Santiago Gets Louder: Gojira, crónica de un coloso

Miércoles, 26 de Agosto de 2015 | 1:45 am | Comentarios (2)
Santiago Gets Louder: Gojira, crónica de un coloso

En lo profundo de la costa suroeste de Francia, en un océano donde convergen distintas corrientes, se gestó este fenómeno llamado Gojira que, a través de una discografía impecable y una puesta en escena avasalladora, ha refrescado el mundo metal que siempre está bajo la constante amenaza de fuerzas que crean condescendencia y que atrofian de forma grave a la originalidad. Conscientes y enérgicos frente a tal enemigo, en la actualidad el cuarteto europeo se ha transformado en un verdadero coloso que, en cada presentación, impone sus términos basados en la solidez y potencia de su propuesta, con los que son capaces de opacar a cualquier acto similar que esté en las cercanías y que, de algún modo, los desafíe a un teórico duelo de música extrema.

GOJIRA 01El carácter eminente que apreciamos hoy en el titán francés, se forjó durante las primeras batallas que tuvieron lugar desde mediados de los noventa (cuando aún ostentaba su antiguo nombre, Godzilla) hasta los comienzos del nuevo milenio. Cuatro muestras comprenden ese período de entrenamiento, que se concreta con la edición del primer trabajo, “Terra Incognita”, en el año 2001, entregando un planteamiento directo y agresivo que se fundamenta en las técnicas del death metal más violento, aunque expone elementos de otras disciplinas, como los cortes progresivos o la orgánica manera en que progresa la experimentación sónica, que enriquecen cada movimiento y el estilo final para ese disco. Un análisis final, se inclina a favor de la intención mostrada y la consecuente convicción de encontrar un sello que los identifique, porque hay claros atisbos de la monumental evolución que ya se desarrollaba a paso firme, en la medida que avanzaba la incubación del sonido venidero.

La ambición artística crecía, pero el alcance de las hazañas del gigante galo permanecía en conocimiento de sólo unos pocos; básicamente, eran los relatos de quienes presenciaron alguna de sus apariciones lo que esparcía la palabra acerca de su existencia. Durante este ciclo, en específico el año 2003, publicaron algo así como un EP, “Maciste All’Inferno”, debido a que en realidad es algo más que eso: es una grabación en vivo del material inspirado en la cinta italiana que lleva el mismo nombre, estrenada en el año 1925. El resultado se convierte en toda una experiencia: es un viaje a GOJIRA 02través de una imaginería oscura que, en la eventualidad, devela una manifestación visceral del conjunto por ampliar sus horizontes y el espacio por el que se mueven; responde a una necesidad biológica de un ser que está a punto de enfrentarse al que, quizá, sea el desafío más complicado de superar para toda banda que de verdad busque prolongar una carrera más allá de las modas y la parafernalia: el segundo álbum.

Así, en el mismo año llegó “The Link”, un ejercicio claro de crecimiento artístico que profundiza aún más en todos los aspectos que constituyen lo hecho hasta ese momento por los franceses. Ya no hay rastros de aquellos pequeños pasos en falso que existían en algunas de sus composiciones anteriores, por el contrario, es una concentración de aciertos (como “Remembrance” o “Embrace The World”) que más adelante en su historia serán las características que posicionarán al grupo al frente de la nueva estirpe en la música extrema.

El obstáculo que se suponía era esta etapa, fue sobrepasado y reunió la energía restante para saltar directo hacia la consagración. Lo anterior implica reafirmar la convicción y asimilar que el impacto de lo que hacen, de forma paulatina, se expande en diferentes direcciones, alcanzando cada vez una audiencia más grande (gracias también al apoyo incondicional de sus compatriotas del sello GOJIRA 03independiente Listenable Records), algo que se materializó dos años después, cuando “From Mars To Sirius” irrumpió en el horizonte. El concepto es uno solo, y es ambicioso; el embarque en una misión interplanetaria cuyo objetivo es revivir a un remoto mundo muerto, devastado. Cometido acorde a las capacidades de este ser, que se confirman a lo largo de un registro redondo, con la mística que se necesita para sobresalir dentro de un catálogo superlativo.

El camino del coloso se ha vuelto próspero, gracias a su disciplina y a las ganas de innovar. Es una criatura astuta, inteligente y por sobre todo justa: produjo un EP sin fines de lucro para apoyar a la organización anti caza de ballenas, Sea Shepherd. La idea es actuar consecuente con lo que predican, hasta donde más se pueda, al menos. La madurez de tres discos a cuestas y las múltiples batallas, en pequeños recintos o festivales, forjaron el carácter que prima en, según éste redactor, su obra cumbre y cuarta entrega, “The Way Of All Flesh” (2008). Es un acto de más de una hora, donde cada pieza está colocada de manera deliberada para que se cumpla la voluntad de la banda de trascender. Sólo en “The Art Of Dying” encontramos casi todos los componentes que configuran a Gojira; es una muestra fidedigna de lo que son capaces de hacer; es un ataque letal con una técnica exquisita que sólo es posible de concebir y ejecutar luego de mucho tiempo de preparación.. Así, logran el equilibrio entre lo brutal y su contraparte, dejando en claro la maestría que han alcanzado y que los ubica como una referencia obligatoria de la escena metalera mundial, lo que incluye tanto a la audiencia como a la crítica.

GOJIRA 04En la actualidad, luego del lanzamiento de su nuevo material, “L’Enfant Sauvage” (2012), la transición entre el embrión y la fase adulta se ha completado, por lo tanto estamos frente al titán en toda su magnitud. Es un organismo compuesto de artistas que gozan de plenitud creativa y que poseen las herramientas necesarias para propagar su propuesta por el globo, como el ingreso al sello estadounidense Roadrunner, que les asegura una mayor difusión para un álbum hábil y certero, con cortes supremos en términos de fuerza y dinamismo, como “Planned Obsolescence”, además de otros con detalles más sutiles, más sugerentes y experimentales, como “The Gift Of Guilt” o “Born In Winter”.

Desde el punto de vista de este redactor, Gojira es por lejos el acto más atractivo de Santiago Gets Louder. ¿Las razones? Sólo por nombrar algunas: es el debut en nuestro país, su carrera discográfica ha recibido cada vez en un mayor grado la venia de quien se exponga a su arte, y poseen el planteamiento más arriesgado del certamen debido a que son el acto más intenso y enérgico de todos. Sin duda, será una ocasión en que una de aquellas bandas del mundo sempiterno deje su enorme huella en Chile y propicie una comunión que se extienda a lo largo del tiempo: la leyenda inminente de un coloso único en su especie.

Por Hans Oyarzún

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  1. MonoStian says:

    Lo mejor, exactamente.

  2. Natalia says:

    Hola! Habrá concurso por entradas?? Gracias

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