Conéctate a nuestras redes
Skyfall Skyfall

Comentarios

Operación Skyfall

Publicado

en

Sería injusto decir que recién este año James Bond se dio cuenta que vivía en un mundo sin un bloque definido, sin un enemigo puntual que pueda identificar con una nación, un territorio o una ideología. El muro cayó hace más de 20 años, ya no existen los comunismos en Europa del Este, y China es un paraíso capitalista más. Para todos, la idea del agente secreto al servicio de Su Majestad suena ya anticuada, como sus trajes, sus artefactos tecnológicos y los martinis agitados, no mezclados. Al parecer el mundo ya no necesita a James Bond, algo que parece reforzarse con los problemas para producir la cinta 23 del agente doble cero, luego del muy bien justificado reboot de “Casino Royale” (2006) y la mediocre “Quantum Of Solace” (2008). La quiebra de MGM hizo peligrar la entrega que vendría a coronar la celebración del 50 aniversario desde “Dr. No” (1962), debut de las historias de Ian Fleming en el cine. Por eso, quizás la misión más complicada en la carrera de Bond y también para los productores, era sacar una nueva carta de la manga y sorprender con “Operación Skyfall”, la última aventura del agente con licencia para matar.

Como nunca, en medio siglo de producciones sobre las misiones de 007, el argumento de la película va tan a la par con las complicaciones surgidas durante el rodaje. En “Operación Skyfall”, Bond (Daniel Craig) es dado por muerto luego de una fallida misión en Estambul. Tras el atentado a la sede del MI6, decide regresar para buscar y capturar a quien está detrás de la organización que perpetró el atentado, y que pone en peligro la continuidad y el legado de la institución que sustenta a los agentes doble cero. Además, este enemigo desconocido guarda una relación profunda con el mismo servicio secreto británico, y sus objetivos son personales, movidos por el odio y el resentimiento hacia M (Judi Dench).

Estamos ante una historia clásica de James Bond, no hay demasiadas sorpresas en ese sentido. Los giros son conocidos, la trama está construida sobre todos los elementos clásicos que han habitado en el universo 007: malos carismáticos y presos de su pasado; un Bond que no respeta a sus jefes, pero que, llegado el momento, demostrará su lealtad a la corona y a quienes confían en él; chicas bellas en escenarios opulentos que representan la tentación y el peligro; y acción al filo de la muerte. Esta es una película para fanáticos, para los que continúan siendo devotos de las aventuras de Bond y también para los que disfrutan de inteligentes, coherentes y bien calculadas películas de acción.

Está claro que el aniversario número 50 de la franquicia cinematográfica más extensa de la historia, necesitaba que cada uno de los elementos que la hicieron famosa estuvieran presentes. La referencia es constante, y Bond a cada instante está hablando sobre los anteriores Bond, desde Connery hasta Brosnan, los que han construido el mito, cada uno entregando un matiz distinto a la personalidad del agente británico. Todos los detalles están presentes, y lo mejor, cada uno está justificado y es un factor que acentúa la idea principal del film. Porque la cita no es sólo referencial o a modo de homenaje, también suena a parodia. Aquí Bond es consciente de su legado, de sus imitadores y, porqué no decirlo, de los hijos que ha dejado repartidos por la historia del cine comercial. Nadie está más autorizado que él mismo para reírse de sus tics, manías y lugares comunes, porque acá son la conciencia del lugar que ocupa en la historia del cine.

Es Bond quien inventó a Bond, y es él mismo el responsable de darle el giro necesario al mito que lo sustenta. Es el personaje dentro de la película, y los productores fuera de ella, los que cargan con el peso de los años, que traen la experiencia, pero también la repetición, la falta de novedad. Es aquí donde se muestran dos caminos posibles ante el desgaste creativo: la reinvención (actualización) o la parodia. Con “Casino Royale” (2006) se logró de manera inteligente la primera, porque Bond ya no es invencible; se ensucia, sangra, sufre y se enamora, cargando luego con la traición y el despecho. “Operación Skyfall” logra, en parte, consolidar esa imagen aterrizada del agente secreto, pero sólo en parte. Su misión no es hacer que Bond nos parezca humano, es más bien lo contrario, porque pese a ya estar viejo, repetido y ser tratado durante todo el film como una pieza de museo, es Bond quien demuestra que con convicción y esfuerzo, puede recuperar el reinado que le han tratado de quitar una infinidad de héroes de acción que lo han imitado, pero jamás igualado.

“Operación Skyfall”, con su vuelta al origen mismo del héroe británico por excelencia, es la declaración de principios de aquellos que crearon al mito. Con la inteligente mezcla de autorreferencia, parodia y reinvención acorde a los tiempos, Bond consolida el sitial que había perdido al dispersarse sus clásicos enemigos, minando su vigencia en la actual sociedad globalizada, donde parece que es más peligroso un hacker apátrida que un agente secreto con una Walther PPK/S 9mm. Las amenazas ahora están en las sombras, son más difíciles de identificar, pero con “Operación Skyfall” el agente 007 logra darle una respuesta más que afirmativa a la pregunta ¿El mundo (del cine) aún necesita a James Bond?

Por Juan Pablo Bravo

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

La Mirada Incendiada

Publicado

en

La Mirada Incendiada

Tiempos de dictadura, un hijo de exiliados políticos que vuelve a Chile por cuenta propia y un crimen de crueldad inconmensurable por parte de las fuerzas de orden. El tercer largometraje de ficción de la directora Tatiana Gaviola, “La Mirada Incendiada”, inicia con las palabras “Inspirada en un hecho real”, tomando como punto de partida el conocido Caso Quemados, atentado en el que Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas de Negri fueron víctimas de un ataque incendiario por parte de militares a plena luz del día en la vía pública.

Protagonizado por Juan Carlos Maldonado en el papel de Rodrigo, el filme prometía sin duda ser un aporte para la memoria de nuestro país, dada la historia en cuestión y su contexto, sin embargo, esta promesa metamorfoseó hasta convertirse no sólo en polémica, debido a la nula influencia que tuvo la familia de Rojas de Negri en materias de decisión cinematográfica, sino que también es una cinta que no cumple del todo con los objetivos que parece perseguir.

El inicio de la película muestra a Rodrigo volviendo a Chile con una cámara bajo el brazo y el propósito de desempeñarse cómo fotógrafo profesional. Tras andar un rato medio perdido, y luego de ser ayudado por una amiga vecina de su tía, logra llegar a la casa de esta y sus dos primas menores, quienes cariñosamente lo acogen a lo largo de la trama. Tras esto, se forjan lazos emotivos que dan cuenta de la personalidad dulce y templada del protagonista. De esta forma, se retrata claramente cómo Rodrigo influyó en la vida del resto de los personajes mediante escenas variadas, que muestran momentos íntimos en los que estos interactúan, desde conversaciones nocturnas y abrazos diurnos, hasta experiencias traumáticas que refuerzan vínculos.

A lo mencionado anteriormente, se suma la manera en que los personajes se comunican entre sí. Si bien, el guión resulta claro y conciso, los intercambios de palabras se articulan principalmente a través de diálogos medianamente breves y en ocasiones incluso un poco rígidos, cayendo en la sobre explicación del contexto dictatorial en el que ocurren los eventos una y otra vez, resultando en parte obvios. Además, el guión demuestra la clara intención de introducir gran variedad –y cantidad– de expresiones y/o dichos chilenos, dando así a entender una identidad lingüística acertada, que da cuenta de aspectos de nuestra cultura, pudiendo haber sido presentado de manera igualmente oportuna, pero a través de matices más sutiles.

Por otro lado, Rodrigo es retratado a través de conversaciones y acciones como un joven que no se encuentra realmente al tanto ni de la situación a nivel país, ni de las restricciones que esto implica, modificando el relato y añadiendo romanticismo mediante la presencia de un protagonista en parte inocente, que sueña con denunciar las injusticias del golpe sin pensar en repercusiones. En este sentido, resalta también el carácter poético que busca reflejar la voz en off de narradora de la historia –perteneciente al personaje de Carmen Gloria Quintana–, sugiriendo la existencia de una profunda relación previa al hecho incendiario entre Carmen Gloria y Rojas de Negri, interpelando acciones y decisiones tomadas por el protagonista. Esto agrega de manera similar un toque de romanticismo que resulta algo forzado y, sobre todo, algo lejano a la realidad de los hechos.

En cuanto a la atmósfera, la película logra reflejar el miedo colectivo y la tensión de la época, además de espacios y elementos característicos que resultan clave para retratar el período, tales como cacerolazos, protestas y allanamientos. Las escenas no son demasiado largas, por lo que hacen que la cinta sea dinámica y en su mayoría liviana, teniendo en consideración la carga del tema que trata. Sin embargo, esto mismo es lo que también genera que en algunas ocasiones se pierda un poco la continuidad entre una escena y la siguiente.

Por último, cabe destacar que, si bien las heridas dejadas por el flagelo dictatorial a lo largo y ancho de este territorio siguen estando cargadas de un rojo fresco y humeante, vale la pena que historias como estas vean a la luz en el formato cinematográfico, alimentando la memoria de nuestro país mediante expresiones artísticas cargadas de historia. Por desgracia, “La Mirada Incendiada” no cumple del todo con este objetivo, quedando al debe principalmente en temas de fidelidad con la memoria histórica nacional y la empatía hacia víctimas del caso, ya que, a pesar de que se deja en claro que el filme tan sólo se inspira en los hechos reales, este sin duda abre paso a preguntas que vale la pena hacerse. ¿Hasta qué punto es viable mezclar realidad y ficción? ¿De qué manera abordar temáticas delicadas de la manera más empática posible? Lamentablemente, en ese sentido “La Mirada Incendiada” desarrolla su narrativa omitiendo aquel elemento tan importante.


Título Original: La Mirada Incendiada

Director: Tatiana Gaviola

Duración: 102 minutos

Año: 2021

Reparto: Juan Carlos Maldonado, Catalina Saavedra, Gonzalo Robles, María Izquierdo, Cristina Aburto, Constanza Sepúlveda, Belén Herrera, Pascal Balart, Estrella Ortiz


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Itaca Itaca
DiscosHace 4 días

Txakur – “Itaca”

Como su carta de presentación, Txakur apareció en 2018 con “La Era De La Información”, un EP donde dibujó paisajes...

ULTRAPOP ULTRAPOP
DiscosHace 6 días

The Armed – “ULTRAPOP”

El adjetivo que mejor podría aplicársele a The Armed es “impenetrable”, y aún así puede ser motivo de discusión porque,...

The Battle At Garden’s Gate The Battle At Garden’s Gate
DiscosHace 2 semanas

Greta Van Fleet – “The Battle At Garden’s Gate”

Todo lo que rodeó la elaboración, grabación y lanzamiento del segundo disco de Greta Van Fleet, es digno de atesorarse...

Sweep It Into Space Sweep It Into Space
DiscosHace 2 semanas

Dinosaur Jr. – “Sweep It Into Space”

Con más de 30 años de trayectoria y una disfuncional, tensionada e intermitente relación creativa, Dinosaur Jr. ha tomado la...

Dream Weapon Dream Weapon
DiscosHace 3 semanas

Genghis Tron – “Dream Weapon”

Pasar de un sonido arrollador e irrefrenable hacia una propuesta etérea y mucho más sobria, es un movimiento que causa...

Is 4 Lovers Is 4 Lovers
DiscosHace 3 semanas

Death From Above 1979 – “Is 4 Lovers”

Conceptualmente hablando, ir a contrapelo de la estructura guitarra-bajo-batería en el rock es audaz por lo bajo, porque los resultados...

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 1 mes

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 1 mes

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 2 meses

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 2 meses

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

Publicidad
Publicidad

Más vistas