Architects: El riesgo del cambio

Martes, 26 de Mayo de 2015 | 1:56 am | No hay comentarios
Architects: El riesgo del cambio

Convengamos que hoy, dado el panorama mundial, que una banda se dedique a la fusión hardcore-metal es un arma de doble filo, porque por una parte comprende un relativo éxito comercial, y su consiguiente difusión, pero por otra ve su estatus constantemente amenazado por las críticas implacables que denuncian el cansancio y la falta de ideas, que agrava el letargo en el que cayó este sub-género híbrido que explotó a comienzos de la década pasada. Durante ese auge, un grupo de adolescentes ingleses fundaron lo que hoy conocemos –luego de un par de cambios de nombre- como Architects, quienes con seis discos a cuestas (en apenas 11 años de existencia) han alcanzado ARCHITECTS 01un lugar de privilegio dentro del espectro, sobre todo gracias a la mixtura y nivel técnico de sus composiciones más tempranas. En la actualidad tal posición ha sido cuestionada, debido al rumbo musical que tomaron en la medianía de lo que llevan de carrera, donde se apartaron de manera drástica de los elementos que constituyeron su primera etapa y que les otorgó reconocimiento, favoreciendo un enfoque mucho más melódico y digerible, en contraste al eclecticismo de antaño.

Y es que su debut, “Nightmares” (2006), pronosticaba un futuro más que auspicioso, a través de una propuesta visceral que llenaba de matices muy diversos a la esencia hardcore que los unía como conjunto. Así, desarrollaron un estilo que además incluía atisbos de metal extremo y figuras complejas propias del jazz, lo que puso en evidencia la técnica que poseían a pesar de su corta edad, y tal rasgo los ubicó en el mapa cerca del trabajo que hacía por ese entonces The Dillinger Escape Plan, Converge o The Red Chord.

SAM CARTERCon ese respaldo a sus espaldas, tanto de la crítica como de los incipientes seguidores, tan sólo un año después editan su segundo larga duración, titulado “Ruin”, época en la que ocurren un par de modificaciones importantes para el destino de la agrupación, como lo fue el cambio de disquera y, principalmente, de frontman, saliendo Matt Johnson y entrando Sam Carter, quien introduce un rango vocal más amplio que su predecesor, al incluir voces limpias, hecho que más adelante resultará gravitante en el devenir de su arte.

El punto de inflexión en la historia de Architects comenzó a gestarse el año 2008, cuando ingresaron a las filas del sello Century Media (responsable de verdaderos monstruos de la escena extrema), para luego lanzar “Hollow Crown” al año siguiente y llevar sus creaciones un paso más allá en la experimentación que los caracteriza y diferencia de la mayoría de sus contemporáneos. Ellos consideran este lapso como una progresión natural de su música, anticipando lo que harían en los años venideros. En ese sentido identificamos un aumento exponencial en el uso de estructuras más armoniosas y sencillas de la mano de riffs muy pegadizos, así como de la inclusión de capas electrónicas o baterías programadas, que en conjunto proponen una dirección que se apartó de sus orígenes mathcore, para enfocarse en algo más parecido a lo que hacen sus amigos y compatriotas de Bring Me The Horizon.

ARCHITECTS 03Si bien fue recibido con reseñas favorables, este tercer LP sembró la duda entre muchos de los seguidores más acérrimos, algo que se concretó y ratificó de manera fatal para ellos dos años después, en la siguiente entrega llamada “The Here And Now” (2011), que en primera instancia pareciera pertenecer a otro artista, ya que no quedan rastros de esa ejecución violenta y técnica que plasmaron en las otras producciones, y en su reemplazo pusieron canciones genéricas y repetitivas, orientadas hacia un público distinto que disfruta y consume los productos asociados al denominado post-hardcore. En su momento, fue anunciado por ellos mismos como la obra definitiva que conjugaría todo lo hecho hasta ese punto, pero la verdad es que da la sensación de que después de la gran cuota de decepción que provocó este “aquí y ahora” en la gente –más que en la crítica, que de todas maneras los aprobó- remeció a los integrantes y los hizo cambiar de parecer respecto al camino que eligieron, propiciando una “vuelta a las raíces” a través de un apurado nuevo disco, “Daybreaker” (2012), que, si bien es un claro ejercicio que busca una arista filosa y violenta para externalizar su visión como lo hacían antes, esta vez no logra la aprobación de ninguna de las partes y, por el contrario, aleja aún más a quienes simpatizaron con su período 2006-2009.

ARCHITECTS 04Es muy probable que el panorama se haya oscurecido para Architects en ese entonces, lo que explicaría porqué para su más reciente registro, “Lost Forever // Lost Together” (2014), se tomaron un tiempo mayor al que estaban acostumbrados: la idea es recuperar al público original que perdieron, pero sin dejar de lado a la nueva camada de personas que sí están de acuerdo y gozan con esta nueva óptica, tarea que para cualquier banda que se encuentre en una situación parecida es bastante complicada. Es por esto que el trabajo recupera esa intención y potencia que poseían los antiguos trabajos, para combinarlos con estrofas melosas y épicas como himnos, que al final se constituyen como la creación más equilibrada del catálogo.

Sin duda que Architects son enemigos del estancamiento y están dispuestos a correr los riesgos que la implementación de cambios radicales implique en el desarrollo de su propuesta. Son temerarios e imprudentes, y no respetan las convenciones tradicionales de la escena hardcore o metal, o de la industria musical en general, aunque se arriesguen al seleccionar herramientas para tales efectos que tienen como motivación el mantenerse vigentes ante todo, cueste lo que cueste, sin sopesar las consecuencias que provoca este vertiginoso espiral.

Por Hans Oyarzún

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