It (Eso)

jueves, 7 de septiembre de 2017 | 12:12 am | No hay comentarios

Título original:

It

Dirigida por:

Andy Muschietti

Duración:

135 minutos

Año:

2017

Protagonizada por:

Bill Skarsgård, Jaeden Lieberher, Wyatt Oleff, Jeremy Ray Taylor, Finn Wolfhard, Jack Grazer, Chosen Jacobs, Nicholas Hamilton, Javier Botet

Stephen King es uno de los novelistas que más adaptaciones ha apuntado para la pantalla grande. Se le ha llegado a titular como “un guionista de cine frustrado”, pero tras ver su prolífica y excelente trayectoria literaria, resulta imposible señalarlo como un fracaso narrativo. Así, de su amplia galería de éxitos, quizás sea “Eso” (“It”, publicado en 1986) su obra más ambiciosa adaptada a la fecha. Llevada primeramente como una miniserie a la televisión en el año 1990, la obra llega por primera vez al cine de la mano del argentino Andrés Muschietti y, en un contexto en que el terror vive su resurrección como género, se presenta como el plato fuerte de su nicho.

La historia nos coloca en Derry, Maine, a finales de los 80, donde el pequeño pueblo es víctima de una seguidilla de trágicas desapariciones de niños, entre los cuales se cuenta Georgie, hermano menor de Bill Denbrough (Jaeden Lieberher), quien a la vez es miembro del “club de los perdedores”, un grupo de marginados adolescentes sin nada de popularidad. El tiempo pasa y Georgie no aparece, por lo tanto, Bill con su peculiar grupo de amigos se disponen a encontrarlo, pero empiezan a ser acosados por Pennywise (Bill Skarsgård), una entidad maligna que se materializa como un tétrico payaso bailarín.

Dejando de lado la obra literaria y su anterior adaptación a televisión, la narrativa de “It (Eso)” logra sumergirnos en el Derry infantil de King: un idílico lugar que alberga capas siniestras debajo de la costra social que la cubre. Malignas entidades sobrenaturales y adultos con dudosas habilidades paternales son los elementos que eclosionan sobre la vida de nuestros juveniles protagonistas y crean con efectiva verosimilitud un mundo con elementos vivos y personalidad propia.

Siempre desde el punto de vista de los niños, la trama avanza con fluidez y logra orquestar una igualada presentación, tanto del mundo de los protagonistas como de lo sobrenatural, el que se apodera progresivamente de la realidad. El guion trata con cariño al universo de los niños, convirtiéndonos en uno más del “club de los perdedores” y permitiéndonos disfrutar en primera persona del tránsito hacia la adolescencia, todo ello condimentado con una aterrizada y espontánea comedia, que convierten una historia funcional y sin sorpresa alguna en un producto muy entretenido de ver.

Pero ¿qué pasa con el terror? “It (Eso)” se desentiende momentáneamente de las convenciones contemporáneas del horror y se libera casi por completo de los jump scare, esos manoseados sustos de sobresalto generados por un abrupto cambio en imagen y sonido. Así, la película genera diversas y constantes escenas de tensión y suspenso, que construyen la sensación del miedo de forma ascendente y que, si bien no consiguen aterrar, instalan en el espectador el efecto de incomodidad de que algo está por venir. El film no consigue ser tan terrorífico como se esperaría teniendo a un antagonista como Pennywise, y esto se debe a que la obra suaviza la brutalidad que un personaje como este inspira, relegándolo a ser un enemigo que asusta, pero que nunca concreta sus intenciones homicidas, aterrizando en un cómodo lugar donde el peligro, aunque presente, nunca es mortal.

Las actuaciones entregadas por Jaeden Lieberher, Sophia Lillis y Finn Wolfhard están llenas de vida y brillan por sobre la media. Se siente una genuina química de amistad entre todo el grupo de protagonistas, y sus escenas en conjunto vibran con la dualidad que entrega esa mezcla entre comedia y suspenso. Lamentablemente, el desarrollo de los personajes no sobresale en lo absoluto y se detiene en el confort de los arquetipos: personajes bidimensionales cuyo carisma se limita a su participación cómica más que en el trasfondo de sus historias. Por otro lado, Pennywise es una satisfactoria sorpresa, pues Bill Skarsgård reinventa levemente al payaso bailarín, dotándolo de un nuevo aire que danza en sintonía con sus compañeros de pantalla.

En términos generales, “It (Eso)” es una película funcional que entretiene y mantiene al espectador en perpetua tensión, mas no asusta lo suficiente. El guion, sin ser sobresaliente, permite crear los espacios para que los actores se lleven los aplausos y, por evidente que sea, deja abierta la puerta para la secuela, la cual adaptaría el siguiente arco argumental del libro. Y ya que hablamos de la novela, hay que decir que se echa en menos la profundidad que Stephen King logra desarrollar con los protagonistas y todo el mundo que los rodea, las lecturas sobre la amistad, la sexualidad, el tránsito hacia la adultez y, sobre todo, la brutalidad y maldad en estado puro que Pennywise representa y materializa. “It (Eso)” es una adaptación inocente de un libro crudo y poderoso, pero no por ello deja de ser una agradable obra que habla de la amistad y el compañerismo. Una película que tiene más de “The Goonies” (1985) que de “The Conjuring” (2013), pero que no se divorcia del núcleo con el que King patentó su obra original: una cruda historia sobre la amistad entre niños de ayer y hoy.

Por Roberto Núñez

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