Conéctate a nuestras redes

Cine

Anomalisa

Publicado

en

Si acaso Charlie Kaufman usa la crisis existencial para inventar personajes, o inventa personajes para tratar la crisis existencial, no queda claro. Pero de que tiene una especial afición por el tema, lo tiene, y es algo así como virtuoso al ejecutarlo. Creativo como muy pocos, su cualidad principal, más allá del contenido de sus historias, es su sed por romper moldes para narrarlas. Cualquiera podría exponer el mismo relato que él, pero difícilmente alguien lo haría con su forma para componer y articular.

ANOMALISA 01Michael Stone (voz de David Thewlis) es un huraño orador motivacional que realiza un viaje exprés a Cincinatti, ciudad donde debe dar un discurso sobre servicio al cliente. Ahí se hospeda en un hotel donde conoce a Lisa (Jennifer Jason Leigh), una tímida muchacha que le brinda una dicha que ya ni su esposa, ni nada en el mundo, le da.

Codirigida con Duke Johnson, “Anomalisa” es el último trabajo de uno de los más distintivos guionistas contemporáneos, y su segunda película como director tras la pretenciosa “Synecdoche, New York” (2008). Sin actores en pantalla, se embarca en un experimento en stop motion de visual tan detallada como opaca, que a través del caso de un sujeto que escucha a todas las personas con la misma voz, excepto la de su nueva amante, estudia la monotonía de la vida actual, la complejidad de las relaciones humanas, la adultez, la realidad o no del amor, y el propósito de la existencia al fin y al cabo. O puede que no, y tal vez todo es simplemente una metáfora sobre la enfermedad mental de un hombre.

La dualidad se repite en la filmografía de Kaufman; sin ser exactas réplicas del predecesor, la gran mayoría de sus protagonistas coinciden en personalidades hoscas y/o desadaptadas que deambulan por sus mundos de grises ANOMALISA 02carentes de motivación, necesitados de algo que les salve del estancamiento emocional, hasta que la aparición de una figura femenina peculiar les abre las puertas a otra perspectiva que puede que adopten o no. Pero no es romántico, aunque en “Eternal Sunshine Of The Spotless Mind” (2004) se le haya acercado. Porque nada es trivial en los trabajos del estadounidense, nada se ajusta en su totalidad a cánones preestablecidos.

No propone nada nuevo en el cine actual, el arquetipo del sujeto moderno exitoso que está muerto por dentro. Es la representación de la epidemia de la adultez en los 2000, donde la soledad y la incomunicación no son directamente proporcionales al bienestar económico, y la pregunta que asalta es qué pasa con los sentimientos, y qué se supone que es lo que realmente importa. Michael es todo aquello: una figura animada que condensa la maldición de una generación. Hasta aquí llegan los convencionalismos y entra a atacar la artillería de Kaufman, con su universo de plástico donde lo real se nubla con lo imaginario y el simbolismo le saca trote a nuestro cerebro.

Es una fábula con la que muy pocos podrían alegar no sentirse en lo absoluto identificados, ni siquiera con una escena o texto. Afortunado aquel que no se ha sentido hastiado de la rutina, demasiado agotado para ser amable o ANOMALISA 03dudoso de sus relaciones. La sensación de que nada tiene sentido es real y asusta, y la película lo transmite. Su ritmo acompaña el concepto, tan paciente que llega a ser aletargado, estirándose tanto que a ratos parece que el reloj se detuvo. Hay una intención poética en su velocidad y en su estética; no se ajusta al antojo del espectador, sino solamente al lúgubre punto de vista del antihéroe que recién es reintroducido en la energía una vez que conoce a Lisa. Presenciamos la extraña noche de epifanía de Michael, intruseando en ella, en una hora y media donde lentamente exploramos el torbellino en su cabeza que parece que ni él entiende.

Podría ser una historia de amor si se le busca esa lectura, pero acompañada de varias otras. En “Anomalisa” coexisten diversas posibles interpretaciones, siendo una convivencia armónica y también pesada, porque no es fácil. Más desalentadora que muchas otras ficciones pobladas por individuos reales, muy erróneo sería dejarse engañar por su carácter animado. Tampoco es una obra para terminar satisfecho: es una experiencia interesante de pensar, a través de una superficie que tiene identidad propia. Es la identidad que le concede Kaufman, inconfundible guste o no.

Por María José Álvarez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Contra Lo Imposible

Publicado

en

Contra Lo Imposible

Plasmar cinematográficamente acontecimientos relacionados con el deporte implica trazar una línea, aludiendo al proceso detrás de la preparación antes de enfrentarse a un gran evento, con los conflictos situados entre medio configurando la trayectoria de quienes protagonizan grandes hazañas deportivas. Una de las carreras de automovilismo más prestigiosas sirve como el escenario perfecto para situar fuerzas opuestas en medio de un conflicto de intereses donde las destrezas, el compañerismo y la determinación serán fundamentales para alcanzar el éxito. Dos años después de su exitosa “Logan”, James Mangold dirige una historia inspirada en hechos reales y que tiene al centro a dos de las grandes compañías de automóviles del mundo: Ford y Ferrari.

“Contra Lo Imposible” se centra en el visionario diseñador de autos Carroll Shelby (Matt Damon) y el corredor Ken Miles (Christian Bale). Ambos estarán encargados de diseñar y construir un auto de carreras para la compañía Ford, el que debe ser capaz de vencer a su oponente más poderoso en manos de Enzo Ferrari (Remo Girone). Juntos deberán luchar contra los intereses corporativos para, al mismo tiempo, alcanzar sus victorias personales.

La cinta aprovecha desde su inicio el concepto en el que se encuentra inmersa, pues las carreras de autos son su principal motor, y estas son representadas con una mirada intuitiva, capaz de exhibir con agilidad cada momento y componente de una carrera automovilística. Y considerando su extensión, alcanzando las dos horas y treinta minutos, el ritmo agitado se vuelve esencial para conducir un relato que realmente profundiza en su principal temática.

Las decisiones de encuadres y montaje ayudan a edificar una historia que arranca tal como lo hace un auto de carrera y debe avanzar poniendo especial atención a las curvas con las que se encuentra. Y es ahí donde las pausas son necesarias para así poder evidenciar el entramado que se teje al interior de la compañía Ford y, a la vez, aprovechando de adentrarse en la vida personal del corredor que estará a cargo de conducir el moderno automóvil.

Para poder construir una historia que intenta alcanzar un nivel épico dentro de su contexto, esta es divida en dos trayectos que avanzan a la vez y que juntan su camino en la carrera de Las 24 Horas de Le Mans. Por una parte, la compañía Ford y su lucha por competir con las grandes entidades del mundo automotriz, es el centro y detonador que empujará a sus protagonistas a enfrentarse a grandes obstáculos para alcanzar el principal objetivo. La compañía es a la vez representada como quienes instalan los inconvenientes corporativos, donde los intereses monetarios preponderan frente a la pasión que significa para los protagonistas el poder diseñar el revolucionario nuevo modelo.

Por otra parte, el encargado de conducir el nuevo automóvil es el obstinado Ken Miles, el que simboliza un espíritu agitador y con el objetivo de alterar la firmeza de la compañía. Junto a su carácter testarudo y poco apacible, Ken es el personaje que más cambios sufre a través del relato, siendo capaz de transformar su razonamiento, pero gracias a quienes lo rodean, su esposa e hijo. Sin embargo, su camino no podría completarse sin el apoyo de su amigo y socio en este negocio, Caroll Shelby. La relación de ambos es la manifestación del compañerismo y el cariño fraternal; en ellos está puesta la cuota necesaria de idealismo, la que los ayudará a continuar adelante, pese a las adversidades.

James Mangold logra crear un drama deportivo complejo y con las características de un cine algo más clásico, rememorando a producciones hollywoodenses de antaño, pero con la apariencia física de una obra moderna que cuida su tratamiento. “Contra Lo Imposible” alcanza un nivel satisfactorio, donde el mundo que retrata queda plasmado con total firmeza y es coherente con sí misma hasta el final.


Título Original: Ford v Ferrari

Director: James Mangold

Duración: 152 minutos

Año: 2019

Reparto: Matt Damon, Christian Bale, Jon Bernthal, Caitriona Balfe, Noah Jupe, Josh Lucas, Tracy Letts, JJ Feild, Ray McKinnon, Rudolf Martin, Ward Horton, Bridie Latona, Lachlan Buchanan


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Deceiver Deceiver
DiscosHace 1 semana

DIIV – “Deceiver”

Desde su debut, la imagen de DIIV –y en particular la de su líder, Zachary Cole Smith– ha sido asociada...

Macro Macro
DiscosHace 1 semana

Jinjer – “Macro”

Para destacar en el actual y variado espectro musical, se puede tomar la opción de desmarcarse de algún género en...

Pyroclasts Pyroclasts
DiscosHace 2 semanas

Sunn O))) – “Pyroclasts”

La densa y oscura capa que Stephen O’Malley y Greg Anderson han construido a través de los años a punta...

No Home Record No Home Record
DiscosHace 2 semanas

Kim Gordon – “No Home Record”

En su primera experiencia solista, Kim Gordon da con un disco abstracto y cambiante, mostrando una faceta aún más experimental...

Corpse Flower Corpse Flower
DiscosHace 2 semanas

Mike Patton & Jean-Claude Vannier – “Corpse Flower”

En el cuestionamiento en torno a qué resultado puede salir frente a una colaboración de mundos tan diferentes siempre hay...

Ode To Joy Ode To Joy
DiscosHace 2 semanas

Wilco – “Ode To Joy”

El camino que Wilco ha trazado en sus más de veinte años de carrera es la prueba viviente de unos...

Railer Railer
DiscosHace 3 semanas

Lagwagon – “Railer”

Cada vez que un histórico del punk rock decide anotarse un nuevo álbum de estudio, se genera un ambiente de...

Ghosteen Ghosteen
DiscosHace 3 semanas

Nick Cave & The Bad Seeds – “Ghosteen”

Las composiciones de Nick Cave & The Bad Seeds han visto un cambio en la década presente. Dejando descansar a...

All Mirrors All Mirrors
DiscosHace 3 semanas

Angel Olsen – “All Mirrors”

Con los primeros acordes de su debut, “Half Way Home” (2012), Angel Olsen dejó en claro su perspectiva del folk:...

Metronomy Forever Metronomy Forever
DiscosHace 3 semanas

Metronomy – “Metronomy Forever”

Ha pasado más de una década desde el clásico de Metronomy, “Nights Out” (2008), material que los estableció como parte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas