Conéctate a nuestras redes
El Gran Showman El Gran Showman

Cine

El Gran Showman

Publicado

en

P.T. Barnum fue un empresario y artista circense conocido por ser uno de los fundadores de “Ringling Brothers And Barnum & Bailey Circus”, uno de los circos más famosos e importantes de Estados Unidos, en el que Barnum se caracterizó por montar shows llenos de ilusiones y rarezas. Después de 126 años de su muerte, Michael Gracey dirige un musical basado en su historia y en la celebración del espectáculo como forma de congregar a la audiencia.

P.T. Barnum (Hugh Jackman) es un hombre que siempre ha anhelado una vida diferente para él y su familia. Cuando es despedido de su trabajo, verá esta oportunidad como la señal de emprender su sueño en el negocio del espectáculo. Por lo que decide reclutar a un grupo de marginados pero talentosos artistas para montar un gran show que lo ayudará a alcanzar el éxito.

Si bien “El Gran Showman” está basada en la vida real del empresario circense, esta se aleja de la estructura tradicional de un biopic, utilizándolo sólo como una inspiración para contar una historia que habla de su legado en el circo y de la fascinación con el espectáculo. Para esto, utiliza eventos y personajes reales para situarlos en una narración que se fundamenta en la grandilocuencia de sus cautivantes números musicales. En consecuencia, la organización de su relato se configura en favor de sus canciones, siendo aquellos números los que agilizan y empujan la narración. En ese sentido, la presentación de la primera canción se alza como una declaración de principios frente a los objetivos de la cinta, invitando al espectador a sentarse y disfrutar de la función.

Al intencionalmente tomar distancia de la vida real de P.T. Barnum y extraer su sorprendente visión frente al entretenimiento de audiencias y su destreza en los negocios, quedan entre líneas las obsesiones y los conflictos más oscuros que rondaron su vida, dando paso a una versión mucho más romántica e ingenua, que se ajusta con la dirección que se le quiere dar al relato, uno que habla de los sueños y el extenuante camino a recorrer para alcanzarlos. Sin embargo, la personificación de Barnum logra ser lo suficientemente atractiva como para acompañar su viaje de éxitos y conflictos interpersonales, especialmente por a la interpretación de Hugh Jackman, quien calza perfecto en este rol, robando la atención cuando la música empieza a sonar y la realidad se difumina para dar paso a las canciones que forman el principal foco de esta producción.

“El Gran Showman” está concebida como un musical y, como tal, las canciones que la conforman están situadas para ser el foco de atención y son las responsables de mover el relato y conectar a los personajes con sus pensamientos y emociones, caracterizadas por poseer un ritmo cargado al pop, con melodías pegajosas y letras memorables, que funcionan como la base de la cinta, pues cada vez que parte un número musical, su objetivo es cumplido al desprender con ostentación los atractivos visuales propios de un musical en el contexto de un espectáculo circense. Y si bien están ubicadas con el propósito de darle dinamismo a la narración, varias de ellas funcionan como cuadros apartados, tal como si fueran videos musicales del propio soundtrack.

En consecuencia, en muchas ocasiones se revela una evidente discordancia entre el relato y dichos números, pareciendo que avanzan en direcciones diferentes, pero que tratan de unirse a la fuerza. Este desajuste radica en el rumbo de la narración, ya que la cinta parte estableciendo una temática que se mantiene regular durante todo el metraje, pero sus ramificaciones –en desordenadas direcciones– provocan que el relato pierda rumbo cuando intenta abarcar más de lo que de verdad propone en pantalla.

Por un lado, se establece el conflicto de P.T. Barnum, personificado como un soñador que lucha por cumplir sus sueños y cómo estos llegan a afectar a su familia y a quienes han confiado en él y, por otro lado, la cinta propone el reconocimiento de lo diferente representado en los artistas reclutados para ser parte del show, temática que es parte de una de las canciones principales, pero que no logra tener el espacio suficiente dentro del relato como para tener un desarrollo lo suficientemente satisfactorio. Por lo tanto, muchos de los personajes secundarios quedan relegados, así también la relación del protagonista con ellos.

Muchos de los conflictos y sus soluciones quedan atados a la fuerza, provocando cierta disconformidad en el desarrollo de la historia, de manera que se recurre a los números musicales para darle solución a estos problemas y dejar que la música haga lo suyo. En consecuencia, “El Gran Showman” avanza de manera irregular en sus propuestas narrativas, pero es exitosa en la manera de desarrollar con precisión y destreza su invitación a disfrutar de un espectáculo visual y musical que sólo busca la distracción y la propia admiración del género.


Título Original: The Greatest Showman

Director: Michael Gracey

Duración: 115 minutos

Año: 2017

Reparto: Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya, Rebecca Ferguson, Diahann Carroll, Fredric Lehne, Yahya Abdul-Mateen II, Isaac Eshete, Katrina E. Perkins, John Druzba


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Cine

Deadpool 2

Publicado

en

Deadpool 2

Brazos, cabezas y sesos volando a través de la pantalla. Humor negro, descarnado, absurdo y completamente hilarante. Una cuarta pared hecha añicos y un interlocutor tierno y demente por partes iguales. “Deadpool” (2016) nos introdujo a uno de los más exóticos antihéroes de nuestro tiempo y, junto con él, todo un nuevo y desconocido límite para el género de las películas de superhéroes, en el que la acción y las bromas políticamente incorrectas son el motif al servicio de la historia, y no viceversa.

Terreno fértil para una sátira jocosa y llena de referencias pop, “Deadpool 2” rompe sus propias barreras para contar una historia que continúa tras la anterior, que, si bien no propone nada nuevo en cuanto a relato dramático se refiere, sí ambiciona con dos horas cargadas de la más pura esencia del sarcasmo balístico del mercenario “bocazas”.

