Conéctate a nuestras redes
El Bosque Maldito El Bosque Maldito

Comentarios

El Bosque Maldito

Publicado

en

El género de terror es difícil porque, en gran medida, depende del arduo balance entre historia y terror. Es complicado relatar una historia de forma clara y efectiva si, como realizador, además hay que construir momentos de tensión y miedo, por lo tanto, también se complica construir personajes queribles e interesantes si hay que tenerlos corriendo por sus vidas escena por medio.

Algunas películas actuales han buscado cambiar esto, tratando de llevar el género más allá de estas convenciones. Películas como “It Follows” (2014) y “Hereditary” (2018) usan elementos de terror para retratar temáticas poco usuales en el género, como tragedia familiar o iniciación sexual adolescente. Sin embargo, muchas cintas de terror siguen apoyándose en las mismas fórmulas y estructuras, algunas llegando a usar similares temáticas y conceptos. Esto no es necesariamente malo, y hay grandes ejemplos actuales de producciones que logran contar de manera exitosa historias de terror tradicionales, como “The Conjuring” (2013). “El Bosque Maldito”, debut del director irlandés Lee Cronin, busca hacer lo mismo: contar una historia con algunos elementos ya vistos, pero de manera efectiva.

Sarah (Seána Kerslake) es una madre soltera que llega a vivir a una localidad rural en Irlanda junto a su hijo Chris (James Quinn Markey), en una casa al lado de un bosque. Un día, Sarah conoce a Noreen (Kati Ouitinen), una mujer senil que le dice que Chris no es su hijo de verdad, que es un impostor. Esta idea comienza a crecer en la mente de Sarah, a medida que su hijo comienza a tener comportamientos cada vez más extraños, y ella cuestiona su propia cordura. ¿Se está volviendo loca? ¿O realmente su hijo fue reemplazado por un impostor, y qué relación podría tener esto con el enorme socavón que se esconde entre los árboles en el bosque detrás de su casa?

La trama podría resultar reconocible para muchos; la idea del impostor se ha visto en varias películas de diferentes estilos, como “Ich Seh Ich Seh” de 2014, e incluso cualquiera de las versiones de “The Invasion Of The Body Snatchers”. Por otro lado, el tópico de niños malévolos ha sido explotado por Hollywood hasta el hartazgo, incluso este mismo año con “The Prodigy” (2019). Sin embargo, en este caso la trama y los personajes están lo suficientemente bien manejados como para que la película se sostenga, a pesar de basarse en una idea tan trillada.

El relato avanza de forma inteligente, centrándose más que en la típica idea del niño poseído, en la posibilidad de que Sarah en realidad esté perdiendo la cordura, que es lo que aparentemente sucedió con su vecina Noreen hace décadas. ¿Es real lo que piensa o se está volviendo loca? Estas dudas terminan desapareciendo hacia el final de la película, que es cuando la obra se vuelve mucho más tradicional en su tratamiento del terror. Esto resulta un tanto decepcionante desde un punto de vista narrativo, pero lo compensa generando momentos realmente escalofriantes, llegando a recordar incluso los momentos más tensos en “The Descent” (2005). Y el hecho de que este final lleve a una resolución bastante satisfactoria, hace que se vuelva difícil quejarse realmente de las decisiones narrativas que toma Lee Cronin.

En el apartado visual la película funciona sumamente bien. El tratamiento de la luz y el color generan una atmósfera enfermiza y opresiva, dando la sensación constante de que algo anda mal. Por otro lado, la imaginería del filme tiene elementos sumamente atractivos y perturbadores, partiendo por el socavón que se encuentra en el bosque. El tipo de encuadres y el tratamiento sonoro con que Cronin retrata el hoyo que da al título original de la película (“The Hole In The Ground”) provoca incomodidad y tensión, dando una gran personalidad a un simple accidente geográfico. Además, hay varios momentos un tanto surreales, que buscan hacer entrar en el estado mental de Sarah. Esto le da a “El Bosque Maldito” más personalidad que muchas películas de su género.

