Conéctate a nuestras redes

Cine

El Seductor

Publicado

en

La producción más reciente de la multifacética directora Sofia Coppola se plantea como una reversión del trabajo de Don Siegel en 1971, que lleva el mismo nombre, por lo que ganarse un lugar para sí misma desmarcándose de aquella producción protagonizada por Clint Eastwood es uno de los principales desafíos que el filme logra sortear desde sus primeros minutos.

Basada en la novela original de Thomas P. Cullinan y adaptada por Sofia Coppola, la historia nos presenta a un grupo de señoritas lideradas por la institutriz Miss Martha (Nicole Kidman) que albergan a un malogrado soldado yanqui (Colin Farrell) durante la Guerra Civil estadounidense en una trama llena de reveses, amores, seducción y desventuras.

Desde los primeros minutos, la historia busca instaurar un lenguaje estético y artístico en la forma en que avanza y presenta los hechos. Los detalles están sumamente cuidados y da la impresión de un trabajo profundamente consciente de lo que busca proponer en términos artísticos. En este sentido, uno de los grandes pilares de la película viene dado por el juego de cámara prolijo que presenta; una mezcla de ángulos y colores que no sólo hablan en favor de la historia, sino que hacen constante hincapié en las texturas y formas enrevesadas que se van sucediendo a medida que el soldado McBurney (Farrell) interactúa con las damas que le dan asilo.

Sin embargo, a pesar del trabajo impresionante de los ángulos y secuencias de cámara de esta primera mitad del filme, una de las decisiones más arriesgadas que toma la película es contarse a sí misma como una historia antigua, revistiéndose de una paleta de colores, un tipo de fuente tipográfica y una forma de actuación que apuntan en esa dirección. No estamos en presencia de una reactualización, sino de una revisita íntegra a la historia ya contada por Siegel en el ’71, que toma en préstamo la estética desgastada del pasado para poner sobre la mesa temáticas contemporáneas como la aceptación, el deseo y los celos. Una apuesta arriesgada, considerando la línea estética que las películas de época han seguido en el último tiempo –de corte más moderno, apuntando a los colores vívidos, el resaltar a sus grandes figuras actorales y en un uso desmedido de efectos–, pero que logra envolver al espectador en su atmósfera particular.

Ahora bien, dentro de este mundo altamente detallista que juega con los elementos apenas perceptibles a través de los cuales sus personajes interactúan y construyen su mundo, cada aspecto menos cuidado del filme resalta de manera brutal al desentonar del resto de la propuesta. Es por esto que, al intentar agregar el trabajo musical al ominoso silencio inicial, la cinta comienza a desarmarse sobre sí misma: arreglos que entran o salen mal sincronizados, avisando de manera anticipada los puntos de tensión de la historia, van transformando lentamente la estética de los primeros minutos en un lenguaje nuevo que no logra funcionar en su segunda mitad. El clímax, situado como punto de quiebre entre ambas mitades, no sólo se vuelve predecible por esto, sino que se torna en exceso dramático como para generar cualquier tipo de empatía en el espectador.

Esta segunda parte, marcada en la narración por la aparición real de conflicto en forma de celos entre los personajes, está cargada de clichés y lugares comunes de teleseries que quiebran el ambiente y el ritmo que venía teniendo la propuesta de Coppola. Gritos exagerados y tensión que no logra instalarse, y que parece impulsada por la necesidad del guion –y no por un trabajo orgánico de la historia–, conjuntamente a un desenlace que peca de inocente debido a la falta de profundidad de su propuesta, parecen ser la tónica de esta segunda mitad. Si bien, el afirmar lo anterior no es postular que la película carezca de valor –puesto que lo tiene y su propuesta artística sigue siendo notable–, peca de inocente al caer recurrentemente en clichés que llevan a un clímax que sólo funciona por la benevolencia del espectador, debido a su falta de lógica para justificarse a sí mismo.

Es en esta confianza en que los gritos, golpes y reacciones exageradas son siempre la nota más alta del drama, donde la película se vuelve demasiado inocente y se transforma en un festival necesitado de la buena voluntad de quien la ve, siendo incapaz de plantarse como una propuesta sólida y completa; por el contrario, parecen dos películas totalmente distintas pegadas una frente a la otra y sostenidas únicamente por la buena voluntad del público. A fin de cuentas, “El Seductor” es una película que no logra presentarse orgánicamente y envolver al espectador en un viaje o en una atmósfera particular, sino que pide constantemente ayuda para plantear sus temáticas a medida que su final se acerca, perdiendo todo sentido del tacto a la hora de presentarlas.

Por Ricardo Tapia

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Cine

Han Solo: Una Historia de Star Wars

Publicado

en

Han Solo: Una Historia de Star Wars

Desde el estreno de “Star Wars: The Force Awakens” (2015), la nueva etapa de la saga se ha mantenido vigente anualmente en la retina del público, y gracias a los spin off denominados “Una historia de Star Wars” se le ha otorgado un respiro a los episodios oficiales, por lo tanto, estas versiones que corren de manera alternativa tienen la libertad de explorar rincones desconocidos y que de todas maneras se ajustan a la gran historia. La primera de ellas, “Rogue One” (2016), logró sorprender y adherirse de manera natural a la franquicia, así el desafío quedó planteado para las siguientes.

