Contáctanos

Cine

Fiesta de Navidad en la Oficina

Publicado

en

Muchas producciones se han centrado en la relación que existe entre los adolescentes y la idea de organizar la fiesta más alocada, ya sea para lograr un objetivo o como término de un proceso. Sin embargo, existe una tendencia en el género de comedia de llevar personajes adultos –que encajan en un modelo de vida personal y profesional estable– a este contexto. Sin ir más lejos, este año se han estrenado varias cintas que transitan ese camino, como “Sisters” (2015), “Bad Moms” (2016), y “Neighbors 2: Sorority Rising” (2016), entre otras. Al parecer, la idea de posicionar a un grupo de personajes en un contexto que no les pertenece puede entregar la dosis de comedia necesaria para lograr el éxito esperado.

“Fiesta de Navidad en la Oficina” se toma de esta idea y cuenta cómo la CEO de una compañía tecnológica (Jennifer Aniston) amenaza con cerrar una de las sucursales a cargo de su hermano (T.J. Miller). Este último no ve otra salida que intentar revertir la situación al cerrar un trato con un importante cliente, pero para lograrlo hará una gran fiesta que lo convenza y así salvar la empresa. Sin embargo, con una idea tan descabellada, es probable que todo se salga de control.

Considerando estas ideas previas que hablan de patrones narrativos recurrentes, se podría asumir cierta progresión dramática que siga estructuras similares utilizadas en otras cintas de este estilo. En ese sentido se puede previsualizar cierto desenlace, conjetura que no está alejada de la realidad y que le entrega a esta producción una comodidad al momento de presentar a personajes y sus conflictos. Por lo tanto, existe una carencia de originalidad en su argumento y un descuido al momento de ensamblar cada una de las piezas responsables de crear una estructura final.

Además, al encontrarse establecida en el contexto de una oficina, lugar donde un grupo de personajes podrían generar una historia memorable, pierde aquella oportunidad al presentar un armazón endeble, provocando que no se pueda sostener con firmeza alrededor de un irregular guion, donde la resolución de los conflictos y la justificación de su argumento aparecen de manera forzada y arbitraria; de esa forma no tiene otra opción que desembocar en un desenlace torpe e incoherente.

Existe un conflicto central que posiciona la relación familiar de los personajes interpretados por Aniston y Miller y sus disputas, dicho vínculo se logra transmitir apropiadamente y las actuaciones de ambos conducen a concebir personajes creíbles. Así también la construcción del resto de los secundarios hacen avanzar la trama y entregar gratos y divertidos momentos. A pesar de esto, son los subplots generados a partir de las relaciones que tienen cada uno de ellos los que no logran cumplir en función del conflicto mayor, llenos de enredos y situaciones que bien podrían quedar afuera y no afectar el resultado final.

Por otra parte, es necesario entender que, al estar inserta en un género que busca una respuesta inmediata del espectador, debe estar consciente de este objetivo y lograrlo de la mejor manera, y en ese sentido esta cinta sí logra cumplir con la comedia a través de pequeñas e intermitentes dosis llenas de diálogos elocuentes y situaciones graciosas. A diferencia de otras cintas, no cae en vicios propios del género, pero tampoco se arriesga en entregar algo fresco y diferente. Por lo tanto, resulta ser un producto liviano, de apariencia inofensiva, pero a la vez desechable, pues acá nada es memorable. Y al estar carente de ingredientes para lograr una obra completa y satisfactoria, pareciera que sólo se queda en buenas intenciones.

Armada a medias y desatando pobremente los nudos en el camino, “Fiesta de Navidad en la Oficina” logra apenas alcanzar su principal objetivo, pero no consigue posicionarse como una comedia sólida y que logre destacar. Es probable que entregue un buen momento de diversión, pero su falta de originalidad y las oportunidades pérdidas le juegan en contra al momento de configurar un resultado final, pues tambalea y los esfuerzos para estabilizarse no son suficientes.

