Devin Townsend: “Soy el mismo idiota de siempre, pero ahora conozco mis límites”

Martes, 12 de Marzo de 2013 | 10:30 am | No hay comentarios
Devin Townsend: “Soy el mismo idiota de siempre, pero ahora conozco mis límites”

Clasificado por muchos como un “genio demente”, el canadiense Devin Townsend, aterrizará por primera vez en Sudamérica y, de forma exclusiva, a Chile para entregar un show de lujo para todos los aficionados a la vertiente más experimental y vanguardista del metal. The Metal Fest cerrará sus dos estruendosas jornadas con el show de Devin Townsend Project, espectáculo único en su especie y una cita imperdible para este 2013. En HumoNegro hemos tenido el privilegio de conversar con el virtuoso músico, quien nos contó sobre las maquinaciones que se están desarrollando en su maravilloso y retorcido mundo musical, además de los preparativos que está realizando para su concierto el próximo domingo 14 de abril en el Movistar Arena.

¿Cuáles son tus expectativas para tu primera visita a Sudamérica? En especial porque es la única presentación que realizarán en el continente y será en Chile. ¿Qué esperas de éste show y del público chileno?

No lo sé, de verdad que no lo sé, y me lo han preguntado en todas las entrevistas. No sé qué esperar realmente. Sé que estamos cerrando la noche del domingo, así que no puede ser que la gente no sepa lo que hago; puede haber gente que piensa que va a escuchar a Strapping Young Lad, cuando no va a ser así. El asunto puede tomar muchas direcciones. Lo mío va por el lado de que vengo haciendo esto hace muchos años y nunca había tenido la oportunidad de ir a Chile o a Sudamérica, así que espero que esta experiencia se convierta en una presentación entre ambos, que idealmente pudiera convertirse en una relación entre la banda y el público chileno. Esto es sólo un apretón de manos, veremos qué es lo que pasa.

Exacto, porque mi pregunta iba dirigida al hecho de que en Chile no estamos muy acostumbrados al tipo de metal que tú haces. En su mayoría, son los clásicos como Iron Maiden o Metallica los que despiertan las pasiones del público local, por lo que mi pregunta iba hacía ese lado, ya que tu música puede sonar bastante bizarra para los metaleros más ortodoxos.

(Risas) Estoy de acuerdo, y esa es la cuestión, el concierto puede ser de dos formas. La primera: el público entra en el juego, y la segunda: miles de chilenos rascándose la cabeza. Pero creo que lo que hago es “buena mierda”, entretenida y pesada, puede que no sea pesada como Morbid Angel, pero hay elementos míos que nadie más tiene, y uno de ellos es que quiero pasarlo bien y quiero hacerlo pesado, así que habrá gente diciendo: “¿Qué mierda es esto?”, y otra: “Oye, esto es un gran cambio”.

Tanto la crítica como los fanáticos te han denominado como un genio de la música contemporánea. ¿Cómo te sientes con este apelativo? ¿Te acomoda o te molesta?

No me importa, no cambia lo que hago. Yo creo que soy un maldito idiota, es difícil para mí cambiar eso, la gente puede llamarme como quiera, pero estoy más confundido ahora que como nunca lo he estado. Entonces, ¿qué es lo que hago? Yo creo que debo seguir haciendo lo que salga naturalmente, a algunos les gustará, otros lo odiaran, pero lo importante para mí es seguir haciéndolo.

De entre el sinnúmero de colaboraciones que has realizado con otros músicos, ¿existe algún sueño imposible que quieres realizar? ¿Quizás con algún músico muerto?

Mi sueño sería poder tocar el bajo con gente que me caiga bien (risas). No, pero en serio, con mi música sólo hago lo que quiero. No veo la música o las colaboraciones de ese modo, porque de pronto hay gente que dice: “Tocaría junto a Jimi Hendrix”, pero ¿qué pasa si Jimi Hendrix resulta ser un idiota? Yo quiero pasar tiempo con la gente que me gusta, independiente de la relevancia musical que tengan.

Justamente, para tu último disco, “Epicloud”, volviste a colaborar con Anneke van Giersbergen, cantaste con la que pareces tener mucho fiato. Para esta ocasión, ¿cuál fue la principal diferencia de esta colaboración con la que realizaron previamente en “Addicted” (2009)?

La principal diferencia es que ya no somos un par de extraños. Ahora, sabía qué esperar de su voz, de nuestra relación y eso lo hizo mucho más natural para mí. En “Addicted” había mucha más experimentación y con “Epicloud” tenía una visión muy distinta, ya sabía hacia donde quería ir, le daba instrucciones sobre lo que sentía y sabía lo que ella podía realizar en cada una de las canciones. Esta vez estuvo todo mucho más enfocado que en “Addicted”.

“Epicloud” es un disco bastante más liviano que el resto de tu discografía, pero sé que con tu proyecto solista estás llevando a cabo la secuela de la ópera rock “Ziltoid”, que por lo visto, se viene bastante más potente que tus últimos trabajos, incluso, perturbador. ¿Podrías contarnos un poco de ese proyecto?

Lo cierto es que todavía estoy tratando de averiguarlo, hay cosas que pueden ser, otras que no. Todavía estoy esclareciendo la dirección en la que va a ir. Pero debo decir que, para muchas personas, “Epicloud” es mucho más perturbador que Morbid Angel, porque es muy positivo y a muchas personas no les gusta escuchar eso. Para mí tiene poco que ver con lo que la gente quiere o no quiere escuchar, es lo que yo quiero o no escuchar. Mis razones para discernir entre eso, son independientes a las opiniones de la gente, no me importa que la gente quiera que haga death metal, si no quiero hacer death metal, no lo haré, tan simple como eso. Y más allá de eso, ¿por qué la gente querría que uno hiciera algo en lo que no tiene puesto su corazón? No tiene sentido para mí. La música se trata de conectarse con otro ser humano, y si tu conexión está basada en mentir a la gente, entonces anda a tocar con Beyoncé. Yo hago lo que hago y mi música será lo que será, por mis intereses.

En 2008 hiciste el anuncio de que dejarías las drogas, el alcohol e incluso el tabaco, declarando que te causaban problemas para descubrir tu propósito como músico. A cinco años de este estado de sobriedad, ¿crees que has podido dilucidar de mejor manera tu propósito musical?

Creo que nunca terminaré de descubrirlo, pero encontré mi dirección estilística, hacia el lugar al que estoy enfocado. Como resultado del cambio de mi estilo de vida estoy avanzando en una dirección concreta, y sí, funciona para mí, creo que es la dirección que debo seguir. Qué música sale de ahí, qué estilo sale de ahí, qué cambio salen de ahí, todas esas cosas están en el aire, nunca se sabe qué pasará, pero mientras este apuntando hacia el lugar indicado, debo seguir caminando.

¿Existe realmente una gran diferencia entre el estilo de vida que llevabas hace unos años y el que llevas hoy en día?

Bueno, en alguno puntos, pero sigo siendo el mismo idiota de siempre, pero ahora soy capaz de saber exactamente cuáles son mis límites, sé que si hago tal cosa me llevará por un buen o un mal camino, pero estoy en ese punto. Sigo pensando como solía hacerlo, pero ahora existen diferentes influencias y estilos de escritura.

Está claro que el foco de tu presentación en Chile estará puesto en “Epicloud”. ¿Qué más podemos esperar de tu show? Supongo que “Vampira” formará parte del set.

Sí, sí, claro. No toco nada de Strapping Young Lad, pero podrán escuchar lo mejor de mi discografía como solista, de hecho, con todas las entrevistas que he dado en este día, me he podido hacer una mejor idea de qué es lo que puedo ir a presentarles, así que pueden esperar algo pesado y divertido.

Tomando en cuenta que muchos de tus fanáticos hubiesen preferido un debut íntimo antes que un evento masivo, ¿podría ser posible un regreso a corto plazo?

Seguro. Yo no tomo las decisiones de dónde tendremos que tocar, esas instrucciones las manejan los managers y los encargados de los festivales que pudieron concretar mi primer concierto en Chile. Si fuera por mí, tocaría donde sea, siempre manteniendo la idea de que quiero entretener a la gente. Creo que, aunque este sea un show masivo, muchos se van a sorprender al encontrarse con una experiencia bastante intima.

Devin, estamos llegando al final de la entrevista y me gustaría pedirte que, como despedida, pudieras enviar un mensaje a tus fanáticos chilenos.

Quiero decirles que me encanta hacer música, a veces fracaso y a veces triunfo, pero a estas alturas no temo en arriesgarme. Espero que mi experiencia en Sudamérica, con este show, pueda entregarle una oportunidad a la audiencia de decidir si existirá o no la posibilidad de un regreso. Amo la música y estar alrededor de gente agradable, así que creo que juntos, podemos pasarlo bien. Espero que les guste y que nos llevemos bien. Este es un apretón de manos previo a grandes cosas.

Por Sebastián Zumelzu

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