Tras la aparición de un neófito mutante, Russell (Julian Dennison), Wade Wilson (Ryan Reynolds) es convencido de unirse a los X-Men para intentar ayudarlo. Pero la llegada de Cable (Josh Brolin), un mutante del futuro dispuesto a matar al adolescente, hará que Deadpool arme su propio team de héroes para detener la amenaza: la X-Force.

Muy, muy pocos temas actuales se salvan del sarcasmo mordaz que esta secuela nos entrega, como un espectáculo que toma elementos de su propia ficción y de nuestra realidad para usarlas a su favor: las últimas cintas de Marvel y Fox, además de personajes de su universo; temas de la agenda contingente; chistes sobre los actores principales y referencias por doquier para nutrirse de un atiborrado mundo de la cultura pop referenciable, lenguaje que la audiencia objetiva maneja y comprende a cabalidad. Como es de esperar, no hay límites en cuanto a las bromas, aunque nuevamente la proeza está en que funcionan como tal sin transformarse en ofensas que puedan pasar a un mayor nivel.

Ahora bajo la dirección de David Leitch, experimentado stuntmant, también director de escenas de acción y quien recientemente encabezó la producción “Atomic Blonde” (2017), el relato se desarrolla sin pausas y a toda máquina, dejando ciertos momentos para desviarse hacia escenas algo más dramáticas, que permiten que la aventura siga su camino. Sabiendo que su fórmula funciona, predica y practica su ‘religión’ de comedia saturada e ingeniosa donde más sabe utilizarla, sin salir de esa zona de confort tan característica como efectiva, de la cual lo único esperable es lo inesperado.

Compararla con su predecesora no es justo, ya que la primera funciona mejor como un experimento introductorio desde el cual fue posible tantear el terreno para presentar al personaje y probar el estilo de comedia. Hoy, con altísimos excesos e insaciable de referencias, esta entrega ofrece mucho más que un rato divertidísimo –sin exagerar, estamos frente a la cinta poseedora de la mejor escena post créditos del cine del género–, pero menos que una historia narrativamente ejecutada (aunque con gran futuro) o personajes realmente memorables.

Porque la excusa del team X-Force si bien genera expectación, su finalidad es menos honrosa en un principio, teoría que probaremos si es que una tercera película es confirmada. De la misma forma, hay varios dispositivos bastante cuestionables en la trama, los cuales, aunque no molestarán sustancialmente al espectador, sí dejan entrever un cierto descuido a nivel de guion en beneficio del efectismo. Pero claro, en una cinta que hasta se ríe de sus propios escritores, cabe preguntarse: ¿realmente importa?

Con grandes áreas para la mejora en cuanto a efectos y CGI de personajes respecta –pues sigue presentando problemas al igual que su antecesora, algo que es posible notar especialmente en Coloso– y algunos arcos narrativos planos, no hay nada que su humor salvaje multi-objetivo, referencias y estilo marcado por el metarrelato marketero en redes sociales, gobernado por Ryan Reynolds, puedan sopesar. Con cameos a otro nivel, esta nueva e inapropiada entrega es un mini universo inimitable e inagotable, que a su vez trabaja con todos sus vecinos de forma hilarante, creando una fiesta de sangre y humor negro a la que todos estamos invitados, y cuyo plato principal es el mercenario regalón que, pese a todo, adoramos ver en pantalla.


Título Original: Deadpool 2

Director: David Leitch

Duración: 119 minutos

Año: 2018

Reparto: Ryan Reynolds, Zazie Beetz, Josh Brolin, Morena Baccarin, T.J. Miller, Karan Soni, Brianna Hildebrand, Leslie Uggams, Jack Kesy, Julian Dennison, Eddie Marsan, Lewis Tan, Bill Skarsgård, Rob Delaney, Terry Crews


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

New Material New Material
DiscosHace 7 días

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 2 semanas

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 2 semanas

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Mindfucker Mindfucker
DiscosHace 4 semanas

Monster Magnet – “Mindfucker”

Dave Wyndorf dejó claro desde el principio que no iba a pasar desapercibido por este mundo como un rockero del...

Boarding House Reach Boarding House Reach
DiscosHace 4 semanas

Jack White – “Boarding House Reach”

Pasaron casi cuatro años para que Jack White volviera a entregar un nuevo álbum de estudio, el que mantenía a...

Stone Temple Pilots Stone Temple Pilots
DiscosHace 1 mes

Stone Temple Pilots – “Stone Temple Pilots”

Stone Temple Pilots no es la primera banda que se enfrenta a la muerte de su figura más icónica y,...

All Nerve All Nerve
DiscosHace 1 mes

The Breeders – “All Nerve”

The Breeders es uno de esos conjuntos que tiene mística. Su existencia se encuentra en un tipo de “historia subterránea”...

Time & Space Time & Space
DiscosHace 2 meses

Turnstile – “Time & Space”

Por más que insistan, hay quienes no se cansan de responder: ¡el punk no ha muerto! En esta ocasión, es...

Time Will Die And Love Will Bury It Time Will Die And Love Will Bury It
DiscosHace 2 meses

Rolo Tomassi – “Time Will Die And Love Will Bury It”

Pensar en la música inglesa, o británica en general, para muchos puede estar relacionado con un sencillo pero sofisticado sentido...

Choosing Mental Illness As A Virtue Choosing Mental Illness As A Virtue
DiscosHace 2 meses

Philip H. Anselmo & The Illegals – “Choosing Mental Illness As A Virtue”

Conocemos bien a Phil Anselmo. El personaje se desenvuelve de manera segura para provocar con la ferocidad de una pantera...

Publicidad
Publicidad

Más vistas