Por Ángelo Illanes

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Cine

David Lynch: The Art Life

Publicado

en

David Lynch: The Art Life

A través de su filmografía, y con el reciente regreso de “Twin Peaks”, David Lynch ha demostrado ser uno de los autores más prolíficos y complejos de las últimas décadas. Desde su primer largometraje, “Eraserhead” (1977), que su imaginario significa entrar a mundo de sensaciones donde representaciones visuales de la psiquis se vuelven tangibles. Debido a lo intrincado que podría ser su forma de narrar, experimentar su obra exige conectar con lo sensorial, pues su trabajo busca crear reacciones y evocar emociones. El director de “Blue Velvet” (1986) y “Mulholland Dr.” (2001) ha sido capaz de construir un estilo reconocible gracias las características que su obra comparte, en un estilo vago e incierto, pero envolvente, donde lo inexplicable convive con personajes que se ven atrapados en mundos complejos.

Dirigido en una colaboración entre Rick Barnes, Jon Nguyen y Olivia Neergaard-Holm, el documental “David Lynch: The Art Life” se centra en el trabajo artístico pictórico del cineasta, mientras se va creando un relato autobiográfico de sus primeros años formativos y su acercamiento al arte, sirviendo como puente entre sus inicios en esta disciplina y sus primeras obras cinematográficas.

Las conversaciones de tres años entre los realizadores y el director estadounidense son condensadas en una hora y treinta minutos, en un relato íntimo en la voz del mismo Lynch. El hecho que sea construido como un monólogo produce una atmósfera más natural y cercana con el director, así también adjudicando un punto de vista donde el espectador sólo observa cómo se mezcla su creación artística y su biografía. La voz en off de Lynch se hace omnipresente en un montaje que mezcla al artista trabajando en sus obras plásticas, en su estudio en Los Angeles –a veces acompañado de su pequeña hija, Lula– intercalando material biográfico como fotografías, videos de archivo y sus pinturas.

La autobiografía que acompaña el viaje visual habla de sus inicios, vida familiar, la relación con sus padres y cómo su influencia inevitablemente ayudó a formar su primera relación con al arte, siendo capturado por esta disciplina cuando decide mudarse a Filadelfia, donde pudo estudiarlo de manera profesional. Y es a través de todas estas experiencias e historias acumuladas que se juntan para inspirar gran parte de su trabajo, y cómo en el proceso de absorber, internalizar y plasmar se ha moldeado un imaginario enigmático y surrealista.

Claramente el foco de este registro documental está puesto en sus creaciones plásticas, concebidas a partir de distintos materiales y mezclando técnicas pictóricas que le dan la libertad de crear pequeños universos, en cuadros que perfectamente podrían ser sacados de alguna de sus películas. Por otra parte, los realizadores utilizan estas obras en el montaje no tan sólo como un apoyo visual, sino también para poder crear pequeños episodios visuales que enfatizan los relatos en off, y utilizando los textos que el mismo Lynch incorpora en sus cuadros, se destaca el estado emocional del relato. Por último, el uso de stop motion le agrega un dinamismo a la narración, haciendo de estas obras pequeñas escenas de la vida del artista, donde algunas de ellas contienen personajes que parecen atrapados en distintas realidades.

Este documental termina siendo un estudio del autor en un estado mucho más primitivo, además de una exploración íntima, donde se logra ver el mundo a través de sus ojos y se puede conocer con frescura una etapa de descubrimiento y creación artística. No es un retrato biográfico de principio a fin, tampoco se centra en una obra en particular, sólo es un acercamiento a procesos creativos desde una mirada de total naturalidad y comodidad por parte del cineasta.

Para entender el universo interior de David Lynch, y posteriormente apreciar con mayor profundidad su trabajo, es importante considerar todos los aspectos y los procesos de creación que lo han llevado a posicionar su nombre y ser poseedor de un estilo particular y reconocible. Así, este documental logra dar a conocer ese otro aspecto del cineasta, un lado que tiene relación con su configuración estética. Se vuelve importante conocer y revisar su filmografía, no necesariamente para poder entender este relato –sólo se cita a sus primeros cortometrajes y las primeras etapas de producción de “Eraserhead”–, aunque sí puede servir como complemento para enriquecer este acercamiento diferente y privado.


Título Original: David Lynch: The Art Life

Director: Jon Nguyen

Duración: 88 minutos

Año: 2016

Reparto: David Lynch, Documental

 


Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

DiscosHace 10 horas

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 1 día

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 1 semana

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

DiscosHace 1 semana

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 2 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 2 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas