constantine, uno de los delincuentes más peligrosos y buscados del orbe. Detrás de la pareja y de los Muppets irá el agente francés de la Interpol, Jean Pearre Napoleon (Ty Burrell, en un rol que inicialmente era para Christoph Waltz), dispuesto a detener a todos sin importar sus antecedentes.

Apenas en su inicio, la cinta nos aclara que ese final con fanfarria y júbilo de “The Muppets” (2011) no era más que una completa mentira, para enseguida apostar por reírse de su condición de secuela. Esa clase de humor, referente a la naturaleza misma de la producción, fue uno de los estandartes de la primera, pero aquí desgraciadamente aparece en cuotas inferiores, debido en gran medida a que el entramado decae en cuanto a delimitación y robustez, lo que suscita un filme más de instantes, de chispazos, que de un conjunto macizo.

MUPPETS MOST WANTED 03Aún cuando lo que posibilitaba la reunión de los Muppets en la anterior era el trío conformado por el muñeco Walter y los personajes de Jason Segel y Amy Adams, resulta indudable que los títeres eran amos y señores del relato. Había un villano que ocupaba un rol vital, dado que amenazaba con hacer desaparecer a los Muppets, pero las escenas que tenía para sí eran más bien escasas. Lo que sucede en esta secuela raya en lo insólito, puesto que la rana criminal y el personaje de Ricky Gervais adquieren un desmesurado peso en la historia, lo que se traduce en muchos minutos en pantalla, pese a lo anecdótico de sus planes y lo tosco de sus envoltorios.

Ese es uno de los frentes en que disgrega la trama, no injustificadamente por cierto. Hay que ser claros: no es que las ramificaciones que toma sean desde un comienzo absurdas, sino que el error radica en que, a medida que el relato progresa, el guión es incapaz de conceder los recursos que ayuden a estimular la atención del espectador. Todo lo de Siberia con Tina Fey y la investigación llevada a cabo por Ty Burrell, por ejemplo, si bien ocupan un lugar secundario en la historia, vienen a atropellar el ritmo de la narración y más estorban que ayudan al desarrollo de la cinta.

Como ya se puede inferir, “Muppets 2: Los Más Buscados” se atreve a dejar de lado a los protagonistas de siempre, al urdir sin mucha fortuna una trama que homenajea de curiosa manera a las películas de agentes y misiones que saltan de país en país, y entrega el control a los personajes interpretados por actores reales. Si en la primera lo más medular era el reencuentro de una banda de MUPPETS MOST WANTED 01comediantes venidos a menos facilitado por el candor de un joven admirador, lo central de esta segunda parte –quién lo dijera- es un villano aprovechándose de un grupo de ingenuas marionetas. En efecto, los Muppets, amplios protagonistas del anterior filme, en esta ocasión se ven relegados y por momentos postergados. Y aquello es una pena, porque justamente los mejores pasajes de la cinta corresponden a cuando el grupete lanza bromas sobre todo acerca de malos entendidos y discrepancias que ya conocemos.

La película de 2011 tenía una admirable capacidad para armarse y desarmarse a medida que avanzaba, mientras que esta secuela se dedica a narrar una historia bastante más rutinaria, culpa de un guión que ni siquiera alcanza lo competente. De hecho, si tanto los cameos como los números musicales funcionaban prolijamente en su predecesora, era porque había como soporte un relato ensamblado con buen juicio. Luego de un esperanzador “reinicio”, se nos entrega un filme que no es una desgracia pero sí una pequeña decepción, y que incluso podría sepultar por al menos un tiempo a las marionetas favoritas del mundo.

Por Gonzalo Valdivia

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Midsommar

Publicado

en

Midsommar

“Midsommar”, el segundo largometraje de Ari Aster, logra reafirmar un estilo particular de dirección para abordar el terror. A diferencia de “Hereditary” (2018), su película anterior, aquí la idea de la ritualidad es abarcada desde una puesta en escena que ya no es oscura y nocturna, sino que totalmente iluminada para transmitir una idea pureza y virginidad.

Dani (Florence Pugh) es una joven estudiante que acaba de sufrir el fallecimiento de su hermana y de sus padres. Christian (Jack Reynor), su pareja, es el único lazo que la contiene frente a sus constantes crisis, pero la relación de ambos se encuentra en un momento de inestabilidad. Dani se entera por el grupo de amigos de él de que viajarán todos juntos a Suecia, donde se celebrará un evento especial de la comunidad a la que uno de ellos perteneció. Por compromiso, Christian decide invitarla. Entregados a admirar y participar de este festival de verano, al poco tiempo son testigos de rituales que son a lo menos duros de mirar, y de los cuales inevitablemente se van volviendo parte, hasta convertirse en pilares fundamentales de la celebración.

La construcción de esta historia gira en torno a lo desconocido y lo ajeno que resulta para los personajes todo lo que está por ocurrir en esta semana de festividad de acuerdo a las creencias de los mismos participantes. Sin embargo, estas son mostradas con antelación al espectador, por lo que el desarrollo de la película no estaría marcado precisamente por la sorpresa de los acontecimientos, y más bien se avanza a través de ella como compañeros de su protagonista, interpretada por Florence Pugh, quien encarna perfectamente a este personaje atormentado y confundido, siendo parte de un universo que no entiende, pero del que se sumerge casi sin darse cuenta.

Si bien, el guion juega con darle un carácter de “cultural” o una justificación religiosa a las acciones de sus antagonistas –ya que los mismos personajes mantienen la intención de una investigación antropológica–, no profundiza en ello, para así dejarnos principalmente con la sensación de terror frente a imágenes crudas que no pueden ser fácilmente entendidas por quienes no somos parte de esa espiritualidad, la que, a su vez, pareciera tener un futuro ya predeterminado.

Ari Aster crea así una atmósfera de ensoñación acorde a los estados de sus personajes, drogados con las pócimas, la belleza del lugar y lo extraño de los distintos acontecimientos. El Midsommar es representado desde la dirección de arte a través de un espacio que se presenta como pulcro y perfecto, con los colores cálidos del verano y el colorido de las flores. La fotografía, por su parte, forma una especie halo blanco que remite a un lugar paradisíaco, bañado con la luz del sol, el que se distorsiona de manera interesante en ciertos momentos para enfatizar un estado mental abierto a “la influencia”.

La calidad en las distintas áreas técnicas del cine del director logra formar una pieza de valor artístico que es sin duda un aporte para el género de terror, sin embargo, si bien aquí de todas maneras juega con elementos de suspenso a través de la música o sus movimientos de cámara, “Midsommar” no resulta una película que deje con una sensación constante de demasiado miedo ni terror, sino más bien de una espera frente a lo que está por venir y una contemplación constante.

Conociendo a grandes rasgos los elegantes mecanismos técnicos que le dan a Aster un carácter de autor al que vale la pena seguir el rastro, su tercer filme exigirá dar un paso más allá respecto de cómo abordar situaciones “terroríficas”, donde quizás su mayor desafío sea el de seguir mezclando una buena historia de terror o suspenso con una hermosura de imágenes y sonidos que le den otra capa de profundidad o, al menos, algún tipo de cuestionamiento de la misma, y así poder ver las dos caras de la moneda, es decir, poder percibir lo “especial” que ve el antagonista respecto a eso que a nosotros nos da terror. En este sentido, no remitirse al susto exclusivamente por lo brutal e inesperado, sino que enlazarlo con una mirada artística, que necesite cada vez menos sustentarse en los clichés, continuando también con una construcción de personajes y dirección de actores impecable, que puedan transmitirnos una historia completamente ajena al espectador, pero a la vez cercana y posible.

“Midsommar” resulta una película que aborda el terror desde un interés cercano a la antropología, que, al igual que “Hereditary”, explora la idea del ser parte de una comunidad con ciertas creencias y tradiciones que ya tienen un plan establecido para los protagonistas, y de los que ellos no están enterados, pero que, en el caso particular de esta cinta, propone crear un contraste entre prácticas brutales y una apariencia visual pura o virginal, idea que pudo haber sido explotada más profundamente para generar un impacto potente en el espectador, y que acá no se consigue del todo. De todos modos, cabe destacar que, en lo que va de su filmografía, Aster logra unas gloriosas escenas finales, que dejan con una sensación perturbadora e incómoda de, a pesar de todo, estar admirando algo realmente bello.


Título Original: Midsommar

Director: Ari Aster

Duración: 147 minutos

Año: 2019

Reparto: Florence Pugh, Jack Reynor, Will Poulter, William Jackson Harper, Ellora Torchia, Archie Madekwe, Vilhelm Blomgren, Julia Ragnarsson, Anna Åström, Anki Larsson


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

A Dawn To Fear A Dawn To Fear
DiscosHace 2 días

Cult Of Luna – “A Dawn To Fear”

Lo inequívoco, por más que pareciera mantenerse estático, puede ser radicalmente arrancado por un vendaval de circunstancias, y en lo...

Memory Memory
DiscosHace 2 días

Vivian Girls – “Memory”

No todos los retornos son buenos y no todas las segundas partes son de lo peor, o al menos así...

Birth Of Violence Birth Of Violence
DiscosHace 2 días

Chelsea Wolfe – “Birth Of Violence”

Diez años cargan con una simbología que acerca más a lo divino que a lo terrenal. No sólo hay un...

Beneath The Eyrie Beneath The Eyrie
DiscosHace 2 días

Pixies – “Beneath The Eyrie”

Luego de dos apuestas mal logradas, Pixies vuelve al estudio y lanza su mejor disco desde su retorno en 2004....

Chastity Belt Chastity Belt
DiscosHace 1 semana

Chastity Belt – “Chastity Belt”

Saudade es un vocablo portugués cuyo significado se acerca a la definición de melancolía; un estado afectivo estimulado por la...

Shaped By Fire Shaped By Fire
DiscosHace 1 semana

As I Lay Dying – “Shaped By Fire”

Durante la primera década del siglo XXI, hubo un estallido de agrupaciones que tomaron variaciones más melódicas para combinar el...

Jamie Jamie
DiscosHace 1 semana

Brittany Howard – “Jaime”

Cuando Brittany Howard anunció su primer proyecto como solista, alejada de sus compañeros de Alabama Shakes, las reacciones de sorpresa...

RainViento RainViento
DiscosHace 1 semana

Cevladé – “RainViento”

A estas alturas, no debiera ser sorpresivo que Cevladé saque un disco de alta relevancia, calidad y arrojo no sólo...

Free Free
DiscosHace 4 semanas

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 4 semanas

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas