Conéctate a nuestras redes

Cine

Actividad Paranormal: La Dimensión Fantasma

Publicado

en

¿Cuántas veces se puede repetir un mismo chiste antes de que se vuelva fome? Dos, o quizás tres veces a lo más, si la audiencia se encuentra demasiado desesperada por sentir algo. Luego de la buena recepción que tuvo “It Follows” (2014), es difícil afirmar que el público se encuentre demasiado deseoso de películas de terror. Aun así, ahora llega a las salas la sexta entrega de la saga “Actividad Paranormal”, que fuera iniciada en 2007 con una cinta que, aunque no tenía nada nuevo que ofrecer, tuvo buenos resultados. Desgraciadamente, la versión actual tiene aún menos que brindar, y casi nada para rescatar.

PARANORMAL ACTIVITY THE GHOST DIMENSION 01La familia conformada por Ryan (Chris J. Murray), su mujer, Emily (Brit Shaw) y su pequeña hija, Leila (Ivy George), se acaban de mudar a una casa grande y acogedora, que además adquirieron a muy buen precio. Al poco andar, Ryan encuentra una cámara que le dará la posibilidad de contactarse con las entidades paranormales que rondan la casa, quienes tienen su propia agenda ya preparada.

Desde que “The Blair Witch Project” (1999) pusiera de moda las cintas de terror basadas en material encontrado o grabaciones caseras, se ha sucedido una serie de películas que han jugado con este método. Desde buscar hacer creer al público que los videos son reales, a usarlos con fines casi humorísticos (léase las tres entregas de “V/H/S”), el género ya ha visto pasar prácticamente todas las variaciones que se puedan imaginar de este truco. En el caso de la saga de “Actividad Paranormal” (la que ya rivaliza con “Star Wars” y “The Fast And The Furious” en su extensión), lo de las cámaras en mano es usado más que nada para ocultar información, al mismo tiempo que para dar un punto de vista único a la acción, la que en muchos casos suele obviar a los personajes. Esto fue bastante bien aprovechado en la primera entrega, pero ya en esta “Actividad Paranormal: La Dimensión Fantasma” viene a aparecer más como un estorbo que otra cosa.

PARANORMAL ACTIVITY THE GHOST DIMENSION 02Un gran problema que está sufriendo esta saga es el hecho de que, a medida que ha ido avanzando, la justificación e historia detrás de los sucesos paranormales se ha ido volviendo cada vez más complicada; cabe mencionar, eso sí, que esto no significa que se esté volviendo más rica ni más interesante. Esto le ha disparado totalmente en contra al estilo de la cámara en mano, el que se basa en gran medida en mostrar lo menos posible y dejar que todo el terror se genere y crezca dentro de la mente de los espectadores. Esto último resulta prácticamente imposible si gran parte de la cinta se va a tratar de la familia tratando de hacer sentido a los problemas que sufren por medio de la investigación de un culto satánico. No es solamente que aquello desconcentré y confunda, sino que está tan pobremente construido, que termina por ser totalmente irrelevante para el desarrollo de la acción. Claramente lo que faltó acá es dejar más a la presunción que buscar aclarar tanto.

El gran problema que hunde a “Actividad Paranormal: La Dimensión Fantasma”, es que después de la primera media hora (en la que, por lo demás, no ocurre absolutamente nada) la película se aferra a un patrón y no lo suelta hasta su patético final. Alternando entre día y noche, donde en el primero no ocurre gran cosa, y en el segundo va quedando cada vez más el caos, es totalmente posible adivinar el momento y la forma en que van a venir los sustos, que por lo demás nunca intentan siquiera de variar un poco.

PARANORMAL ACTIVITY THE GHOST DIMENSION 03Quizás ya sea hora de retirar este subgénero del cine de terror. Lo que hizo que “The Blair Witch Project” fuera tan exitosa en su momento, era la novedad así como una campaña brillante de marketing, en la que los creadores se dedicaron a tapar por todos los medios posibles que todo el material de la película había sido cuidadosamente grabado por un grupo de profesionales. Hoy en día ya está totalmente claro que esto no podría volver a ocurrir, menos teniendo en cuenta la capacidad que han demostrado las redes sociales para arruinar cualquier sorpresa. Lo único que sigue justificando a la producción de estas cintas es el –muy probablemente- bajo costo que implican, lo que se puede traducir fácilmente en números azules a la hora de contar los boletos cortados.

Si se quieren obtener reales buenos resultados, es menester que los estudios empiecen a desembolsar más capital para la producción de estas cintas, de esta manera, podría mejorar la calidad de los guiones y la del equipo de producción; incluso se podrían contratar a actores más competentes que los desconocidos que suelen ir y venir en las películas de terror actuales. El chiste ya se volvió fome hace mucho tiempo. Y “Actividad Paranormal: La Dimensión Fantasma” no ha hecho nada para remediarlo; más bien sirvió como síntoma del moribundo estado de las cintas de terror de este estilo.

Por Lucas Rodríguez

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Comentarios

Midsommar

Publicado

en

Midsommar

“Midsommar”, el segundo largometraje de Ari Aster, logra reafirmar un estilo particular de dirección para abordar el terror. A diferencia de “Hereditary” (2018), su película anterior, aquí la idea de la ritualidad es abarcada desde una puesta en escena que ya no es oscura y nocturna, sino que totalmente iluminada para transmitir una idea pureza y virginidad.

Dani (Florence Pugh) es una joven estudiante que acaba de sufrir el fallecimiento de su hermana y de sus padres. Christian (Jack Reynor), su pareja, es el único lazo que la contiene frente a sus constantes crisis, pero la relación de ambos se encuentra en un momento de inestabilidad. Dani se entera por el grupo de amigos de él de que viajarán todos juntos a Suecia, donde se celebrará un evento especial de la comunidad a la que uno de ellos perteneció. Por compromiso, Christian decide invitarla. Entregados a admirar y participar de este festival de verano, al poco tiempo son testigos de rituales que son a lo menos duros de mirar, y de los cuales inevitablemente se van volviendo parte, hasta convertirse en pilares fundamentales de la celebración.

La construcción de esta historia gira en torno a lo desconocido y lo ajeno que resulta para los personajes todo lo que está por ocurrir en esta semana de festividad de acuerdo a las creencias de los mismos participantes. Sin embargo, estas son mostradas con antelación al espectador, por lo que el desarrollo de la película no estaría marcado precisamente por la sorpresa de los acontecimientos, y más bien se avanza a través de ella como compañeros de su protagonista, interpretada por Florence Pugh, quien encarna perfectamente a este personaje atormentado y confundido, siendo parte de un universo que no entiende, pero del que se sumerge casi sin darse cuenta.

Si bien, el guion juega con darle un carácter de “cultural” o una justificación religiosa a las acciones de sus antagonistas –ya que los mismos personajes mantienen la intención de una investigación antropológica–, no profundiza en ello, para así dejarnos principalmente con la sensación de terror frente a imágenes crudas que no pueden ser fácilmente entendidas por quienes no somos parte de esa espiritualidad, la que, a su vez, pareciera tener un futuro ya predeterminado.

Ari Aster crea así una atmósfera de ensoñación acorde a los estados de sus personajes, drogados con las pócimas, la belleza del lugar y lo extraño de los distintos acontecimientos. El Midsommar es representado desde la dirección de arte a través de un espacio que se presenta como pulcro y perfecto, con los colores cálidos del verano y el colorido de las flores. La fotografía, por su parte, forma una especie halo blanco que remite a un lugar paradisíaco, bañado con la luz del sol, el que se distorsiona de manera interesante en ciertos momentos para enfatizar un estado mental abierto a “la influencia”.

La calidad en las distintas áreas técnicas del cine del director logra formar una pieza de valor artístico que es sin duda un aporte para el género de terror, sin embargo, si bien aquí de todas maneras juega con elementos de suspenso a través de la música o sus movimientos de cámara, “Midsommar” no resulta una película que deje con una sensación constante de demasiado miedo ni terror, sino más bien de una espera frente a lo que está por venir y una contemplación constante.

Conociendo a grandes rasgos los elegantes mecanismos técnicos que le dan a Aster un carácter de autor al que vale la pena seguir el rastro, su tercer filme exigirá dar un paso más allá respecto de cómo abordar situaciones “terroríficas”, donde quizás su mayor desafío sea el de seguir mezclando una buena historia de terror o suspenso con una hermosura de imágenes y sonidos que le den otra capa de profundidad o, al menos, algún tipo de cuestionamiento de la misma, y así poder ver las dos caras de la moneda, es decir, poder percibir lo “especial” que ve el antagonista respecto a eso que a nosotros nos da terror. En este sentido, no remitirse al susto exclusivamente por lo brutal e inesperado, sino que enlazarlo con una mirada artística, que necesite cada vez menos sustentarse en los clichés, continuando también con una construcción de personajes y dirección de actores impecable, que puedan transmitirnos una historia completamente ajena al espectador, pero a la vez cercana y posible.

“Midsommar” resulta una película que aborda el terror desde un interés cercano a la antropología, que, al igual que “Hereditary”, explora la idea del ser parte de una comunidad con ciertas creencias y tradiciones que ya tienen un plan establecido para los protagonistas, y de los que ellos no están enterados, pero que, en el caso particular de esta cinta, propone crear un contraste entre prácticas brutales y una apariencia visual pura o virginal, idea que pudo haber sido explotada más profundamente para generar un impacto potente en el espectador, y que acá no se consigue del todo. De todos modos, cabe destacar que, en lo que va de su filmografía, Aster logra unas gloriosas escenas finales, que dejan con una sensación perturbadora e incómoda de, a pesar de todo, estar admirando algo realmente bello.


Título Original: Midsommar

Director: Ari Aster

Duración: 147 minutos

Año: 2019

Reparto: Florence Pugh, Jack Reynor, Will Poulter, William Jackson Harper, Ellora Torchia, Archie Madekwe, Vilhelm Blomgren, Julia Ragnarsson, Anna Åström, Anki Larsson


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

A Dawn To Fear A Dawn To Fear
DiscosHace 3 días

Cult Of Luna – “A Dawn To Fear”

Lo inequívoco, por más que pareciera mantenerse estático, puede ser radicalmente arrancado por un vendaval de circunstancias, y en lo...

Memory Memory
DiscosHace 3 días

Vivian Girls – “Memory”

No todos los retornos son buenos y no todas las segundas partes son de lo peor, o al menos así...

Birth Of Violence Birth Of Violence
DiscosHace 3 días

Chelsea Wolfe – “Birth Of Violence”

Diez años cargan con una simbología que acerca más a lo divino que a lo terrenal. No sólo hay un...

Beneath The Eyrie Beneath The Eyrie
DiscosHace 3 días

Pixies – “Beneath The Eyrie”

Luego de dos apuestas mal logradas, Pixies vuelve al estudio y lanza su mejor disco desde su retorno en 2004....

Chastity Belt Chastity Belt
DiscosHace 1 semana

Chastity Belt – “Chastity Belt”

Saudade es un vocablo portugués cuyo significado se acerca a la definición de melancolía; un estado afectivo estimulado por la...

Shaped By Fire Shaped By Fire
DiscosHace 1 semana

As I Lay Dying – “Shaped By Fire”

Durante la primera década del siglo XXI, hubo un estallido de agrupaciones que tomaron variaciones más melódicas para combinar el...

Jamie Jamie
DiscosHace 1 semana

Brittany Howard – “Jaime”

Cuando Brittany Howard anunció su primer proyecto como solista, alejada de sus compañeros de Alabama Shakes, las reacciones de sorpresa...

RainViento RainViento
DiscosHace 1 semana

Cevladé – “RainViento”

A estas alturas, no debiera ser sorpresivo que Cevladé saque un disco de alta relevancia, calidad y arrojo no sólo...

Free Free
DiscosHace 4 semanas

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 1 mes

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas