Contáctanos

Cine

De-mentes Maestras

Publicado

en

Prácticamente desde que existe, el cine ha tenido una relación virtuosa con el mundo del crimen. Dado que es un medio de representación de ficciones, en una pantalla se puede desplegar la historia de un grupo de personas completamente amorales de manera muy atractiva. Grandes ejemplos de esto abundan en el cine de directores como Martin Scorsese, cuyo último estreno, “The Wolf Of Wall Street” (2013), fue fuertemente desacreditado por los sectores más conservadores de la crítica por, supuestamente, endiosar a un criminal. Estos comentarios fueron fácilmente descartados por los defensores de la cinta, quienes apuntaron al mensaje moralizante que había detrás: por muy glamorosa que se haya visto la vida de Jordan Belfort, esto no quita que el personaje también haya sido representado como un adicto, estafador y abusador de su esposa. Es el pacto que suelen realizar estas películas: se muestran los excesos, pero a cambio se enjuicia a los personajes. Hay pocas excepciones a esta norma. “De-mentes Maestras” es una, aunque no una demasiado notable.

masterminds-01David Ghantt (Zach Galifianakis) es un tipo tranquilo y afable, que pasa los días soñando con que su trabajo como conductor de camiones blindados sea un poco más emocionante. Cuando su compañera de trabajo y amor platónico, Kelly Campbell (Kristen Wiig), le ofrezca participar en un atraco a su propio trabajo, su vida cambiará drásticamente. Organizados por el ingenioso estafador Steve Chambers (Owen Wilson), David y Kelly se darán a la fuga con un millonario botín en sus manos y la ley en sus talones, en esta historia inspirada en sucesos reales.

Una serie de problemas abundan en la ejecución de “De-mentes Maestras”, y quizás el mayor es su casting. Zach Galifianakis ha encarnado hilarantes personajes secundarios en películas como “The Hangover” (2009) o “Due Date” (2010), pero como protagonista no logra ser ni lo suficientemente empático ni muy interesante. Su especialidad es encarnar a ineptos que bordean lo caricaturesco, por lo que funciona muy bien en dosis pequeñas. A la par, Kristen Wiig es absolutamente desperdiciada como la suerte de objeto de deseo para los personajes. Wiig es una de las mejores comediantes del cine comercial actual, por lo que reducir sus diálogos al mínimo a cambio de tenerla paseándose con minifaldas o escotes es un despropósito.

masterminds-02A esto se suma Owen Wilson, quien básicamente siempre hace varias versiones del mismo personaje –una especie de sinvergüenza con un corazón de oro–, y en ningún momento logra proyectar el peligro que supuestamente emana de su personaje. Por último, Kate Mckinnon (la científica Jillian Holtzmann en Ghostbusters) es relegada a un rol de reparto muy limitado, sin embargo, todos sus breves momentos están entre lo mejor de la película.

A pesar de los problemas de casting, hay varios momentos que hacen reír. Esto hay que atribuírselo a un guion bastante bien redactado y pulido, pero mal ejecutado. Dado que la historia también fluye con facilidad y tiende a mantener el interés, esta tesis parece del todo plausible. En más de una ocasión los protagonistas tiendan a reírse de sí mismos, y especialmente de los lugares comunes del género. Por ejemplo, son mencionados los nombres de Bonnie & Clyde, quizás los forajidos más famosos e imitados del mundo moderno, y da la impresión que la cinta clásica de 1967 es en cierto sentido la inspiración espiritual para “De-mentes Maestras”. Sin embargo, a la que pareciera emular mucho más directamente es a “Butch Cassidy And The Sundance Kid” (1969), película que es casi una burla a la anterior. Mientras que Bonnie & Clyde hacen lujo de una rebeldía y comportamiento anárquico casi punk, Butch y Sundance nunca se tomaban nada en serio; ni siquiera cuando estaban en riego mortal.

masterminds-03Esta misma liviandad permea a toda “De-mentes Maestras”. Dado que nunca hubo víctimas fatales ni heridos durante el millonario robo perpetrado por el personaje de Galifianakis, la cinta puede asentarse en un tono muy vacacional, donde incluso las cárceles se ven acogedoras. Y este es quizás su mayor valor: de principio a fin, en ningún momento aparece el mensaje de que robar y romper las normas está mal. En su lugar, el protagonista le asegura a la audiencia de que su “atrevimiento” le dio la fuerza para vivir de verdad, además de convertirlo en una celebridad nacional.

Si hubiera tenido un casting más preciso, “De-mentes Maestras” quizás podría haberse elevado hasta ser una cinta de peso, al mismo nivel de obras anteriores de sus intérpretes,  especialmente teniendo en cuenta que la falta de arrepentimiento de su protagonista recuerda mucho al del presidente recientemente electo en Estados Unidos, país donde ocurrió la historia aquí retratada.

Por Lucas Rodríguez

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Cine

Star Wars: Los Últimos Jedi

Publicado

en

Star Wars: Los Últimos Jedi

Enfrentarse al desafío de continuar el legado de la magnánima franquicia de Star Wars, es un reto que no sólo debe tomarse con precaución, sino también con valentía. “Star Wars: Los Últimos Jedi” se posiciona en la cartelera con el camino bien pavimentado. Tras la sorpresiva aparición de “The Force Awakens” (2015) y el arrollador éxito de “Rogue One” (2016), el episodio ocho tiene por desafío mantener (y elevar) la barra de calidad que sus dos antecesoras han cimentado. Así como sus protagonistas tienen la responsabilidad de hacerse cargo del lado luminoso y oscuro de La Fuerza, esta película tiene como meta no sólo entretener y dar taquilla, sino cambiar el paradigma con el cual la saga se ha abordado en sus cuarenta años de historia.

La película retoma donde nos dejó el episodio VII. La primera orden ha destruido a la nueva República y, a pesar de haber perdido la base Starkiller, su superioridad militar respecto a la resistencia deja a los rebeldes al borde de la desaparición. Por otro lado, la chatarrera sensible a La Fuerza, Rey (Daisy Ridley), intenta traer de vuelta a la resistencia al legendario y deprimido Jedi, Luke Skywalker (Mark Hamill). La paz en la galaxia pende de un hilo y las fuerzas de ambos bandos se jugarán todas sus cartas en un choque inevitable, del cual uno de los dos no saldrá bien parado.

La trama de “Los Últimos Jedi” no deja espacios para respirar. Juega a tres bandas argumentales que consiguen conjugarse con la armoniosa astucia que sólo Disney parece conocer: la tensa acción, la sensible introspección y la rápida comedia. Porque sí, “Los Últimos Jedi” encaja perfectamente en la efectiva fórmula de las películas de Marvel; un equilibrio eficaz entre el vértigo, la intimidad y el cómodo drama, todo condimentado con amplias dosis de risas fáciles. Gracias a esto, la trama planteada por el director y guionista, Rian Johnson, consigue avanzar rápidamente y no deja muchos momentos para la discusión (aunque después del análisis ciertas cosas no cuadran mucho). Aun así, la historia se hilvana perfectamente con la línea editorial planteada en “The Force Awakens”, o más bien consigue madurar esas directrices y las empuja hacia los límites que su cinética narrativa permite. El guion avanza en tres líneas narrativas que progresan con una lógica aceptable y que consigue sumergirnos en el suspenso, la intriga y, sobre todo, la sobretonal emoción que la película pretende ostentar.

Los personajes se dividen en dos grupos claramente definidos: la nueva generación y las antiguas leyendas. Finn (John Boyega) y Poe Dameron (Oscar Isaac), rostros habituales, encabezan cada uno un arco argumental cargado de tensión y contratiempos. Finn juega un papel fundamental en el desarrollo de la trama entre la resistencia/primera orden y, aunque sus acciones se delimiten más por el azar que por mérito propio, consigue desarrollar una historia funcional y sin vueltas muy complejas. Dameron, por otro lado, finalmente protagoniza la trama que se le debía desde el episodio pasado y, como comandante de la resistencia, se enfrenta a decisiones morales que conllevan a enfrentar un tópico recurrente en el universo Star Wars: la impetuosa juventud versus la sabiduría que da la experiencia ¿Qué es más necesario, mártires o líderes? Una reflexión que la franquicia había obviado y que, por fin, se materializa con orgánica eficacia en la trama del piloto más hábil de la resistencia.

Pero todo esto no es más que un acompañamiento para lo realmente interesante, Rey y Kylo Ren (Adam Driver), quienes se roban toda la atención del filme al ser, quizás, los personajes de la franquicia fílmica que mayor conexión tienen con La Fuerza. En este punto, Johnson consigue un sorprendente manejo del suspenso y la inmersión. Nos mantiene capturados durante toda la película en espera a ver cómo se resuelven las dudas planteadas en el episodio anterior y consigue cosechar un crecimiento, si bien no sobresaliente, al menos creíble de sus nuevos héroes. El manejo del misterio y la intriga en la trama de los dos sensibles a La Fuerza es el punto más destacado de esta historia, la cual no termina por sorprender, pero si consigue coherencia y solidez respecto a los personajes que construye. Rey evoluciona, con sentido y razón, pero sigue siendo un personaje plano y bidimensional, mientras que Kylo Ren no hace más que avanzar, a veces desde la puberta hipérbole, como el gran protagonista de la nueva franquicia.  Ambos son los indiscutibles líderes de esta nueva camada de películas, quienes, en distinta medida, mantienen con vida la ambigüedad que implica La Fuerza, la luz y el lado oscuro; lo correcto y lo necesario.

Por otra parte, es imposible obviar a las leyendas Luke Skywalker y Leia Organa (Carrie Fisher). La princesa cumple su rol como general y personaje de apoyo, mientras que Luke, en esta faceta decaída y cabizbaja, entrega una interesante interpretación como último y decadente maestro Jedi. En este punto vale la pena detenerse, pues Disney parece no tener escrúpulos en volver evidente su divorcio con el legado de George Lucas y continuar con su insípido manejo de los personajes clásicos. Los hermanos Skywalker tienen limitados momentos propios a lo largo del filme, pero, por cómo se les aborda, pareciera que cuarenta años de legado súbitamente han desaparecido en provecho de los nuevos protagonistas. Asimismo, los secundarios “de antaño” han desparecido casi por completo y sus participaciones son limitadas a la comedia y los gags. Una lástima.

En lo técnico la película es un acierto en todas sus áreas. Fotográficamente, la madurez de la saga salta a la vista. Diversos fotogramas nos entregas variadas metáforas visuales que nos hablan del mundo interno de los personajes, como la frustración que siente Luke o la soledad que rodea a Rey y Kylo. La música, a cargo del maestro John Williams, se empareja con el montaje y levantan escenas enteras, entregándonos un espectáculo de vértigo, suspenso y emociones.

Visualmente el filme es un éxito en justa regla. La brutal pericia de la post producción demostrada por LucasFilm en las dos entregas anteriores alcanza su peak en este momento, dando vida a mundos llenos de detalles (el caso de los planetas) y dotando de espectacularidad toda la marcialidad de la Nueva Orden. En terrenos espaciales, las batallas están logradas bastante bien y, aunque limitadas, divierten dentro de lo posible. En general los combates, espaciales y terrestres, no son el plato fuerte del filme (en comparación con la suprema “Rogue One”), no así las coreografías e intrépidas batallas de sables láser y similares, las cuales deslumbran gratamente. Esta es una película que visualmente envejecerá muy bien y cuyos méritos en ese apartado no pasan solamente por la solidez de sus efectos especiales, sino también por la clara sensibilidad detrás de su visión fotográfica y su armado de montaje.

“Los Últimos Jedi” finalmente se libera de la mochila que implica cargar con ocho películas en su espalda y, a la velocidad de la luz, emprende vuelo propio en pos de la nueva generación, tanto de héroes como de espectadores. Los tiempos han cambiado y así mismo lo han hecho las audiencias y los realizadores, por lo que es obvio que la narrativa de Star Wars mute hacia la sintonía de Disney y sus otras patentes: comedia fácil, villanos planos y héroes bidimensionales que coexisten en una trama de manual escrita por talentosos guionistas. Si “The Force Awakens” fue un evidente tributo a la trilogía original, “Los Últimos Jedi” toma limitados y puntuales elementos de la saga, les da identidad propia y consigue entregarnos algo jamás visto, nuevo y propio. Quienes esperen revisionar “The Empire Strikes Back” (1980), acá no la van a encontrar. La saga ha tomado su propia ruta y, salvo puntuales momentos, delimita un nuevo camino por el que continuará la franquicia; no hay vuelta atrás. El filme es el heredero perfecto para la línea editorial planteada en el episodio VII, la hija prodigio de la space opera de J.J. Abrams. Sea esto bueno o malo, sólo el tiempo lo dirá.


Título Original: Star Wars: The Last Jedi

Director: Rian Johnson

Duración: 152 minutos

Año: 2017

Reparto: Daisy Ridley, John Boyega, Adam Driver, Óscar Isaac, Mark Hamill, Carrie Fisher, Domhnall Gleeson, Benicio del Toro, Laura Dern, Gwendoline Christie, Kelly Marie Tran, Lupita Nyong’o, Anthony Daniels, Andy Serkis, Warwick Davis


Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

The Dark Side Of The Moon The Dark Side Of The Moon
DiscosHace 1 día

El Álbum Esencial: “The Dark Side Of The Moon” de Pink Floyd

No hay que ser seguidor de Pink Floyd para reconocer que “The Dark Side Of The Moon” marca uno de...

Low In High School Low In High School
DiscosHace 2 días

Morrissey – “Low In High School”

Hubo una época en que no teníamos el poder de juzgar instantáneamente a las personas en la plaza pública virtual...

Utopia Utopia
DiscosHace 3 días

Björk – “Utopia”

El espejo es inclemente. El paso del tiempo es implacable. Los cambios forzosos desgastan, y eso se nota en las...

Who Built The Moon? Who Built The Moon?
DiscosHace 4 días

Noel Gallagher’s High Flying Birds – “Who Built The Moon?”

Luego de haber recorrido todo el mundo presentando su “Chasing Yesterday” (2015), Noel Gallagher comenzó a cuajar el tercer larga...

Ununiform Ununiform
DiscosHace 7 días

Tricky – “Ununiform”

Inglaterra ha sido tierra fértil para las reinvenciones musicales, las nuevas escenas e incluso nuevos estilos. Tal es el caso...

Pacific Daydream Pacific Daydream
DiscosHace 1 semana

Weezer – “Pacific Daydream”

Musicalmente los años noventa se presentaron como una década estruendosa, agitada, combativa y cambiante. De aquellos años, en la mayoría...

The Dusk In Us The Dusk In Us
DiscosHace 1 semana

Converge – “The Dusk In Us”

Este ha sido un año grandioso para los fanáticos de Converge. En marzo sorprendieron con “Jane Live”, registro en vivo...

Ex La Humanidad Ex La Humanidad
DiscosHace 2 semanas

Electrodomésticos – “Ex La Humanidad”

El pavimento quema las retinas y el reflejo de un sol inclemente se potencia por el efecto de las fachadas...

Unknown Pleasures Unknown Pleasures
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Unknown Pleasures” de Joy Division

Hacia finales de la década del 70, el mundo del rock parecía transformarse con mayor premura de lo que lo...

Luciferian Towers Luciferian Towers
DiscosHace 2 semanas

Godspeed You! Black Emperor – “Luciferian Towers”

Godspeed You! Black Emperor es de esas bandas que ha logrado construir una identidad reconocida. Cuando suenan, se sabe que...

Publicidad

Más vistas