Conéctate a nuestras redes
Manchester Junto Al Mar Manchester Junto Al Mar

Cine

Manchester Junto Al Mar

Publicado

en

De los lugares más inesperados muchas veces llegan los mejores títulos. Por ejemplo, de un director sin estrenar una película en un lustro: Kenneth Lonergan, neoyorquino de carrera menos continua de la que se desearía, lidera uno de los mejores regresos fílmicos del último tiempo. Luego de participar como guionista en “Analyze This” (1999) y “Gangs Of New York” (2002), y guiar como director “You Can Count On Me” (2000) y “Margaret” (2011), de su pluma y su lente ha salido una ficción que desde un lugar de silencioso dolor se forma como un drama apabullador y lúcido, demostrando la valía de ciertos talentos en apariencia secundarios, que dignifican y dan clase al cine estadounidense.

Lee Chandler (Casey Affleck) se ocupa de la mantención de los desperfectos de un conjunto de departamentos. Quitar la nieve, sacar la basura, reparar lavaplatos y cambiar piezas en baños y cocinas es parte de su día a día, rutina que es quebrada cuando le informan que su hermano Joe (Kyle Chandler) ha sufrido un infarto. Con ello se ve en la obligación de partir a otra ciudad de Massachusetts y enfrentarse no sólo a la muerte y el cuidado de su sobrino Patrick (Lucas Hedges), sino que a recuerdos, palabras y penas que lo acechan insistentemente, asociadas a las calles bañadas en nieve de esa localidad.

El cine vuelve a demostrar su vitalidad, a pesar de todos los escollos y lastres que se acumulan en los doces meses del año. En este caso viene de la mano de Lonergan, que además renueva las esperanzas en las películas discretas con nombres cotizados y de recorrido. “Manchester Junto Al Mar” abre con paseos de domingo a través de un mar inmenso, recuerdos de un pasado que sonreía, migajas de lo que dejó la vida luego de venirse abajo.

Marca el relato una muerte, pero el real fondo de la cinta consiste en ser el epílogo del purgatorio de un hombre. Por eso el sosiego, el aire, la escasez de estallidos. Lo peor ya pasó y la muerte que se produce al comienzo se veía venir, por lo que todo lo que aparezca en el camino no tumba a un hombre que, una vez derrumbado, vio cómo únicamente se levantó un fantasma, una figura cuya corporeidad es el único signo de que continúa acumulando días en este planeta. Las vigas del filme están claras y se manifiesta la inquietud por detenerse en días de fragilidad, abatimiento y recomposición del alma y los afectos, siempre en busca de remover en las dimensiones de hermano, padre, esposo y tío.

Con una impronta visual que sobrecoge y un guion distinguido donde todo encaja, la cinta ronda el dolor y se asoma sin escándalo a acontecimientos desgraciados y funestos, en tanto progresivamente se apoya en los preparativos del funeral para extender su brazo y darle nuevos aires a una vida donde todo parecía roto. Ahí emerge el sobrino, un personaje que confirma que las ambiciones de la película van enlazadas a la naturalidad, a las fisuras de la vida, y el modo en que el ser humano reacciona y se restaura, guiado por algo más que el mero instinto de sobrevivencia. Regulando distintas tonalidades (la agitada vida del adolescente le da aquello que el filme necesita para ampliar su mirada), se instala como un estudio profundo y acotado de algo tan real como devastador.

Kenneth Lonergan mueve los andamios con la elegancia del director de orquesta de música clásica. No entra en dudas, y deja que todo respire y se asuma a su tiempo. Para ello, emplea los flashbacks con prestancia y administra la información en dosis perfectas, ideales puertas de entrada y desarrollo a un universo donde todo es, al mismo tiempo, sutil y visceral.

Fundamentalmente, este es el cine estadounidense en uno de sus desarrollos más honestos del último tiempo, lo que se constituye así con un protagónico particular cuya procesión va por dentro, y que no luciría igualmente franco y abismal sin Casey Affleck, un tipo que logra intensidades y vibraciones tremendas cuando de interpretar personajes que vienen de los escombros se trata. Con actores más y menos probados dando lo mejor de sí (Michelle Williams, grandiosa en el espacio que tiene), Lonergan completa un cuadro de imágenes, emociones y honduras que se contempla con estómago apretado.  “Manchester Junto Al Mar” se ve así hasta que aparecen sus bellos últimos instantes, los que ponen término a un relato que se dedica con meticulosidad y cariño a ligarse al desgarro propio de la existencia y dar broche a días negros.

