Conéctate a nuestras redes

Cine

Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros

Publicado

en

Se está haciendo común en la industria cinematográfica, siempre escasa de ideas originales, la incorporación de temáticas propias del cine B (y hasta el Z). Estas ideas, cercanas al gore y al exploitation, son lavadas y sanitizadas, para que lleguen de manera correcta a todo público, que las consumirá hasta que se agoten. Liderando este grupo de películas con tramas absurdas y que combinan elementos hasta el oxímoron, se encuentra sin lugar a dudas “Abraham Lincoln: Vampire Hunter”, producto fabricado por Timur Bekmambetov, director ruso que luego de dos éxitos de taquilla en su país natal –“Nochnoy Dozor” (2004) y “Dnevnoy Dozor” (2006), pasó a las ligas mayores en Hollywood con “Wanted” (2008).

La historia surge de una novela con el mismo nombre, escrita por Seth Grahame-Smith, quien ostenta también el “logro” de haber mezclado en una misma publicación a los personajes románticos de Jane Austin y los no-muertos, en su “Pride And Prejudice And Zombies”. Es el autor del texto original quien se encarga de adaptarlo al cine, donde se cuenta la historia de un Abraham Lincoln (Benjamin Walker) que lucha por la emancipación de los esclavos durante el día y contra los chupasangres de noche. La premisa es simple: el pequeño Abe es testigo de la muerte de su madre en manos de un vampiro tratante de esclavos, lo que motiva su sed de venganza. Al llegar a la adolescencia fracasa en su plan de cobrar el crimen contra su progenitora y conoce a Henry (Dominic Cooper), quien le enseñará a luchar contra los enviados del mal, liderados por Adam (Rufus Sewell). Los conflictos surgen cuando Lincoln se percata que los motivos de la esclavitud están en que éstos son el alimento de los vampiros del Sur, y utiliza la política como segunda arma para derrotarlos, al patrocinar la emancipación de los afroamericanos.

Para todo aquel que haya visto alguna de las anteriores películas de Bekmambetov, la premisa suena a chiste repetido. Los Otros, protagonistas de “Nochnoy Dozor” y “Dnevnoy Dozor”, acá son abiertamente llamados vampiros. También encontramos al sujeto ordinario que descubre una habilidad especial y la usa para cazar a aquellos que ponen en peligro la paz de los hombres, tal como en “Wanted”. Incluso los giros son los mismos: los buenos no son tan buenos, y los monstruos también pueden ser de confianza y albergar intenciones elevadas. Hasta las obsesiones estéticas y visuales del director son las mismas, sus escenas ralentizadas, su preferencia por el exceso de hemoglobina y la acción sobrenatural. Sólo que aquí, al repetirse hasta el hastío, deja de ser un recurso original y entretenido.

En los sesenta del siglo anterior, los franceses inventaron y definieron con precisión el concepto de autor cinematográfico, como aquel que repite obsesiones estéticas, expresivas, técnicas y argumentales en sus filmes, explorando y entregando una visión del mundo, de su psiquis o de sus conflictos con la realidad o el trabajo creativo. Pero no es lo mismo ese planteamiento con una repetición constante de lo mismo, con armar en cada trabajo un pastiche de sí mismo, un relato sin más originalidad que un escenario, como si el guión hubiera sido generado por computadora, sólo cambiando elementos para hacerlo pasar por único.

Sin embargo, pese a todos los defectos anteriores, el relato se hace digerible a ratos, sobre todo si se realiza el esfuerzo de no comparar realidad histórica con ficción (para un público lego del personaje y los sucesos temporales es mucho más sencillo, pero sería interesante ver la reacción de una persona estadounidense con educación histórica del tema). En ese sentido, cualquier relato, para convertirse en verosímil, necesita extraer elementos que el espectador, de una forma implícita, reconozca para así aceptarlo en una lógica ficticia. Pero es aquí justamente donde reside el error de la película, al querer conectar una realidad histórica con el relato. El film, cuando se toma en serio, se vuelve lento, tedioso e imposible de aguantar. Es justamente en el momento donde Abe decide encausar su vocación de justicia a la política (realidad histórica) donde la ficción (absurdo) pierde su fuerza y su embrujo. Este no es un biopic clásico que busca un Oscar al mejor actor, director y guión. Tampoco es un documental de canal de cable dedicado a la historia. Presenciamos un pastiche incoherente, que busca anular por casi dos horas, la aburrida realidad y contarnos una leyenda, un cuento sin sentido. La seriedad no tiene cabida, y cuando se apodera del metraje, todo se derrumba.

Si para algunos la pregunta más lógica es “¿Quién prestó dinero para tamaña tontería?”, la interrogante realmente importante debería comprender la razón de porqué, luego de tener un guión tan limítrofe y conseguir quien lo financie (culpa de Tim Burton, quien compró los derechos de la novela y hace las veces de productor), no se arriesgó todo para construir un divertimento sin el más mínimo intento de sentido, ni el más mínimo respeto por una figura histórica de este calibre. Si el pecado original es blasfemar el nombre del emancipador de los esclavos en Estados Unidos, el verdadero crimen es no aprovechar al máximo la oportunidad de faltarle el respeto al héroe con un relato entretenido, audaz y original; todo lo que no es esta película.

Por Juan Pablo Bravo

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Pablo

    18-Jul-2012 en 12:08 pm

    Con esto queda más que demostrado que la industria del cine se esta quedando sin ideas, bueno los grandes nombres para ser mas especifico.

Responder

Comentarios

Milagro en la Celda 7

Publicado

en

Milagro en la Celda 7

Los lazos familiares y los obstáculos que estos deben sortear para mantenerse firmes, es un tema recurrente en producciones que tienen como principal objetivo conectar emocionalmente con la audiencia, generando un vínculo que apele a las sensibilidades del espectador. Sin embargo, aquel objetivo no es fácil de alcanzar si no se cuenta con personajes que logren representar con honestidad las complejidades de las relaciones familiares.

“Milagro en la Celda 7” es el remake turco de “7-Beon-Bang-Ui Seon-Mul”, una cinta surcoreana estrenada con gran éxito en el año 2013. La historia se centra en la vida de Memo (Aras Bulut Iynemli), un hombre con discapacidad intelectual, y su hija Ova (Nisa Sofiya Aksongur), quienes ven cómo su apacible vida cambia cuando él es acusado de asesinar a una niña y, teniendo todo en contra, deberá demostrar su inocencia.

La primera y principal característica que resalta en “Milagro en la Celda 7” es la entrañable relación entre padre e hija, siendo cada una de sus interacciones el corazón de una historia que no pretende ser más de lo que está relatando en pantalla. En ambos se puede ver el compromiso que existe hacia el bienestar del otro y lo que están dispuestos a sacrificar (dentro de sus posibilidades) para poder estar juntos. El fuerte vínculo que los une es el motor que los mantiene firmes una vez que deben estar separados, y es así cómo el relato hace lo posible para poder resaltar aquellos momentos.

Para alcanzar tal objetivo y que resulte con naturalidad, la actuación de ambos actores interpretando a sus protagonistas logra la complicidad necesaria para hacer de su relación un vinculo creíble y capaz de enternecer la mirada de la audiencia. La dinámica de ambos juega a favor cuando quieren mostrar con total espontaneidad la relación que se ha construido, pero, además, en el momento en el que se ven distanciados, cada uno logra destacar en el entorno en el que se ven expuestos. De esta forma, logran crear personajes verosímiles y capaces de trascender a la historia en la que se ven insertos.

Por otra parte, la cinta es lo suficientemente honesta consigo misma al momento de plantear sus objetivos y lo que quiere generar en el espectador. Por lo tanto, utilizará todos los recursos necesarios para encausar y mantener el relato en el drama y, aunque a veces existen momentos de respiro para sus protagonistas, estos vuelven rápidamente a sumergirse en obstáculos que pretenden impedir esos momentos de calma. En ese sentido, su construcción narrativa está apuntando constantemente en enfatizar las dificultades que les ha tocado atravesar, donde la compasión y la empatía se vuelven esenciales para acompañarlos.

Utilizando recursos que a ratos podrían parecer insistentes, su relato se arma con el propósito de conmover a quien está viendo una cinta que no niega de su melodrama. Y aunque las técnicas utilizadas empujan con fuerza hacia las lágrimas, la sinceridad con la que se sostiene pide que esos elementos sean aceptados como las piezas que le dan el corazón a su narración.

Considerando que dicho melodrama permea cada rincón de la película, esta característica se acentúa no tan sólo con su guion, sino que también a través del montaje y la música, características que podrían poner en riesgo la complicidad con la que se ha trabajado la relación entre el relato y el espectador. Sin embargo, dichos elementos están incluidos para empujar la aflicción y lograr su principal finalidad: conmover a su público.

Con todo a su favor para lograr su propósito, “Milagro en la Celda 7” no es más que lo que promete ser: un drama familiar con los elementos necesarios para encontrar conflicto en cada paso que dan sus protagonistas. De esta forma, logra transformarse en una cinta honesta y directa cuando empieza a encausar su estructura y, a pesar de casi transitar en la desdicha, es capaz de entregar momentos de calidez apoyándose en la sencillez e ingenuidad de sus protagonistas.


Título Original: Yedinci Kogustaki Mucize

Director: Mehmet Ada Öztekin

Duración: 132 minutos

Año: 2019

Reparto: Aras Bulut Iynemli, Nisa Sofiya Aksongur, Deniz Baysal, Celile Toyon Uysal, Ilker Aksum, Mesut Akusta, Yurdaer Okur, Sarp Akkaya, Yildiray Sahinler, Deniz Celiloglu


Seguir Leyendo

Podcast HN Cine

Publicidad

Podcast HN Música

Facebook

Discos

Saint Cloud Saint Cloud
DiscosHace 1 hora

Waxahatchee – “Saint Cloud”

Poniendo a descansar las melodías rockeras de su último álbum, “Out In The Storm” (2017), Katie Crutchfield se arma de...

Gigaton Gigaton
DiscosHace 22 horas

Pearl Jam – “Gigaton”

Hay bandas que tienen un legado tan amplio y exitoso, que pareciera innecesario que continúen sumando trabajos a su catálogo,...

Heavy Light Heavy Light
DiscosHace 2 días

U.S. Girls – “Heavy Light”

Con su séptimo álbum bajo el proyecto de U.S. Girls, Meghan Remy nos ofrece un material libre de restricciones, reflexivo,...

Underneath Underneath
DiscosHace 6 días

Code Orange – “Underneath”

El término mainstream es un foco de observación por el apartado de artistas que pueden ser considerados –independiente de controversias–...

Aló! Aló!
DiscosHace 1 semana

Pedropiedra – “Aló!”

Hay artistas que no tienen miedo cuando se trata de hacer música que no responde a las expectativas ni al...

Ordinary Man Ordinary Man
DiscosHace 1 semana

Ozzy Osbourne – “Ordinary Man”

Una de las fórmulas históricamente exitosas en el mundo del rock es intentar romper algún paradigma. Golpear desde la apuesta...

F8 F8
DiscosHace 2 semanas

Five Finger Death Punch – “F8”

Es curioso lo que ocurre con Five Finger Death Punch: en Estados Unidos y en Europa son, acaso, la banda...

Miss Anthropocene Miss Anthropocene
DiscosHace 2 semanas

Grimes – “Miss Anthropocene”

No hay dudas de que Grimes se compromete totalmente con los conceptos que su mente imagina. Con sorpresa recibieron muchos...

Cuauhtémoc Cuauhtémoc
DiscosHace 2 semanas

Niños Del Cerro – “Cuauhtémoc”

Latinoamérica es un continente de elementos comunes. No sólo compartimos un idioma o un espacio geográfico, sino que nuestras historias...

Splid Splid
DiscosHace 3 semanas

Kvelertak – “Splid”

Se dice que para los gustos no hay nada escrito. Llevado al aspecto musical, recorrer un camino de experimentación a...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: