Mikael Stanne de Dark Tranquillity: “Soy de la idea de que siempre se puede mejorar”

Lunes, 31 de Julio de 2017 | 10:50 am | No hay comentarios
Mikael Stanne de Dark Tranquillity: “Soy de la idea de que siempre se puede mejorar”

La escuela sueca de concebir la música extrema ha tenido gran asidero en el orbe durante estas últimas tres décadas, por hacer una aproximación. Incluso es responsable, en cierta medida, de influenciar de forma considerable a las nuevas generaciones de bandas que optan por el camino del metal. En ese contexto, los años noventa fueron el inicio de la carrera Dark Tranquillity, pioneros del denominado “sonido Gotemburgo”, uno de los pocos que sobrevivieron airosos a esos días de ajetreo y de exposición mediática que a muchos de sus contemporáneos les terminó por jugar en contra de la creatividad y en favor de la desidia.

Hasta hoy han entregado tres conciertos de impecable factura en nuestro país, y este 31 de agosto llegan con su onceavo disco bajo el brazo, “Atoma” (2016), dueño del beneplácito de la crítica y de los seguidores, razones que nos motivaron para realizar una entrevista con uno de sus fundadores, el vocalista Mikael Stanne, quien, en un diálogo distendido, habló de todos los temas que rondan la historia de un emblema del death metal mundial como Dark Tranquillity, conversación que te dejamos en su totalidad a continuación:

Considerando el hecho de que Suecia es un país con una población en comparación al resto de Europa y del mundo, ¿cómo explicarías el fenómeno que ocurre allá donde existen tantas bandas de música extrema?

Lo sé, es un hecho y es algo muy loco. De hecho, la mayoría de mis bandas favoritas son suecas y además las componen personas a las que conozco desde hace muchos años. Diría que tiene que ver con el hecho de que acá hay una gran tradición musical y de todos los estilos, algo que tal vez comenzó con Abba o algo así, porque de pronto en los años setenta ellos obtuvieron la atención de todo el mundo y fueron todo un fenómeno. Quizá eso inspiró a mucha gente. Por otra parte, el clima acá es muy frío y oscuro, no hay mucho que hacer afuera, quizá eso hace que nazcan bandas y pasemos mucho tiempo compartiendo y practicando en lugares cerrados, como las salas de ensayo, por ejemplo, entonces creo que esa cultura musical ha estado con nosotros desde siempre.

Cuando empezamos, lo hicimos en cierta medida porque otras bandas lo hacían. Eran muchas menos también, sin comparación a la cantidad que existe hoy. Además, porque el gobierno y la sociedad suelen alentar y apoyar a los jóvenes para que inicien bandas de música, debido a que es fácil acceder a préstamos para adquirir equipos o arrendar lugares para practicar, mientras que las clases de batería o guitarra son económicas y accesibles. En algún punto hubo algunas bandas, pero luego muchas personas pensaron: “Oye, esto se puede hacer y se ve genial”, así que desde ahí aparecieron muchísimas agrupaciones más y las escenas crecieron. Casi todas las personas participaban en alguna banda. De todas formas, creo que para este loco fenómeno hay más de una explicación, aunque igual me inclino por el clima, tal como en Noruega.

¿Siempre supiste que tenías la habilidad para cantar antes de convertirte en el frontman de la banda?

De hecho, sí. Cuando empezamos la banda, Niklas (Sundin) y yo escribimos las letras, mientras que yo hice casi todas las líneas vocales, por lo tanto, cuando Anders (Friden) entró al grupo, siempre canté junto con él en los ensayos, lo que al final se ve en nuestro primer disco (“Skydancer”, 1993). Todo el tiempo quise cantar y lo hice mucho en ese trabajo, entonces cuando Anders se fue del grupo y dejó de ensayar, de inmediato me hice cargo de la voz y les dije a mis compañeros que me dieran una oportunidad como cantante. No estaba seguro de si lo hacía bien o mal, pero tenía muchas ganas, así que luego de un tiempo todos nos convencimos y eso fue todo. Bastante simple, como puedes ver.

La banda hoy tiene más de 25 años de existencia, es decir, es mayor que ustedes cuando comenzaron con el grupo, ¿qué sientes al mirar hacia atrás y ver todo el tiempo que ha transcurrido desde entonces?

Tienes razón, empezamos cuando teníamos 15 o 16 años, hemos pasado mucho más de la mitad de nuestras vidas haciendo esto, aunque a veces no siente así y pareciera que empezamos hace poco. Me cuesta recordar qué era lo que pensábamos exactamente en ese momento, sin embargo, recuerdo que supimos de inmediato que esto sería una enorme parte de nuestras vidas; ser los chicos metaleros que formaron una banda de metal es lo que siempre quisimos. Se convirtió en una parte enorme de quiénes somos, en una característica de nuestras personalidades también y, a pesar de que nuestras vidas hoy son diferentes en comparación a los inicios, aún sentimos y tenemos lo que nos unió en un comienzo: la pasión por la música. Respiramos y vivimos la música todos los días; vamos siempre a conciertos, escuchamos discos nuevos y los comentamos o compartimos, la banda es una de nuestras prioridades y todo el tiempo hablamos de ella: qué haremos a continuación, cuándo empezaremos a escribir de nuevo, a ensayar, a girar, o analizar el trabajo anterior. Incluso antes de tener mi primer empleo yo ya era parte de Dark Tranquillity, entonces me cuesta imaginar mi vida sin esto.

Ha sido un camino excitante porque al principio no sabíamos nada, nuestras expectativas eran confusas, no sabíamos qué esperar o que resultaría, pero cada año que pasó fue mejor que el anterior, aprendimos mucho y cada vez tomamos mejores decisiones, también. Por lo tanto, ha sido un constante desarrollo y aprendizaje en favor de la banda. Nosotros no añoramos el pasado pensando “oh, esos buenos viejos días”, sino lo contrario; creemos que el año siguiente será mejor que el presente y así ha sido siempre, a pesar de que igual creemos que en algún momento podemos deprimirnos o algo así, pero hasta hoy eso no ha ocurrido y nos sentimos muy felices de poder hacer esto aún y estar satisfechos con nuestra carrera.

Niklas, Anders (Jivarp) y tú formaron la banda. ¿Cómo se ha transformado la relación entre ustedes tras todos estos años?

Claro que las cosas han cambiado porque nuestras vidas hoy son diferentes, pero nuestro vínculo siempre ha sido muy fuerte. Con Niklas somos amigos desde los siete años de edad aproximadamente, y con Anders desde los 12 o 13, por lo tanto, empezamos a disfrutar de la música juntos y descubrimos cómo funciona el mundo juntos, desde pequeños. Ahora, claro, es diferente porque tenemos familia y eso, entonces tal vez no compartimos tanto como nos gustaría, pero está bien, porque lo hacemos cuando estamos de gira, así que no hay problema. Por supuesto que, como toda relación de amistad longeva, hemos tenido altos y bajos; hay momentos en que compartimos mucho tiempo juntos y otros en que no nos vemos en semanas, es algo que cambia dependiendo de la época, pero somos muy amigos y entendemos lo que ocurre.

Pensemos en que en los años noventa y durante gran parte de la década siguiente, el death metal sueco fue uno de los estilos más venerados e imitado por las nuevas generaciones. En ese sentido, ¿cómo ves a la escena sueca en la actualidad?

Todavía es muy potente. Las bandas que comenzaron en la época que lo hicimos nosotros aún están activas y trabajando, eso es asombroso. Todas las personas que conocí, todos mis amigos, aún están involucrados en el mundo de la música de una forma u otra y creo que eso es genial. Sí reconozco que, en su momento, tal vez unos 10 o 15 años atrás, la situación fue complicada para todas las bandas más nuevas que apostaban por el death metal; ser una banda de death metal sueco generaba de inmediato muchas comparaciones y cosas que fueron difíciles de superar, sin embargo, con el tiempo fueron capaces de encontrar y pavimentar su propio camino, diferenciándose del resto y logrando la ansiada originalidad, lo que las condujo al éxito finalmente. Hoy tenemos bandas increíbles en casi todos los estilos de metal que existen: varias de las mejores bandas de power metal son suecas, tenemos muy buenos grupos de metal progresivo, de doom metal, post metal, etcétera. Es decir, casi en todos los géneros tenemos grandes exponentes y es algo muy loco, pero a la vez muy satisfactorio.

Definitivamente, la escena hoy sigue muy fuerte. Me hubiese gustado que cuando nosotros comenzamos a tocar en vivo hubiesen existido más y mejores lugares para hacerlo, en vez del par de locales que había con pésimas condiciones. Hoy existen muchos clubs, hay pequeños y grandes locales para realizar conciertos y la cartelera es enorme y variada, puedes ir a muchos eventos durante una semana, y eso es genial.

Ha pasado un poco más de un año desde que Martin Henriksson se fue de la banda. ¿Cómo les afectó esta situación, considerando que él fue uno de los miembros fundadores? ¿Cómo ha sido no tenerlo como compositor, amigo y músico?

Ha sido muy distinto a como era antes. Primero notamos hace un par de años que él ya no estaba cómodo ni feliz haciendo giras. En ese sentido, me pongo contento por él, porque dejó de hacer algo que no lo estaba haciendo feliz como solía hacerlo, pero claro, fue algo muy raro e incómodo para nosotros porque él era el tipo que sabía de todo y que siempre se hacía cargo de todas las cosas, manejaba toda la información. Eso hoy es perfecto, porque se convirtió en nuestro mánager, función que ya realizaba desde hace mucho tiempo, pero ahora está dedicado sólo a eso, de tiempo completo. Él es una persona muy intensa cuando se trata de los conocimientos que posee, por lo tanto, es muy estricto y comprometido con los asuntos de bandas, como agendarnos conciertos o las estadías en los lugares en que tocamos y cosas así. Entendemos que haya perdido la pasión por tocar en vivo y por girar, pero por otra parte estamos contentos de que siga con nosotros trabajando en lo que siempre le gustó, que es hacerse cargo del resto de cosas importantes de la banda, como los contratos, los acuerdos, el manejo del dinero y esas cosas. Particularmente, me alegra mucho porque yo no sirvo para hacer eso, así que sigue una relación de trabajo y amistad muy buena, a pesar de que no sea un músico del grupo y no viaje con nosotros o no esté en el escenario con nosotros. Todo sigue casi igual a como era.

De todas formas, él solía componer mucho material para la banda, pero en los últimos discos casi no contribuyó, no sentía esa pasión para ello. Al principio me molestó su actitud frente a la música del grupo en sí; yo trataba de entender y analizar qué ocurría con él, me costó tiempo, pero fue para mejor. Quedamos en buenos términos y de verdad que ha sido genial su labor como mánager. Además, su salida nos permitió integrar nuevos músicos que resultaron ser geniales y grandes aportes a DT, como hace poco en el último tour que incluimos a Chris Amott (Arch Enemy), lo que resultó fantástico; no lo veíamos hace mucho tiempo, así que fue genial compartir y trabajar con él nuevamente. En general se nos dio la oportunidad de sumar nuevas personas a DT y eso me hace ver la situación de una manera más positiva.

Luego de las publicaciones de “Projector” (1999) y “Haven” (2000), fue difícil adivinar cuál sería la dirección musical que tomaría la banda en los próximos trabajos, básicamente por la experimentación melódica que realizaron. Sin embargo, luego vino “Damage Done” y tres años después “Character”, ambos tomándonos por sorpresa gracias a su propuesta mucho más densa y pesada, mientras en ese momento sus contemporáneos hacían casi lo contrario. ¿Cómo describirías esos procesos creativos y qué nos puedes decir respecto a qué los llevó a tomar ese camino?

En “Projector” realmente quisimos cruzar límites y hacer algo diferente, alejarnos de ser la típica-banda-sueca-de-death-metal que el público esperaba que fuésemos. Luego con “Haven” experimentamos mucho más, como incluir un tecladista en la alineación. Al principio escribimos canciones muy diferentes de lo que al final terminó siendo el disco; probamos cosas, algunas funcionaron, otras no, tratamos de juntar extremos. Recuerdo que en ese momento hubo cosas que no me gustaron o no me convencían, pero con el paso del tiempo cambié de opinión y ahora pienso que es un gran álbum.

“Character”, por su parte, me atrevería a decir que surgió a raíz de las giras y del material que más disfrutamos tocar en vivo en esos momentos, la vibra que provocaban en el público y en nosotros, algo que es diferente en comparación a lo que ocurre ensayando o en el estudio. Creo que ahí decidimos retomar un poco ese filo más intenso y oscuro de los inicios de la banda para mezclarlo con lo que aprendimos con “Projector”, “Haven” y el sonido más denso de “Damage Done”, así que fue una progresión natural hacia lo que fue “Character” y luego “Fiction”. Creo que en cierta medida cada álbum es una reacción al disco anterior: miras lo que hiciste y comparas lo que te gustó con lo que no, de esa forma te enfocas en la dirección que seguirás. Creo que “Fiction” tal vez es la culminación de todo ese período; es sin duda uno de nuestros discos más fuertes, todas las canciones tienen una vibra especial y creo que las explotamos en su máxima capacidad, me siento muy orgulloso de ese trabajo en particular.

Me atrevo a proponer que tu desempeño vocal en el último disco es impresionante y muy apasionado. ¿Cómo eres capaz de hacer tan buen trabajo tras tantos años, y de dónde obtuviste la fuerza y la inspiración para hacerlo?

La experiencia en sí de girar, tocar y la carrera de la banda, todo ese conocimiento acumulado conforma mi fuente de inspiración. Para este disco decidimos tomarnos las cosas sin apuro, con más calma y darle más tiempo a las canciones, al material para que se desarrollara plenamente y así estar satisfecho con ello, tener las canciones exactamente como queríamos. Para eso hicimos muchos demos y, ya en el estudio, hicimos muchas maquetas porque queríamos asegurarnos de que todo resultara como lo imaginamos. En general uno compone, luego ensaya y después se llega con todo listo a grabar al estudio, pero en esta ocasión y en “Construct” (2013) experimentamos con el método y muchas partes las arreglamos en el estudio, eso quiere decir que el material siempre estuvo abierto a cambios y sugerencias mientras lo grabábamos.

A pesar de lo que dices, leí por ahí que el proceso de grabación de “Atoma” fue bastante complicado. ¿Qué nos puedes contar al respecto?

Dormimos muy poco, hubo insomnio, ansiedad, frustración. En las noches pensaba en qué hacer, qué cambios debíamos incluir porque soy de la idea de que siempre se puede mejorar, siempre se pueden afinar más detalles. Casi todos los días hubo momentos de insatisfacción y frustración, teníamos muchas canciones además, así que fue difícil elegir cuáles irían en el disco y cuáles no. Por lo mismo escribí letras para unas veinte canciones y eso fue cansador también, porque me tomó mucho tiempo hacerlas. Al final creo que fue algo bueno porque es el fruto de mucho trabajo y esfuerzo, y se ve reflejado en cada nota, toda la rabia, la frustración y todo eso que fue el alimento para no rendirse y crear un trabajo lleno detalles y dedicación. El resultado lo hemos visto en la crítica y en el público, porque cuando tocamos en vivo la recepción es genial y la gente pareciera ya haberse empoderado de estas nuevas canciones, algo que sin duda ha superado nuestras expectativas.

¿Qué recuerdas de la primera visita a Chile?

¡Uf! Lo que más recuerdo es que en esa gira en particular casi no dormimos en 11 días, lo que explicaría que mi desempeño, por ejemplo, no haya sido el óptimo. Veníamos de una gira intensa de cinco semanas en Estados Unidos y en Latinoamérica teníamos agendados 10 conciertos en esos 11 días; fue una de las cosas más brutales que hemos hecho. No recuerdo haber estado tan cansado antes en mi vida. De verdad aprovechamos cualquier lugar disponible para dormir un poco, buses, salas de espera, incluso el suelo, todo servía para descansar un poco, porque casi no tuvimos tiempo para estar en el hotel. Sin duda, es una de las cosas que más recuerdo de esa gira. Por otra parte, sí recuerdo que la gente fue muy apasionada y nos acompañó con su energía en todo momento, por eso siempre volvemos para vibrar una vez más con el público latino.

¿Y qué podemos esperar de este nuevo concierto?

Puedo adelantar que tocaremos un repertorio extenso, cerca de las dos horas. Hemos ensayado canciones que no solemos tocar y estamos viendo aún qué canciones incluiremos y cuáles no, lo que es un proceso muy divertido para nosotros porque nos reencontramos y reencantamos con nuestro catálogo. Hemos probado casi todas las canciones de “Atoma” para decidirnos cuáles funcionan mejor que otras en directo, también estamos viendo otros temas del resto de los discos que no hemos tocado en mucho tiempo, y en ese sentido Chris (Amott), que también se unió a esta gira, nos ha aportado bastante con su perspectiva indicando cuáles le hacen sentir mejor, así que ha sido un proceso muy interesante y estoy ansioso de mostrar el resultado al público latino y en especial al de Chile.

Por Hans Oyarzún

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