Las actuaciones también funcionan, aunque hay algunos problemas. James Quinn Markey cae en la clásica interpretación de niño poseído con actitud extrañamente cortés y educada, como se ha visto en innumerables ocasiones. Sarah resulta más interesante, entregando mayores sutilezas a la relación con su hijo, aunque tampoco resalta particularmente. Ambos personajes resultan un poco planos, pero no alcanzan a distraer de la historia.

Finalmente, “El Bosque Maldito” es una película de terror que se dispone a contar una historia simple y pequeña de manera efectiva, poniendo la importancia en la trama y los personajes más que en la espectacularidad de sus efectos, y lo logra bastante bien. Demuestra que es posible hacer terror tradicional incluso con elementos trillados, si se cuenta una historia de manera honesta, poniendo el énfasis en lo que realmente importa en vez de colgarse de franquicias conocidas para ganar dinero con películas mediocres.


Título Original: The Hole In The Ground

Director: Lee Cronin

Duración: 90 minutos

Año: 2019

Reparto: Seána Kerslake, James Cosmo, Kati Outinen, Simone Kirby, Steve Wall, James Quinn Markey, Eoin Macken, Sarah Hanly, Bennett Andrew, David Crowley, John Quinn


Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Andres

    18-Jun-2020 en 6:55 pm

    Se queda muy lejos de The Conjuring o It Follows.

    La doy un aprobado justo, un 5 solo por los 20 minutos del final y la fotografía de la peli, todo lo del principio aburrido.

Responder

Comentarios

Mystify: Michael Hutchence

Publicado

en

Michael Hutchence

La mayor trampa de un documental musical es caer en el éxito objetivo más que en la potencia de los fracasos subjetivos. De hecho, cuando aquello ocurre, se olvida la fuerza de lo documental y se queda la predominancia de la música, de la figura, pero más allá de cualquier cosa, un hálito a discurso oficial que, pese a ciertos bemoles, no se advierte en “Mystify: Michael Hutchence”. Y eso es vital para que el trabajo evite quedarse a medio camino entre el brillo de una estrella de la música popular australiana y las tormentas que pueden aquejar a alguien que elige el aislamiento por sobre la petición de ayuda a los cercanos.

La historia de Michael Hutchence podría ser pensada como la del ascenso y caída de INXS, conjunto clave para el pop-rock australiano, con una influencia mundial que se desvaneció más rápido de lo debido. Pero lo cierto es que la vida de Hutchence, y todo lo que la rodeaba, exigía un trabajo puntilloso y bien hilvanado. Eso es lo que el director Richard Lowenstein comprendió a la perfección, desde el armado estructural de la trama hasta la sensible decisión de que el relato fuera coral, sin entrevistas en cámara, sólo material de archivo y entrevistas en off, lo que puede mostrar ciertas incongruencias a nivel de guion, pero sin duda que permite mirar con diferentes ángulos la vida de Michael.

En vez de mostrar los hitos de INXS, como haría un documental clásico, por ejemplo, “Queen: Days Of Our Lives” (2011), lo que se va construyendo en “Mystify: Michael Hutchence” es cada parte de la persona detrás de la carismática, sensual y misteriosa figura del vocalista de la banda. Sus relaciones sentimentales, incluyendo testimonios de parejas históricas, como Michelle Bennett, Kylie Minogue o Helena Christensen, van dando a conocer no sólo los detalles de esos pasajes de la vida de Hutchence, sino también construyendo las certezas y dudas que él tenía consigo mismo, generando un puente entre sus historias en el presente narrado y su pasado, sus raíces familiares, y también sus intereses más allá de la música.

Algo que llama la atención es el nivel de extensión del archivo propio que tenía Michael Hutchence, incluso en su adolescencia, con material en video que mostraba lo que había detrás de las imágenes ya conocidas, permitiendo así que el retrato sea aún más fidedigno porque no hay necesidad en rellenar el documental con registros en vivo o entrevistados en pantalla. En vez de ello, la presencia del cantante es intoxicante, con pocos respiros, en un cúmulo de información que aprieta el pecho y dificulta la respiración, entregando parte de la experiencia que implicaba para el protagonista ser parte de su propia historia.

El punto más cercano a la creación de una historia oficial sobre Hutchence puede ser la forma cándida en la que se habla de drogas en el documental, algo que puede llevar a equívocos respecto a la influencia de este tipo de sustancias en la historia general o en sucesos específicos. Pero, fuera de ello, los roces creativos, administrativos, sentimentales o familiares se exponen con la suficiente imparcialidad como para entender que había una acumulación de experiencias más allá de las drogas, y que tenerlas lejos de la mira no era un acto de saneamiento, sino que de perspectiva para comprender cómo una vida puede recibir tantos estímulos externos e internos, como para que las drogas no parecieran ser tan fuertes.

El mayor problema en este trabajo audiovisual –que en lo técnico está claramente pensado para una sala de cine, desde la mezcla de sonido hasta la disposición de textos en pantalla– está en el guion, que cae en las trampas del relato coral y deja cojas algunas patas de la historia. “Mystify: Michael Hutchence” es exigente porque la cantidad de información, descripción y emoción dispuesta en pantalla es grande, y puede ser un tanto desconcertante para quien no sea conocedor de la historia de INXS o de su protagonista, pero también es parte de la experiencia, que en este caso, tal como el título de la obra, intenta engañar a quienes creían conocer al artista sólo por la altura de su figura, dando cuenta de todo lo auténtico que en verdad tenía un creador cuya pérdida más terrible no es la musical, sino la humana.


Título Original: Mystify: Michael Hutchence

Director: Richard Lowenstein

Duración: 102 minutos

Año: 2019

Reparto: Michael Hutchence, Patricia Hutchence, Kylie Minogue, Helena Christensen, Bob Geldof, Paula Yates, Lesley Lewis


Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Providence Providence
DiscosHace 1 día

Ulthar – “Providence”

Algo muy valioso dentro de la música extrema es la diversificación del sonido y su amplitud de opciones, exigiendo a...

Mordechai Mordechai
DiscosHace 2 días

Khruangbin – “Mordechai”

En un presente tan automatizado como el actual, Khruangbin ha logrado con éxito captar la atención de la audiencia con...

Hum Hum
DiscosHace 5 días

Alain Johannes – “Hum”

La carrera de Alain Johannes habla por sí sola. Como “hombre en las sombras” ha sido el responsable de un...

Savage Peace Savage Peace
DiscosHace 1 semana

Partisan – “Savage Peace”

Actualmente, una frase como “paz salvaje” resulta tan paradójica como acertada. La brusquedad de los cambios en los ritmos de...

Women In Music Pt. III Women In Music Pt. III
DiscosHace 1 semana

HAIM – “Women In Music Pt. III”

Desde el lanzamiento de “Summer Girl” el año pasado, era claro que el tercer álbum de HAIM, “Women In Music...

Hell Will Come For Us All Hell Will Come For Us All
DiscosHace 2 semanas

Aversions Crown – “Hell Will Come For Us All”

Australia no sólo es el país originario de bandas importantes de rock como AC/DC, y otras que nacieron durante la...

Amends Amends
DiscosHace 2 semanas

Grey Daze – “Amends”

Para quienes crecieron con los himnos de Linkin Park sonando fuerte en la radio y en la televisión, la muerte...

Consummation Consummation
DiscosHace 2 semanas

Katie Von Schleicher – “Consummation”

Las limitaciones jamás han sido un impedimento para Katie Von Schleicher, por el contrario, se convirtieron en su sello. Para...

Lamb Of God Lamb Of God
DiscosHace 2 semanas

Lamb Of God – “Lamb Of God”

Con un poco más de dos décadas de historia, incluyendo sus inicios bajo el nombre Burn The Priest, la carrera...

Punisher Punisher
DiscosHace 3 semanas

Phoebe Bridgers – “Punisher”

En tiempos de pandemia se idealiza la experiencia de la música en vivo, y se extraña, por supuesto, como la...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: