Conéctate a nuestras redes

Cine

Free Love

Publicado

en

Ocho meses después de que Ellen Page se declarara públicamente lesbiana en una conferencia LGBT en Las Vegas, por primera vez en su extensa carrera representó en pantalla grande a un personaje homosexual. Meses antes había firmado el contrato para interpretar a Stacie Andree, pareja de la teniente Laurel Hester, quien en 2005 fue el emblema de una campaña por la justicia y los derechos de los y las homosexuales. “No había manera de hacer esta cinta sin ser abiertamente gay“, respondía la actriz en una de las entrevistas posteriores, asegurando que por fin dejaba atrás una profunda depresión y un peso que le impedía sentirse completamente honesta.

FREEHELD 00En la conferencia, Page también aprovechó de denunciar el doble estándar de Hollywood frente a la homosexualidad. La –todavía– escasa presencia de largometrajes serios con esta temática, la falsa imagen que algunos artistas deben formar por terror a la pérdida de empleo, la ridiculización dentro y fuera del cine y, por supuesto, la deficiente profundidad de los personajes gay, siguen opacando los intentos de una representación real y verídica de las personas LGBT. Si bien “representación” no es sinónimo per se de calidad, la historia de “Free Love”, con toques de alma y corazón en el fondo, se traduce en una propuesta interesante, pese a su compás irregular y sus trabas en cuanto a dirección.

Nueva Jersey, 2002. La teniente Laurel Hester (Julianne Moore), sumida completamente en su labor, conoce casualmente a quien sería su novia, Stacie Andree (Ellen Page). Laurel, quien teme generar inconvenientes en su trabajo y sufrir el estigma de sus compañeros, mantiene su relación a bajo perfil. Pero cuando se le es diagnosticado cáncer terminal, comienzan los problemas legales para dejarle la pensión a su prometida, por lo que junto al apoyo de su compañero de funciones, Dane Wells (Michael Shannon), y el fundador de una organización LGBT, Steven Goldstein (Steve Carell), se enmarcará en una pugna por justicia humana.

FREEHELD 01Basada en el documental “Freeheld”, ganador de un Premio Oscar en 2007, el film del director Peter Sollett se puede dividir en dos grandes temáticas. Por un lado, una historia de amor sin etiquetas platónicas –pero bastante recatada–, y por otro, una historia de injusticia y derechos humanos negados a través de las décadas. Esta dualidad, que de cualquier manera va siempre unida, se constituye respectivamente en la primera y segunda mitad de la cinta. Esta disposición, que por un lado ordena cronológicamente los hechos, derriba la oportunidad de haber profundizado más extensa y conscientemente en las protagonistas. Es cierto que, para entender todo el trazado legal del condado de Ocean y sus freeholders –funcionarios de gobierno que cumplen funciones legislativas, de asistencia social y servicio a la comunidad en los 21 condados de Nueva Jersey– y la lucha por jurisprudencia, tanto en el tema de la pensión como por el activismo LGBT, se necesite más metraje, y queda la gran duda sobre cuál es realmente el leitmotiv del realizador. Se advierten, en algunos intervalos, demasiados subtemas que no alcanzan a ser coincidentemente revisados en su magnitud.

“Nick And Norah’s Infinite Playlist” (2008), también de Sollett, presentó en su momento una dificultad similar, con tanto subtema por tocar, pero el tono de comedia juvenil y el desarrollo predispuesto de la historia fueron armando el rompecabezas. “Free Love”, en contraparte, deja como deuda la esencia principal de la historia, alargando sin necesidad algunas escenas y, extrañamente, acortando otras que podrían haber resultado más relevantes.

FREEHELD 02Sin duda alguna, es Moore el pilar imprescindible que sostiene toda la película, con un personaje casi omnisciente por estar sin salir en pantalla, e incluso con cada vez menos intervenciones. Resulta asombrosa la destreza de la actriz al lograr trabajar tan bien sus papeles dramáticos, incluso con pleno conocimiento que no entrará en la categoría de los mejores, como lo fuera en la todavía reciente “Still Alice” (2014). En general, Page también ha sabido desarrollar distintas facetas en su filmografía, y ahora interpretando un personaje cercano a su realidad, entrega algo más de intensidad al que de otra manera hubiese sido un personaje monodimensional. Por ello, la química que ambas logran formar se percibe bastante natural y realista.

Mención honrosa se lleva Michael Shannon en un rol profesional y empático que sorprende, dentro de su simplicidad, como un conector preciso entre trabajo y amistad, otorgando una entrañable interpretación. Contrario a él, el guión y personificación de Steven Goldstein a manos de Carell le quitan completa solemnidad a la historia. A pesar de que el activista tiene una personalidad enérgica, el actor resalta cualidades que llegan a rayar en la caricatura denostantiva, algo que precisamente se debe eliminar a toda costa en cualquier tipo de largometraje de corte dramático que tenga dentro de sus pretensiones no imponer prejuicios.

FREEHELD 03La modesta cinematografía y posición de encuadres no resaltan ni desfavorecen el relato, presentándose como una tibia cinta de drama romántico que poco a poco va tomando ribetes sociales sin cambiar demasiado de estilo visual. Lo anterior no significa que este activo pase a segundo plano, pero sí lleva un tono más limpio que escatima la mayor cantidad de riesgos posibles.

Homofobia, igualdad y justicia, religión y creencias, estigmas, discriminación y amor se entrelazan en esta historia real que, naturalmente, muestra parte de una coyuntura importantísima no sólo para Estados Unidos, sino que también esgrime un referente para otros países que comienzan a establecer igualdad independiente de la preferencia sexual en sus agendas gubernamentales y judiciales. Si bien, a ratos el relato se puede quedar corto por falta de maestría en la dirección general y algunos vacíos del guión en particular, las apuestas seguras de Julianne Moore y Ellen Page ensalzan esta historia que, en definitiva, cuenta con más puntos a favor que en contra.

Por Daniela Pérez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Contra Lo Imposible

Publicado

en

Contra Lo Imposible

Plasmar cinematográficamente acontecimientos relacionados con el deporte implica trazar una línea, aludiendo al proceso detrás de la preparación antes de enfrentarse a un gran evento, con los conflictos situados entre medio configurando la trayectoria de quienes protagonizan grandes hazañas deportivas. Una de las carreras de automovilismo más prestigiosas sirve como el escenario perfecto para situar fuerzas opuestas en medio de un conflicto de intereses donde las destrezas, el compañerismo y la determinación serán fundamentales para alcanzar el éxito. Dos años después de su exitosa “Logan”, James Mangold dirige una historia inspirada en hechos reales y que tiene al centro a dos de las grandes compañías de automóviles del mundo: Ford y Ferrari.

“Contra Lo Imposible” se centra en el visionario diseñador de autos Carroll Shelby (Matt Damon) y el corredor Ken Miles (Christian Bale). Ambos estarán encargados de diseñar y construir un auto de carreras para la compañía Ford, el que debe ser capaz de vencer a su oponente más poderoso en manos de Enzo Ferrari (Remo Girone). Juntos deberán luchar contra los intereses corporativos para, al mismo tiempo, alcanzar sus victorias personales.

La cinta aprovecha desde su inicio el concepto en el que se encuentra inmersa, pues las carreras de autos son su principal motor, y estas son representadas con una mirada intuitiva, capaz de exhibir con agilidad cada momento y componente de una carrera automovilística. Y considerando su extensión, alcanzando las dos horas y treinta minutos, el ritmo agitado se vuelve esencial para conducir un relato que realmente profundiza en su principal temática.

Las decisiones de encuadres y montaje ayudan a edificar una historia que arranca tal como lo hace un auto de carrera y debe avanzar poniendo especial atención a las curvas con las que se encuentra. Y es ahí donde las pausas son necesarias para así poder evidenciar el entramado que se teje al interior de la compañía Ford y, a la vez, aprovechando de adentrarse en la vida personal del corredor que estará a cargo de conducir el moderno automóvil.

Para poder construir una historia que intenta alcanzar un nivel épico dentro de su contexto, esta es divida en dos trayectos que avanzan a la vez y que juntan su camino en la carrera de Las 24 Horas de Le Mans. Por una parte, la compañía Ford y su lucha por competir con las grandes entidades del mundo automotriz, es el centro y detonador que empujará a sus protagonistas a enfrentarse a grandes obstáculos para alcanzar el principal objetivo. La compañía es a la vez representada como quienes instalan los inconvenientes corporativos, donde los intereses monetarios preponderan frente a la pasión que significa para los protagonistas el poder diseñar el revolucionario nuevo modelo.

Por otra parte, el encargado de conducir el nuevo automóvil es el obstinado Ken Miles, el que simboliza un espíritu agitador y con el objetivo de alterar la firmeza de la compañía. Junto a su carácter testarudo y poco apacible, Ken es el personaje que más cambios sufre a través del relato, siendo capaz de transformar su razonamiento, pero gracias a quienes lo rodean, su esposa e hijo. Sin embargo, su camino no podría completarse sin el apoyo de su amigo y socio en este negocio, Caroll Shelby. La relación de ambos es la manifestación del compañerismo y el cariño fraternal; en ellos está puesta la cuota necesaria de idealismo, la que los ayudará a continuar adelante, pese a las adversidades.

James Mangold logra crear un drama deportivo complejo y con las características de un cine algo más clásico, rememorando a producciones hollywoodenses de antaño, pero con la apariencia física de una obra moderna que cuida su tratamiento. “Contra Lo Imposible” alcanza un nivel satisfactorio, donde el mundo que retrata queda plasmado con total firmeza y es coherente con sí misma hasta el final.


Título Original: Ford v Ferrari

Director: James Mangold

Duración: 152 minutos

Año: 2019

Reparto: Matt Damon, Christian Bale, Jon Bernthal, Caitriona Balfe, Noah Jupe, Josh Lucas, Tracy Letts, JJ Feild, Ray McKinnon, Rudolf Martin, Ward Horton, Bridie Latona, Lachlan Buchanan


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 5 días

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 5 días

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 2 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 2 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 2 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 2 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 3 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 3 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 3 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 3 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas