Alain Johannes y la importancia de los matices

Martes, 22 de Octubre de 2013 | 11:12 am | Comentarios (1)
Alain Johannes y la importancia de los matices

Hablar de Alain Johannes es meterse en un montón de temas al mismo tiempo. Se trata de un hombre con una trágica historia de amor, de un músico que creó una banda que supo reunir muchos sonidos para lograr algo único, de un chileno que vivió casi toda su vida lejos de Chile pero que necesitó volver ALAIN JOHANNES 01a reeditar su historia, el amigo que es capaz de codearse de tú a tú con figuras mundiales de la música como Josh Homme o Dave Grohl y mantener la humildad, o también de un intérprete a quien se le da bien la soledad en el escenario.

Lo que es claro es que Johannes es una muestra de la complejidad del ser humano, en especial cuando están metidas las artes en medio. Y pensando en su próxima visita para el Festival Frontera, agregará otro matiz: con Cote Foncea, Felipe Foncea y Roberto Trujillo tocará canciones propias y de Eleven, lo que será sin dudas algo muy diferente para quienes pensaban en ver nuevamente a Alain solo con su Cigar Box Guitar y nada más.

Pero esto no es tan sorprendente si pensamos en el amplísimo historial de colaboraciones que tiene, la última de ellas nada más ni nada menos que la participación en tres canciones del soundtrack de “Sound City”, el documental de Dave Grohl. También este año, Johannes tocó con los franceses Hifiklub en una serie de sesiones en el desierto de Mojave en EE.UU. También fue partícipe del celebrado disco “Songs For The Deaf” de Queens Of The Stone Age (2003), donde se advierte una parte importante del sonido de Alain: la guitarra seca, que muchos llamarían stoner pero que en manos de Johannes se transforma más en matiz que en sonido duro. A diferencia de su propio amigo Josh Homme, lo que logra Johannes es jugar, desde lo stoner, con muchas otras variables, algunas más pesadas y otras llenas de delicadeza.

Esto se notó cuando lanzó “Spark” en (2010), su primer disco como solista, en el que prefirió darle completa notoriedad a la guitarra y dejar de lado otros instrumentos, en lo que afectó, de seguro, la partida de Natasha Shneider, su mujer, quien tocaba los teclados y ponía la voz en Eleven, la banda que sin duda puso a Alain en el mapa musical como rostro y no sólo como alguien que trabajara bien detrás del primer plano. En “Spark”, Johannes explota todas las posibilidades de un instrumento, ALAIN JOHANNES 02incluso desestimando la utilización de efectos que pudieran darle más facilidad de diferenciar el desarrollo de las composiciones. En vez de eso, lo que arma es un disco lleno de interpretación, donde su voz y la guitarra configuran paisajes sonoros de trazos simples, pero de una gran variedad y un mayor impacto emotivo.

Ahora, en 2013, hay varios componentes que condimentan aún más la visita de Johannes. Vuelve a buscar apoyos en amigos para salir al escenario, de cara a sus canciones más antiguas. Además, la realización del documental “Chilean Rock” del periodista Rodolfo Gárate ahondará en la relación que tiene Alain con Chile, y ese manojo de cabos sueltos que el artista todavía debe cerrar.

Hay que ver cómo se traduce este montón de elementos en el escenario de Frontera y el sideshow agendado por “Alain & Friends”, pero si hay algo claro es que el talento musical de Johannes es mucho mayor que aquel que muchos le atribuyen, y fuera de la coraza de ser un intérprete correcto y con poca parafernalia, en el interior hay un rockstar de fuste que debiéramos valorar más, dado que, al final del día, Alain Johannes es la mayor estrella rockera que tiene Chile hoy por hoy, y aquello está totalmente justificado.

Por Manuel Toledo-Campos

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  1. ian says:

    Totalmente de acuerdo!

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