Especial Lollapalooza Chile 2017: Metallica

Viernes, 24 de Marzo de 2017 | 12:54 am | No hay comentarios
Especial Lollapalooza Chile 2017: Metallica

Han pasado apenas tres años desde que Chile tuvo la visita de una de las bandas más importantes del metal. Era un jueves 27 de marzo del 2014, cuando James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo deleitaron a los más de 50 mil fanáticos que fueron testigos de un show completamente a pedido, condimento principal de la gira “By Request” que trajo a los músicos una vez más a nuestro país. Lo que era un recuerdo aún fresco en la comunidad de fanáticos chilenos, se vio remecido con el anuncio de la peor de las pesadillas para el metalero local: Metallica sería la banda encargada de liderar la séptima versión de Lollapalooza Chile. Más allá de las discusiones de si el festival es o no una instancia para que el cuarteto pueda presentarse, lo cierto es que la elección de ellos como principales headliners no es algo al azar, debido al carácter netamente mainstream que adquirieron con el pasar de los años.

Ya es claro que la banda no está ni cerca de ser ese potente combo de thrash metal que los llevó a la fama durante los años 80; el tiempo pasa y su estilo ha variado en cuanto al sonido rápido y agresivo que profesaron durante aquel período. Ya desde el lanzamiento del famoso “Metallica” (1991), popularmente conocido como “Black Album”, tanto su estética como su estilo musical comenzaron a variar, apuntando claramente hacia un público más masivo, algo que funcionó sin mayores problemas. Aunque los fans más puristas miraban con disgusto esta nueva etapa del cuarteto, la banda no dio su brazo a torcer y siguió su camino de llevar las guitarras más pesadas hacia el lado comercial de la industria. Años han pasado desde ese momento y hoy en día nos encontramos con Metallica transformado en toda una marca registrada, un espectáculo lleno de fanfarria, pirotecnia y todos los clichés imaginables del “rock de estadios”. Porque eso es Metallica en la actualidad: un show lleno de hits radiales y llamaradas de fuego.

Ahora, tendremos la quinta visita de los norteamericanos a Santiago, instancias que, a excepción de su último show en 2014, han estado marcadas por la promoción de su último trabajo discográfico. “Black Album” en 1993, “Garage Inc.” (1998) en el ’99 y “Death Magnetic” (2008) en 2010, han sido las veces que la banda se ha presentado en nuestro país con la excusa de promocionar un álbum. Este año lo hará con “Hardwired… To Self-Destruct” (2016), su décimo disco de estudio, y para esto se han preocupado de preparar meticulosamente un setlist que abarca lo más importante de su catálogo, sin perder la intensión de promocionar su último trabajo ni de premiar a los fans con una que otra rareza olvidada dentro de su extensa discografía.

“Hardwired… To Self-Destruct” grafica muy bien lo que es Metallica por estos días, considerándose como un momento justo para mirar hacia atrás y aprender de todo lo logrado durante su carrera. Un álbum seguro, apostando a ganador en todo momento y que no busca pretensiones ni intentos desesperados por demostrar algo. Si bien existe un sonido perdido que el álbum intenta encontrar durante casi su totalidad, Metallica entregó un registro muy por encima de los estándares con los que son medidos desde hace algunos años, demostrando que el poder y la agresividad de sus guitarras puede estar presente de alguna u otra forma, independiente de que se trate de una versión “descafeinada” de esos rebeldes pelucones que arrasaron con todo en “Kill ‘Em All” (1983). Los tiempos cambian y no todo puede seguir como antes.

Lollapalooza se ha caracterizado por celebrar a la música en todas sus formas y estilos, no por nada los headliners en las distintas ediciones del evento se pasean entre diferentes veredas musicales. Es necesario comprender el fenómeno a nivel mundial de los festivales para entender cómo hasta las bandas más impensadas se abren a este tipo de instancias. El caso de Metallica suena justo y preciso para un grupo que está acostumbrado a los grandes escenarios. Aquí existe una situación donde ambas partes ganan: primero, Lollapalooza se coronará con uno de los números más relevantes en toda su existencia, mientras que Metallica ratificará su poderío, enseñándoles a las nuevas generaciones cómo ellos pueden hacer propio cualquier escenario donde deban presentarse.

Por Manuel Cabrales

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