Conéctate a nuestras redes
El Ártico El Ártico

Comentarios

El Ártico

Publicado

en

Las películas donde un protagonista ha quedado varado en un peligroso lugar remoto con la obvia necesidad de salir de allí, por más específicas que suenen, no son algo fuera de lo común. Las hay en desiertos, océanos y el espacio, por nombrar algunos escenarios, y proveen un setting adecuado para una buena historia, en la que un protagonista tendrá que intentar volver a casa con toda la fuerza de la naturaleza en su contra. Esto le permitirá el poner a prueba su espíritu humano y recordarnos a los espectadores el no subestimar al planeta en el que nos encontramos.

En “El Ártico” el escenario esta vez es el congelado desierto blanco al norte de Islandia que lleva el mismo nombre, un lugar interminable donde Overgård (Mads Mikkelsen) queda a su merced tras haber caído en una avioneta que lo sobrevolaba. Allí se dedica a pescar, conocer el espacio y buscar señales en lo que es una supervivencia efectiva, pero perturbadora, que se podría prolongar quizás por mucho tiempo. La cinta cobra fuerza cuando decide aventurarse más allá de los límites que conocía y dejar su lugar seguro para intentar llegar a un campamento base que le promete la salvación.

Ensayos han sido escritos sobre la importancia del primer plano en la narrativa de la historia, y lo difícil que es para un actor el transmitir y comunicar la carga de la historia a través de su rostro. Mads Mikkelsen es lo suficientemente bueno en su trabajo como para que podamos entender qué significa cada suceso que toma lugar en la película, los riesgos que conlleva o la esperanza que suscitan. Es él el encargado de que nos importe (y cuánto) las cosas que pasan, que confiemos en él y estimemos paso a paso las probabilidades que tenga de sobrevivir.

Esta cinta de Joe Penna es “127 Hours” (2010) sin los recursos dinámicos y “El Náufrago” (2000) sin tanto sentimentalismo; una versión de “All Is Lost” (2013) más europea y estática. En el fondo, nada que no hayamos visto antes ni que seamos incapaces de imaginar dada la premisa. Aquí los elementos que están en juego son los esperables: cambios climáticos, animales salvajes, la escasez de la comida y el sufrimiento de la desolación. Y es que este tipo de historias, las de supervivencia, existen y no se puede innovar mucho dentro de ellas, sólo hacerlas más o menos efectivas.

La dirección en ese sentido es precisa y efectiva. El ambiente es mostrado como vasto e inabarcable, pero también digno de admiración. Los planos generales no indican un lugar hostil, sino más bien un terreno que no ha sido intervenido y en el que nadie podría encontrar rescate. Entonces, el centrarse tanto en Mikkelsen es la decisión correcta para permitirnos empatizar, involucrarnos emocionalmente en la historia y reaccionar ante los más pequeños detalles: una caña moviéndose en señal de que picó un pescado, la aparición de alguien más en esa tierra inhóspita; todo para mantener una tensión que se sostiene y va creciendo, aunque sospechemos hacia dónde va el relato.

Así es como el guion se las arregla para que ocurran los hitos suficientes para mantenernos interesados en una historia de un solo personaje y sin diálogos. Hay enfrentamientos (una pendiente, un oso), pérdidas (heridas, hurtos), ganancias (fuego, una señal de salvación), que permiten que pongamos el ojo en cada micro acción que ocurre y especulemos sobre cómo puede repercutir, qué significará para su supervivencia, si es que lo va a lograr o no.

Finalmente se trata de un drama terrorífico, realista y respetuosamente contado sobre la sobrevivencia de un hombre con herramientas, convicción y valores, pero que no cae en efectismos, emociones fáciles ni soluciones exageradas. Es transportar al espectador a una situación extremadamente específica y, con sentido común y humanidad, mostrarle cómo se podría desenvolver uno en esa posición.


Título Original: ArcticEl Ártico

Director: Joe Penna

Duración: 98 minutos

Año: 2018

Reparto: Mads Mikkelsen, Maria Thelma Smáradóttir

 


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Minari

Publicado

en

Minari

“Minari” exhibe, a través de un relato sencillo, la historia de una familia coreana que llega a fines de los años ochenta a Arkansas, Estados Unidos, buscando la oportunidad de progresar a través del cultivo de vegetales coreanos, con el fin de venderlos a la creciente comunidad de dicho país. Desde que llegan al terreno donde se ubica la nueva casa familiar, el padre se ve obligado a contagiar de su propio optimismo al resto de la familia, en especial a su esposa, quien no puede evitar mencionar detalles que en un principio parecen anunciar la ruptura de la visión idílica del nuevo hogar.

Dentro de lo que parece ser una caravana sostenida sobre pilares y ruedas, se construye con resignación el nuevo hogar. Los niños parecen aceptarlo y adaptarse, pero la madre parece extrañar la ciudad desde un principio. La abuela llega de Corea con el propósito de acompañar a sus nietos, pero principalmente a su hija, a quien le cuesta lidiar con la soledad que provoca el aislado lugar.

En este punto la historia se convierte más que el sueño de una familia, en la concreción de los planes que el padre quiere cumplir para probarse a sí mismo de que es capaz de reescribir su historia, y eso resulta bastante original en la trama, ya que da espacio para que los demás personajes puedan abordar sus propias inquietudes en paralelo a algo común como el éxito de un proyecto que tiene el potencial de mejorar las condiciones de vida que afecta a la familia. También se percibe la necesidad de la madre no sólo de sacar adelante a sus hijos, sino que también de integrarse a una comunidad o, a lo menos, recuperar partes de su vida pasada, y con una poco convencional abuela ayudando a su nieto en la lucha silenciosa por superar sus propios límites.

El eje del conflicto de “Minari” se centra en la relación del matrimonio, que comienza a dar las primeras señales de un problema más profundo a través de los diálogos que se refieren a decisiones del pasado, cuyas consecuencias parecen situarse con más fuerza en el presente. Esto es justamente lo que coloca una mayor presión en el resultado de la cosecha, convirtiéndose en un acontecimiento decisivo, ya no sólo para mejorar las condiciones económicas de la familia, sino que también para evitar el desencanto definitivo de su mujer. Si bien, la premisa es bastante sencilla, la clave parece ser la naturalidad con la que transcurre la historia, y en este sentido no es necesario saturar al espectador de explicaciones o diálogos para imaginarse el camino por el que transitó la familia para llegar hasta ahí y lo que verdaderamente está en juego.

La película tiene varios elementos dramáticos, pero van develándose progresivamente, evitando la sensación de agobio que podría provocar este tipo de enfoque. En este sentido, aparte del conflicto principal constantemente presente, los acontecimientos cotidianos logran elaborar una construcción sólida de las características de los personajes y consiguen que el espectador empatice y, por momentos, se divierta con lo que sucede. El problema se presenta al mostrar las emociones de los personajes, ya que no se alcanza a profundizar en ellas, tornándose superficial a ratos en este aspecto. Esto lleva a que se vea un poco caricaturizada la figura de la abuela y que los sentimientos entre el matrimonio sólo se manifiesten en las partes en que discuten, mostrándose en las demás escenas su relación como en una especie de piloto automático. El intento de integración a la comunidad se anuncia como algo relevante, que termina por no tener ningún impacto, quedando como un antecedente más que hubiera sido interesante conocer.

En otras destacadas películas coreanas, el elemento metafórico también ha rodeado la trama, tal como se observa por medio de la piedra en “Parasite” (2019) y el palo de golf en Bin-Jip” (2004). En el caso de “Minari”, Lee Isaac Chung incorpora un vegetal que, según entienden los mismos protagonistas, renace aún más fuerte después de morir, lo que deja entrever una luz de esperanza, pese al último acontecimiento que golpea a la familia. La planta también crece y se afirma en un lugar improbable, reflejo de la fortaleza de la acción de emigrar a una cultura absolutamente diferente, que en esta historia se transmite por el esfuerzo culminante para lograr el anhelado sueño americano que parece acercarse y alejarse en distintas ocasiones.

En definitiva, el mérito de “Minari” no se encuentra en la temática de fondo porque no es novedosa; se han hecho numerosas películas sobre inmigración que incluso muestran un camino mucho más sufrido. Lo que sí es posible destacar es la forma en que se exhibe la historia, dando un espacio a todos los personajes y mezclado una situación que puede parecer desesperanzadora con situaciones cómicas, dando un respiro a la trama, y la aparición de la abuela es clave para este fin, convirtiéndose poco a poco en un personaje que posiblemente será capaz de quedar en la mente de los espectadores. Estos elementos compensan el hecho de que las emociones no alcancen a tocar del todo a los personajes y pone el foco en el curso de la historia, que se acelera de forma muy efectiva en el desenlace, terminando en un excelente final.


Título Original: Minari

Director: Lee Isaac Chung

Duración: 115 minutos

Año: 2020

Reparto: Steven Yeun, Han Ye-ri, Youn Yuh-jung, Alan S. Kim, Noel Cho, Will Patton, Scott Haze, Eric Starkey, Esther Moon, Tina Parker, Darryl Cox

 


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 2 semanas

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 4 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 4 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 1 mes

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 1 mes

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

For Those That Wish To Exist For Those That Wish To Exist
DiscosHace 1 mes

Architects – “For Those That Wish To Exist”

“Tengo mucho que perder, pero no te mentiré”, es el inicio de la estrofa final del noveno disco de Architects,...

FLOWERS for VASES / descansos FLOWERS for VASES / descansos
DiscosHace 2 meses

Hayley Williams – “FLOWERS for VASES / descansos”

Todos guardamos o conservamos cosas que nos recuerdan a alguna situación o período particular de nuestras vidas. Puede ser algo...

Publicidad
Publicidad

Más vistas