Artista Lollapalooza 2014: Savages

Jueves, 27 de Marzo de 2014 | 11:53 am | No hay comentarios
Artista Lollapalooza 2014: Savages

Es demasiado sencillo caer en el facilismo. Pensar que la vida es muy diferente a la muerte, o que la luz y la oscuridad no se pueden fundir en un abrazo furtivo que desafíe toda lógica. Y por supuesto, hay quienes creen que el silencio no es catalogable como música, pero ellos no entienden que detrás de cada sonido existe un silencio que permite su percepción óptima y que, cuando se trata de la música, el silencio no sólo deja de ser un antónimo, sino que se convierte en una condición fundamental para esta.

Muchas veces hemos comentado las “nuevas costumbres” del público en los shows, eso de que no importa el artista sino que el evento, o que tener un trago sea más importante que no perderte un SAVAGES 02éxito en vivo de la banda a la que, supuestamente, fuiste a ver. Esto, se complementa con esta era de las pantallas, donde los ojos y la experiencia tangible dejaron de ser (tan) importantes y la virtualidad puede corromper al aquí y ahora.

Es contra todo esto que se revela Savages, el cuarteto de post punk que dio que hablar muchísimo el año pasado gracias a “Silence Yourself” (2013), donde desde una portada de tonos severos, en blanco y negro, y con un sonido tendiente a la furia, la catarsis y la sofisticación minimalista, no sólo generó excelentes comentarios por el disco en sí, sino que también por sus presentaciones en vivo, donde la banda destacó por usar un mensaje a la entrada que dejaba en claro que sus declaraciones contra las nuevas malas costumbres no eran chiste:

“QUERIDA AUDIENCIA:

NUESTRA META ES SIEMPRE DESCUBRIR MEJORES MANERAS DE VIVIR Y EXPERIMENTAR LA MÚSICA. CREEMOS QUE TODAVÍA HAY NUEVAS FORMAS QUE ENCONTRAR. CREEMOS QUE EL USO DE TELÉFONOS PARA GRABAR Y TOMAR FOTOS DURANTE UN CONCIERTO NOS PRIVA DE INMERSARNOS POR COMPLETO EN NOSOTROS MISMOS. SÓLO CON LA EXPERIENCIA COMPLETA SERÁN CIERTAS LAS PALABRAS QUE DIGAMOS. HAGAMOS QUE LA NOCHE SEA ESPECIAL, SILENCIEN SUS TELÉFONOS”

Y es que Jehnny Beth, fundadora del sello Pop Noire y parte del dúo John & Jehn con su esposo Johnny Hostile, transmite una vibra que no niega el choque ni tampoco la transparencia de su fuerza en el escenario, en su interpretación y también en lo directas que resultan las líricas de Savages, más cercanas a un ejercicio poético de resistencia más que a las de una canción que cuente historias y sentimientos sencillos.

SAVAGES 03Nada mal lo hacen tampoco quienes tocan los instrumentos. Mientras Gemma Thompson hace sonar su guitarra como si fuera un ejército, Fay Milton le pega a su batería como si se acercara un tsunami, en tanto que Ayse Hassan logra incomodar y hacer vibrar con cada golpe a las cuerdas de su bajo. Y es que Savages tiene apenas dos años de vida, pero pareciera que estuvieran trabajando su propuesta por décadas. La química en el escenario, lo clara que tienen la película, la mística de banda de rock & roll que le pone Fay, la frialdad de Gemma o la bipolaridad de Ayse, apoyan a la generación de la figura de Jehnny Beth, cuyo nombre real es Camille Berthomier, es francesa y es más tímida de lo que parece en el escenario, y maneja la dicotomía de un look andrógino casi como una versión afrancesada de Ian Curtis de Joy Division, con quien más la comparan, pese a las pocas semejanzas entre las propuestas de uno y otro.

Con una identidad tan grande, no parece un ejercicio fútil que saquen manifiestos en su Sitio Web, simplemente porque se nota que el cuarteto se toma muy en serio su trabajo. Que su disco se llame “Silence Yourself” (“Silénciate a ti mismo”) se mueve en el terreno de su crítica permanente a la precaria atención que se le presta al arte hoy. Ellas demandan ser escuchadas, ser leídas, ser objeto del escrutinio de la audiencia, que exista un diálogo real. El manifiesto que se lee en la portada de su disco lo deja más que claro:

SAVAGES 01“El mundo solía ser silencioso. Ahora tiene demasiadas voces y el ruido es una distracción constante. Ellos multiplican, intensifican, ellos desviarán tu atención hacia aquello que es conveniente y olvidarán contarte acerca de ti mismo. Vivimos en una era de muchas estimulaciones. Si estás enfocado, eres más difícil de alcanzar. Si estás distraído, estás disponible. Estás distraído. Estás disponible. Quieres complementos. Siempre estamos buscando dónde encontrarla. Quieres tomar parte en todo y que todo sea parte de ti. Tu cabeza da vueltas rápido al final de tu espina hasta que no tienes cara en absoluto. Y todavía, si es que el mundo se callara incluso por un instante, tal vez, podríamos comenzar a escuchar el ritmo de un tono enojado y joven – y recomponernos. Tal vez, habiendo deconstruido todo, deberíamos estar pensando en poner todo junto otra vez. Silenciarte a ti mismo”

Al final, el ejercicio que pide Savages es mirar al escenario, escuchar los parlantes, tener conciencia de que estás en un lugar para escuchar grandes canciones, donde destaca lo épico de “Shut Up”, la catarsis de “I Am Here” o “She Will”, la certeza de “Marshal Dear” o la inclemencia de “Husbands”.

Cuando se trata de un mundo con tantas distracciones, Savages pide algo que suena muy sencillo, pero que resulta ser de una dificultad gigante: escuchar. En un mundo donde pareciera que estamos destinados a tratar de hacernos escuchar, nos convertimos en la interferencia que agrega ruido a cada interacción. En el afán de comunicarnos, tapamos los conductos de humanidad, los reemplazamos con la tecnología y allí es donde el arte busca los escondrijos y los pliegues de este velo para definirse, desde la simpleza del acto de escuchar, en una pequeña revolución que dura lo que dura un show. Y en este caso, vale la pena sacarse los tapones ante Savages, a ver si nos escuchamos un poco a nosotros mismos.

Por Manuel Toledo-Campos

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