The Neal Morse Band: La fe ante todo

Sábado, 17 de Junio de 2017 | 2:28 pm | No hay comentarios
The Neal Morse Band: La fe ante todo

En medio de un temporal que sigue azotando a la capital como una verdadera catástrofe de proporciones bíblicas, el Teatro Teletón recibió en sus dependencias al norteamericano Neal Morse, multiinstrumenta mejor conocido por formar parte de bandas de rock progresivo como Spock’s Beard y Transatlantic, quien aterrizó en nuestro país junto a su notable banda para presentar de forma íntegra su más reciente LP, “The Similitude Of A Dream” (2016), obra conceptual inspirada en la novela “El Progreso Del Peregrino” de John Bunyan, que cuenta la historia de un hombre llamado Cristiano, que emprende un largo viaje en busca de la salvación.

Desde el año 2002, Morse se ha declarado a sí mismo como un “cristiano renacido”, transformándose en un devoto de Dios y enfocando su carrera musical en pregonar su fe a través de sus canciones. Es así como el estadounidense y sus virtuosos músicos, donde destaca la presencia de Mike Portnoy, ex baterista de Dream Theater, nos rescataron de la inundación embarcándonos en su arca, en una odisea de más de dos horas del rock progresivo más fino, que no estuvo exenta de complicaciones.

En una performance que mezclaba lo musical con lo teatral, Neal Morse se tomó el escenario caracterizado como un personaje cuyo periplo por el mundo de lo banal concluyó en su encuentro con la luz. En un recorrido dividido en dos partes, el grupo nos entregó un show de similares características a lo que hizo Roger Waters con “The Wall” (1979), en menores proporciones obviamente, mezclando lo audiovisual con la performance del músico, quien a ratos parecía un verdadero personaje en medio de una ópera rock.

Durante la primera mitad del show destacaron canciones como “City Of Destruction”, “So Far Gone”, “The Ways Of A Fool”, cuyos ecos a Queen agregaron nuevos matices a la velada, y la impresionante “Overture”, una de las que abrió el espectáculo y sirvió de vitrina para que los cinco hombres sobre el escenario dieran rienda suelta a sus talentos, dejando boquiabiertos a todos los asistentes. Bajo un sonido potente y una ejecución perfecta, la primera parte del set culminó con la apoteósica “Breath Of Angels”, con un Morse vistiendo de blanco y dirigiendo la comparsa entre las nubes.

Dejándonos en el paraíso, una pausa de unos quince minutos antecedió a la parte final del disco, donde, lamentablemente, las cosas se pusieron difíciles. Como si una fuerza demoniaca hubiese querido conspirar contra la música, muchos problemas de sonido aparecieron durante las siguientes canciones. Este redactor especula que pudieron haber sido los constantes cambios de voltaje provocados por las precipitaciones y vientos que hacían estragos en la ciudad a esas horas, los que dieron como resultado la caída de los amplificadores en ciertas ocasiones, como fue en el caso de la poderosa “The Man In The Iron Cage”, que tuvo que ser retomada una vez que los músicos se dieron cuenta del problema.

Las cosas se mantuvieron bien, y canciones como “The Mask” o “Freedom Song” sonaron impecables y entrañables dentro del repertorio, pero el obstáculo más grande llegó cuando el teclado del maestro de ceremonias, conectado a un computador, dejó de funcionar definitivamente hacía el final del concierto. Rompiendo la ilusión del teatro y teniendo a un Neal Morse junto a su roadie bien incómodos tratando de averiguar qué ocurría con el instrumento, mientras el resto de la banda seguía realizando su trabajo a pesar de todo, instalaron un aire de tensión entre los presentes a la espera de que las cosas se solucionaran pronto. Finalmente, y como si de un milagro se tratara, durante la interpretación “Broken Sky” Neal Morse se acercó con dudas a su teclado para entrar con su parte, y al momento de ejecutar el acorde en el instrumento, el sonido volvió a este y la culminación de “The Similitude Of A Dream” sonó más monumental que nunca. Incluso Morse levantó los brazos en señal de victoria y exclamó un sonoro “We made it!”, “¡Lo logramos!” en español, cuando la última nota de “Long Day” fue ejecutada anunciando el gran final del set regular.

Con los ánimos en todo lo alto y un público que había vivido en carne propia un viaje tan intenso como el del personaje interpretado por Morse, el final de la velada llegó con la tripleta conformada por “Author Of Confusion”, que vino acompañada de un entretenido solo de batería de Potnoy, “Agenda” y “The Call”, transformando al Teatro Teletón en una especie de iglesia góspel con todo el mundo con las manos en el aire y cantando al unísono. Definitivamente un gran final para una noche que tuvo de todo, y donde la fe se sobrepuso a la adversidad de la mano de una banda de otro planeta. The Neal Morse Band nos salvó del diluvio a punta de rock y fe, por sobre todas las cosas.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Pedro Mora

Setlist

  1. Long Day
  2. Overture
  3. The Dream
  4. City Of Destruction
  5. We Have Got To Go
  6. Makes No Sense
  7. Draw The Line
  8. The Slough
  9. Back To The City
  10. The Ways Of A Fool
  11. So Far Gone
  12. Breath Of Angels
  13. Slave To Your Mind
  14. Shortcut To Salvation
  15. The Man In The Iron Cage
  16. The Road Called Home
  17. Sloth
  18. Freedom Song
  19. I’m Running
  20. The Mask
  21. Confrontation
  22. The Battle
  23. Broken Sky / Long Day (Reprise)
  24. Author Of Confusion
  25. Agenda
  26. The Call

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