The Winery Dogs: Quiltros de raza

Miércoles, 31 de Julio de 2013 | 10:00 am | Comentarios (3)
The Winery Dogs: Quiltros de raza

Cuando me tocó escribir sobre el disco de The Winery Dogs, entendí que el control de las exuberantes cualidades musicales de Richie Kotzen, Billy Sheehan y, en especial, el pintamonos (en el buen sentido de la palabra) Mike Portnoy, ayudó a destacar las canciones más allá de los talentos personales, lo que deriva en disociar los individuos al proyecto que tienen en común. Ahora, cuando los vimos en vivo en un Teatro Nescafé de las Artes lleno hasta las masas, podemos ver que lo que se controla en estudio se desata en vivo. Así, estos “perros de viñedo” muestran su raíz quiltra, mezclando estilos con naturalidad, pero también poniendo el suficiente arrojo en escena, y también pulcritud, denotan sus quilates y la raza de figuras del rock, alcurnia que hizo que mucha gente esperara con ansias el show.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 01

Todo partió con la rendición del track que inicia el disco debut de The Winery Dogs, “Desire”, que demostró desde el inicio que el bajo de Sheehan es a prueba de balas, que lo de Kotzen en voz y guitarra siempre es un lujo, y que Mike Portnoy desde la batería se come el escenario, cosa que a muchos les molesta, pero que en este proyecto funciona muy bien, dado el carácter de Kotzen, mesurado y preocupado de su trabajo y poco más que eso. Ya en la segunda, “Criminal”, todo el mundo se daría cuenta que el virtuosismo sería la regla de la noche y que ninguna canción pasaría sin que hubiera un triple solo (o sea, los tres haciendo un solo a la vez) o al menos uno de los integrantes luciéndose, en un show con pocas pausas entre las canciones que ascendió a la hora y cuarenta minutos de duración.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 02

Pese a los bagajes musicales de cada integrante, el hecho que sólo hayan tocado canciones de proyectos de Kotzen (y un cover de Elvin Bishop en el bis) denota que Richie es el eje del repertorio del grupo, y también lo fue para un público de los más heterogéneos del último tiempo, con adolescentes y adultos de 50 años o más en proporciones similares, fans de Portnoy o de Kotzen o de Sheehan –para nuestra sorpresa- y varios que llegaron a estos músicos por el sólido debut de The Winery Dogs.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 03

En “One More Time” destacó la batería más matizada de Portnoy, mientras que en el bis con “Fooled Around And Fell In Love” Kotzen mostró su registro vocal en todo su esplendor. Pero la gran sorpresa, como anticipábamos en el review del disco, se trataría de Billy Sheehan, quien es todo menos un desconocido, pero que aún así sorprendió a muchos, en especial en su extenso solo de seis minutos de duración, donde mostró su maestría con los efectos de un bajo que sonaba con tintes de otro mundo, probablemente como lo haría Chris Wolstenholme de Muse.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 04

“Damaged”, “The Dying” o el tremendo final de set con “Regret” y su órgano Hammond rememorando al góspel y al soul, fueron momentos donde quedó de manifiesto que The Winery Dogs es más que estridencia, sino que también es contención y control. También el público jugó un papel importante, siendo devoto al trío y cantando bastante, con un respeto mutuo que también ayudó a entender la decisión de que este show fuera en un recinto con butacas, como el Teatro Nescafé, en vez de uno que permitiera, quizás, recrear la sensación de la cancha en momentos dados del espectáculo. En “Stand”, cover de Poison, banda de la que fue miembro Kotzen, fue el primer “momento karaoke” de la noche, con Richie solo en el escenario, a quien se sumaron Sheehan y Portnoy para hacer un “cover” de “You Can’t Save Me”, del disco “Into The Black” (2006) del propio Kotzen, otro momento donde el público coreó la canción. No obstante, donde más se desataron los pulmones de la audiencia fue en “Shine”, cover de Mr. Big, que explota cada vez que irrumpe el coro. Con ello, claramente recordó su exitoso paso por Chile el año pasado, donde Kotzen tocó dos shows, uno acústico y otro eléctrico, con un público exiguo en cantidad pero rebosante de compromiso.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 05

Decir de nuevo lo bien que sonó la banda o cuán talentosos son sus miembros sería una majadería. Quizás es importante consignar que, si el disco se le puede hacer pesado de escuchar a algunas personas, esta densidad pudo haber sido insoportable en vivo, dado que cada detalle se escuchó exponencialmente más en detalle que en las versiones de estudio. Lo importante es que, apenas salió su primer disco, Sheehan, Portnoy y Kotzen vinieron a Santiago para mostrar este material y, si bien la cantidad de gente fue poca para lo que estaban acostumbrados en esta gira, sin dudas que esto dotó de un tinte especial al show.

THE WINERY DOGS CHILE 2013 06

El final con “Desire” incluyó un extenso jamming vitoreado por la gente y con un Richie Kotzen que, como pocas veces, hizo cantar al público como todo un animador. Así, este show íntimo de The Winery Dogs terminó con reales muestras de agradecimiento de Billy Sheehan, un Mike Portnoy hiperkinético y un Richie Kotzen introvertido, todos juntos agradeciendo en un teatro como actores que presentan su nueva obra. Se cerraron los telones y las luces se encendieron. Los quiltros de raza ladraron fuerte en Santiago, antes de volver al viñedo.

Setlist

  1. Elevate
  2. Criminal
  3. We Are One
  4. One More Time
  5. Time Machine
  6. Damaged
  7. Six Feet Deeper
  8. Solo de Mike Portnoy
  9. The Other Side
  10. Solo de Billy Sheehan
  11. You Saved Me
  12. Not Hopeless
  13. Stand (cover de Poison)
  14. You Can’t Save Me (cover de Richie Kotzen)
  15. Shine (cover de Mr. Big)
  16. I’m No Angel
  17. The Dying
  18. Regret
  19. Fooled Around And Fell In Love (cover de Elvin Bishop)
  20. Desire

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Praxila Larenas

Enlace corto:
(3)
  1. Pedro Pablo says:

    El público estaba desconcertado por las butacas al principio. Cuando comenzó el show nos paramos y a mitad de la canción todos dudaron en sentarse y varios lo hicieron, pero fue Portnoy quien instó al público a pararse y acercarse, momento en el cual los pasillos se llenaros de gente. Bien por el show, mal por lo que pagaron harto más por estar en primera fila. Al final me llevé la muñequera de Sheehan 🙂

  2. Jose says:

    pa la otra manden un corresponsal que cache de esta musica y asi evitan que leamos caezas de pescao como esta llena de palabras rebuscadas para tapar su falta de conocimiento. si queri tirar pinta co el vocabulario anda a escribir al le monde diplomatique. queremos rock. gracas

  3. Matias says:

    Que comentario mas lleno de nada!! Excelente show de rock and roll!!

Comentar

Responder