Conéctate a nuestras redes

Cine

La Cumbre Escarlata

Publicado

en

La gran influencia que actualmente mantienen los cineastas mexicanos en la meca de Hollywood, sin duda está afirmada en las generaciones que corresponden a la parte inicial de los años 60, período en que nacen con muy poca diferencia Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, tres de los directores más sobresalientes en la historia cinematográfica del país azteca. El predominio cualitativo que aquellos ostentan en la industria norteamericana, no sólo se traduce en que los tipos poseen un innegable talento para manejar las cámaras, sino que también, a punta de reconocimientos tangibles, hoy logran ser validados por todo el medio: recordemos que Cuarón y González Iñárritu son los dos últimos ganadores del Oscar en la categoría de Mejor Director, en las ediciones 2014 y 2015, respectivamente. Por su vereda, con una nominación al mismo premio y otra cantidad impresionante de estatuillas a su haber, Guillermo Del Toro se posiciona como uno de los realizadores más solicitados del presente.

CRIMSON PEAK 01Disponiendo un currículo que aporta una gran dimensión de temas para sus trabajos, Del Toro ahora consigue atención con “La Cumbre Escarlata”, sucesora de la malograda “Pacific Rim” (2013). El asunto va así: Edith Cushing (Mia Wasikowska) es una joven escritora que permanece luchando con sus demonios personales surgidos desde un traumático pasado. Conteniendo esta situación, Edith va a conocer a Thomas Sharpe (Tom Hiddleston), un misterioso pero agradable individuo con el que después se casará. Todo bien hasta ahí; los problemas para Edith comienzan cuando se traslada a vivir con Thomas a su mansión, donde también aloja su hermana Lucille (Jessica Chastain), una persona tan o más indescifrable que él. Así, la escritora se irá impregnando de todos los secretos y recuerdos que rodean a un castillo que inspira inquietud, conforme va descubriendo que su esposo quizás no sea tan honesto como ella cree.

Es importante primero decir que “La Cumbe Escarlata” no es una película de terror –como algunos podrían inferir dado el tipo de promoción que la misma ha tenido, o por los tráileres que se encuentran disponibles sobre ella-, de manera que no hay que engañarse pensando en que la cinta es una que adhiera por completo a este género. Claro, sabemos que dirige Guillermo Del Toro, por lo tanto no hay mayores sorpresas con respecto a lo anterior, sin embargo, en un nivel muy aplacado por las instancias profundas del largometraje, que hablan más bien de una historia de amor ensombrecida por las circunstancias, aún hay espacios para introducir uno o dos sobresaltos. En ese sentido, el título puede hacer un puente a través de su tratamiento con “El Espinazo Del Diablo” CRIMSON PEAK 02(2001), una pieza vital en la filmografía de Del Toro –tristemente desconocida, por lo demás-, entendiendo que aquella película tenía como su móvil el horror para llegar a cuestiones muchísimo más de fondo.

Considerando el último punto, “La Cumbe Escarlata” también va tomando elementos de “El Laberinto Del Fauno” (2007), en cuanto la imaginación del realizador mexicano comienza a desbordar la pantalla hasta el término de ubicar el hondo del relato sobre el lugar más importante del film. Bien podríamos celebrar esta decisión sabiendo que en el lente trabaja un cineasta que ha demostrado ampliamente su capacidad, no obstante, cuando la estructura narrativa que el propio utiliza empieza a languidecer, nos encontramos ante la futilidad que representa otorgar tanta relevancia a un ítem, para descuidar otro del mismo valor sobre el resultado final del largometraje. Bajo ese prisma, la cinta va desarrollando un número de flashbacks que parecen desalineados de la acción cronológica que impulsa la historia, lo que podría determinar un desencaje entre el abanico de recursos descriptivos que toman parte en la producción.

Punto y aparte para hablar de los personajes que se van presentando en la película, definidos en primera línea con gran acierto, fundamentalmente los de naturaleza femenina, unos que se dirigen equilibrados entre el enigmático semblante de Lucille –como acostumbra, Jessica Chastain está perfecta en su rol- y la ingenuidad en evolución de Edith –Mia Wasikowska mantiene en todo el metraje una muy buena química con su contraparte masculina en el protagónico, Tom Hiddleston, CRIMSON PEAK 03quizás sostenida porque ambos ya habían coincidido previamente en “Only Lovers Left Alive” (2013), la excelente última cinta de Jim Jarmush–. En relación a aquel planteamiento, la fusión entre los personajes y la fotografía termina siendo muy efectiva, necesitando los dos estar íntimamente relacionados para entregar más consistencia al argumento: si la imagen y el anexado artístico del film se encuentran tan depurados, es básicamente porque ahí residen los aspectos fundacionales del cine que proyecta Del Toro.

Concluyendo, “La Cumbre Escarlata” resulta ser un trabajo muy interesante si existe la paciencia para pasar por alto los errores de continuidad que van germinando en la medida que el curso del relato avanza. Si se logran hacer observaciones, estas no se justifican si el reparo depende de que la película tuviera el potencial para provocar terror o no hacerlo, porque la misma se establece sobre una mixtura de estilos que se van habilitando y anulando entre sí, quedando el juicio relegado a que el actual es un largometraje absolutamente identitario para un realizador cuya firma individual es inequívoca sobre la postura del título, sea esto algo bueno o malo.

Por Pablo Moya

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Midway: Batalla en el Pacífico

Publicado

en

Midway

La Batalla de Midway en 1942 entre Japón y Estados Unidos fue un punto de inflexión en la Segunda Guerra Mundial, cuyas fuerzas se enfrentaron y demostraron el potencial militar con el que contaban, cambiando el curso que los enfrentamientos estaban teniendo hasta el momento. Aquella batalla sirvió como material de inspiración para la película “Midway” (1976) y nuevamente es retratada en pantalla en las manos de Roland Emmerich, quien está a cargo de una producción que rememora uno de los grandes momentos bélicos del siglo pasado.

“Midway: Batalla en el Pacífico” se ubica en 1942, justo en medio de la Segunda Guerra Mundial y seis meses después del ataque en Pearl Harbor a manos de la armada japonesa. Sus enemigos estadounidenses preparan un contraataque al ejercito japonés y una de las grandes batallas toma lugar en las Islas Midway, donde todo el poder militar estadounidense se pondrá a prueba para poder vencer a las fuerzas opuestas y darle un giro a la gran guerra.

Roland Emmerich es reconocido por su ostentación visual, donde el espectáculo de efectos especiales es el foco de atención y las grandes explosiones y batallas sirven como el adorno perfecto para, al mismo tiempo, complementar historias centradas en el heroísmo y el sacrificio por un bien mayor.

Después de “Independence Day: Resurgence” (2016), Emmerich se embarca en uno de sus proyectos de vida, queriendo rememorar y homenajear a quienes formaron parte de una de las batallas más importantes en las que Estados Unidos fue parte en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. El heroísmo y la abnegación son el pilar fundamental en la manera en que los protagonistas de esta historia son retratados, siendo ellos quienes conectan el monumental enfrentamiento y el drama humano detrás de la destrucción de portaaviones y cruceros.

Considerando las posibilidades visuales con las que se cuentan para representar este evento histórico, esta superproducción aprovecha con creces cada una de esas herramientas, reproduciendo la batalla aérea y naval de manera épica, y cumpliendo con el nivel grandilocuente de Emmerich. Aquellas escenas bélicas –apoyadas fundamentalmente por efectos digitales– constituyen la gran fortaleza de una cinta que pretende alcanzar más allá de lo que realmente logra. Por lo tanto, y desde un comienzo, estas secuencias harán de “Midway: Batalla en el Pacífico” una película que se basa más en la forma que en el fondo.

Sin embargo, el principal problema recae en el ensamblaje de estas secuencias de batalla con otras de un tono mucho más íntimo, donde el drama personal de algunos de los personajes sale a flote en medio de una guerra externa. Estos momentos, cuya naturalidad se pierde en diálogos flojos y forzados, aflojan la gran historia que se está tejiendo en el campo de batalla, produciendo una disonancia entre la ostentosidad de efectos visuales y hazañas heroicas, y la sencillez de acciones puestas a la fuerza para abarcar cada rincón que esconde un evento histórico. Queda en evidencia la desconexión que existe al momento de entrelazar y dar como resultado final un relato que pretende profundizar, no obstante, se queda en la superficie como si no supiera cómo avanzar.

“Midway: Batalla en el Pacífico” cuenta con el potencial y las características necesarias para poder convertirse en una producción que quiere mezclar secuencias épicas y el drama humano detrás de las grandes batallas. Sin embargo, falla al no poder lograr juntar ambas visiones de una manera coherente y natural, no alcanzando a abarcar en profundidad uno de sus objetivos, dejando que el espectáculo se apodere de la pantalla y resultando en una cinta atractiva de ver, pero carente de sustancia.


Título Original: Midway

Director: Roland Emmerich

Duración: 138 minutos

Año: 2019

Reparto: Ed Skrein, Woody Harrelson, Patrick Wilson, Luke Evans, Aaron Eckhart, Nick Jonas, Mandy Moore, Dennis Quaid, Darren Criss, Luke Kleintank, Alexander Ludwig, Mark Rolston


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 1 semana

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 1 semana

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 2 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 2 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 2 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 2 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 3 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 3 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 3 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 3 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas