Guardianes

jueves, 7 de septiembre de 2017 | 12:10 am | No hay comentarios

Título original:

Zashchitniki

Dirigida por:

Sarik Andreasyan

Duración:

89 minutos

Año:

2017

Protagonizada por:

Sanzhar Madiyev, Alina Lanina, Sebastien Sisak, Anton Pampushnyy, Valeriya Shkirando, Vyacheslav Razbegaev,Anna Kravtsova, Vladimir Butenko, Yuliya Titarenko, Dmitriy Savyanenko

El cine ruso no es conocido por su masividad en occidente, por lo que la idea de superhéroes desde esa parte del mundo genera un nivel de curiosidad dentro de un género que continúa gozando de popularidad. Un país como Rusia, con esa historia e identidad cultural, podría traer un vuelco interesante, pero la película dirigida por Sarik Andreasyan prefiere acercarse a los peores exponentes del género, pareciendo más un videojuego de antaño o un clip musical, como ocurrió con “Suicide Squad” (2016). “Guardianes” pudo ser una oportunidad para conocer un enfoque diferente, sin embargo, desperdicia la identidad rusa apelando a la audiencia occidental, acostumbrada al estilo hollywoodense sin tener el presupuesto para realizarlo.

En la Rusia contemporánea, cuatro superhumanos con poderes otorgados mediante experimentos durante la Guerra Fría son llamados a servir al proyecto secreto del gobierno. Su misión es volver a formar un equipo llamado Los Guardianes y derrotar al científico que fue su creador, quien antes pensaban muerto, pero que hoy amenaza con tomar control sobre el país e incluso destruirlo con los poderes que ha ganado.

“Guardianes” es el intento de la industria de cine rusa por entrar a la competencia del género de las películas de superhéroes, hasta hoy dominado por Hollywood. A la industria le viene bien un rival para querer mejorar sus producciones, y a la audiencia le sirve para tener variedad, pero no si esta es la calidad que llega a competir. La falta no está en el notorio bajo presupuesto, sino que esto resulta un detalle mínimo al compararlo con los problemas de trama, tema, personajes y edición que tiene a lo largo de sus eternos 89 minutos de duración.

La propuesta inicial, a pesar de no ser nada nuevo, tiene potencial y pudo llegar a ser interesante e incluso entretenida, pero para que una idea poco original tenga éxito, debe brillar en otras áreas. No es el caso de “Guardianes”, donde sus protagonistas –que pudieron ser la salvación de esta producción– resultan planos, tontos sin excepción, poco interesantes y sin personalidad ni características que los definan demasiado. Sus historias son expuestas mediante diálogo en momentos que arruinan el contexto y la credibilidad, asunto que también se traspasa al villano, absolutamente genérico, pero además sin un plan coherente ni motivaciones claras.

La razón por la que películas como “The Avengers” (2012) funcionan, no es sólo por los millones de dólares de presupuesto en efectos especiales y estrellas reconocidas, lo que sin duda ayuda a una producción hoy en día. A pesar de tener tramas recicladas y malos villanos, los personajes que logran construir resultan interesantes para la audiencia, tienen rasgos que detestar o que amar, además de generar química entre los protagonistas con diálogos dinámicos que no resultan forzados, como sí ocurre en “Guardianes”. Además de forzar las relaciones entre los personajes, se fuerza la edición. En su mejor expresión esta es una herramienta que pasa desapercibida, entrega ritmo o estilo, pero en la peor –como en esta producción– distrae de la trama, es notoria, crea un ritmo cortado o incluso carece del mismo, causando que la percepción del tiempo sea confusa. Estos problemas llevan a que la película carezca de orden y estilo, lo que no sólo se expresa en la edición de imagen, sino también en la de sonido, particularmente en los momentos que eligen usar la banda sonora, demasiado ruidosa en momentos que el silencio sería más efectivo.

El guion tiene un trabajo difícil, ya que al pretender emular a un estudio como Marvel, que demoró años y varias películas en preparar su universo cinematográfico, tiene la tarea de condensar todo ese tiempo previo en una sola película que nos introduce a personajes que no conocemos, en un contexto que nos es ajeno. Por esto, es un guion que está plagado de diálogo lleno de información, pero incluso así la trama es poco clara e inconsistente, dejándola de lado para enfocarse en los malos efectos especiales y la acción, que también está editada con desorden y poca claridad.

La premisa de “Guardianes” no es mala y pudo resultar interesante al tener el factor de lo desconocido, pero al carecer de identidad sería lo mismo que dijeran que la historia ocurre en Rusia, Estados Unidos o Alemania. La posibilidad de exponer un contexto distinto alimentando el género de superhéroes, se ve anulada por las constantes ideas y escenas sacadas de otras cintas occidentales populares, representadas con falta de sutileza sin ser parodia. Esto, más una trama sin riesgo o consecuencia alguna, no ayuda a darle un sentido propio ni una identidad particular, quedándose en una imitación de menor presupuesto que se acerca a las peores películas del género.

Por Valentina Vinet

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