Conéctate a nuestras redes

Cine

Elsa & Fred

Publicado

en

El género de la comedia romántica suele producir con bastante frecuencia películas simples, pero con cierto encanto, a las que se les termina perdonando hasta las más diversas falencias. Sólo por citar un ejemplo reciente, “Begin Again” (2014), a pesar de echar mano a un par de desgastados clichés para avanzar su historia, terminaba encantando por sus protagonistas y la humanidad que trasmitían. Este no es el caso en lo más mínimo con “Elsa & Fred”, adaptación norteamericana de la cinta argentina homónima de 2005.

ELSA & FRED 01Fred (Christopher Plummer) es un anciano gruñón y a ratos carente del conocimiento de las normas mínimas de la convivencia en sociedad. Recientemente viudo, es trasladado por su hija Lydia (Marcia Gay Harden) a un nuevo departamento, donde conocerá a la alegre y entusiasta Elsa (Shirley MacLaine), con la que comenzará, poco a poco, a formar una relación.

Quizás “Elsa & Fred” parezca interesante en el papel, debido a la cantidad de actores de renombre que lleva asociada (los tres protagonistas son ganadores de Oscar), pero la habilidad y experiencia de estos se ve absolutamente desperdiciada, debido a la falta de oportunidades: todos y cada uno de los personajes que pululan el Nueva Orleans de “Elsa & Fred” son unidimensionales, o meros recursos de trama. Los dos protagonistas responden al ya oxidado mecanismo de la atracción de los opuestos, pero con una falta de sutileza enorme. Fred es enojón y anda derrotado por la vida, mientras que Elsa es vital y amable.

Para hacer aún menos amena la experiencia, los diálogos entre los personajes son, en el mejor de los casos, insípidos. Entre frases para el bronce, conversaciones ridículas y absolutamente irreales, e incluso un discurso de James Brolin que se termina contradiciendo a sí mismo, cada interacción verbal entre los personajes deja tanto que desear, que sólo queda esperar un milagro. Y como si faltaran ELSA & FRED 02razones para desdeñarla, “Elsa & Fred” también comete el error de presentar a un personaje afroamericano como un estereotipo tan burdo, que a ratos incluso coquetea con el racismo. Junto con esto, Nueva Orleans, una de las ciudades más ricas histórica y culturalmente de Estados Unidos, es desperdiciada sólo como el escenario de fondo para la historia, sitial que podría haber sido tomado por cualquier otra ciudad y no se hubiese notado diferencia alguna para los objetivos de esta película.

Dejando de lado sus problemas de forma, la cinta presenta una historia que, a pesar de exudar simplicidad en su planteamiento, es desarrollada con una minuciosidad tan excesiva, como innecesaria. “Elsa & Fred” parte por tomarse demasiado tiempo en plantear la esperable relación entre los personajes, presentando escenarios futuros que al final carecen de relevancia, o momentos de desencuentro sin razón de ser y con soluciones aún más rápidas y circunstanciales.

ELSA & FRED 03A pesar de esto, la primera media hora es lo más rescatable de la obra, ya que una vez que se forma la pareja, la película pierde totalmente su norte y se decanta en un collage de momentos sentimentales, con la carga dramática repartida al azar entre las escenas. Hay que añadirle a esto una serie de referencias y alusiones a “La Dolce Vita” (1960) de Fellini, las que se sienten fuera de lugar, cruzando sin pudor los límites aceptables de sensiblería.

Como película, “Elsa & Fred” falla en casi todos los departamentos posibles, en lo que puede ser resumido como un enorme desperdicio: hay buenos actores, un giro no tan común en la edad de los protagonistas, e incluso una infinidad de temas a los que se alude (desde la muerte al amor, pasando por las relaciones familiares), pero que la cinta no se toma el tiempo de desarrollar, prefiriendo relegarlos al rol de la ambientación. A pesar de que la “Elsa & Fred” de Marcos Carnevale no era perfecta, al menos no tenía las fisuras de esta nueva versión, y “si no está roto, no necesita ser reparado”, dicen por ahí.

Por Lucas Rodríguez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Maléfica: Dueña del Mal

Publicado

en

Maléfica

El estreno de producciones animadas Disney en versiones live action ha traído discusiones frente a la real relevancia que dichas cintas tienen en el panorama actual. Y lo cierto es que la curiosidad de la audiencia asegura el éxito comercial. Sin embargo, el duplicado de estas producciones, dejando a un lado la originalidad de sus primeras versiones, obliga a recurrir a una expansión un poco más libre sobre la interpretación de los cuentos clásicos que inspiraron las obras del estudio. En este caso, el estreno de “Maleficent” en 2014 insinuó ciertos elementos que pretendían otorgar frescura a la reinvención de la malvada antagonista de “Sleeping Beauty” (1959).

