The Pretty Reckless: Por el camino correcto

Viernes, 17 de Marzo de 2017 | 2:36 pm | No hay comentarios
The Pretty Reckless: Por el camino correcto

Fue un retorno esperado por muchos, el que por fin pudo concretarse iniciando este 2017. Era evidente la difícil misión que tendría The Pretty Reckless en su regreso a Santiago, sobre todo en medio de una gira donde deben demostrar al mundo de qué están hechos. Con una discografía concentrada en tres trabajos de estudio, el cuarteto liderado por Taylor Momsen llegó a nuestro país promocionando “Who You Selling For” (2016), un disco que les valió críticas favorables gracias a la madurez y evolución de su sonido. The Pretty Reckless no le teme al cambio, y esa metamorfosis estaría a punto de estallar frente a una legión de fanáticos que esperaban ansiosamente por su banda favorita.

Unos minutos después de la hora pactada, un grito ensordecedor hizo temblar cada rincón del Teatro Cariola; uno a uno, Jamie Perkins, Mark Damon, Ben Phillips y la reina de la noche, Taylor Momsen, tomaron sus posiciones para lanzarse de lleno con “Follow Me Down“, track que abre su segundo LP, “Going To Hell” (2014), y que demuestra ese estilo entre hard rock y un estridente metal, camino que siguieron en su último álbum. Pese a que todas las canciones suenan de lo mejor en vivo, es notorio escuchar en títulos como “Oh My God” ese sonido más desarrollado y maduro que consiguieron en su más reciente trabajo. Taylor canta con toda el alma, dejando atrás ese personaje un tanto cliché de la “chica rebelde y rockera”, tomándose en serio una banda y un catálogo que no tiene nada que envidiar a otras agrupaciones del género.

Uno de los momentos de mayor catarsis se produjo en el combo de “Make Me Wanna Die” y “My Medicine“, extraídas de su álbum debut “Light Me Up” (2010), que fueron coreadas por todo el público, el que demostró estar en pleno conocimiento del catálogo del cuarteto. Cada canción tiene un ímpetu diferente al resto, algo que en parte recae en la figura del guitarrista Ben Phillips, quien con sus riffs aporta la precisión y pulcritud adecuada en cada una de las canciones. Si en algún momento fueron considerados como “Taylor y sus chicos”, eso quedó atrás a raíz de lo visto sobre el escenario: aquí cada quien hace lo suyo, ya no está esa actitud sobreexagerada de Momsen, ni esa atención total en su figura, esta es una banda completa, donde cada uno aporta lo que debe aportar, lo que recuerda a casos como el de 30 Seconds To Mars, quienes logran derribar todo prejuicio existente mostrándose como una banda que sabe hacer las cosas más allá que de concentrar toda la atención en un frontman.

“Who You Selling For” es de lo más oreja para las radios, pero en el buen sentido, con contenido y peso, tal como “Just Tonight“, ya que, independiente de su configuración, se mimetizan muy bien en un setlist que sabe cómo intercalar la energía con la emotividad. El cierre estuvo a cargo de “Going To Hell” y “Take Me Down“, canción en la que es necesario detenerse: no tiene esos riffs agresivos, ni esos bestiales redobles de Jamie Perkins, pero sí tiene un orden y una estructura que denota experiencia; no es casualidad que este corte sea parte de su último álbum, siendo la prueba más fehaciente de la búsqueda que la banda experimentó en un trabajo que es el más completo y matizado de toda su carrera. Un encore a cargo de “Fucked Up World“, con solo de batería incluido, puso fin a un show del que muchos no esperaban tanto, pero que logró demostrar que sí hay una intención de por medio, más allá de todo prejuicio.

La principal misión de The Pretty Reckless era demostrar que son más que una banda cuyo principal centro de atención es su frontwoman, algo que gracias a sus trabajos musicales han ido logrando paso a paso. Atrás quedaron esos cuestionamientos de si es música de carácter comercial o para “posers” (argumento ultra agotado en el sector más purista del metal), ya que se nota una madurez en cuanto a sus composiciones. Momsen deja atrás el estigma de su apariencia, y aunque siga bailando y moviéndose eróticamente en el escenario, eso ya no es lo que más importa. Poner en paralelo su primera presentación en Chile en 2012 frente a esta, no hace más que dejar la satisfacción de ver a una banda que está haciendo bien las cosas, sabiendo lo que quiere y buscándolo poco a poco mediante el camino correcto.

Por Manuel Cabrales

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Follow Me Down
  2. Since You’re Gone
  3. Oh My God
  4. Hangman
  5. Make Me Wanna Die
  6. My Medicine
  7. Prisoner
  8. Sweet Things
  9. Who You Selling For
  10. Just Tonight
  11. Zombie
  12. Living In The Storm
  13. Heaven Knows
  14. Going To Hell
  15. Take Me Down
  16. Fucked Up World

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