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Criminal: Metal inoxidable

Lunes, 5 de Noviembre de 2012 | 8:52 pm | No hay comentarios
Criminal: Metal inoxidable

En pleno auge de bandas como Pantera o Metallica, en Chile comenzaba a escribirse la historia de la banda metalera más importante que haya surgido desde nuestras tierras. Anton Reisenegger y Rodrigo Contreras se unieron a fines del año 1991 para fundar Criminal, banda con influencias thrasher y death metal, que pronto se convertiría en un suceso local al realizar su primera presentación en la apertura del show de Kreator, recital de culto que trajo por primera vez a una banda internacional de metal a nuestros escenarios, en una velada que fue tempranamente interrumpida por la batalla campal que se desató dentro del recinto, cuna de un gran número de mitos que no han hecho más que elevar el estatus del concierto del 11 de marzo de 1992, al de toda una leyenda.

Criminal lanzaba dos demos, siendo “Forked” (1992) el mejor recibido por la crítica, destacando su mención en la revista holandesa “Metal Hammer” y la inglesa “Terrorizer”. Dos años después lanzarían su primer LP, “Victimized”, vendiendo mil copias en tres semanas, distribuyéndose por todo Sudamérica y Japón, además te transformarse en recurrentes de la programación de MTV Latinoamérica como parte de la sección dedicada al rock y al metal. Como punto cúlmine de esta etapa, la agrupación se presentó en el Festival de Metal Latinoamericano en México.

Destacando su proyección internacional, centrada en la distribución global de su trabajo y adoptar el inglés como lengua madre de sus composiciones, Criminal crecía en popularidad mientras lanzaba el EP en vivo “Live Disorder” (1996), el cual se centraba en los temas de su primer disco. “Dead Soul” (1997), segundo larga duración de los chilenos, fue producido por Vincent Wojnar, quien ya había trabajado con Kreator y Machine Head, para ser presentado en la antesala del recital de Napalm Death. “Dead Soul” es el disco mejor valorado por los fanáticos y la critica hasta la fecha. “Live Slave Master” (1998), fue el primer compilatorio de la banda, compuesto por material en vivo y de estudio.

“Cancer” (2000), con un giro más comercial y bastante criticado por los aficionados, abrió las puertas para que Criminal aterrizara de forma definitiva en el viejo continente. Reisenegger se radicaba en Inglaterra para hacerse parte de la escena local. Fue guitarrista invitado en la gira de la banda grindcore Extreme Noise Terror, tour en el que conoció al baterista de la banda, Zac O´Neil, quien más tarde se uniría a las filas de Criminal. Robin Eaglestone, ex Cradle Of Filth, llegaba para unirse en el bajo. “Wacken Open Air” fue el siguiente gran salto que dio la banda, como parte de una exitosa gira europea que no hizo más que confirmar que salir del país fue lo mejor para Criminal.

Por diferencias personales, Robin Eaglestone dejaba al grupo antes de terminar la grabación de “No Gods No Masters” (2004). Para el tour del disco, Juan Francisco Cueto volvía a la banda para acompañarlos en el tour que los trajo de vuelta a Chile durante el mismo año. La crítica volvía a alabar a Criminal con el lanzamiento de “Sicario” (2005), votado como uno de los diez mejores discos de metal de aquel año, una vez más, por la revista “Terrorizer”. Cueto volvía a abandonar la banda, dando paso a Glover Staff, quien ocupó el puesto por un corto período para finalmente dejar las cuatro cuerdas en manos de Dan Biggin.

Criminal regresaba a Chile para realizar una gira por el país, presentando su sexto disco, “White Hell” (2009), que también los llevó a abrir la apoteósica presentación de Metallica en el Club Hípico el año 2010. Rodrigo Contreras regresaba a Chile para solucionar asuntos personales, tomando su puesto en la primera guitarra Olmo Cascallar, sellando la formación que ha dado a luz al último disco de la banda, Akelarre (2011), el cual los trae de vuelta a nuestro país para presentarse en la edición 2012 de Maquinaria Festival, donde Anton Reisenegger y sus secuaces nos volverán a demostrar el porqué debemos sentirnos orgullosos de una banda que nació en nuestras tierras y se ha transformado en un gran exponente del metal mundial.

Por Sebastián Zumelzu

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