Luego de varios años de los hechos ocurridos en la primera cinta, “Maléfica: Dueña del Mal” se centra en la relación que la oscura hada (Angelina Jolie) tiene con Aurora (Elle Fanning), luego de que esta anunciara su matrimonio con el príncipe Phillip (Harris Dickinson). La unión entre el reino y el páramo traerá rencillas entre humanos y hadas, poniendo a Maléfica y Aurora en lados opuestos para, a la vez, enfrentarse a un enemigo en común.

La primera cinta, con énfasis en la oscura hada, centraba su atención en cómo la traición forjaba las motivaciones de Maléfica, llevándola a actuar en venganza, siendo este su principal motor. La villana, que aparecía en la cinta original de 1959, se despojaba de un velo superficial, permitiendo escarbar entre sus profundas heridas y dejando entrever las razones para seguir con un plan trazado desde el momento en que se vio decepcionada con la raza humana.

Esta segunda parte deja a un lado la exploración de Maléfica hacia su pasado, concentrándose principalmente en su relación con Aurora y cómo juntas han mantenido la paz entre las criaturas del páramo y el reino de los humanos. Entre ellas se ha forjado un lazo cercano al de madre e hija, y los momentos retratados a solas dan cuenta de cómo su relación ha evolucionado y, al mismo tiempo, sitúa la urgencia cuando la paz que han construido se ve amenazada por el miedo y el poder de una fuerza externa que aparece temprano en el desarrollo del relato.

Una vez separadas, la cinta se toma el tiempo para explorar un lado más vulnerable de Maléfica, el que tiene relación con el origen de su raza y la forma en que la nueva conexión con los de su especie servirá como llama para encender una lucha interna que se veía apagada. Sin embargo, la exploración de aquel lado es trabajado de tal manera, que sólo la superficie es visible, pero no deja espacio para profundizar en cómo este descubrimiento realmente afecta a la protagonista, otorgando a la audiencia llenar ciertos espacios sólo gracias a las reacciones que el personaje tiene frente a ciertos estímulos.

La construcción visual del mundo ficticio donde habitan los personajes está basada principalmente en CGI, recurso que apoya la exploración de un mundo que sobreexplota colores y el diseño de algunas de las criaturas que habitan el lugar. El uso de imágenes creadas digitalmente está justificado frente al mundo de fantasía que se está presentando, pero, al mismo tiempo, su uso afecta visualmente la interacción entre humanos y criaturas, por lo tanto, es necesario entrar en este universo con ojos crédulos frente a lo que ocurre en pantalla.

Dirigida claramente para un público infantil, “Maléfica: Dueña del Mal” no reúne el mínimo compendio de características para sostenerse como una secuela necesaria, olvidando los elementos que le otorgaron frescura a su antecesora y fallando principalmente en la exploración de su protagonista, quien con sus apariciones no justifica la existencia de esta producción.


Título Original: Maleficent: Mistress of Evil

Director: Joachim Rønning

Duración: 118 minutos

Año: 2019

Reparto: Angelina Jolie, Michelle Pfeiffer, Elle Fanning, Ed Skrein, Chiwetel Ejiofor, Juno Temple, Sam Riley, David Gyasi, Lesley Manville, Imelda Staunton, Harris Dickinson, Jenn Murray


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Free Free
DiscosHace 2 días

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 3 días

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Close It Quietly Close It Quietly
DiscosHace 4 días

Frankie Cosmos – “Close It Quietly”

Casi como una poeta del “Hágalo Usted Mismo” o filosofía DIY de habitación adolescente estadounidense, emergió el nombre de Frankie...

The Center Won't Hold The Center Won't Hold
DiscosHace 1 semana

Sleater-Kinney – “The Center Won’t Hold”

¿Hasta qué punto se considera un cambio de dirección? Muchas veces se genera un debate cuando una banda decide incursionar...

Lost Girls Lost Girls
DiscosHace 1 semana

Bat For Lashes – “Lost Girls”

Cuando Natasha Khan lanza un nuevo disco, un mundo lleno de posibilidades y de fantasía se abre. A través de...

Atonement Atonement
DiscosHace 2 semanas

Killswitch Engage – “Atonement”

Hoy en día, en la época del streaming, donde un single es más importante que un álbum, cuesta generar altas...

Schlagenheim Schlagenheim
DiscosHace 2 semanas

Black Midi – “Schlagenheim”

Históricamente, la energía proveniente de la juventud es un factor vital para el panorama del rock; una virtud que ha...

Patio 29 Patio 29
DiscosHace 2 semanas

Slowkiss – “Patio 29”

A veces se puede estar muy cerca del abismo y del fin. Allí, las experiencias y los recuerdos pueden ser...

Norman Fucking Rockwell Norman Fucking Rockwell
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Norman Fucking Rockwell!”

En 2011, Lizzy Grant lanzó la canción que la convertiría en la estrella con la que siempre soñó ser. Como...

Infest The Rats’ Nest Infest The Rats’ Nest
DiscosHace 3 semanas

King Gizzard & The Lizard Wizard – “Infest The Rats’ Nest”

King Gizzard & The Lizard Wizard vuelven a experimentar en el estudio, dando con su versión más pesada. En “Infest...

Publicidad
Publicidad

Más vistas