Sum 41: Un segundo aire

Martes, 22 de Noviembre de 2016 | 10:57 am | No hay comentarios
Sum 41: Un segundo aire

Dentro de la cada vez más amplia gama de festivales musicales que desde un tiempo a esta parte copan la cartelera chilena, Frontera, el Festival Latinoamericano de Artes y Música, presenta algunos matices especiales que lo desmarcan significativamente del resto de sus competidores, cediendo un poco de terreno en lo que a parafernalia respecta, pero ganando adherentes año a año en base a una propuesta muy cargada al producto nacional y, sobre todo, fundamentada en un par de números internacionales particularmente atractivos, como Bosnian Rainbows (2013), Divididos (2014) o Ciro y Los Persas (2015). Uno de los shows llamado a ser protagonista de esta cuarta edición del festival es el de los canadienses de Sum 41, quienes debutarán en el país luego de varios intentos fallidos.

sum-41-frontera-01El desembarco de los nativos de Ontario será con una nueva placa bajo el brazo, “13 Voices” (2016), trabajo que puso fin a cinco años de silencio discográfico y que los sacó de gira de la mano de su Don’t Call It A Sum-Back Tour. Ciertamente, este lanzamiento trajo algo de tranquilidad a los fanáticos de la banda, quienes por mucho tiempo se vieron inmersos en la incertidumbre de no saber con seguridad si los norteamericanos continuarían su carrera. Esto, en el contexto de los problemas de salud de su frontman, Deryck Whibley, hospitalizado por una insuficiencia hepática y renal consecuencia de una extensa historia de abuso de alcohol; además del distanciamiento de Steve Jocz, baterista y fundador de la agrupación, por motivos que hasta el momento se desconocen. En una época donde el futuro del –en ese entonces– cuarteto era dudoso, no todas fueron malas noticias: el año pasado se anunció el regreso del guitarrista Dave “Brownsound” Baksh, quien se había alejado en 2006 para dedicarse a tiempo completo a su nueva banda, Brown Brigade.

Si nos remontamos a la génesis de Sum 41, se advierte la importancia y trascendencia de sus primeros dos álbumes, los que tuvieron una calurosa recepción por parte de los fanáticos y de los medios especializados. Tras el espaldarazo de Island Records, los oriundos de Ajax sorprendieron con el EP “Half Hour Of Power” (2000), para posteriormente consagrar su renovado y particular estilo con su primer larga duración, “All Killer, No Filler” (2001), ocupando los primeros lugares de las listas en EE.UU. y realizando más de trescientas presentaciones en el transcurso de un año. Indudablemente, uno de los grandes responsables del explosivo éxito de este trabajo fue su primer sencillo, “Fat Lip”, tema que en 2011 fue incluido en los resultados de una investigación liderada por el musicólogo Alisun Pawley y el psicólogo Daniel Müllensiefen; en ella, el objetivo consistía en identificar los factores esenciales que transforman una canción en pegajosa, y el hit de los liderados por Deryck Whibley ocupó el respetable tercer lugar, tras las incombustibles “We Are The Champions” de Queen, y “Y.M.C.A.” de Village People.

sum-41-frontera-02Han pasado dieciséis años desde aquel triunfante debut, siete discos de estudio, e incluso una insólita experiencia que casi los lleva a perder la vida: la grabación del documental “Rocked: Sum 41 In Congo” (2005), sobre la guerra en la República Democrática del Congo para War Child Canada, que los vio siendo rescatados por el representante de la ONU, Charles “Chuck” Pelletier, al que le agradecieron a su modo, titulando su tercer álbum como “Chuck”, lanzado en 2004.

Con esa historia a cuestas, el ahora quinteto sigue rodando con la misma energía e intensidad que en sus veinteañeros inicios. El próximo 3 de diciembre el público chileno tendrá la oportunidad de encontrarse por primera vez con Deryck Whibley y compañía, cuando sean los encargados de remecer el Club Hípico de Santiago en una nueva versión del Festival Frontera.

Por Gustavo Inzunza

Enlace corto:

Comentar

Responder