El reto de tomar a uno de los protagonistas de la saga y contar su propia historia es bastante grande, considerando que la figura de Han Solo se ha construido en el imaginario colectivo por más de cuarenta años, más aún si se suma la casi inseparable figura de Harrison Ford como intérprete. La producción de la cinta, en un principio dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, enfrentó varios problemas que la llevaron a ser replanteada y terminar al mando de Ron Howard, por lo que la expectación a su alrededor es bastante alta.

“Han Solo: Una Historia de Star Wars” se centra en los inicios del contrabandista Han Solo (Alden Ehrenreich), quién, luego de escapar de su planeta natal, pretende volver en busca de su novia y compañera, Qi’ra (Emilia Clarke). En el camino descubre un desconocido mundo criminal que lo llevará a conocer a Chewbacca (Joonas Suotamo), su inseparable compañero de viaje abordo del Halcón Milenario.

Uno de los desafíos que ha tenido que enfrentar esta nueva etapa de la saga está en el tono en el que las nuevas producciones se van ajustando a la franquicia, por consecuencia, el reto de mantener el equilibrio entre una historia que parezca encajar en las reglas de este universo ficticio, pero que se sienta fresca, es bastante alto. En ese sentido, esta nueva producción logra caminar con mayor seguridad dentro de esa línea y el relato da cuenta de la familiaridad con que los personajes son retratados y la natural exploración de sus mundos, aquellos que no necesitan mayor presentación, por lo que el foco está puesto en la edificación inicial de sus personalidades e interacciones. Y su resultado es el retrato de una aventura en un mundo familiar con personajes que, no siendo nuevos, dejan sentir una frescura satisfactoria.

La nueva imagen y representación de Han Solo logra romper una construcción definitiva y entrega el esbozo de lo que se convertirá, pues en esta nueva versión de origen se distingue su espíritu intrépido y rebelde, pero a la vez se percibe como un personaje desconocido y distante, con el potencial de realizar el extenso viaje hasta “Star Wars: The Last Jedi” (2017). La interpretación de Alden Ehrenreich logra representar esta idea de novedad como un personaje encubierto, desafiando a ser destapado y, por otra parte, la familiaridad y guiños a su propio universo están presentes durante toda la cinta, evidenciando su autoconsciencia y agotando la sorpresa. Sin embargo, el centro de ella está puesta en la interacción de sus personajes, y sin duda ver el primer encuentro entre Han Solo y Chewbacca y la evolución de su relación es uno de los puntos altos de esta entrega.

Este spin off descansa en lugares comunes y en la evidente autoconsciencia de su universo, desarrollándose una historia que no logra ganar relevancia y que tambalea cuando comete torpezas para unir cabos de manera forzada. No obstante, abraza con seguridad una naturaleza basada en la aventura pura de un space-western y en la nostalgia del cine de décadas pasadas. Su estructura, hecha a través de secuencias de escapes, asaltos y batallas, fortalece una propuesta que logra balancear la entretención y el manejo de la acción, y en ese camino el universo narrativo es expandido, alejándose de La Fuerza y los Jedi y concentrándose en el mundo que está abajo, donde en cada rincón se está gestando la rebelión.

“Han Solo: Una Historia de Star Wars” se une al extenso catálogo de la franquicia como una propuesta que funciona y cumple con el objetivo de expandir la construcción de un personaje fundamental, y que encuentra sus aciertos en su estructura y forma de llevar el relato, logrando en ese viaje explorar rincones desconocidos, pero aún llenos de nostalgia. Sin embargo, su relevancia puede ser cuestionada cuando no logra ajustarse de manera natural al resto de las entregas, viéndose forzada y a ratos artificial, por lo que la mencionada autoconsciencia se hace presente y plantea una vez más la pregunta frente a la explotación de la saga.


Título Original: Solo: A Star Wars Story

Director: Ron Howard

Duración: 135 minutos

Año: 2018

Reparto: Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Donald Glover, Woody Harrelson, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Warwick Davis, Clint Howard, Paul Bettany, Richard Dixon, Joonas Suotamo, Sarah-Stephanie


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 4 días

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 5 días

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 2 semanas

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 3 semanas

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 3 semanas

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Mindfucker Mindfucker
DiscosHace 1 mes

Monster Magnet – “Mindfucker”

Dave Wyndorf dejó claro desde el principio que no iba a pasar desapercibido por este mundo como un rockero del...

Boarding House Reach Boarding House Reach
DiscosHace 1 mes

Jack White – “Boarding House Reach”

Pasaron casi cuatro años para que Jack White volviera a entregar un nuevo álbum de estudio, el que mantenía a...

Stone Temple Pilots Stone Temple Pilots
DiscosHace 1 mes

Stone Temple Pilots – “Stone Temple Pilots”

Stone Temple Pilots no es la primera banda que se enfrenta a la muerte de su figura más icónica y,...

All Nerve All Nerve
DiscosHace 2 meses

The Breeders – “All Nerve”

The Breeders es uno de esos conjuntos que tiene mística. Su existencia se encuentra en un tipo de “historia subterránea”...

Time & Space Time & Space
DiscosHace 2 meses

Turnstile – “Time & Space”

Por más que insistan, hay quienes no se cansan de responder: ¡el punk no ha muerto! En esta ocasión, es...

Publicidad
Publicidad

Más vistas