Quizás no sea el filme más transgresor ni espeso del último tiempo, pero es una obra que con categoría y honestidad ejecuta sus propósitos, golpea duro y es reveladora; luego de verla parece que se comprende mejor la condición humana, que algo de nosotros entendemos un poco más. Ese atributo lo tienen las cintas de directores marcados con una estela especial, aquellos que cuentan con un don particular. Lo tiene Lonergan y lo tiene su tercer largometraje, una película para guardar y probar en 15 o 20 años su nivel de perdurabilidad. Por ahora, urge celebrarlo como uno de los dramas más potentes y refinados de nuestro tiempo.


Título Original: Manchester By The Sea

Director: Kenneth Lonergan

Duración: 137 minutos

Año: 2016

Reparto: Casey Affleck, Michelle Williams, Kyle Chandler, Lucas Hedges, Tate Donovan, Erica McDermott, Matthew Broderick, Gretchen Mol, Kara Hayward, Susan Pourfar, Christian J. Mallen


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Midsommar

Publicado

en

Midsommar

“Midsommar”, el segundo largometraje de Ari Aster, logra reafirmar un estilo particular de dirección para abordar el terror. A diferencia de “Hereditary” (2018), su película anterior, aquí la idea de la ritualidad es abarcada desde una puesta en escena que ya no es oscura y nocturna, sino que totalmente iluminada para transmitir una idea pureza y virginidad.

Dani (Florence Pugh) es una joven estudiante que acaba de sufrir el fallecimiento de su hermana y de sus padres. Christian (Jack Reynor), su pareja, es el único lazo que la contiene frente a sus constantes crisis, pero la relación de ambos se encuentra en un momento de inestabilidad. Dani se entera por el grupo de amigos de él de que viajarán todos juntos a Suecia, donde se celebrará un evento especial de la comunidad a la que uno de ellos perteneció. Por compromiso, Christian decide invitarla. Entregados a admirar y participar de este festival de verano, al poco tiempo son testigos de rituales que son a lo menos duros de mirar, y de los cuales inevitablemente se van volviendo parte, hasta convertirse en pilares fundamentales de la celebración.

La construcción de esta historia gira en torno a lo desconocido y lo ajeno que resulta para los personajes todo lo que está por ocurrir en esta semana de festividad de acuerdo a las creencias de los mismos participantes. Sin embargo, estas son mostradas con antelación al espectador, por lo que el desarrollo de la película no estaría marcado precisamente por la sorpresa de los acontecimientos, y más bien se avanza a través de ella como compañeros de su protagonista, interpretada por Florence Pugh, quien encarna perfectamente a este personaje atormentado y confundido, siendo parte de un universo que no entiende, pero del que se sumerge casi sin darse cuenta.

Si bien, el guion juega con darle un carácter de “cultural” o una justificación religiosa a las acciones de sus antagonistas –ya que los mismos personajes mantienen la intención de una investigación antropológica–, no profundiza en ello, para así dejarnos principalmente con la sensación de terror frente a imágenes crudas que no pueden ser fácilmente entendidas por quienes no somos parte de esa espiritualidad, la que, a su vez, pareciera tener un futuro ya predeterminado.

Ari Aster crea así una atmósfera de ensoñación acorde a los estados de sus personajes, drogados con las pócimas, la belleza del lugar y lo extraño de los distintos acontecimientos. El Midsommar es representado desde la dirección de arte a través de un espacio que se presenta como pulcro y perfecto, con los colores cálidos del verano y el colorido de las flores. La fotografía, por su parte, forma una especie halo blanco que remite a un lugar paradisíaco, bañado con la luz del sol, el que se distorsiona de manera interesante en ciertos momentos para enfatizar un estado mental abierto a “la influencia”.

La calidad en las distintas áreas técnicas del cine del director logra formar una pieza de valor artístico que es sin duda un aporte para el género de terror, sin embargo, si bien aquí de todas maneras juega con elementos de suspenso a través de la música o sus movimientos de cámara, “Midsommar” no resulta una película que deje con una sensación constante de demasiado miedo ni terror, sino más bien de una espera frente a lo que está por venir y una contemplación constante.

Conociendo a grandes rasgos los elegantes mecanismos técnicos que le dan a Aster un carácter de autor al que vale la pena seguir el rastro, su tercer filme exigirá dar un paso más allá respecto de cómo abordar situaciones “terroríficas”, donde quizás su mayor desafío sea el de seguir mezclando una buena historia de terror o suspenso con una hermosura de imágenes y sonidos que le den otra capa de profundidad o, al menos, algún tipo de cuestionamiento de la misma, y así poder ver las dos caras de la moneda, es decir, poder percibir lo “especial” que ve el antagonista respecto a eso que a nosotros nos da terror. En este sentido, no remitirse al susto exclusivamente por lo brutal e inesperado, sino que enlazarlo con una mirada artística, que necesite cada vez menos sustentarse en los clichés, continuando también con una construcción de personajes y dirección de actores impecable, que puedan transmitirnos una historia completamente ajena al espectador, pero a la vez cercana y posible.

“Midsommar” resulta una película que aborda el terror desde un interés cercano a la antropología, que, al igual que “Hereditary”, explora la idea del ser parte de una comunidad con ciertas creencias y tradiciones que ya tienen un plan establecido para los protagonistas, y de los que ellos no están enterados, pero que, en el caso particular de esta cinta, propone crear un contraste entre prácticas brutales y una apariencia visual pura o virginal, idea que pudo haber sido explotada más profundamente para generar un impacto potente en el espectador, y que acá no se consigue del todo. De todos modos, cabe destacar que, en lo que va de su filmografía, Aster logra unas gloriosas escenas finales, que dejan con una sensación perturbadora e incómoda de, a pesar de todo, estar admirando algo realmente bello.


Título Original: Midsommar

Director: Ari Aster

Duración: 147 minutos

Año: 2019

Reparto: Florence Pugh, Jack Reynor, Will Poulter, William Jackson Harper, Ellora Torchia, Archie Madekwe, Vilhelm Blomgren, Julia Ragnarsson, Anna Åström, Anki Larsson


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

A Dawn To Fear A Dawn To Fear
DiscosHace 16 horas

Cult Of Luna – “A Dawn To Fear”

Lo inequívoco, por más que pareciera mantenerse estático, puede ser radicalmente arrancado por un vendaval de circunstancias, y en lo...

Memory Memory
DiscosHace 16 horas

Vivian Girls – “Memory”

No todos los retornos son buenos y no todas las segundas partes son de lo peor, o al menos así...

Birth Of Violence Birth Of Violence
DiscosHace 16 horas

Chelsea Wolfe – “Birth Of Violence”

Diez años cargan con una simbología que acerca más a lo divino que a lo terrenal. No sólo hay un...

Beneath The Eyrie Beneath The Eyrie
DiscosHace 16 horas

Pixies – “Beneath The Eyrie”

Luego de dos apuestas mal logradas, Pixies vuelve al estudio y lanza su mejor disco desde su retorno en 2004....

Chastity Belt Chastity Belt
DiscosHace 1 semana

Chastity Belt – “Chastity Belt”

Saudade es un vocablo portugués cuyo significado se acerca a la definición de melancolía; un estado afectivo estimulado por la...

Shaped By Fire Shaped By Fire
DiscosHace 1 semana

As I Lay Dying – “Shaped By Fire”

Durante la primera década del siglo XXI, hubo un estallido de agrupaciones que tomaron variaciones más melódicas para combinar el...

Jamie Jamie
DiscosHace 1 semana

Brittany Howard – “Jaime”

Cuando Brittany Howard anunció su primer proyecto como solista, alejada de sus compañeros de Alabama Shakes, las reacciones de sorpresa...

RainViento RainViento
DiscosHace 1 semana

Cevladé – “RainViento”

A estas alturas, no debiera ser sorpresivo que Cevladé saque un disco de alta relevancia, calidad y arrojo no sólo...

Free Free
DiscosHace 4 semanas

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 4 semanas

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas