Method Man & Redman: Humos de innovación, aires de leyenda

Miércoles, 11 de Enero de 2017 | 1:03 pm | No hay comentarios
Method Man & Redman: Humos de innovación, aires de leyenda

Todas las categorías musicales tienen exponentes que sobresalen del resto; elegidos capaces de traspasar las barreras del tiempo con su arte y ubicar su nombre en una dimensión donde no llega la influencia de la muerte, por el contrario, es el lugar donde nace lo que conocemos como clásicos. En ese sentido, la cultura hip-hop, debido a su fértil carácter, ha entregado una cuota considerable de la banda sonora que ha musicalizado al planeta en las últimas tres o cuatro décadas, infiltrando sus beats y sus rimas en el inconsciente colectivo.

Las dos escuelas célebres de la cuna del movimiento, la costa este y oeste de Estados Unidos, ostentan múltiples pergaminos y galardones obtenidos por sus figuras más importantes, individuos que en su mayoría provenían de los barrios duros de sus ciudades, por lo tanto, no es de extrañar la rivalidad surgida en los años noventa y sus niveles de violencia, situación que se llevó varias vidas consigo. En los alrededores de la “ciudad que nunca duerme”, e insertos en toda esa vorágine, hubo personajes que se abstrajeron de esa hostilidad y se enfocaron en canalizar sus energías en producir versos inmortales que, a la larga, los han convertido en estrellas de la música popular contemporánea, como el caso de los raperos (y primos) Method Man y Redman. El primero es, sin duda, uno de los liricistas más ingeniosos y respetados del mundo del rap, en gran medida gracias a su participación protagónica en las creaciones de Wu-Tang Clan, el grupo de mayor mística y trascendencia del género, además del beneplácito obtenido con su incendiario estreno en solitario titulado “Tical” (1994). Mientras que Redman desarrolló su carrera desde un comienzo con la venia de la crítica, de sus pares y de los seguidores, debido a su irrupción con el tremendo debut que fue “Whut? Thee Album”, en 1992.

Casi al final del nuevo milenio y tras ser parte de una exitosa gira junto a otros colosos como Jay-Z o DMX, ambos unieron sus fuerzas, más allá de todas las colaboraciones que ya habían hecho hasta ese momento, para así crear “Blackout!” (1999), primer disco completo construido entre estos ilustres de la east coast y que en la semana de su aparición vendió más de 250 mil copias, poniendo al dúo en la cima de todas las listas (#3 en la Billboard 200 de la época) con los singles “Tear It Off”, “Y.O.U.” y “Da Rockwilder”, proceso lleno de gloria que se vería coronado un par de años después con la película “How High”, un stoner film (cintas que rinden tributo a la cultura canábica como “Cheech & Chong Up in Smoke” o “Half Baked”), que con el apoyo de una empresa gigante del cine como Universal Studios y todo lo que eso implica catapultó a la pareja al mega-estrellato. En esos días, el estilo de cada uno ya lucía depurado y la identidad en sí de la región a la que orgullosamente pertenecen se encontraba en un estado de madurez artística, diferenciándose de su contraparte del otro lado del país del norte, zona que unos años más tarde vería cómo la repetición hasta el cansancio de la misma fórmula del g-funk y del gangsta rap terminaría por saturar el mercado con clones-de-clones que nunca se acercaron siquiera a lo que hizo Dr. Dre y sus colegas, sumergiendo a gran parte del panorama en un pantano creativo que se extiende hasta hoy, salvo uno que otro talentoso, como Kendrick Lamar.

Redman descarga su prosa con agilidad y con un sentido del humor que nadie más posee en la industria, siendo una gran influencia para otros cófrades más jóvenes, como Eminem, quien incluso manifestó que el oriundo de Nueva Jersey era su rapero favorito. Method Man, por su parte, puso su nombre en lo más alto del circuito con letras sin filtro, una personalidad avasalladora y una verborrea que fluye natural en el caudal del rap, como si estuviese predestinado a ser uno de los mejores maestros de ceremonia de la música urbana. Juntos y unidos son parte fundamental del renacimiento del hip-hop de la costa este durante los años noventa, hito no menor tomando en cuenta que todo nació allí hace cuatro décadas y cuya historia rebosa en artistas insignes. Además, fueron capaces de nivelar la balanza, puesto que en esos días casi toda la atención se centraba en lo que se hacía en Los Angeles, California.

De esta manera se ganaron el título de leyendas, algo que se será posible confirmar y apreciar en unas semanas más, cuando Method Man y Redman aterricen en Santiago para conmemorar un aniversario más de “Blackout!”, obra inmortal que le enrostró a todo el orbe que el mejor rap viene del frío, de la crudeza y los paisajes de Nueva York y sus cercanías. Mientras dependa de ellos, así seguirán las cosas.

Por Hans Oyarzún

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